sábado, 29 de octubre de 2011

SINTESIS DEL MATCH

Se acabó una era. Finalmente, después de 20 años, el señor Diego Avellaneda abandonará su legendaria paleta de madera y se modernizará. Muchos se preguntarán el porqué de tan abrupta decisión, ya que Bigote es un tipo reacio a los cambios y extremadamente conservador. La respuesta se halla en el accidentado desenlace de la última jornada paddlelística del mes de Octubre.
Respetando la cronología de los hechos, el match de la fecha presentaba a un debutante: Diego Barrantes, surgido del área de Web System. Su aparición obedeció a las bajas de Sela (estudio), Queimaliños (muñeca lesionada) y Beltrame (privilegió el Golf con Zordon por sobre el clásico paddle, una verdadera traición). La jornada estuvo cerca de suspenderse, pero la insistencia de Folch para mover cielo y tierra a fin de conseguir un relevo lo hizo posible. Lástima que en la cancha no haya mostrado la misma aptitud.
Lo cierto es que siendo Barrantes una incógnita (de hecho dijo que hacía mucho que no jugaba y no era muy bueno), Lapalma decidió formar pareja con él a efecto de hacer más equitativo el desarrollo del juego. La realidad es que esa equivalencia no existió nunca, porque el novato jugó mucho mejor de lo que se vendió en la previa y Roberto estuvo inspiradísimo.
A partir de la complejidad que implica enfrentar a un zurdo que encima saca de revés y que juega de ese lado bien (al igual que su compañero), Avellaneda y Folch demostraron que son la peor dupla ya que juntos no le pueden ganar a nadie. Menos aún si entran dormidos y si el letargo de Folch dura todo el partido.
El resultado no dejó lugar a dudas: 6-0, 6-2 y 6-3. Recién en el tercer parcial hubo algo parecido a un partido. Y todo esto en poco más de una hora de juego. Hasta que llegó el momento fatídico de la noche. Mientras se disputaba el cuarto parcial, Avellaneda observó con indignación como Folch no podía levantar un globo por enésima vez y, lleno de frustración, fue a buscar una pelota hacía la pared con escasas chances de pasarla. En el movimiento del impacto, su paleta dio en su propia frente y le produjo un corte que significó el final del cotejo y el de esa era de la que se hablaba en las primeras líneas. Porque lo primero que pasó por la cabeza de Bigote fue: "Con una paleta de las modernas no me pasaba". Así, a fin de cuidar su integridad física de cara al futuro, archivará la vieja paleta en un placard. Seguramente deberá acostumbrarse en las primeras semanas. Por lo pronto, la herida le dejó como saldo una linda vincha en la cabeza a modo de venda y lo dejará a fuera de las canchas en la próxima jornada.
Una pena que la jornada se haya visto desteñida por una partido con nula competencia y un abrupto final accidentado. Al menos el protagonista se debería llevar como lección aprendida que la frustración no conduce a nada y que en la adversidad hay que aprender a controlar las emociones.

sábado, 22 de octubre de 2011

SINTESIS DEL MATCH

No hay caso. El tránsito en la Ciudad de Buenos Aires es un caos y más aún en vísperas de un acto eleccionario. Así como la semana pasada Avellaneda tuvo que esperar un buen rato al resto de los players, esta vez le tocó a Folch aburrirse hasta que el trío que faltaba pudo arribar a My Way tras 45 minutos arriba del taxi (cuyo conductor ofrecía tributo al difunto Michael Jackson).
Esta vez no estuvo el absoluto líder de la tabla general, Miguel Queimaliños, debido a una molesta lesión en la muñeca derecha. Esto dio lugar a que se produjera un interesante encuentro entre los otros 4 jugadores habituales, quienes se encuentran en una lucha encarnizada por el segundo puesto: Sela, Avellaneda, Beltrame y Folch. La curiosidad estuvo dada por la forma en que se eligieron las parejas, ya que se realizó un sorteo que determinó que los dos primeros mencionados jueguen contra los dos últimos.
El comienzo del partido fue favorable al Colo y Yogi, quienes arrancaron más concentrados y, sobre todo, aprovecharon el bajón de Tamagochi, que parecía perdido y desorientado, pifiando pelotas con una falta de timming asombrosa. En un momento, con el score 4-2 a favor de los "compañeros de tren", Fede decidió ir a comprar algo para rehidratarse, ya que según sus propias palabras se sentía "Mal, muy pesado, hinchado". A partir de esa inyección de Levité de naranja (se bajó un litro y medio en 10 minutos), el hombre de las herramientas recuperó la entereza y pudo respaldar a Avellaneda que, en líneas generales, mantuvo un nivel muy regular a lo largo de todo el partido. El envión les permitió a Bigote y compañía dar vuelta la taba y quedarse con el primer parcial por 6-4, ante el estupefacto de los rivales que no entendían como el set se les había ido de las manos.
En el segundo parcial la historia arrancó similar al primero. Yogi lastimaba con sus devoluciones de saque rasantes y el Colo había vuelto a afinar la puntería de sus paralelos y le jugaba con mucho slice a Sela para complicarlo. Eso les permitió sacar ventaja de 3-1 y parecían encaminados a una fácil resolución de la manga. Sin embargo, los oponentes ajustaron el saque (sobre todo Fede, que no dilapidó tantos primeros servicios) y se colocaron 4-3. Todo esto ocurrió en el medio de una andanada de pelotazos que, por ejemplo, impactaron varias veces en la humanidad de Yogi. Sin dejar de mencionar que Sela atacó a su compañero en dos ocasiones: antes de empezar el juego, cuando Avellaneda estaba fuera de la cancha, le acertó en el medio del pecho, y durante el partido, en una pelota intrascendente porque la jugada estaba terminada, decidió que quería probar la calidad de los lentes protectores y le dio de lleno en el ojo izquierdo. Afortunadamente para bigote, la inversión realizada dio sus frutos y el golpe no lo lastimó en absoluto.
El final de ese segundo set fue muy cambiante, ya que Folch y Beltrame se recuperaron para pasar al frente por 5-4 e incluso contaron con varios set points. Sin embargo, les faltó frialdad para definirlo y permitieron que les empataran en 5. Ahí, cuando con el saque de Avellaneda, parecía que se torcía definitivamente el rumbo del juego, resurgieron las buenas devoluciones de la dupla Colo-Corrugated que ganaron el game y, posteriormente, cerraron con su propio servicio para obtener como el saldo final un 7-5 a favor.
Dado lo tarde que había comenzado el juego y lo parejo de los dos primeros sets, no quedó mucho espacio para el parcial decisivo. El mismo arrancó con quiebres de saque para cada lado y una notable merma física de todos los presentes, ya que la intensidad del comienzo había hecho correr muchísimo a todos. Parecía que Beltrame y Folch lograban el "Tie Advantage" cuando se pusieron 2-1 arriba a partir de las buenas pelotas jugadas al centro de una dupla rival dubitativa en la red. Sin embargo, con el último suspiro Sela y Avellaneda rescataron un empate total que, al menos, les permitió evitar el irse con sabor a derrota y que sus adversarios sumen dos.
Lo más rescatable es que el nivel de juego se mantiene e independientemente de quién participe, suelen salir encuentros reñidos pero, por sobre todas las cosas, muy bien jugados. Eso sí, la racha de 17 partidos jugados de forma sucesiva parece estar en jaque, ya que la próxima semana podría haber muchas bajas. A saber: Queimaliños estaría mudándose, Sela con obligaciones de Facultad y Beltrame y Folch podrían quedar afectados a un evento de Golf. Sería una pena, porque si hay algo que ha contribuido al notable crecimiento de todos los jugadores es la continuidad en el tiempo. Habrá que esperar para develar la incógnita.

lunes, 17 de octubre de 2011

SINTESIS DEL MATCH

El tan mentado desafío entre la incipiente dupla Queimaliños-Beltrame y "Las Dos Torres" (Lapalma-Avellaneda) estuvo a la altura de las expectativas generadas y se transformó, sin lugar a dudas, en el mejor partido del año. El nivel de paddle que mostraron ambos duetos a lo largo de la hora y veinte de juego fue muy bueno. De hecho, la exigua diferencia en el resultado marca lo disputado del match, ya que el Colo y Miguel se quedaron con el cotejo logrando un reñido 7-5 y 7-6 (7-3 el tie break).
De entrada los ganadores entendieron la lección de la semana anterior y salieron a jugar el primer set sumamente enchufados. Con el espíritu bien arriba, jugaron mejor los puntos decisivos en los primeros games y eso les permitió sacar un holgada ventaja de 5-2. Sin embargo, los lungos se recuperaron a partir de luchar (casi mordiendo cada punto) y sin jugar extremadamente bien, emparejaron la balanza del marcador hasta alcanzar un 5 iguales. Cuando parecía que el envión anímico impulsaba a Roberto y Bigote por sobre sus adversarios, MAQ sostuvo a Beltrame anímicamente y ambos se recompusieron para cerrar el parcial con autoridad (sin que eso dejara de implicar una cuota de sufrimiento) y establecer el 7-5 final.
La segunda manga arrancó con una tendencia completamente opuesta a la del primer parcial. Roberto entendió que sus gafas le estaban haciendo pifiar más de la cuenta los smashes y se las sacó. El efecto "placebo" tuvo resultado, ya que en los primeros games del segundo parcial se vio al mejor Lapalma, extremadamente preciso y filoso en cada jugada. Del otro lado, el saque del Colo ya no lastimaba tanto como al principio y a Miguel todavía le resonaba la cabeza por el pelotazo que Avellaneda le colocó en el techo de la cabeza (nadie queda exento de las "agresiones" a los rivales, ni siquiera el pacífico Diego). Todo eso se tradujo en un 4-1 y 5-2 a favor de las torres, que a la larga terminaron corriendo la misma suerte que las que ilustran la historia de Tolkien en El Señor de los Anillos, ya que la dupla ganadora fue erosionando los cimientos de los altos hasta ponerlos de rodillas, primero pasando 6-5 al frente y finalmente cerrando en el tie break con un estupendo 7-3.
El saldo del match dejó como confirmación el progreso mental de Gustavo Beltrame, quien evidentemente con un buen respaldo en la dupla, puede soltarse más y sacarle "lustre" a su paleta. Además, Queimaliños sacó definitivamente chapa de estar un paso más allá del resto. Por otra parte, para la dupla perdedora esta significó, casualmente, su primera derrota jugando juntos. De todas maneras, aunque suene a verdad de perogrullo, el que salió ganando fue el paddle, con un partido memorable que perdurará en la memoria de la comunidad de este blog por mucho tiempo.

sábado, 8 de octubre de 2011

LAS FRASES DE LA FECHA

"Acá también hubo olor a traición". Miguel Queimaliños (6 de Octubre de 2011), sobre la impresionante actuación de su habitual compañero Folch en el primer set, aunque esta vez jugando en su contra.

SINTESIS DEL MATCH

Y un día Gustavo Beltrame volvió a sumar de a tres. En una jornada de características épicas, con un impresionante temporal de viento y lluvia sacudiendo a la Ciudad de Buenos Aires, el Colo se dio el gustó después de dos meses y medio (7 partidos) en los que no se iba de la cancha con un trío de puntos bajo el brazo. Claro que para que eso sucediera tuvo que contar a su lado con el jugador estrella de este EMPaddle: Miguel Queimaliños. Hay un dicho que reza: Si no puedes vencerlos, únete a ellos. Y eso fue lo que hizo el Colo. Tras tantos frustrados intentos por batir a aquel al que llamó "Hombre Grande", esta vez decidió jugar a su lado para despejar los fantasmas de la mufa que sobrevolaban por encima de su persona.
Enfrente estuvo la dupla Avellaneda-Folch que, lamentablemente, ha perdido todas y cada una de las veces que jugaron del mismo bando. En el amanecer del partido parecía que iban a revertir la tendencia, ya que jugaron unos primeros 20 minutos de altísimo vuelo, para pasar adelante con un categórico 5-1. La clave de semejante diferencia fue el extraordinario nivel de Corrugated, que mostró su mejor nivel paddlelístico de la temporada en ese lapso. A tal punto, que motivó la sorpresa mezclada con reproche de su habitual coequiper, MAQ, que no podía creer lo que estaba viendo: Yogi voleaba con autoridad y hasta pegaba saltando, cosa nunca antes vista.
Sin embargo, el Colo y Miguel se despertaron del letargo inicial y empezaron la remontada desde el ajuste del servicio, que entre otras cosas provocó que Avellaneda no pudiera poner la pelota en juego ni pegara con comodidad. A partir de un mejor comienzo de cada punto, iban pegando con mucha más soltura en cada peloteo y así fueron sumando hasta dar vuelta el score a 6-5. Un buen game de saque de Avellaneda (de los pocos del partido) forzó el tie break y cuando parecía que la definición iba a ser igual de reñida e intensa que todo el resto del parcial, a partir del 3-3 los perdedores perdieron precisión y fallaron un par de pelotas que sellaron el 7-3 y primer set para Beltrame-Queimaliños.
El segundo tramo fue un paseo de los vencedores, que ya jugaban con la confianza de quien siente haber tomado el control del juego y aprovecharon el bajón anímico de los adversarios, que nunca pudieron superar la circunstancia de haber perdido el primer parcial en condiciones iniciales tan favorables. Yogi perdió la concentración y sus golpes ya no lastimaron de la misma forma, mientras que Avellaneda jamás le encontró la vuelta a la devolución y empezó a ser forzado en la red, lo que motivó que se revolcara varias veces para intentar salvar los puntos. Párrafo aparte para Beltrame, que decidió que esta vez era su turno de ajusticiar adversarios y repartió sendos pelotazos hacia las humanidades de Avellaneda y Folch (Miguel, para no ser menos, se pegó solo con su propia paleta).
Otra cuestión especial fue el tema de la lluvia que cayó sobre el escenario. Tanta fue la intensidad, que hubo un par de charcos en la cancha producto de las goteras del techo. Uno de ellos, le provocó un ligero resbalón a Miguel. El otro hizo que patinara feo Avellaneda, quien se pegó el codo contra la pared y terminó con un golpe en la cintura, pero afortunadamente sin consecuencias mayores.
La tercera manga, con el resultado ya puesto, encontró a Folch-Avellaneda nuevamente en sintonía. Eso, sumado a que los vencedores sacaron un poco el pie del acelerador, hizo que el desarrollo del juego se emparejara nuevamente y el marcador final arrojó una paridad en cuatro por bando, con poca distancia en el score de cada game.
La clave del encuentro estuvo dada por los vaivenes de Folch. Para que un emparejamiento de estas características pueda ser parejo, Corrugated tiene que brillar al máximo. Porque Avellaneda es un buen jugador, pero no tiene el talento y la versatilidad suficiente como para llevar adelante por si sólo un cotejo, sobre todo frente a un dúo como el del Colo y MAQ, ambos poseedores de buenas muñecas. Para los ganadores esta significó una buena puesta a punto de cara al próximo desafío que tienen en mente: Enfrentar a las "Dos Torres" Lapalma-Avellaneda. Lo que deberán tener en cuenta de cara al futuro es que no se van a poder dar el lujo de empezar a jugar a la media hora como lo hicieron en esta ocasión, porque no todos los rivales los van a perdonar de esta manera.

sábado, 1 de octubre de 2011

SINTESIS DEL MATCH

A falta de los River-Boca en el torneo del fútbol argentino, EMPaddle nos volvió a regalar una nueva versión del superclásico de la paleta: Queimaliños-Folch vs. Sela-Beltrame. El dúo de los púberes volvió a reunirse tras un mes y medio sin compartir el mismo lado de la cancha. Del otro lado, la dupla más tradicional buscaba revancha tras la dura derrota sufrida la semana anterior ante Avellaneda-Lapalma (el primero ausente en esta ocasión por compromisos académicos, mientras que el segundo se encuentra haciendo una capacitación profesional).
El match arrancó parejo, con puntos reñidos y un score que no delataba ventajas para ninguno de los dos bandos hasta el 3-3. Sin embargo, flotaba en el aire una sensación de control por parte de Sela (estrenando su flamante cuarto de centena en años y paleta) y el Colo. Con mucha precisión en la red y un repertorio de buenos golpes, los jóvenes confirmaron su predominio en el juego y terminaron cerrando el parcial con un claro 6-3 que abría las esperanzas de conseguir una victoria sobre la dupla a la que nunca habían podido derrotar (lo que se dice una verdadera bestia negra).
Sin embargo, el segundo set fue otro cantar. MAQ empezó a soltar el brazo y su derecha empezó a lastimar. Folch recalibró los lentes y empezó a jugar esos tiros rasantes que duelen. Con esos argumentos, más la decidida actitud de presionar adelante para forzar los errores de los adversarios, Yogi y Queimaliños redondearon un parcial perfecto para sellar un contundente 6-0 que hizo mella en el ánimo de sus adversarios. Este resultado tiene una particularidad: Es apenas la cuarta vez en el año que se da un set en el que una pareja no gana ni siquiera un game y en todos los casos, Queimaliños estuvo del lado ganador y Beltrame del perdedor. Un dato más para que el Colo siga sufriendo con su némesis.
En el medio de todo esto, hubo algunas acciones que dieron lugar a polémicas pero que, por suerte, no derivaron en incidentes mayores. Por un lado, Tamagochi incurrió en infracciones al volear con su paleta decididamente en campo rival. Se entiende el ímpetu con el que suele "volar" hacia la red para impactar la pelota, pero debe saber que ese tipo de jugadas están viciadas de nulidad. Además, el propio Sela perdió los estribos y se enojó con Folch porque este le sacaba cuando todavía se estaba acomodando para recibir. Francamente, si hay algo que Corrugated no tiene es maldad y la realidad es que lo hace porque no levanta la cabeza a la hora de impactar su servicio. Por ende, no tiene la menor idea de lo que pasa del otro lado (de hecho, es un milagro que sus saques entren con esa "particular" técnica). Finalmente, Yogi le propinó flor de pelotazo en la cara a Beltrame al alcanzar una pelota hacia el lado contrario haciendo un uso excesivo de la fuerza. Por suerte, el irascible Colo se lo tomó con humor, pero que sirva de lección para que todos aprendan que las pelotas se alcanzan con suavidad (recordar que meses atrás Sela casi le vuela la cabeza a Avellaneda en una acción similar).
Tras todas estas vicisitudes, la tercera manga comenzó con la misma tónica de la anterior. Queimaliños y Folch mantuvieron la solidez en el juego y se aprovecharon de un alicaído dueto rival. Con un 4-2 a favor, parecía que el trámite estaba resuelto. Sin embargo, el incidente de la pelotita hizo que Yogi cayera en un bache anímico lo que propició la levantada de Sela y Beltrame, que llevaron el marcador a un empate en 4. En ese momento, los ganadores sacaron a relucir toda su experiencia y en base a un gran nivel de concentración más un extraordinario game de servicio de Miguel, cosecharon los dos últimos juegos para quedarse con un triunfo trabajoso pero merecido, para ratificar una paternidad que, a este altura, se ve inquebrantable.
De todas maneras, vale destacar el buen comportamiento del Colo, quien dio claras muestras de estar madurando no sólo en su juego (tomando confianza para ir a la red) sino también en el control de su "explosivo" temperamento. Mientras tanto, el nivel del juego va in crescendo y las tardes noche de paddle se van haciendo cada vez más competitivas y emocionantes.