sábado, 28 de abril de 2012

SINTESIS DEL MATCH

La continuidad del EM Paddle Tour 2012 nos regaló un partido con muchísimos vaivenes e intensamente jugado. Una vez más, la dupla con más trayectoria de todas las que han jugado en este circuito salió a la cancha: Queimaliños y Folch volvieron a estar del mismo lado de la red. Enfrente, en esta oportunidad, los longuilíneos Lapalma y Seguí. El atractivo principal, una vez más, la encarnizada lucha por la punta del torneo que mantienen el campeón defensor y actual líder, Miguel, contra su archirrival e insistente perseguidor, Roberto. De hecho, este fue el tercer partido consecutivo en el que ambos se enfrentaron. Hasta ahora, la pulseada la había dominado Big Maq, con sendos triunfos. Eso sí, por un par de semanas no se verán las caras ya que el Alto de Bernal no será de la partida en las primeras fechas de Mayo por encontrarse de vacaciones.
El arranque del partido fue extramadamente parejo. Ninguna de las duplas podía sacarse ventajas. sorprendía Francisco con un servicio muy aceitado, muy difícil de resolver para sus rivales. Por su parte, Roberto parecía haber recuperado la serenidad que lo caracteriza ya que prefirió jugar voleas seguras y colocadas, en lugar de las temperamentales y descontroladas de los dos cotejos anteriores. Esa suerte de "pasividad" les permitió al campeón y a Rodrigo mantenerse en la lucha, ya que podían devolver pelotas que, en circunstancias normales, no serían capaces de enviar del otro lado de la red (no por incapacidad propia, sino porque ni siquiera las verían pasar). La paridad se iba poniendo de manifiesto en games extensos, que se prolongaban en el tiempo y que crecían en intensidad a medida que avanzaba el partido. Dadas esas circunstancias, no resultó para nada extraño que el score llegara al seis iguales y, por ende, se debiera disputar un tie break para definir el ganador del primer parcial.
En la muerte súbita parecía que la puerta se les abría a Yogi y Miguel. Porque arrancaron mejor pisados y con una notable efectividad y contundencia, se pusieron 6-2 arriba. Pero en ese momento, cuando disponían de cuatro sets points para adjudicarse el parcial, pecaron de ansiosos y apresurados, queriendo forzar el cierre en lugar de jugar con la desesperación y la adversidad que enfrentaban sus oponentes. Así, uno por uno, fueron perdiendo los puntos sucesivamente de las formas más increíbles para finalmente perder el desempate por 8-6.
Semejante mazazo parecía marcar un punto de inflexión en el desarrollo del match. Sin embargo, Roberto y Francisco no pudieron sacar rédito de inmediato y dejaron que sus rivales volvieran a entrar en ritmo durante los primeros juegos de la segunda manga. A tal punto, que Miguel y Rodrigo consiguieron quebrar en el quinto game y quedar 3-2 arriba con el servicio de Queimaliños. Desafortunadamente, el puntero siguió sumido en su oscura tarde noche, de la que pocas veces pudo emerger, y cedió su saque sin mayores atenuantes. Con el agravante de que en ese acto también se desmoronó anímicamente y desapareció del partido definitivamente, dejando librado a su propia suerte a un muy regular Folch, que tuvo una actuación sólida, sobre todo por lo regular y pareja, sin tantos altibajos como suele acostumbrar.
Lo que siguió de allí en adelante fue un concierto de "Las Dos Torres" que aprovecharon uno de los mejores partidos del año de Seguí (contundente en el saque y mucho más en control de sus golpes, jugando derechas profundas pero sin que se le vayan largas, es decir, disminuyendo los errores no forzados) y un desempeño correcto y, sobre todo, más equilibrado emocionalmente de Lapalma. Así, ganaron tres games seguidos después de ese quiebre clave y se quedaron con el segundo parcial por 6-3, logrando una victoria más que merecida en dos sets.
De esta manera, Roberto cortó una rara serie de dos derrotas consecutivas y volvió a meterse en la conversación por el título al reducir el margen de diferencia de Miguel a un punto. A su vez, Francisco ganó por segunda vez consecutiva y ratifica sus buenas opciones para pelear por un puesto en el podio. Queimaliños, por el contrario, cayó después de 3 victorias al hilo y por tan sólo segunda vez en los últimos 8 juegos. No obstante, le queda el consuelo de mantener el liderazgo de la tabla de posiciones. Para Folch, significó sumar dos derrotas en fila y continúa con su aciaga marca que indica que apenas ganó 3 de los últimos 16. No por nada se hunde en el fondo de la competencia. Más allá de que esta fue su primera derrota en 3 partidos con su histórico ladero en este 2012 (como ya se ha dicho, Big Maq es el único que tiene récord positivo en dupla con Yogi en toda la historia del EM Paddle Tour). En cambio, Lapalma-Seguí  jugaron juntos por segunda vez y mantienen su invicto ya que salieron vencedores en ambas oportunidades.
La próxima fecha volverá a reunir a quienes perdieron en esta ocasión. ¿Podrá Francisco vencerlos nuevamente, pero ahora con Pablo Fullana como ladero? El margen de diferencia fue escaso esta vez, algo que medianamente reflejó el score pero que sobre todo se vio en el juego. Por lo tanto, el marplatense deberá emplearse a fondo y rezar para que el bahiense salga del bache en el que está hundido. Pero esa será la próxima historia...

sábado, 21 de abril de 2012

SINTESIS DEL MATCH

La inesperada ausencia de Francisco Seguí obligó a modificar el fixture del EM Paddle Tour 2012 y abrió la puerta para un duelo espectacular que enfrentó a dos parejas invictas. De un lado, Roberto Lapalma y Pablo Fullana (que venían con cuatro victorias en igual cantidad de partidos jugados como dupla, dos de ellos este año). Del otro, Miguel Queimaliños y Diego Avellaneda (con tres triunfos en otros tantos cotejos disputados como dueto, sólo uno esta temporada). A eso se sumaba que la punta del torneo volvía a estar en juego, ya que después de perderla a manos del campeón defensor la semana pasada, para Roberto era la posibilidad de tomarse revancha y volver a la cima.
Se presagiaba un duelo parejo y disputado, por lo que no sorprendió la paridad manifiesta desde el primer game. El bahiense y el oriundo de Bernal se plantaron con una clara mentalidad ofensiva, tratando de copar la red en cada oportunidad que se les presentaba. Mientras que sus adversarios respondían con envíos precisos a la paralela o globos profundos. El primer vaivén del parcial cuando Miguel no pudo sostener su servicio, un poco por cierta falta de precisión en los golpes y otro tanto por la notable efectividad de Fullana voleando y de Lapalma trayendo pelotas desde el fondo. El buen momento se prolongó a un 3-1 en el score y cierta sensación de partido controlado. Sin embargo, el campeón recuperó la compostura y Avellaneda comenzó a ganar confianza a partir de un servicio endemoniado que no encontraba respuestas del otro lado. Esa levantada les posibilitó dar vuelta el score y quedar 4-3 adelante. La balanza parecía haberse inclinado hacia el otro lado. El octavo game resultaría clave, ya que en un juego muy parejo con varios deuces, Roberto pudo defender su servicio aprovechando algunas devoluciones cortas que derivaban en smashes contundentes tanto de él como de Pablo. Eso los envalentonó y aprovechando otro bache de Queimaliños, en el noveno game consiguieron quebrar nuevamente el saque de Big Maq para torcer el rumbo de la primera manga y quedar 5-4 arriba. La clave de este nuevo giro en el juego pasaba porque Avellaneda no encontraba la altura justa cuando tenía que devolver y todos sus envíos terminaban en una cómoda definición para sus adversarios. A la vez, los globos de Miguel no eran lo suficientemente precisos y ante una torre como Roberto o un gran voleador como Pablo, eso se paga carísimo. Lo curioso fue cómo se cerró el primer set, ya que dado lo reñido del trámite, era de esperar una batalla encarnizada para la definición. Sin embargo, con Fullana al saque, ni Miguel ni Bigote pudieron poner una devolución en juego y con el game en cero el primer set fue a parar al bolsillo de quienes, en el balance, habían jugado un poco mejor.
El impacto anímico del resultado de ese primera manga se trasladó al comienzo del segundo set, ya que Avellaneda perdió precisión con su saque y por primera vez en el encuentro cedió su servicio. Pero cuando parecía que Lapalma y Fullana tenían al alcance de la mano la posibilidad de liquidar definitivamente a sus rivales, empezaron a padecer el partido. En primera instancia porque perdieron precisión y en segundo término porque del otro lado de la red sus adversarios dieron una muestra de carácter fenomenal. Sin apartarse de su libreto y su plan de juego, no perdieron la calma, ajustaron unos pequeños detalles y volvieron rápidamente al juego. Fue un trabajo de hormiga, que comenzó con un quiebre clave al servicio de Roberto para poner el parcial 1-1. Miguel lo ratificó sin dar lugar a break points con su saque y a partir de ese momento tanto él como su compañero empezaron a encontrar el timming para acertar todo lo que tiraban. La derecha de Avellaneda empezó a correr con justeza y potencia, en tanto que los globos de Big Maq sobre el crédito de Bahía Blanca empezaron a ser eficientes y a conseguir el efecto buscado: Alejar a Pablo de la red, con la consecuente pérdida de influencia en el juego que eso significa. Semejante vuelco en las acciones se vio reflejado con un contundente 6-1 a favor de Queimaliños y Avellaneda para empardar el juego, pero la amplia diferencia no refleja la intensidad con la que se jugó cada punto. Para poder llegar a ese resultado, la dupla debió esforzarse al máximo, ya que sus rivales no regalaron nada y pelearon palmo a palmo cada punto.
Distinta fue la historia del tercer set. Porque, por segunda semana consecutiva, Roberto Lapalma pareció tirar la toalla y ceder ante la frustración que le generaba la adversidad del resultado pero, sobre todo, de no poder desplegar al máximo su juego. Llamativo, porque si hay algo que se destacaba de él era su capacidad para seguir luchando cada juego hasta la última bola y no darse jamás por vencido. A tal punto llegó su enojo, que revoleó la paleta al piso en un par de oportunidades y golpeó con furia la red otras tantas veces. Poco pudo hacer Pablo junto a un compañero tan desmoralizado. A la vez, el otro gran mérito de Bigote y compañía fue no aflojar nunca y mantener el mismo nivel de intensidad independientemente de lo que pasara del otro lado de la red. Con la misma perfección que habían mostrado en el segundo set, estiraron su gran momento de forma en el tercero para ponerse 5-0 (lo que sumó un total de 11 games ganados en forma consecutiva). A esa altura de la noche ya no quedaban dudas de cuál sería el desenlace, aunque Avellaneda le puso un poquitito de suspenso a la cuestión con lo que fue apenas su segundo game de saque flojo del partido. Por fortuna para él y Miguel, al servicio en el game siguiente estuvo Roberto y, conforme a la tendencia que traía en esa última manga, fue relativamente sencillo quebrarle el servicio para coronar un nuevo 6-1 que les dio la posibilidad de celebrar un gran triunfo en tres sets (cosa que no sucedía hace un mes y medio).
Con este resultado el campeón defensor, Miguel Queimaliños, estiró su ventaja como líder del circuito y ahora le lleva 4 puntos de ventaja a Roberto Lapalma. En esto claramente influyó las actuales rachas de ambos: Para Big Maq significó su tercer victoria al hilo (con apenas una caída en los últimos 7 que jugó), en tanto que Roberto sumó su segunda caída en fila (primera vez que pierde en forma sucesiva en el año). Por otra parte, Diego Avellaneda ratifica su recuperación y al lograr encadenar dos victorias por primera vez en el año, consigue ubicarse en el tercer lugar, puesto que comparte con Pablo Fullana quien sigue en franco descenso y lleva tres reveses en serie.
El balance fue una tarde noche de paddle muy atractiva, con un duelo cambiante y de alto vuelo en el que finalmente prevaleció la pareja invicta que jugó con más consistencia y tuvo la mayor fortaleza mental para responder en los momentos cruciales del trámite. Lo que viene en el horizonte del Tour (de no mediar inconvenientes) es un nuevo duelo entre los dos jugadores de mayor categoría y ya transformados en clásicos rivales: el puntero Queimaliños (con su histórico ladero Folch) ante el perseguidor Lapalma (con la compañía del juvenil Seguí). Indudablemente, otro match sumamente interesante para seguir. ¿Podrá Big Maq seguir siendo el sostén de Yogi? ¿Saldrá Roberto de su crisis interna? La próxima semana lo sabremos en un nuevo capítulo de las batallas épicas de los Titanes del Cemento en el EMPT 2012.

sábado, 14 de abril de 2012

SINTESIS DEL MATCH

Enorme era la expectativa con respecto al match de la jornada 13 del EM Paddle Tour 2012. El duelo por la punta entre Miguel Queimaliños y Roberto Lapalma constituía la atracción principal y el cotejo estuvo a la altura de lo que se esperaba, sobre todo durante el primer parcial. A su vez, los laderos buscaban salir del incómodo fondo de la tabla. Por un lado, Diego Avellaneda quería despegarse del sótano y empezar a arrimarse al pelotón del medio. Por el otro, Rodrigo Folch buscaba una victoria que le permitiera salir del último puesto por primera vez en mucho tiempo.
De arranque se vivieron games parejos en los que cada dupla trató de imponer lo suyo. Big Maq arrancó certero con su saque y no tuvo problemas en su primer servicio. Lapalma, por el contrario, empezó a padecer desde el vamos las devoluciones de revés en globo de Avellaneda, un golpe que Bigote encontró en el amanecer del partido y que usó casi a la perfección a lo largo de toda la tarde noche. No obstante, logró sostener su saque a partir de su incansable despliegue y algunos errores no forzados de sus rivales. El game siguiente encontró a Diego sólido con su servicio y no tuvo mayores inconvenientes para cerrarlo. Sin embargo, la tendencia se revertiría inmediatamente. Yogi tuvo un juego de saque flojo y sufrió el primer quiebre. Acto seguido, ratificó Miguel. El score se puso 4-1 y parecía que la pareja que se caracteriza por su discurso extremadamente disciplinado fuera de la cancha iba a barrer con sus rivales sin mayores inconvenientes. Pero inexplicablemente el campeón defensor cayó en una laguna, Folch recuperó la memoria (sí, aunque generalmente no le funcione muy bien) y Roberto tuvo sus mejores juegos del partido para acercar el marcador a 4-3. Todo hacía indicar que el momento psicológico los favorecía para dar vuelta la historia, pero bastó que Maqueim se despertara de la siesta y sacara un par de pases de magia para acompañar al siempre efectivo (y en esta ocasión sumamente activo desde el punto de vista físico) Avellaneda, para que ambos cerraran con clase la primera manga con un claro 6-3 a favor. La "perla" de este parcial fue una acción en la que Miguel (casi de espaldas) trajo desde la pared una pelota baja que se clavó en un rincón contra el alambre tras ser oportunamente esquivada por Avellaneda (¿habrá aprendido de cierto personaje nefasto que esquiva las balas "a la Matrix"?).
Ese fue el quiebre definitivo para la suerte del cotejo, ya que con el primer set adentro Miguel y Bigote se adueñaron por completo del control de la situación y desmoralizaron totalmente a Lapalma, que no encontraba respuestas ni en sí mismo ni en su compañero para revertir la historia. Por eso no extrañó que el segundo parcial se desarrollara con más celeridad que el primero. Si bien hubo varios puntos y games largos, en cada circunstancia decisiva o definitoria, eran Big Maq y Diego quienes salían airosos, al tiempo que aumentaba la frustración de Lapalma (reflejada en sucesiones de pelotas dirigidas directamente a las paredes) y la impotencia de Folch (que no podía salir de la inconsistencia que lo aquejaba y a quien le faltó su dosis de "Corrugated"). No fue de extrañar, entonces, que los ganadores quedaran al frente 3-1 en un santiamén y luego mantuvieran su solidez en los parciales siguientes para concretar un contundente 6-2 que les dio una victoria más que merecida por lo mostrado sobre el cemento de My Way.
Este triunfo, además, les permitió a Queimaliños y Avellaneda mantener su invicto como dupla en tres partidos jugados (todos ganados). A su vez, para Roberto significó su segunda derrota del año (casualmente, ambas con Yogi, con quien compartió la mitad de todas sus derrotas desde que se inició el EMPT) tras 4 partidos sin perder. Así, con su segunda victoria al hilo, Miguel superó a Lapalma y se subió a la cima del campeonato, buscando el bicampeonato. Folch no consigue levantar cabeza y sigue sin poder encadenar triunfos, habiendo ganado apenas 3 de los últimos 15 que jugó. Para Avellaneda quizá sea la oportunidad de salir definitivamente de la irregularidad que lo aqueja en 2012, ya que hasta ahora no ha hecho más que alternar victorias con derrotas.
Pensando en lo que viene, el fixture del EM Paddle Tour 2012 no deja de deparar emociones. En la próxima fecha se volverán a enfrentar los dos líderes del torneo. Esta vez, a Miguel lo acompañará el joven Francisco Seguí mientras que del otro lado Roberto hará tándem con Pablo Fullana, que vuelve al ruedo de los Titanes del Cemento tras un par de semanas ausente. ¿Recuperará la motivación perdida? Para saber la respuesta, sigan sintonizando este Blog como cada semana...

sábado, 7 de abril de 2012

SINTESIS DEL MATCH

El EM Paddle Tour sigue su marcha a paso firme. Ni siquiera el fin de semana largo de Semana Santa pudo detener la actividad de los Titanes del Cemento. Pese a la baja de tres miembros del Staff que decidieron alejarse de la Capital (Lapalma, Fullana y Segui), los otros cuatro jugadores activos pudieron ser de la partida (recordar que Beltrame continúa en la "lista de lesionados", sin fecha estimada de regreso, ya que todavía no pudo coordinar su visita al médico para programar la operación de su rodilla maltrecha). Así, se produjo el retorno a escena de la histórica pareja Queimaliños-Folch (son quienes más partidos han jugado juntos en la historia de EM Paddle con 13 encuentros) ante Avellaneda-Sela, que jugaban juntos por primera vez en 2012 y no habían perdido en sus dos matches anteriores.
Desde el inicio se notó que iba a ver una clara diferencia con respecto a los tres partidos anteriores del circuito: Ninguna pareja iba a sacar rotundas diferencias sobre la otra. Los primeros cuatro games transcurrieron con cada dupla haciendo prevalecer su servicio. En ese inicio, la derecha de Miguel corría con naturalidad, mientras que Folch desafiaba a la inactividad de más de un mes con certeras definiciones a los rincones cada vez que tomaba la red. Del otro lado, Sela mantenía la compostura y jugaba con firmeza pero sin excesiva violencia, al tiempo que Avellaneda trataba de dominar la red a partir de su altura y la precisión de sus voleas. En ese contexto, nada extraño sucedió hasta el 3-2 a favor de Big Maq y Yogi. En ese instante se produjo el primer quiebre del juego, cuando Fede no pudo sostener su saque y eso derivó en que la dupla con más rodaje del Tour se escapara en el score por 5-2, presagiando una rápida definición del primer parcial. Sin embargo, Bigote y Toolman no bajaron los brazos y en el noveno juego consiguieron doblegar el servicio de Queimaliños para arrimar a un 5-4 que les daba esperanzas. En el game decisivo, por desgracia para su equipo, Sela lució muy estático y desconcentrado, hubo buenas devoluciones de los rivales y errores no forzados que terminaron inclinando la balanza a favor del actual campeón y Rodrigo, que obtuvieron el primer set por 6-4.
La segunda manga arrancó con la misma intensidad que la primera y ninguno de los duetos parecía dar el brazo a torcer. En este caso, la paridad se mantuvo hasta el tres iguales, donde cada uno de los equipos hizo prevalecer sus fortalezas y logró maquillar sus debilidades. Dadas las circunstancias, parecía vital mantener el servicio (lo que demuestra que es un área en la que muchos de los players han mejorado enormemente). En el séptimo game Avellaneda y Sela forzaron la marcha, presionaron sobre el saque de Folch y consiguieron doblegar por primera vez en el cotejo el saque del hombre de Ballester. Aprovechando el envión anímico se pusieron 5-3 arriba y parecían encaminados a forzar un tercer set para dirimir la cuestión. Sin embargo, para cubrir el bajón de Yogi (que sucumbió a una de sus habituales "lagunas" en las que se pone a pensar en fotografiar mariposas o vaya uno a saber qué) apareció todo el talento del campeón defensor, que fiel a sus apodo hizo una "Big Maq" para traer una pelota desde la pared con un golpe de espaldas a la red que salió como un estiletazo que se filtró entre sus adversarios tras hacer una ligera escala en el fleje. Sin dudas, la jugada del partido, no sólo por la espectacularidad, sino por el espaldarazo que significó para su dupla y el efecto devastador que provocó en los oponentes. A partir de ahí, a Bigote y a Fede les costó recuperarse del cimbronazo. De hecho, estando 5-4 arriba con el servicio de Avellaneda, en un game excesivamente peleado y con muchos deuces, volvió a flaquear el lungo en una instancia decisiva (algo que parecía superado) y el suspenso se mantuvo ya que al ceder su saque por primera vez, el marcador se puso 5-5.
Lo que siguió fue una vuelta del juego a sus cauces normales. Con la particularidad que quien se puso el partido al hombro fue Folch, que regresó a My Way tras su "escapada" mental. Así, sostuvo con solidez en la definición un game que pintaba adverso para forzar el tie break tras estar 6-5 abajo. En la "muerte súbita" el juego siguió siendo extremadamente parejo y el socre sumamente apretado. Pese a la importancia de lo que se jugaba, la intensidad no bajaba. Buenas jugadas de uno y otro lado llevaron el tanteador a un 5-5 infartante. Quizá una de las sutiles diferencias entre una pareja y otra haya sido que los flejes jugaron, invariablemente, a favor de Queimaliños y Folch, quienes no obstante fueron más regulares en los momentos decisivos y así cerraron con solvencia el tie break para ganar 7-5 y así volver al triunfo.
La apretada, pero valiosísima victoria, significó la primera del año para Rodrigo (tras 1 empate y 4 derrotas), mientras que para Miguel significó volver a la senda ganadora tras un empate y una derrota, lo que le permite volver a pisarle los talones a Lapalma en su búsqueda del primer puesto. Por su parte, Sela cayó por segunda vez consecutiva y se aleja del pelotón de vanguardia, desperdiciando oportunidades de sumar antes de su más que factible deserción por varios meses (debido a los horarios de la Facultad). A su vez, Avellaneda no consigue hilar triunfos consecutivos y se mantiene anclado al fondo, dejando la sensación, una vez más, de tener problemas para llevar el peso del partido cuando no juega con algunos de los dos jugadores top (sólo tiene récord positivo con Lapalma y Queimaliños), más allá de que esta haya sido su primera derrota con Fede en tres partidos.
Lo que viene en el horizonte es un interesantísimo cotejo en el que estará en juego la punta del torneo. De un lado, Roberto Lapalma intentando mantenerse en la cima junto a Rodrigo Folch (que quiere salir del sótano de la tabla). Del otro, el campeón Miguel Queimaliños que buscará ser líder nuevamente haciendo dupla con Diego Avellaneda, que intentará buscar una victoria para no queda en el último puesto. Sin dudas, un partido con muchos condimentos interesantes para mantener en vilo a todos los seguidores del EM Paddle Tour 2012.