Ya en la previa se podía suponer que no la iba a tener nada fácil el joven líder del torneo, ya que le tocaba enfrentar a una de las duplas que más respeto impone en el circuito: Miguel Queimaliños y Roberto Lapalma, dos jugadores que por ser dos potencias suelen encontrarse siempre en los primeros lugares y rara vez suelen jugar juntos (de hecho, esta fue apenas la segunda vez). Además, Francisco tenía que hacer dupla con el debutante Alejandro Poggi, una verdadera incógnita más allá de saberse sus antecedentes como jugador de tenis y el hecho de que portase una paleta marca Vairo bastante poderosa.
El partido se basó fundamentalmente en momentos que cada dupla supo aprovechar. En el primer set, arrancaron mejor parados Lapalma y Queimaliños, que rápidamente consiguieron un quiebre para ponerse 3-0 adelante. Sin embargo, del otro lado Seguí y Poggí impartieron una dura lucha y no se dejaron avasallar. Así pudieron reponerse de ese comienzo dubitativo y recuperaron el servicio perdido para igualar el marcador en tres tantos primero y sostener la parda hasta el 4 iguales. Sin embargo, en el momento clave del parcial pesó la experiencia de "Big Maq" y Roberto que obtuvieron otra chance de break clave, no la dejaron pasar y cerraron el set con un reñido 6-4 a su favor.
En la segunda manga el panorama cambió por completo. El púber marplantense apretó los dientes y empezó a lastimar con sus servicios prácticamente inatajables. A su vez, Alejandro empezó a encontrar algo de dinámica en su juego y a reacostumbrarse al paddle, con lo que pudo acompañar mucho mejor. Si a eso se suma cierta mentalidad más agresiva, es fácil explicar el quiebre de arranque que les permitió poner con rapidez 3-0 arriba (igual progresión en el marcador que en el primer parcial, pero para la otra pareja). En este caso no hubo demasiado reacción de Miguel y Roberto (que cayó en varias imprecisiones, similares a las que ya había exhibido en su última presentación), ya que no hubo forma de que pudiera forzar puntos de quiebre y el resto del set resultó un simple trámite en el que cada uno mantuvo su servicio, quedando el marcador primero 5-2 para que luego Seguí y Poggi cerraran con autoridad el parcial con un claro 6-3 a su favor.
La historia del set decisivo estuvo marcada fundamentalmente por lo que ocurrió en los dos primeros games. Ahí se dio un comienzo parejo con dos juegos muy cerrados que terminaron yendo para la dupla Quemaliños-Lapalma. Esto inclinó la balanza, sobre todo desde el aspecto anímico, y ya no hubo posibilidad de remontada para Seguí-Poggi. Fundamentalmente porque Francisco pareció pagar el precio de haber sido el sostén principal de su pareja en los dos primeros parciales y se quedó sin nafta en el tanque. Encima, del otro lado Miguel lucía monolítico: Pese a que lo mataron a pelotazos y lo movieron bastante, se la bancó muy tranquilo. Además, Roberto corrió más y recuperó parte de ese despliegue que habitualmente lo distingue. Por su parte, Alejandro se asentó y logró convertirse en un problema para sus adversarios (de hecho, el ultimo game lo ganaban 40-0 con el saque de Lapalma y con 4 pelotas ganadoras Poggi lo puso ventaja resto). Sin embargo, los veteranos del circuito levantaron todo lo que sus rivales les dieron (errores no forzados a granel también) y por eso pasó lo que pasó, un rotundo 6-1 más allá de varios games muy disputados. Mención especial para Fran y Ale que a pesar de que tuvieron la opción de "garronear" un puntito alegando alguna lesión o camaraderia (ya que el encuentro terminó con los próximos ocupantes de la cancha en la tribuna), jugaron ese último set a suerte o verdad.
El partido se basó fundamentalmente en momentos que cada dupla supo aprovechar. En el primer set, arrancaron mejor parados Lapalma y Queimaliños, que rápidamente consiguieron un quiebre para ponerse 3-0 adelante. Sin embargo, del otro lado Seguí y Poggí impartieron una dura lucha y no se dejaron avasallar. Así pudieron reponerse de ese comienzo dubitativo y recuperaron el servicio perdido para igualar el marcador en tres tantos primero y sostener la parda hasta el 4 iguales. Sin embargo, en el momento clave del parcial pesó la experiencia de "Big Maq" y Roberto que obtuvieron otra chance de break clave, no la dejaron pasar y cerraron el set con un reñido 6-4 a su favor.
En la segunda manga el panorama cambió por completo. El púber marplantense apretó los dientes y empezó a lastimar con sus servicios prácticamente inatajables. A su vez, Alejandro empezó a encontrar algo de dinámica en su juego y a reacostumbrarse al paddle, con lo que pudo acompañar mucho mejor. Si a eso se suma cierta mentalidad más agresiva, es fácil explicar el quiebre de arranque que les permitió poner con rapidez 3-0 arriba (igual progresión en el marcador que en el primer parcial, pero para la otra pareja). En este caso no hubo demasiado reacción de Miguel y Roberto (que cayó en varias imprecisiones, similares a las que ya había exhibido en su última presentación), ya que no hubo forma de que pudiera forzar puntos de quiebre y el resto del set resultó un simple trámite en el que cada uno mantuvo su servicio, quedando el marcador primero 5-2 para que luego Seguí y Poggi cerraran con autoridad el parcial con un claro 6-3 a su favor.
La historia del set decisivo estuvo marcada fundamentalmente por lo que ocurrió en los dos primeros games. Ahí se dio un comienzo parejo con dos juegos muy cerrados que terminaron yendo para la dupla Quemaliños-Lapalma. Esto inclinó la balanza, sobre todo desde el aspecto anímico, y ya no hubo posibilidad de remontada para Seguí-Poggi. Fundamentalmente porque Francisco pareció pagar el precio de haber sido el sostén principal de su pareja en los dos primeros parciales y se quedó sin nafta en el tanque. Encima, del otro lado Miguel lucía monolítico: Pese a que lo mataron a pelotazos y lo movieron bastante, se la bancó muy tranquilo. Además, Roberto corrió más y recuperó parte de ese despliegue que habitualmente lo distingue. Por su parte, Alejandro se asentó y logró convertirse en un problema para sus adversarios (de hecho, el ultimo game lo ganaban 40-0 con el saque de Lapalma y con 4 pelotas ganadoras Poggi lo puso ventaja resto). Sin embargo, los veteranos del circuito levantaron todo lo que sus rivales les dieron (errores no forzados a granel también) y por eso pasó lo que pasó, un rotundo 6-1 más allá de varios games muy disputados. Mención especial para Fran y Ale que a pesar de que tuvieron la opción de "garronear" un puntito alegando alguna lesión o camaraderia (ya que el encuentro terminó con los próximos ocupantes de la cancha en la tribuna), jugaron ese último set a suerte o verdad.
El balance del partido permite tener la certeza de buenos augurios para Poggi. Cuenta con ricos recursos técnicos y a medida que sume minutos de Paddle va a convertirse en protagonista de las posiciones de arriba del EMPT. Para Francisco Seguí, como se mencionó al principio, significó la primera caída del año tras 5 triunfos consecutivos. Además, cedió la punta del certamen a manos de Miguel Queimaliños, que encadenó su tercer triunfo al hilo. Roberto Lapalma se mantiene al acecho, ya que volvió al triunfo y como perdió apenas uno de los últimos cinco, está a tiro de la cima.
En el futuro del circuito, se avecina la promocionada vuelta de Gustavo Beltrame, como ya se anticipó. De no mediar inconvenientes, jugará junto con Federico Sela frente a Pablo Fullana y Alejandro Poggi. Un encuentro que genera muchísima expectativa desde el vamos por la circunstancia excepcional que implica el regreso de un símbolo del EM Paddle Tour al cemento de Slice Paddle. Por supuesto, ustedes podrán revivir todo lo que allí ocurre en las líneas de este Blog, como cada semana.
En el futuro del circuito, se avecina la promocionada vuelta de Gustavo Beltrame, como ya se anticipó. De no mediar inconvenientes, jugará junto con Federico Sela frente a Pablo Fullana y Alejandro Poggi. Un encuentro que genera muchísima expectativa desde el vamos por la circunstancia excepcional que implica el regreso de un símbolo del EM Paddle Tour al cemento de Slice Paddle. Por supuesto, ustedes podrán revivir todo lo que allí ocurre en las líneas de este Blog, como cada semana.