domingo, 18 de mayo de 2014

SÍNTESIS DEL MATCH

¿Es humanamente posible organizar una actividad deportiva competitiva que involucra a distintas personas y evitar los conflictos o las polémicas en el intento? La sensación inicial indica que no. Que la naturaleza humana hace que, sin importar de qué se esté hablando, cuando hay un grupo que se conforma para llevar adelante una acción en común, inexorablemente el disenso va a hacer su entrada en escena para generar zozobras y fomentar rispideces. Esta suerte de reflexión filosófica viene a colación porque uno de los puntos de discordia en el marco del EM Paddle Tour ha sido, desde sus comienzos mismos, el tema del horario de llegada de los "Titanes del Cemeno" a la cancha. En la mayoría de los casos las demores se producen a raíz del insoportable tránsito de la caótica Ciudad de Buenos Aires (que definitivamente está representada por la Furia de la que hablaba Soda Stereo y no por la Magia de la que habla Tan Biónica...) y, generalmente, como todos los players se trasladan en conjunto hacia la sede de Slice Paddle, no se apunta el dedo a nadie en particular porque todos llegan con retraso. Sin embargo, las últimas dos llegadas tarde de Hernán Onzalo encendieron nuevamente la mecha de la polémica. La semana pasada había caído a eso de las 18:55, casi media hora después del horario pactado. Está vez cayó alrededor de las 19.15, es decir, 45 minutos por encima del horario de comienzo. Claramente esto perjudica al normal desarrollo de los matches, pero si es por razones laborales que alguien se demora, es difícil caerle con todo el rigor de la crítica y una saña desmedida. Y en este punto es que la Organización hace un mea culpa: Sabiendo que a Onzalo entre los días 10 y 20 de cada mes se le complica la existencia laboral por temas de cierre que pueden motivar que se "clave" en la oficina, no se lo debería convocar para jugar partidos en esas dos semanas críticas del mes. Más allá de esta iniciativa estratégica que empezará a ser implementada, se alzaron algunas voces pidiendo descuento de puntos a aquel que llega con una demora superior a los 15 minutos (que sería la tolerancia establecida). Puntualmente la Redacción no está de acuerdo con esta medida antipática, pero como nos regimos por la democracia, se someterá al voto popular la decisión de imponer un sistema de penalidades por tardanza o no. Así que en esta edición los lectores podrán encontrar una compulsa que los "Titanes del Cemento" deberán responder para ver si se toman las medidas reclamadas por algunos o no.
En medio de todo esto, se jugó un partido (o al menos parte de él). Por un lado, el líder Francisco Seguí buscaba mantener su invicto de 2014 en dupla con Federico Sela (que cada día se toma esto más en serio, jugando hasta tres veces por semana y ahora tomando clases los sábados). Del otro, Pablo Fullana y Hernán Onzalo, un dúo temible por su fama de infatigables corredores y "voleadores seriales".
Dada la demora de Hernán (que además de patinarse 70 pesos en un taxi entró a jugar sin siquiera poder pasar por el baño), todo el encuentro se jugó en un contexto de apuro por tratar de llegar a terminar el match en el menor tiempo posible. Así arrancó el primer set entonces, en el que tras algunos quiebres mutuos, no se sacaron grandes diferencias hasta el 4-4. En el siguiente game, crucial por cierto, Sela jugó su saque con mucha efectividad y en el décimo juego el joven marplatense y el "Ogro" lograron quebrarle el servicio a Fullana para sellar el 6-4. También ayudó en estos dos últimos juego el hecho de que el oriundo de Punta Alta fallara una serie de voleas que habitualmente no erra, lo que hizo que diversos errores no forzados contribuyeran a que Pablo y Hernán dejaran escapar la chance de llevarse esa primera manga cuando parecía que estaban para ganarla.
En el segundo parcial se mantuvo la tesitura general que tuvo el cotejo a lo largo de toda la tarde noche: A puro ida y vuelta, con muy buen nivel de ambas parejas, terriblemente parejo y plagado de pelotas rápidas y afiladas. Fullana y Onzalo, llegaban a todas (ya sea pelotas imposible o con ángulos muy cerrados), porque son rápidos, aunque les faltaba algo de precisión y algunas veces le pifiaban al definir. No obstante, cada tanto sacaban alguna bola afuera de la cancha con lo duro que le daban (De hecho, todos los smashes que Pablo había fallado en el primer set, en el segundo se transformaron en puntos ganados sin posibilidad alguna de respuesta del otro lado). Seguí y Sela, en tanto, fueron más constantes en la relación pelota buena, pelota mala, aunque les costó entender que si la tiraban con demasiada fuerza y potencia, le daban a sus adversarios dos chances para llegar a la pelota:  Una cuando va y la otra cuando vuelve del fondo.
La paridad se mantuvo hasta el dos iguales. A partir de allí, las bolas “peculiares” de Fede, que parecía que se iban al mismísimo demonio, daban un giro en el aire y picaban junto a la pared, dejaron de "doblar" y empezaron a significar puntos perdidos. Eso, más el crecimiento de ambos a la hora de definir los puntos con la precisión que no habían tenido en los tramos decisivos del primer parcial, les permitó a Onzalo y Fullana conseguir un par de quiebres sucesivos que minaron el ánimo de sus oponentes. A tal punto llegó la frustración del otro lado que, tras perder su saque, Seguí reventó una pelota, que salió mal dirigida y golpeo a Hernán de lleno en su rostro. Las disculpas del caso se ofrecieron, y no hubo mayores inconvenientes ya que se entendió que no fue intencional y el "Correcaminos" es un tipo macanudo y alejado de cualquier tipo de beligerancia. De hecho, el pelotazo simplemente terminó de envalentonarlo para cerrar el set con autoridad y rubricar un contundente 6-2 que los dejaba muy bien parados de cara al parcial decisivo.
Desgraciadamente, no hubo tercer set porque Francisco y Pablo se tenían que ir (ya eran las 20.10 a esa altura) y los jugadores abandonaron la cancha. En consecuencia, se dio un empate que, de alguna manera, satisfizo a todos. A los que estaban en cancha, porque si bien parecía haber una ligera inclinación hacia un lado, la realidad es que lo reñido del match hacía que la última manga pudiera ser para cualquiera. Y los que no jugaron, también sonrieron con la paridad ya que nadie se cortó en la cima.
Con este score, Francisco Seguí continúa imbatible en lo que va del año (6 sin caídas, con 4 triunfos y 2 empates, aunque vio llegar a su fin una serie de cuatro victorias en fila) y conserva la punta. Pablo Fullana se quedó con las ganas de recuperar el primer puesto, ya que sigue a una unidad del marplatense, pero sumó su cuarta presentación sin reveses (venía de 3 triunfos al hilo a los que adosó esta parda). Hernán Onzalo, por su parte, acumula tres sin perder (dos halagos y un empate), manteniéndose expectante en la tercera posición. Mientras que Federico Sela sigue en su senda de irregularidad, con la particularidad de haber empatado por primera vez en la temporada (hasta ahora alternaba victorias y derrotas).  En síntesis, el duelo entre los cuatro primeros del certamen marcó la enorme competitividad y paridad que existe en el circuito, a tal punto que resultó en el segundo empate absoluto del año (dato curioso: Seguí y Onzalo estuvieron en ambos partidos).
Para el futuro próximo inmediato vendrá el tiempo de analizar los resultados de la encuesta sobre la implementación de penalidades a aquellos que lleguen tarde. En cuanto al calendario se refiere, la semana 15 del EMPT debería entregarnos el duelo entre Queimaliños-Moreno contra Fullana-Beltrame. Sin embargo, esto dependerá pura y exclusivamente de la recuperación del lesionado Miguel. En caso de que no estuviera en condiciones, la primera opción de reemplazo tendría que ser Hernán Onzalo y, en segundo lugar, Jorge Messina. Pero, como todos aquellos que siguen este espacio saben, la última palabra la tendrá la agenda de cada uno de los "Titanes del Cemento"...

domingo, 11 de mayo de 2014

SÍNTESIS DEL MATCH

El comité organizador del EM Paddle Tour hace su mejor esfuerzo para tratar de tener el fixture del campeonato definido con la mayor antelación posible. Sin embargo, no hay forma de poder garantizar a ciencia cierta que el cotejo que se anuncia en estas líneas como a jugarse la próxima semana, efectivamente vaya a tener lugar. Como en casi todas las semanas del circuito en lo que va de 2014, la número 13 no fue la excepción y contó con la baja de Pablo Fullana quien, el martes a la noche, avisó que se le complicaba por una visita fuera de agenda de sus padres provenientes de Punta Alta. En consecuencia, hubo que salir a buscar reemplazo. Con Miguel Queimaliños aún lesionado, la primera opción en la que se pensó fue Francisco Seguí, el flamante líder del campeonato y único invicto en lo que va de la temporada. Pero el "hombre excusa" argumentó tener otros compromisos sin dar mayores precisiones al respecto. La cuestión quedaba reducida, entonces, a los tres players que han demostrado tener la mejor tasa de disponibilidad en el año en curso: Jorge Messina, Federico Sela y Diego Avellaneda. Al crédito de Caseros no se lo convocó porque es el que tiene más cantidad de partidos disputados y hay que tratar de balancear con el resto. El "Ogro" Sela enseguida se puso a disposición, pero finalmente la organización decidió que juegue Bigote Avellaneda, quien a finales de Junio se ausentará por tres semanas debido a su viaje rumbo al Mundial Brasil 2014. En consecuencia, el match de la jornada trece quedó conformado de la siguiente manera: Gustavo Beltrame - Andrés Moreno, contra Hernán Onzalo y Diego Avellaneda.
Desafortunadamente a Hernán se le complicó la salida de la oficina y terminó arribando a Slice Paddle a eso de las 19 horas. Esa llegada con la lengua afuera y desesperada se trasladó a su juego, ya que el Correcaminos nunca le encontró la vuelta al partido en el primer set. La paridad que se podía esperar en la previa solo duró tres games. Tras el primer quiebre de servicio sufrido por Onzalo, la balanza se inclinó violentamente hacia el lado del Colo y su atildado compañero. Una de las claves para que eso suceda tuvo que ver con la buena estrategia de juego que ambos implementaron. Ante una dupla rival cuya característica era plantarse en la red casi de inmediato, los dos se percataron que había que jugar bolas bajas y rasantes. Obviamente ayudados por sus finas muñecas (tanto Gustavo como Andrés son de los más sutiles del circuito con la paleta en la mano) y una precisión asombrosa, sacaban unos golpes certeros que, o bien atrevesaban a sus rivales por el centro mismo de la cancha, provocando la indecisión de ambos, o iban bien abajo o pegadas al cuerpo de sus rivales, lo que hacía que no pudieran devolver con comodidad y terminaran cediendo los puntos. A su vez, Moreno y Beltrame hacían daño (y mucho) con sus respectivos saques, muy cargados de efecto, lo que hacía que a Hernán y a Diego se les complicara poner la pelota en juego y, cuando lo lograban, rara vez podían acomodar la devolución a dónde ellos pretendían hacerlo. Con semejante panorama, el desenlace de la primera manga fue casi previsible: El saque de Onzalo fue nuevamente quebrado en el octavo juego y eso sentenció el inobjetable 6-2 a favor del actual campeón y su compañero riverplatense.
Para el segundo set Onzalo y Avellaneda decidieron cambiar posiciones en cancha para recibir, a ver si de alguna manera eso los ayudaba a torcer el destino del encuentro. Sin embargo, después de un primer game inicial en el que estuvieron por primera vez cerca de provocar un rompimiento, la situación se volvió a tornar cuesta arriba para ellos. Encima, el único punto sólido que parecía tener la dupla, que había sido el saque de Bigote, se cayó a pedazos porque en el segundo game Beltrame y Moreno sacaron un par de passings formidables, Hernán falló un par de voleas insólitas y finalmente Avellaneda cedió su servicio, quedando el score 2-0. Nada parecía haber cambiado entonces. De un lado, golpes precisos y definiciones contundentes. Del otro lado, imprecisiones y dudas en la red que generaban desencuentros y puntos perdidos. La chapa quedó 3-1 a favor del Expreso de Villa Ballester y del único padre de familia que integra el circuito esta temporada. La historia parecía encaminada hacia un claro y amplio triunfo de quienes hasta ahí estaban jugando de forma impecable, metiendo prácticamente todo lo que tiraban y aprovechando que uno de sus rivales jugaba limitado por una molestia en el hombro (Avellaneda) y el otro todavía estaba más en el Edificio Torre Boston que en la cancha de paddle de la calle Catamarca. Pero si hay algo que ha caracterizado tanto a Hernán como a Diego en el tiempo que llevan en el circuito, es que son dos jugadores que jamás van a dar nada por perdido. Ni un punto, ni una pelota y, menos aún, un partido. Y a pesar de todas las adversidades, ambos siguieron luchando y jugando cada punto dejando todo sobre el cemento, aunque el juego no apareciera. Y de repente, como quien no quiere la cosa, un par de buenas devoluciones sobre el servicio de Beltrame y más decisión a la hora de atacar en la red, hicieron que el rumbo del match se modificara. Gustavo cedió por primera vez en el juego su saque y al game siguiente el marcador ya estaba igualado en 3 por bando. Las pelotas que antes salían con mucha fluidez de las paletas del campeón y de Moreno ya no tenían la misma justeza. La bola ya no les corría como en la primera parte del cotejo. Encima, del otro lado la confianza empezaba a crecer y tanto Onzalo como Avellaneda empezaban a vez una luz de esperanza al final del túnel (sobre todo porque Hernán al fin parecía haber salido definitivamente del subte...). Y en ese lapso final del segundo set se vio, con certeza, lo más interesante de todo el partido. Con cada una de las parejas apelando a sus mejores recursos para superar a la otra. Un ida y vuelta intenso, con puntos extensos y jugados a brazo partido, con rallies de no menos de diez pelotas yendo y viniendo. El tanteador llegó a estar 5-4 a favor de Beltrame y Moreno, que con un quiebre podían cerrar el asunto. Sin embargo, no lo consiguieron y en el 5-5, el brazo que se aflojó fue el de Andrés. Sus saques perdieron el veneno que venían llevando hasta ese momento y entre un par de aciertos de Hernán y Diego y algunos yerros de Moreno y el Colo, se produjo el quiebre decisivo. Con el 6-5 en bolsa, Onzalo ratificó el rompimiento con uno de sus mejores games de saque y consiguieron el improbable 7-5 que los ponía nuevamente en carrera.
Y fue en ese momento, en el breve lapso que pasó entre el cierre del segundo parcial y el comienzo del tercero, en el que ocurrió el primero de dos puntos de inflexión que terminarían de definir el desenlace de esta historia. Mientras se hacía el cambio de lado, Gustavo Beltrame confirmó que faltaban menos de quince minutos para las 20 por lo que seguramente no se iba a poder terminar el partido y el marcador iba a terminar siendo un empate (con tie-advantage o no). Y se ve que esa idea le quedó dando vueltas en la cabeza a lo largo de todo el tercer parcial, porque dejó la sensación de haber jugado todo ese set esperando el momento en el que llegaran los que tenían alquilada la cancha luego para dar por finalizado el partido. Lo cierto es que ese momento nunca llegó y, para colmo de males, cuando la manga final todavía estaba pareja, sin quiebre por bando, tuvo lugar una jugada que se terminaría llevando definitivamente al Colo del partido. A saber: Tras un impecable globo sobre la cabeza de Avellaneda, Bigote quedó de espaldas casi pegado al alambre y, vaya uno a saber cómo, sacó un paletazo a dos manos hacia atrás paralelo al enrejado. Dado que llegó sumamente apurado, toda su humanidad se estrelló contra la reja y generó un movimiento de la estructura metálica. Beltrame, que estaba parado de frente a la jugada, quedó sorprendido por la acción y no atinó a responder el golpe con decisión. Conclusión: Punto perdido mientras Gustavo argumentaba que la pelota había rozado el alambre por la onda expansiva que había generado Diego al chocar contra el mismo. Los otros dos testigos de la acción, Andrés y Hernán, aseguraban que la pelota había sido buena. Tras unos instantes de debate, parecía que el punto se iba a jugar de vuelta, sin embargo el Colo decidió seguir adelante y en ese game se terminaría gestando el nuevo quiebre sobre el servicio del campeón que dejaría servido en bandeja el encuentro para Onzalo y Avellaneda. Hubo un momento de zozobra cuando, tras quedar 4-1 adelante, Avellaneda tuvo un game de saque un poco flojo y el subsiguiente quiebre dejó las cosas 4-2. No obstante, a sus rivales ya no les salía nada, el Colo se había ido con la pelota del alambre y no tuvo que pasar demasiado para que el servicio de Andrés sucumbiera y Hernán cerrara un tercer set formidable con otro impecable juego de saque y volea que dictaminó el 6-2 final para un heroico triunfo.  
Terminado el juego Gustavo Beltrame se quejó de que el horario del partido se hubiese extendido más allá de las 20 horas, cuestión sin sustento alguno, porque el espíritu del EMPT siempre apunta a terminar los encuentros en la medida de lo posible. Sólo cuando hay alguien atrás que viene con la cancha reservada para jugar, es que se termina puntualmente. Caso contrario, se juega hasta que se completa el match. Lo cierto es que, quejas al margen, Hernán Onzalo sumó su segunda victoria consecutiva y se prendió definitivamente en el lote de arriba, pisándole los talones a Seguí y Fullana. Diego Avellaneda cortó una racha de dos derrotas consecutivas y, más importante aún, logró salir del sótano de las posiciones. Para Andrés Moreno, en cambio, la caída significó la cuarta en fila y caer en el último sitio de la tabla, lugar en el que también lo acompaña el campeón defensor, que sufrió su segundo revés al hilo (también quedó en esa colocación Jorge Messina, con la diferencia de que este está en una serie positiva).
Polémicas y particularidades al margen, se vio un muy buen partido de paddle y eso es, en suma, lo que más gratifica a todos los que forman parte del EM Paddle Tour 2014. El cual, en su próxima fecha, debería tener un partido de esos que atrapan todas las miradas. ¿Por qué? Por la simple razón de que tendrían que jugar los cuatro primeros de la tabla: Francisco Seguí con Federico Sela (primero y cuarto) contra Pablo Fullana y Hernán Onzalo (segundo y tercero). Indudablemente, una prueba de fuego para el joven invicto marplatense. ¿Dara la cara esta vez? Lo averiguaremos la semana próxima...

domingo, 4 de mayo de 2014

SÍNTESIS DEL MATCH

La semana número 12 del EM Paddle Tour contó la complejidad de poder organizar el partido correspondiente. Sobre todo porque se suponía que al caer Jueves 1 de Mayo, Día del Trabajador, lo más probable era que Slice Paddle estuviera cerrado. Sin embargo, ni aún en el feriado más feriado el coliseo que alberga a los Titanes del Cemento cerró sus puertas. Entonces sobrevino la logística puesta en marcha por la organización para reclutar a los players participantes. Desde el vamos había dos bajas por lesiones, ya que Hernán Onzalo y Miguel Queimaliños continúan con "nanas" en la enfermería. A eso había que sumar la negativa del actual campeón, Gustavo Beltrame, que decidió que el "Expreso de Villa Ballester" no iba a salir de su estación hacia Capital Federal en una jornada de feriado. Compromisos familiares le impidieron estar a Andrés Moreno y cuestiones laborales (de su propio emprendimiento, afortunadamente) también dejaron fuera de carrera a Pablo Fullana. Ante semejante panorama, la situación quedaba reducida a los cuatro recursos restantes. Por suerte, Francisco Seguí decidió permanecer en Capital y no rumbear para Mar del Plata. Pero mejor aún fue el gesto de Jorge Messina, que pese al día no laborable dio el ok para venirse desde Caseros y dar el presente. Justamente ellos se enfrentaron contra dos que suelen ser número puesto (en términos de disponibilidad para jugar): Federico Sela y Diego Avellaneda.
La escasa paridad que uno podía imaginar en el comienzo del partido se mantuvo hasta el 3-3 del primer parcial. Desde el comienzo hasta ese sexto juego, lo que se había visto era un juego sumamente irregular por parte del "Lobo Marino" Seguí y de "Bigote" Avellaneda. Sobre todo en sus games de saque, ya que ambos perdieron el servicio en la primera oportunidad en la que les tocó sacar. Por su parte, Messina ratificaba su notable crecimiento paddlelístico con un juego muy sólido en todas las áreas, desde servir hasta definir en la red. Lo único que parecía ponerlo en aprietos eran los globos, arma que Federico Sela usó muy bien durante ese primer pasaje del partido. De hecho, pese a que su preparación previa distaba de ser la mejor (joda durante la noche anterior y "reincidencia" durante la tarde de ese mismo día), el "Ogro" sorprendía con sus golpes precisos y bien colocados, llevando el peso del juego ante la disfuncionalidad de su compañero. Pero a partir del séptimo game Francisco recuperó la compostura, levantó su nivel de juego y se acabaron las equivalencias. Un nuevo quiebre sobre el saque de Avellaneda fue el prólogo de lo que sería el trámite de cierre del primer set, que Seguí y Messina coronaron jugando con mucha agresividad para romper por primera vez en el partido el servicio de Fede durante el noveno juego y de esa forma rubricar el 6-3 final de la primera manga.
En el arranque del segundo parcial Avellaneda intentó una variante estratégica que le había dado buenos resultados la semana anterior: Si bien sus devoluciones de revés había sido aceptables, decidió cambiar de lado con Sela a ver si eso sacaba de ritmo a sus adversarios, sobre todo a Jorge, que estaba muy firme con su saque. No obstante, el cambio tuvo apenas el efecto de un espejismo. A Messina le costó un poco más de trabajo defender su servicio en el primer game, pero zafó del brete y mantuvo su confianza en alto. Esa confianza que le hacía pegar cada volea con suma firmeza. Eso sí, vale decir que también contó con la ayuda de la divina providencia, ya que hubo al menos 4 puntos (es decir, un game entero) que ganó favorecido por el pique en la faja que, irremediablemente, siempre terminaba haciendo caer la pelota muerta en el terreno rival. Para colmo de males, cuando Bigote empezaba a levantar su nivel y volvía a mostrar esa garra que lo hace luchar cada punto como si fuera el último, a Sela le empezó a pasar factura el raid festivo del que venía y se cayó físicamente, además de perder la concentración (frustrado por el resultado), lo que facilitó la faena para sus adversarios. Y eso que Seguí, que estaba mejor que al principio, dejó la puerta abierta varias veces con su saque, sobre todo cometiendo insólitas doble faltas, sobre todo para alguien con su calidad y potencia. Pero sus oponentes nunca pudieron aprovechar esos resquicios y lo que podía haber pasado de 3-1 a 3-2 terminó en un 4-1 que, a la postre, sería lapidario. Avellaneda volvió a sostener su saque y estableció el 4-2, pero la suerte ya estaba echada y una nueva ruptura sobre el saque de Federico en el octavo game dictaminó el 6-2 que le puso el moño al resultado final.
Este score dejó varias aristas interesantes para analizar. Por un lado, para Francisco Seguí significó su quinto partido sin derrotas (con cuatro victorias en serie y un empate), lo que le permite mantener el invicto en 2014 y, además, le posibilitó subirse a la punta del EMPT con un punto de ventaja sobre Pablo Fullana. Jorge Messina, en tanto, acumuló su segunda victoria en fila (ambas con Francisco) y consiguió salir del último puesto de la tabla, cerrando el círculo de movimientos en ambos extremos de las posiciones del circuito. Quien pasó a ocupar ese lugar en el fondo es Diego Avellaneda, que probablemente se encuentra en uno de sus peores momentos paddlelísticos de los últimos tiempos (de hecho, jugó su peor partido, siendo la primera vez en el año en la que no consigue ganar un set y sumando su segunda caída consecutiva). Por su parte, Federico Sela sigue alternando derrotas con victorias, lo que de alguna manera denota su irregularidad. Así y todo, por el momento se mantiene expectante en la tercera colocación.
Anticipar el próximo enfrentamiento puede ser sumamente temerario, ya que hay diversos factores a considerar, uno de los principales la salud de los Titanes del Cemento. Pero si no ocurre ninguna anomalía, deberían saltar a la cancha Pablo Fullana en compañía de Gustavo Beltrame para chocar contra Andrés Moreno y Hernán Onzalo. Un match atractivo para la semana 13, que debería ser mucho más parejo que el que dio vida a la semana 12 del circuito. De lo que no hay duda es que el condimento principal estaría servido de antemano: Una vez más se pone la cima del torneo en juego. Sin dudas, imperdible.