sábado, 21 de julio de 2012

SINTESIS DEL MATCH

En la víspera del día del amigo, qué mejor aperitivo que un nuevo capítulo de este circuito de la amistad deportiva que es el EM Paddle Tour 2012 protagonizado por los Titanes del Cemento. En esta oportunidad se daban un par de regresos al ruedo. Por un lado, el de Roberto Lapalma, alejado durante 3 semanas por una molestia lesión en el codo derecho que le pedía descanso necesariamente. Por el otro, el de Diego Avellaneda, ausente durante las dos semanas anteriores debido al estreno de su programa de radio (Relatividad Absoluta, todos los jueves a las 22 horas por FM 91.3 -www.la913.com.ar-).  Sus reapariciones le dieron marco a un duelo interesantísimo, entre dos parejas con registros sumamente positivos. Lapalma hizo tándem con Pablo Fullana y Bigote con Miguel Queimaliños. Las expectativas eran altas y, pese a que tan solo se jugó una hora de partido porque 3 de los players llegaron tarde (lección aprendida para todos: No contactar a nadie después de las 17:30), el desarrollo del partido estuvo a la altura de lo que se esperaba.
El primer set fue extremadamente parejo y reñido. Además, se jugó con un nivel de intensidad altísimo. Si bien el marcador era muy igualado, la preponderancia en el manejo de las situaciones del encuentro parecía estar del lado de BigMaq y Avellaneda, que lograban ganar su servicio con mayor comodidad que sus rivales, al tiempo que ponían el servicio de sus adversarios en aprietos en cada game. Por eso no extrañó que en el sexto game aprovecharan las dudas de Roberto para meter presión con su saque y lograran el primer quiebre para adelantarse 4-2. Semejante panorama hacía pensar que ese podía ser el punto de inflexión para que el campeón defensor y su compañero liquidaran el primer parcial. Sin embargo, en el siguiente game se empezaron a observar todas las tendencias que, a la larga, serían la constante del partido. Primero, un Pablo Fullana intratable, que devolvía absolutamente todo lo que le tiraban. Segundo, un Avellaneda dubitativo con el servicio, sin poder encontrar un saque ganador que le diera puntos gratis o forzara al rival. Tercero, la falta de justeza para definir los puntos claves en la pareja de Miguel y Bigote. Cada vez que necesitaban ganar ese tanto crucial, cometían un error no forzado por apuro o falta de claridad. Así fue como dejaron escapar la chance y el score se puso primero 4-4 y luego 5-5. Ahí, en otra parada fundamental, volvieron a fallar, Avellaneda cedió su servicio nuevamente y el resto fue mantener la tendencia para el bahiense y su lungo compañero que, no sin transpirar, mantuvieron su saque y cerraron la primera manga con un ajustado 7-5.
La historia del segundo set mantuvo su correlato con lo que fue el resto del partido, con el agregado de que Fullana se fue creciendo de manera impresionante y empezó a protagonizar puntos increíbles. Un verdadero frontón que devolvía todo lo que le llegaba sin importar ni de dónde ni cómo viniera. Incluso hizo una jugada increíble en la que se abrió de piernas para dejar pasar una volea que le iba al cuerpo y luego se dio vuelta para pasar la pelota tras el rebote en la pared con increíble rapidez y precisión. Además, Miguel empezó a tener problemas para salir de la pared cada vez que lo forzaban a volver con un globo. Y tanto él como su coequiper empezaron a fallar más producto de la impotencia que les generaba no poder vulnerar a Pablo. Roberto, en tanto, mejoró su servicio y acompañó con una correcta actuación. Otro punto a favor de Fullana fue lo mucho que mejoró el saque. De hecho, no le pudieron quebrar ni una sola vez en el match (a pesar de que tuvo unos cuantos 15-40 y 0-40 en contra, siempre zafó). Esta vez el quiebre se produjo también en el 2-1. Allí Avellaneda volvió a perder su servicio (sin dudas el talón de Aquiles en su juego) y ya no hubo vuelta atrás. Para colmo, estando 5-3 abajo, fue Miguel quien no le encontró la vuelta a su saque, al tiempo que Pablo seguía pegándole a todo y Lapalma empezaba a definir con contundencia y autoridad. El 6-3 final no hizo más que marcar con absoluta certeza el merecido triunfo del equipo que tuvo al jugador más influyente del match (Pablo Fullana) y que, por sobre todas las cosas, jugó mejor casi todos los puntos claves. Esas fueron las aristas que marcaron la diferencia en un encuentro parejísimo, jugado con un ritmo infernal que desgastó notablemente a todos los players pese a haber durado apenas una hora.
La gran actuación del bahiense Fullana vino con premio doble, ya que el triunfo (segundo al hilo y quinto en los últimos seis que jugó) lo catapultó a la cima del torneo. No es de extrañar, ya que es el jugador del momento (si las circunstancias lo permiten, la semana próxima debería tener descanso ya que lleva jugados 7 consecutivos). Lapalma aprovechó para recobrarse de dos derrotas en serie y acomodarse en la tabla, ya que con la victoria llegó a 28 puntos para ocupar el tercer puesto a sólo uno de Miguel Queimaliños. Para BigMaq, en cambio, la derrota significó caer al segundo lugar y, encima, comprobar que su dupla con Avellaneda ya no es tan efectiva como el año pasado, porque quedaron con récord negativo para 2012 (2 victorias, 3 derrotas). Bigote sigue sin poder hilar triunfos en forma sucesiva y está sumergido en una irregularidad que lo encuentra más cerca del fondo que de la cima. A este paso, será un año para el olvido en términos paddlelísticos. No obstante, hay que reconocer que ambos jugaron contra una de las mejores pareja del Tour, que ahora cuenta con un registro histórico de 4 victorias contra solo 1 derrota.
Para la próxima fecha la gran novedad es el posible retorno de Federico Sela. Si el pulgar quebrado le responde bien, es muy factible que regrese al circuito tras casi cuatro meses (su última vez fue el 5 de Abril, cuando Slice todavía era My Way y se jugaba en la cancha 2 y no en la 3, que es un poco más inhóspita, sobre todo para la época invernal). Un condimento más para seguir de cerca el EM Paddle Tour 2012.
 

domingo, 15 de julio de 2012

SINTESIS DEL MATCH

El invierno ya está haciendo sentir su rigor entre nosotros y los Titanes del Cemento no están exentos de sufrir las inclemencias climáticas. Más desde que hace algunas semanas la gente de Slice paddle decidió, en forma arbitraria y sin previo aviso, cambiar la cancha que se utilizaba cada jueves (de la 2 se pasó a la 3, que está en el fondo dando a la calle, lo que hace que el aire frío se sienta bien de cerca). Sin embargo, las gélidas temperaturas no le restaron calor al partido, que "empezó" picado desde la previa, con Miguel Queimaliños pronosticando resultado a favor de su equipo con números concretos: Dijo que él y Pablo Fullana le iban a ganar 6-4 y 6-2 a la dupla conformada por Francisco Segui y Rodrigo Folch. Otro condimento que agregaba un punto más de interés al cotejo era el estreno de pelotas nuevas.
El inicio del match fue ligeramente favorable al campeón defensor y su compañero bahiense. Sobre todo porque ambos parecieron entrar mejor en calor que sus adversarios y de esa forma encontraron el ritmo de sus golpes con mayor facilidad. Encima, rápidamente quebraron el servicio de un desdibujado Folch (sobre todo en cuanto al saque, un tema al que no le puede encontrar la vuelta). Parecía que iba a haber una reacción del puntero del torneo hasta ese momento, el crédito marplatense. Sin embargo, su remontada duró un game que significó el 1-2. A partir de ahí, no tuvo la intensidad necesaria para jugar y empujarlo a Yogi. Además, no estuvo tan fino en las devoluciones, ni siquiera con su fantástico revés. Del otro lado, Pablo voleaba con más criterio que violencia y espectacularidad, lo que redundaba en un trabajo más sólido y eficiente. BigMaq, por su parte, lastimaba con su derecha y apelaba a su sapiencia para jugar cada pelota al lugar en el que más daño le hacía a sus rivales. Con semejante control del rumbo del partido, no sorprendió para nada que enseguida se pusieran 4-1 adelante, para finalmente cerrar el primer set con un contundente 6-2.
El segundo parcial fue un poco más parejo, pero no necesariamente porque Fran y Rodrigo subieran su nivel, sino porque Fullana y Queimaliños comenzaron a errar algunos tiros que en el arranque no estaban fallando. Es más, Seguí aflojó muchísimo con su servicio en la segunda manga y fue mucho más vulnerable. Sin embargo, no fue el único que tuvo problemas con su saque y eso hizo que se sucedieran varios quiebres.
Parecía que el campeón defensor y su compañero lo liquidaban cuando quedaron 5-2 adelante. Las paralelas de Miguel eran imposibles de devolver y Pablo resolvía en la red con sus mejores toques de calidad, plenos de precisión. Mientras que enfrente lo único que crecía era la desazón de Francisco, que veía como se le escurría el partido sin poder desplegar su mejor juego ni motivar a Folch para sacarlo de su "agujero interior". No obstante, como en cualquier deporte la última palabra no está escrita hasta que se juega la última pelota, hubo una "laguna paddlelística" de Queimaliños-Fullana que le proveyó una brisa de esperanza a sus oponentes. En ese par de games, Fran y Yogi recuperaron ligeramente la compostura, aprovecharon los baches y errores no forzados que se repetían del otro lado y quedaron 5-4 abajo. Pero la recuperación tan solo llegó hasta ahí. En el game siguiente Miguel se encargó de ajusticiar a sus rivales con una andanada de muy buenos primeros saques y sentenció la historia del partido para cerrar el set con un 6-4 ajustado pero merecido.
La chapa final indica que Queimaliños está muy cerca de poder ganarse la vida profetizando como Nostradamus, ya que acertó los números del resultado aunque con el orden de los sets invertido. De todas maneras, su mayor premio fue que con la victoria (segunda consecutiva y tercera en los últimos cuatro partidos) se subió nuevamente a la cima del campeonato sacándole dos puntos de diferencia a Seguí (que cayó tras tres triunfos en fila) y a Fullana (que ganó 4 de los últimos 5 y se mantiene al acecho). Para Folch parece no haber camino de retorno, ya que acumuló su quinta caída al hilo y se mantiene a salvo del último puesto simplemente porque Sela está lesionado y todavía no está en condiciones de volver a jugar. El otro dato estadístico de color es que la dupla ganadora mantiene su invicto, ya que en cuatro participaciones juntos ganaron 3 y empataron uno. Curiosamente, los empates han sido un resultado raro este año, ya que en 24 partidos disputados apenas se registró una parda.
Las emociones en la disputa por la cima del EM Paddle Tour 2012 no se detienen, ya que la próxima semana Miguel deberá defender el lugar al que tanto le costó volver contra una dupla peligrosísima: Seguí-Lapalma (que vuelve a las canchas tras una lesión en el codo que lo marginó por 21 días). Como ladero lo tendrá a Diego Avellaneda, que retorna tras dos semanas en las que se ausentó por el comienzo de su programa de radio "Relatividad Absoluta" (todos los jueves a las 22 horas por FM 91.3), y que buscará ganar dos partidos seguidos por primera vez en el año. Para variar, un duelo imperdible, como todos los que se suceden cada semana en este apasionante y competitivo circuito EMPT 2012.

domingo, 8 de julio de 2012

SINTESIS DEL MATCH

La nueva jornada del EM Paddle Tour 2012 presentaba un desafío muy interesante para Pablo Fullana. Una semana antes había logrado cortar la nefasta racha de derrotas de Avellaneda. Esta vez, tenía la oportunidad de revertir la lapidaria serie de caídas consecutivas de Rodrigo Folch. Con el agregado de que, si conseguía la proeza, se subía a la punta del circuito en la más absoluta soledad. Del otro lado, en busca de impedirlo, una dupla cuyos rendimientos esta temporada habían estado lejos de lo que presuponían los papeles: Francisco Seguí y Miguel Queimaliños (hasta aquí con más derrotas que victorias juntos).
El inicio del cotejo fue parejo, con ambas duplas haciendo pesar sus mejores atributos. Desde el vamos se vio a un Folch mucho más seguro y agresivo que en partidos anteriores (tal como había profetizado Miguel, que sostiene que su aprendiz juega mejor cada vez que lo enfrenta). Eso le permitió a Fullana lastimar con sus voleas y contrarrestar los latigazos de revés de Seguí y las bombas de derecha de Queimaliños. Todo esto dio lugar a una sucesión de games muy disputados, sumamente parejos, en el que las diferencias eran mínimas. Semejante nivel de paridad hacía pensar que todo conducía a un tie break para desempatar. Sin embargo, en el momento más crítico y decisivo, la frialdad de Miguel y Francisco fue superior a la de sus adversarios y eso les permitió conseguir el quiebre clave que estableció la distancia justa para que ambos se llevaran el primer parcial por un apretado pero merecido 6-4.
El golpe anímico del score de la primera manga resultaría clave para el desarrollo del segundo set. Folch volvió a caer en esos pozos depresivos que lo llevan a desconcentraciones increíbles y a creer que ya nada le va a salir bien. Ese auto boicot genera un clima que para cualquier compañero, por más bueno que sea, es muy difícil de remontar. A tal punto, que el nivel de su servicio decayó muchísimo, con pelotas muy flojitas que eran una invitación a las devoluciones ganadoras de Big Maq con su drive o del joven marplatense con su exquisito revés (que parece sacado de la academia de Roger Federer). Ese panorama dejaba al bahiense en una posición sumamente indefensa en la que no le alcanzaba con la justeza de sus voleas para repeler la permanente ofensiva de sus adversarios, que tomaron la iniciativa desde un comienzo para no cederla nunca más. De esta forma, no resultó para nada extraño que Miguel y Francisco transitaran con comodidad sobre el cemento de Slice Paddle para rubricar un sólido triunfo con un contundente 6-3.
Esta victoria le permitió a Francisco Seguí subirse a la cima del campeonato en la más absoluta soledad, algo que tiene toda la lógica del mundo ya que es quien se encuentra en mejor momento de forma al haber ganado sus últimos tres encuentros. Mientras que su compañero Miguel Queimaliños volvió a sumar de a tres para escalar al segundo puesto, apenas un punto por debajo del púber de Mar del Plata. Pablo Fullana desperdició la gran oportunidad y ahora quedó en cuarto peldaño del escalafón, aunque apenas tres puntos lo separan de la cima, por lo que sigue al acecho, más allá de haber caído después de tres triunfos en línea.  En tanto que para Yogi Folch la debacle parece no tener fin. Acumuló su cuarta derrota al hilo (igualando la peor racha de 2012, sufrida por Avellaneda) y no encuentra respuestas para repuntar.
De no mediar inconvenientes, la semana próxima tendrá la mejor chance que se le podría presentar para torcer el rumbo: Jugará con Francisco Seguí, el puntero, justamente con quien ganó por última vez. Del otro lado, Fullana y Queimaliños tratarán de hacer lo suyo para desbancar al flamante puntero. Otra apasionante historia que se avecina en el marco de este fabuloso y parejo EM Paddle Tour 2012.

lunes, 2 de julio de 2012

SINTESIS DEL MATCH

Una nueva jornada del EM Paddle Tour 2012 se llevó a cabo, la última del mes de Junio, con la particularidad de los regresos a cancha de Miguel Queimaliños y Diego Avellaneda, quienes por diversos motivos se habían ausentado las dos semanas anteriores. Además, la lluviosa jornada en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sirvió para ratificar el éxito de las refacciones realizadas en las instalaciones de Slice Paddle, ya que a pesar del increíble aguacero que se desató a eso de las 19 horas, no hubo gotera alguna que pusiera en riesgo la salud de los Titanes del Cemento.
El enfrentamiento de turno volvía a poner codo a codo a la pareja más tradicional del circuito: Big Maq con Rodrigo Folch. Del otro lado, Pablo Fullana y Bigote, dos a los que hasta ahora no les había ido para anda bien como dueto. De arranque parecía que la mala racha de Avellaneda se iba a extender en el tiempo y espacio, ya que un enchufado Queimaliños y un prolijo Folch sacaban provecho de las imprecisiones de sus adversarios, sobre todo de Avellaneda que parecía sentir el parate y la falta de ritmo. En esos primeros pasajes, los buenos servicios y la profundidad de los tiros y los globos le permitieron a Miguel y Yogi adelantarse rápidamente por 3 a 0 en el marcador, quebrando el primer servicio de Bigote sin mayores inconvenientes. Sin embargo, el gran mérito del bahiense y su compañero de dupla fue no bajar los brazos. Pese al score adverso, siguieron buscando y de a poco empezaron a encontrar el ritmo de sus golpes. Así, luego de que Pablo mantuviera con solidez su saque, incrementaron el nivel de agresividad de sus tiros y salieron a buscar con toda la artillería el quiebre que los pusiera nuevamente a tiro. Folch no pudo sostenerlo y a partir de ahí empezó su caída barranca abajo, ya que nunca más pudo meterse en el partido y perdió la confianza y la concentración por completo. Lo que siguió fue un festival de Fullana y Avellaneda que, definitivamente prendidos, empezaron a correr todas las pelotas con gran espíritu de lucha y así fueron sacando uno tras otro los games hasta liquidar el primer parcial con un claro 6-3 a favor.
La tendencía se mantuvo en el amanecer de la segunda manga, ya que ganaron su séptimo game en serie para ponerse 1-0 adelante. Sin embargo, cuando el desenlace parecía inevitable, el campeón defensor sacó a relucir todo su orgullo deportivo y pese a no contar con un gran apoyo de su coequiper, dio batalla en soledad para cortar la sequía y obtener nuevamente un juego. Esa paridad se mantuvo por poco tiempo, hasta que el score quedó 2 iguales por bando. A partir de ahí, Pablo y Diego recuperaron la compostura y no perdonaron a sus adversarios, jugando con mucha precisión y, sobre todo, decisión para cerrar los puntos. El marcador final del set fue otro rotundo 6-3 que les permitió a los ganadores obtener su primer triunfo como pareja, ya que habían caído en sus dos presentaciones anteriores. Además, para Avellaneda significó cortar una nefasta racha de 4 derrotas al hilo, mientras que Fullana sumó su tercer triunfo en serie y se metió decididamente en la discusión por el primer puesto del campeonato. Por su parte, Folch no levanta cabeza y cayó por tercera ocasión consecutiva, mostrando incluso menos alma que en sus derrotas anteriores. Increíble como pasó de dos partidos brillantes tras su la lesión que lo alejó de las canchas, a estas tres presentaciones calamitosas. Mientras que Queimaliños cayó por cuarta vez en sus últimas 5 presentaciones y empieza a ver como sus aspiraciones de bicampeonato son puestas en jaque por distintos adversarios.
Lo que viene está por verse. Si Avellaneda puede, debería jugar con Seguí contra Fullana y Folch. en caso de que se le complique participar, entraría Miguel en su lugar. Difícil desafío para Pablo, pero si logró quebrar la tétrica racha de Bigote, por qué no pensar que puede hacer lo mismo con la de Yogi. En algunos días se sabrá el desenlace de otra apasionante historia en el marco del EM Paddle Tour 2012.