La falta de variantes está complicando el fixture del EM Paddle Tour 2012 y además, le está poniendo pruebas difíciles de superar a los jugadores más experimentados. Porque en esta oportunidad, a la baja médica de Folch (se espera que retorne el próximo jueves, para celebrar su cumpleaños sobre el cemento de My Way), se sumó la imposibilidad de asistir de Pablo Fullana por compromisos familiares. Entonces, una vez más hubo que recurrir a la buena voluntad del campeón, Miguel Queimaliños, quien de esta forma jugó su sexto partido en forma consecutiva (racha más larga, superando los cinco que había acumulado Avellaneda tras su retorno de los Estados Unidos). Claro que la consecutividad desgasta, que era lo que se quería evitar cuando se armó el calendario a principios de temporada. Sin embargo, los imponderables de siempre hicieron que ese esquema tan aceitado pasara a ser parte de aquellos elementos del mundo ideal que nunca adquieren su forma corpórea por más que uno lo desee intensamente.
Preámbulos al margen, el match en cuestión quedó planteado de la siguiente manera: Roberto Lapalma - Francisco Seguí contra el propio Queimaliños y Diego Avellaneda. El condimento fundamental de este sabroso cotejo era que se ponía en juego la cima del campeonato, con el interesante aderezo de que se encontraban los tres jugadores más importantes del circuito: Queimaliños, Lapalma y Seguí. Dadas las circunstancias, no se podía esperar otra cosa que no fuera un partido de altísimo vuelo y, nobleza obliga, hay que felicitar a los players porque estuvieron a la altura de las circunstancias.
El primer set comenzó muy parejo, con todos los jugadores bastante afinados con su servicio. Miguel era incisivo con sus saques bajos y veloces a la pared, Francisco lastimaba con sus pelotas altas, Roberto con sus servicios colocados e incómodos y Avellaneda con sus pelotas planas y bajas. Todo eso motivaba errores en las devoluciones o saques ganadores que llevaron el partido al terreno de los detalles. Es decir, una zona en la que la dupla que aprovechara el menor resquicio iba a sacar una sutil pero decisiva diferencia. El primer quiebre llegó en el noveno game, cuando con el marcador igualado a cuatro por bando, Bigote fue doblegado con su saque a partir de las buenas devoluciones de revés de Seguí, que cada día progresa más y se va sintiendo más cómodo en las dimensiones reducidas de la cancha de paddle (con respecto a las de tenis). Sin embargo, cuando parecía que estaba todo servido para que Lapalma y su joven compañero se llevaran el parcial, Francisco perdió momentáneamente la brújula con su servicio, a la vez que Big Maq comenzaba a encontrarle la vuelta a esas pelotas elevadas y lograba hacer correr su derecha furibunda. Eso derivó en un 5-5 que hacía presagiar una extensa definición del set. Sin embargo, otra vez desafiando a toda la lógica, fue Miguel quién aflojó con su saque y a partir de una serie de puntos mejor jugada por Fran Y Roberto, fueron nuevamente éstos quienes quedaron en posición de cerrar la primera manga. Y ahí si, con el poco brillante pero efectivo saque colocado que complicaba a sus adversarios, Lapalma fue el artífice de un game en el que no pasó sobresaltos para cerrar la cuestión por 7-5.
El arranque del segundo parcial fue más de lo mismo, en el sentido de la tónica absolutamente empardada y reñida del desarrollo del juego. Esta vez el cansancio hizo que los quiebres llegaran antes, pero se sucedieron consecutivamente, lo que hizo que otra vez el score llegara al cuatro iguales por bando. De un lado, la pareja de los lungos se sostenía en el sólido partido de Seguí, cuyos golpes potentes y profundos hacían estragos en la resistencia rival. Del otro, Queimaliños empezó a encontrar el toque justo para los globos sobre la extensa humanidad de sus adversarios, al tiempo que Avellaneda ganaba solidez en la red para aprovechar las devoluciones que llegaban cortas. Una vez más, entonces, el partido se redujo a los pequeños detalles y en ese estratégico juego punto por punto, apareció una de las dos jugadas brillantes del cotejo. Con el saque de Lapalma, Avellaneda tiró una increíble devolución de revés paralela que lo dejó a Francisco de estatua y se filtró pegadita a la pared para morir en el fondo sin posibilidad de ser devuelta. Ese punto dejó la puerta abierta al quiebre que finalmente Bigote y Miguel consiguieron, para luego cerrar con el servicio de Big Maq y emparejar el asunto a un parcial por lado.
La otra jugada de la tarde noche llegaría en el tercer parcial, donde la situación cambió de rumbo y hubo un dueto que manejó las acciones (más allá de algún momento de zozobra). Allí, Lapalma pudo realizar algo que venía buscando hace tiempo: Superar a Queimaliños con una devolución paralela de derecha imparable. Todo en el marco de un rápido 4-1 a favor del joven crédito marplatense y el espigado hincha de Quilmes. Una de las claves de semejante diferencia fue la imprecisión de Avellaneda, que con el correr de los juegos fue perdiendo confianza y eso lo hacía pegar la volea sin la suficiente convicción, a la vez que no ponía la empuñadura plana y firma para definir con justeza. Hubo un pequeño bache en el 4-2 que parecía que Miguel y Diego podían aprovechar, pero el saque de Big Maq falló a la hora de ratificar el quiebre que habían conseguido sobre un cansado Francisco y posteriormente Lapalma volvió a sacar con autoridad para forzar a los oponentes a cometer errores y conseguir una dura pero más que merecida victoria con el contundente 6-2 final para el tercer y último set.
Con esta victoria, Roberto finalmente consigue subirse al primer puesto al superar por un punto al campeón defensor, logrando además su segunda victoria consecutiva. A la vez, Seguí ratifica su condición de jugador del momento, al sumar su cuatro partido ganado en serie (tres de ellos sobre Miguel y otros tantos sobre Avellaneda, lo que parece ser el comienzo de una suerte de "paternidad"), lo cual lo consolida en el podio y le da posibilidades de entusiasmarse con ir a por el título. Para Queimaliños significó su tercera derrota al hilo, siendo esta la peor racha desde que juega en el EM Paddle. Mientras que Avellaneda sumó su segunda caída consecutiva, ratificando su irregularidad en un año en el que no pudo ser constante como solía serlo (de hecho, su pérdida de regularidad ha sido una marcada tendencia desde su lesión en la cabeza y el cambio de paleta). Por otra parte, en términos de duplas, los ganadores sumaron un nuevo encuentro sin perder y se han transformado en otro de los duetos "imbatibles", ya que han ganado los tres que disputaron en tándem.
La continuidad del circuito está en jaque para la próxima semana. El bahiense Fullana y el marplantense Seguí se irán para sus pagos aprovechando el fin de semana largo. Mientras que Lapalma está considerando hacerse una escapada. Si Roberto se baja, habrá que cancelar la fecha ya que sólo quedarían tres jugadores disponibles. Caso contrario, el oriundo de Bernal deberá defender la punta en compañía de Folch, mientras que del otro lado Avellaneda y Queimaliños irán por la revancha, buscando evitar su tercera derrota en serie. Con el agregado de que, nuevamente, estará en juego el liderazgo del EM Paddle Tour 2012, que se mantiene vibrante como siempre.
sábado, 19 de mayo de 2012
domingo, 13 de mayo de 2012
SINTESIS DEL MATCH
Se cortó la racha de actividad consecutiva en el EM Paddle Tour 2012. Después de ocho semanas (dos meses) con sucesivos cotejos disputados cada jueves sobre el cemento de My Way, la primera semana de Mayo emuló a la primera de Marzo y no hubo encuentro oficial (de hecho, directamente se canceló la cancha ya que los tres posibles jugadores que quedaban disponibles prefirieron un "descanso" a jugar un match fuera de fixture).
Lo cierto es que tras el parate la acción regaló uno de los mejores partidos del año, por el nivel de intensidad, los vuelcos en el desarrollo y la incertidumbre que rodeó al resultado hasta el final. Por un lado, se presentaba la dupla Queimaliños-Avellaneda, que ostentaba su invicto de 4 partidos como team y venía de un resonante triunfo en su último encuentro. Enfrente, el ascedente Francisco Seguí junto a Pablo Fullana, que buscaba cortar la malaria en los resultados (afortunadamente la ropa de paddle no se la sustrajeron sus vecinos amigos de lo ajeno).
El primer set tuvo un claro dominador y fue el dueto conformado por el marplatense y el bahiense. Sobre todo a partir de la notable efectividad de Francisco con su servicio, que hacía devolver muy incómodo a sus rivales, y también porque Fullana comenzó a volear como él sabe, dominando el espacio cercano a la red con mucha facilidad y definiendo los puntos con mucha autoridad. Del otro, Miguel hacía lo que podía sin demasiado respaldo, porque Bigote jugó uno de sus peores parciales del año y estuvo extramadamente errático, pero fundamentalmente, falto de tiempo y distancia. Llegaba un segundo tarde a todas las pelotas, un paso fuera de tiempo que hacía que pegara sus voleas de forma incómoda y fallara en forma consistente. Sin que Avellaneda pudiera sostener su servicio, fue fácil para Seguí y Fullana hacerse del primer set. Simplemente tuvieron que respetar su plan de juego y aprovechar el errático momento de sus adversarios. La historia del primer capítulo, entonces, se definió como un cómodo 6-2 para la dupla de raíces bonaerenses.
En el arranque de la segunda manga la historia parecía repetirse. En menos de un santiamén, Fran y Pablo sostuvieron el control de las acciones siendo profundos y contundentes para asfixiar a un maniatado Big Maq y a un impreciso Avellaneda. Con voleas envenenadas que nacían de buenos golpes de aproximación, la dupla más juvenil hacía jugar mal a la más veterana y eso se vio reflejado con autoridad en el marcador: 4-1 indicaba la chapa. Pero en ese momento se produjo un punto de inflexión en el desarrollo del trámite del cotejo. Quienes hasta ahí lucían apagados e impotentes, elevaron la intensidad de su juego y empezaron a forzar a sus rivales hacia zonas más incómodas. Las derechas de Miguel empezaron a correr y Avellaneda recobró la memoria de su agresivo juego en la red y encontró el timming que había perdido. Con eso les alcanzó para generar zozobra en las mentes de sus rivales y a partir de que quebraron el servicio de Pablo (primer break, sumado a la confirmación del mismo con Avellaneda sosteniendo su saque por primera vez en el match) se metieron de vuelta en el score y consiguieron llevar el partido a un terreno mucho más equilibrado. Así, la definición del set se tornó extremadamente reñida. El 1-4 se transformó en un 4-4 iguales y posteriormente todos mantuvieron su servicio para llegar al tie break. Allí, el campeón defensor y su compañero mostraron mayor determinación para jugar y definir con autoridad avasallando a sus oponentes desde el principio. De esa forma, se pusieron 4-0 arriba para nunca mirar hacia atrás y cerrar la muerte súbita con un contundente 7-1.
La dinámica del juego hacía pensar que el golpe anímico podía favorecer a Avellaneda y Queimaliños, sobre todo después de que arrancaran el tercer parcial 1-0 adelante. Pero Seguí y Fullana lograron recomponerse volviendo a las fuentes de juego que les había dado buenos resultados y nuevamente emparejaron el partido. Eso sí, el cansancio empezó a hacer mella en los players y eso se notó en que se dio una serie de quiebres sucesivos por bando. Primero, perdió el saque Avellaneda, luego Francisco, posteriormente Miguel, a continuación Pablo y finalmente una vez más Avellaneda, en lo que resultaría ser el game clave del partido, ya que hasta ahí estaban tres iguales por bando. Con el quiebre consumado y el 4-3 a favor, esta vez Fran no perdonó con su servicio y tanto él como Pablo jugaron mejor que sus rivales los puntos decisivos. Si bien en el ambiente se percibía que el trámite se jugaba a la manera de Queimaliños y Bigote, se equivocaron en los instantes decisivos cuando tenían que definir mientras que Seguí y Fullana fueron los que acertaron en los momentos claves. Así fue como, cuando la hora se había terminado, Miguel jugó apurado el último game y posibilitó que Fran y Pablo cerraran con el 6-3 a favor un triunfo memorable e histórico.
Ahora, son el marplantense y el bahiense los que están invictos en dos juegos juntos, mientras que Miguel y Avellaneda sucumbieron por primera vez en su quinta presentación como team. Además, para el campeón de 2011 significó perder dos veces al hilo por primera vez desde que se empezó a jugar el circuito EMPT, aunque le queda el consuelo de mantener la punta (si bien podría perderla ante un eventual triunfo de Lapalma en su próximo match). Bigote cortó una serie de dos victorias consecutivas y sigue sin poder encadenar tres triunfos en serie. Cosa que sí logro Francisco, que progresivamente se va acomodando en el podio y demuestra estar a la altura de los mejores, con seria proyección para alcanzarlos y dejarlos atrás. Fullana se sacó la mufa de encima y volvió a ganar tras tres derrotas, pero quizá lo más importante para él sea que volvió a jugar como a principios de temporada, cuando había sido la grata revelación por la frescura de su juego.
De todas formas, más allá de los circunstanciales vencedores y vencidos, el que ganó hoy fue el EM Paddle Tour 2012 que pudo vivir una jornada de altísimo nivel en cuanto a juego e intensidad. Partidos como este son los que le dan sentido a organizar este circuito durante todo el año y darle seguimiento en estas líneas.
¿Qué deparará la próxima fecha? En principio, de no mediar inconvenientes, la propuesta es nuevamente el dúo Seguí-Fullana, buscando extender su imbatibilidad, contra Lapalma-Avellaneda, una pareja que ha funcionado muy bien en general y en especial en 2012. En definitiva, otro duelo imperdible.
Lo cierto es que tras el parate la acción regaló uno de los mejores partidos del año, por el nivel de intensidad, los vuelcos en el desarrollo y la incertidumbre que rodeó al resultado hasta el final. Por un lado, se presentaba la dupla Queimaliños-Avellaneda, que ostentaba su invicto de 4 partidos como team y venía de un resonante triunfo en su último encuentro. Enfrente, el ascedente Francisco Seguí junto a Pablo Fullana, que buscaba cortar la malaria en los resultados (afortunadamente la ropa de paddle no se la sustrajeron sus vecinos amigos de lo ajeno).
El primer set tuvo un claro dominador y fue el dueto conformado por el marplatense y el bahiense. Sobre todo a partir de la notable efectividad de Francisco con su servicio, que hacía devolver muy incómodo a sus rivales, y también porque Fullana comenzó a volear como él sabe, dominando el espacio cercano a la red con mucha facilidad y definiendo los puntos con mucha autoridad. Del otro, Miguel hacía lo que podía sin demasiado respaldo, porque Bigote jugó uno de sus peores parciales del año y estuvo extramadamente errático, pero fundamentalmente, falto de tiempo y distancia. Llegaba un segundo tarde a todas las pelotas, un paso fuera de tiempo que hacía que pegara sus voleas de forma incómoda y fallara en forma consistente. Sin que Avellaneda pudiera sostener su servicio, fue fácil para Seguí y Fullana hacerse del primer set. Simplemente tuvieron que respetar su plan de juego y aprovechar el errático momento de sus adversarios. La historia del primer capítulo, entonces, se definió como un cómodo 6-2 para la dupla de raíces bonaerenses.
En el arranque de la segunda manga la historia parecía repetirse. En menos de un santiamén, Fran y Pablo sostuvieron el control de las acciones siendo profundos y contundentes para asfixiar a un maniatado Big Maq y a un impreciso Avellaneda. Con voleas envenenadas que nacían de buenos golpes de aproximación, la dupla más juvenil hacía jugar mal a la más veterana y eso se vio reflejado con autoridad en el marcador: 4-1 indicaba la chapa. Pero en ese momento se produjo un punto de inflexión en el desarrollo del trámite del cotejo. Quienes hasta ahí lucían apagados e impotentes, elevaron la intensidad de su juego y empezaron a forzar a sus rivales hacia zonas más incómodas. Las derechas de Miguel empezaron a correr y Avellaneda recobró la memoria de su agresivo juego en la red y encontró el timming que había perdido. Con eso les alcanzó para generar zozobra en las mentes de sus rivales y a partir de que quebraron el servicio de Pablo (primer break, sumado a la confirmación del mismo con Avellaneda sosteniendo su saque por primera vez en el match) se metieron de vuelta en el score y consiguieron llevar el partido a un terreno mucho más equilibrado. Así, la definición del set se tornó extremadamente reñida. El 1-4 se transformó en un 4-4 iguales y posteriormente todos mantuvieron su servicio para llegar al tie break. Allí, el campeón defensor y su compañero mostraron mayor determinación para jugar y definir con autoridad avasallando a sus oponentes desde el principio. De esa forma, se pusieron 4-0 arriba para nunca mirar hacia atrás y cerrar la muerte súbita con un contundente 7-1.
La dinámica del juego hacía pensar que el golpe anímico podía favorecer a Avellaneda y Queimaliños, sobre todo después de que arrancaran el tercer parcial 1-0 adelante. Pero Seguí y Fullana lograron recomponerse volviendo a las fuentes de juego que les había dado buenos resultados y nuevamente emparejaron el partido. Eso sí, el cansancio empezó a hacer mella en los players y eso se notó en que se dio una serie de quiebres sucesivos por bando. Primero, perdió el saque Avellaneda, luego Francisco, posteriormente Miguel, a continuación Pablo y finalmente una vez más Avellaneda, en lo que resultaría ser el game clave del partido, ya que hasta ahí estaban tres iguales por bando. Con el quiebre consumado y el 4-3 a favor, esta vez Fran no perdonó con su servicio y tanto él como Pablo jugaron mejor que sus rivales los puntos decisivos. Si bien en el ambiente se percibía que el trámite se jugaba a la manera de Queimaliños y Bigote, se equivocaron en los instantes decisivos cuando tenían que definir mientras que Seguí y Fullana fueron los que acertaron en los momentos claves. Así fue como, cuando la hora se había terminado, Miguel jugó apurado el último game y posibilitó que Fran y Pablo cerraran con el 6-3 a favor un triunfo memorable e histórico.
Ahora, son el marplantense y el bahiense los que están invictos en dos juegos juntos, mientras que Miguel y Avellaneda sucumbieron por primera vez en su quinta presentación como team. Además, para el campeón de 2011 significó perder dos veces al hilo por primera vez desde que se empezó a jugar el circuito EMPT, aunque le queda el consuelo de mantener la punta (si bien podría perderla ante un eventual triunfo de Lapalma en su próximo match). Bigote cortó una serie de dos victorias consecutivas y sigue sin poder encadenar tres triunfos en serie. Cosa que sí logro Francisco, que progresivamente se va acomodando en el podio y demuestra estar a la altura de los mejores, con seria proyección para alcanzarlos y dejarlos atrás. Fullana se sacó la mufa de encima y volvió a ganar tras tres derrotas, pero quizá lo más importante para él sea que volvió a jugar como a principios de temporada, cuando había sido la grata revelación por la frescura de su juego.
De todas formas, más allá de los circunstanciales vencedores y vencidos, el que ganó hoy fue el EM Paddle Tour 2012 que pudo vivir una jornada de altísimo nivel en cuanto a juego e intensidad. Partidos como este son los que le dan sentido a organizar este circuito durante todo el año y darle seguimiento en estas líneas.
¿Qué deparará la próxima fecha? En principio, de no mediar inconvenientes, la propuesta es nuevamente el dúo Seguí-Fullana, buscando extender su imbatibilidad, contra Lapalma-Avellaneda, una pareja que ha funcionado muy bien en general y en especial en 2012. En definitiva, otro duelo imperdible.
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