domingo, 28 de abril de 2013

SÍNTESIS DEL MATCH

Se cerró un nuevo mes del EM Paddle Tour 2013 y, para no perder la costumbre, nuevamente hubo que padecer la baja de uno de los jugadores convocados en primera instancia para formar parte del cotejo en cuestión. En este caso quien sorpresivamente desistió de jugar fue Hernán Onzalo, para quien justamente se habían estipulado varias presentaciones durante Abril porque se sabía que a partir de Mayo emprendía su "viaje de iniciación al mundo de los impuestos", el cual lo llevará hacia la ciudad de Calgary, en Canadá. Los motivos por los cuales decidió no participar estuvieron ligados a dicha travesía, ya que argumentó que era su última semana antes de salir y tenía varias cosas por hacer con el tiempo contado. Así fue que, una vez más, hubo que apelar a un reemplazo que, en este oportunidad, fue ni más ni menos que el vigente bicampeón: Miguel Queimaliños. Junto a él jugó Sebastián Cufré, otro que tiró sus últimos paletazos por un tiempo largo, ya que posteriormente partió hacia Houston, Estados Unidos, ciudad a la que se "mudó" por un mes. Del otro lado, se produjo la esperadísima (por lo postergada) reaparición del "jugador estrella" en lo que va del 2013: Francisco Seguí. Quien jugó codo a codo con el lungo marplatense fue Federico Sela, el ilustre vecino de Slice Paddle.
El desafío, en la previa, pasaba por ver si le podían torcer el brazo al único invicto de esta temporada. Si había alguien que podía jactarse de tener chances, justamente, ese era el experimentado campeón. Pero en líneas generales, para poder sostener algo que sólo es una posibilidad y no una certeza, hay que tener un arranque sólido. Y el de Miguel y Seba fue precisamente todo lo contrario a lo que hubieran necesitado. El inició del primer set encontró a la dupla Sela-Seguí prendida (ambos muy enchufados a decir verdad), logrando un doble quiebre para ponerse rápidamente 4-0. A Queimaliños y Cufré  les costó un poco más entrar en partido, errores de su lado sumados a aciertos del otro equipo fueron marcando el rumbo del set. A partir de allí, Francisco y Fede pusieron el piloto automático y cerraron el parcial con un cómodo 6-2.
Sin duda lo más destacable hasta ese momento pasaba por el notable nivel de Federico Sela. Ya se ha mencionado en este Blog, a lo largo de las últimas semanas, que si Sela lograba mantener la calma y jugar de manera cerebral, podía transformarse en un player de temer.    
Para la segunda manga el panorama varió y creció el nivel del partido, al compás de la levantada que mostraron "Big Maq" y el contorsionista de Mar del Plata (por sus giros a lo "Matrix"). Ambos entraron más en partido y pese a que Sebastián lucía limitado físicamente por los dolores en la espalda que no le permitían moverse con soltura, trataba de compensar con la "magia" de ciertos golpes que dejaban con la boca abierta a los rivales y que son una muestra de su habilidad con la paleta. A su vez, Miguel corría la cancha como pocas veces se ha visto y trataba de forzar más a los rivales siendo más agresivo con su derecha. Así fue como el segundo set tuvo un desarrollo más parejo. Luego de mantener cada equipo su servicio, a Seba le quebraron y el score quedó 2-1 a favor de Sela-Seguí. Sin embargo la diferencia fue efímera ya que inmediatamente el joven marplatense cedió su saque en el game siguiente. El match siguió juego a juego sin que ningún equipo sacara una luz de distancia hasta el 4 iguales. En ese momento crítico del partido, Miguel perdió su game de saque y acto seguido Fede (a quien no le pudieron romper el servicio en toda la tarde noche) ganó el suyo para redondear un 6-4 ajustado pero que coronó un merecido triunfo de la pareja que mejor jugó a lo largo de todo el encuentro.
Haciendo un balance de lo que exhibió cada jugador sobre el cemento de Slice Paddle, se puede decir que Cufré no tuvo una tarde noche encendida, alternó buenas con malas pero no terminó de afianzarse en el court. Queimaliños concretó una actuación sólida pero no descolló con el nivel que lo llevara a la cima del EMPT en dos oportunidades consecutivas. Encima lo victimizaron físicamente, ya que en el final del segundo set terminó una vez desparramado en el piso y otra contra el alambre con la cara en forma de rombos (producto de algunos pequeños intercambios -sanos y divertidos- de gentilezas con Fede). Seguí tuvo un partido efectivo, sin espectacularidad pero también sin muchos errores no forzados. Es decir, siguió con sus golpes largos, altos y fuertes que lo caracterizan (tennis style). La revelación fue, por lejos, el señor Federico Sela.Con una actuación consagratoria se lo notó prendido y preciso desde el principio del match. Sólido con el servicio y jugando con solvencia, aportó también la dosis de show al partido. En repetidas ocasiones ejecutó tiros que parecían imposibles desde posiciones incómodas y que, como se dijo, no sólo dejaron a Queimaliños boquiabierto, sino que en un par de ocasiones lo terminaron mandando contra el alambrado en un intento inútil por devolver la pelota. Si bien es cierto que en algunos casos ligó de lo lindo, también hay que reconocerle el mérito de haber conservado la calma y jugado de forma cerebral.
Con este resultado Francisco Seguí estiró su racha a cuatro victorias consecutivas y recuperó la punta del torneo, además de conservar el invicto con un desempeño perfecto en lo que va de 2013: 4 jugados, 4 ganados y ningún set perdido. Una verdadera máquina. Por su parte, Federico Sela protagonizó el gran "sorpasso" de la fecha, ya que con los tres puntos que sumó se acomodó en la tercera posición, detrás de Fran y Roberto Lapalma. Obviamente, con el sustento de una seguidilla de tres sin conocer la derrota (producto de un empate y dos triunfos consecutivos). Para Cufré y Queimaliños significó un dura caída después del triunfo que habían protagonizado la semana anterior y quedaron un poco más relegados en las posiciones, pero sin dejar de permanecer a la expectativa, como todos los miembros del circuito, ya que si hay algo que está claro este año es que la mayoría de los jugadores está en condiciones de aspirar a la corona.
Lo que se viene en el calendario es el comienzo de un mes, Mayo, en el que habrá algunas limitaciones en el número de jugadores (por las mencionadas partidas de Cufré y Onzalo). Eso hará que se repitan más algunas caras (entre las cuales estaría bueno ver más seguido la de Seguí, que se tomó casi dos meses para volver a jugar -del 7 de Marzo al 25 de Abril-). Por lo pronto, la próxima fecha debería estar protagonizada por el ascendente Federico Sela en compañía de Pablo Fullana (si su maltrecha rodilla le permite jugar) contra una de las parejas con mayor rodaje en la historia del EM Paddle Tour: Miguel Queimaliños y Diego Avellaneda. Un duelo interesante, sin lugar a dudas. Como todos los que se suceden semana a semana entre los "Titanes del Cemento".

sábado, 20 de abril de 2013

SÍNTESIS DEL MATCH

Otro jueves en el que no hubo excepción a la regla. Una vez más hubo que cambiar el fixture que estaba estipulado debido a la baja de uno de los participantes. En este caso se trató (nuevamente, se podría decir) de Francisco Seguí, que en las últimas semanas se ha dedicado simplemente a observar como sostenía la punta de la tabla sin siquiera tener que preocuparse por hacer acto de presencia sobre el cemento de Slice Paddle. Los motivos de Seguí, si bien discutibles, no dejan de ser respetables: El lungo marplatense decidió participar de la marcha de protesta denominada 18A que se realizó el mismísimo jueves durante la misma franja horaria en la que habitualmente los Titanes del Cemento salen al ruedo. En su lugar, entonces, se convocó a Roberto Lapalma, quien formó dupla con Federico Sela. Del otro lado volvían a jugar juntos Pablo Fullana y Hernán Onzalo.
En el primer parcial hubo bastante poca paridad y la principal diferencia estuvo dada por el predominante rol de Federico Sela en el juego. Tras haberse olvidado de su "versión mejorada" de 2013, esta vez volvió a esas fuentes y jugó con mucha calma, lo que le hace ganar en precisión y eficiencia. A partir de jugar globos profundos bien colocados y evitar esos "disparos misilísticos" que terminan sin escalas en la pared haciéndole viento a las orejas de los adversarios (para graficar la altura a la que vuelan esas bolas), logró tener el control de las acciones, correctamente acompañado por Lapalma, que jugó con la regularidad que lo suele caracterizar y evitando esos arranques de furia que de tanto en tanto lo hacen "irse" de los partidos.
Del otro lado de la red, en cambio, hubo bastante impotencia. Tanto el bahiense como su novel compañero se vieron muy estáticos, faltos de reacción y empuje para torcer el resultado adverso. Por eso el primer parcial se fue bastante rápido, con un par de quiebres a favor de Fede y Roberto que nunca dejaron a la vista el menor resquicio como para que sus rivales intentaran meter la cuña y emparejar. Así, el marcador final de ese set inaugural fue 6-3 a favor de los dos "vecinos" de Slice Paddle (sí, ambos viven a escasos metros de la cancha).
En la segunda manga el panorama cambió bastante, ya que el desarrollo del match empezó a tornarse mucho más parejos y los puntos comenzaron a ser mucho más disputados y, en consecuencia, de mayor duración. Por eso a lo largo del segundo set se vivieron games más largos en los que cada dupla tenía que trabajar mucho para sostener su servicio y ganar cada punto. Hernán seguía corriendo todas y parecía resolver mejor los globos que la jugaban a sus espaldas. Pablo se acordó de empezar a volear como él sabe y puede, lo que hizo que el predominio en la red fuera suyo. Sin embargo, del otro lado Sela y Lapalma mantenían su plan de juego, con el primero colocando cada bola que le era posible a los rincones, con la precisión de un cirujano, y el otro desplegando su habitual despliegue por todo el terreno. Ante semejante contexto de paridad y equilibrio, la consecuencia lógica fue que el parcial se tuviera que definir en un tie-break. Y allí, en la muerte súbita, prevaleció el mejor juego en líneas generales y, sobre todo, la mayor fortaleza mental de Fede y Roberto que sentenciaron el partido con un 7-5 que los condujo al 7-6 final y la categórica victoria. Con este resultado, finalmente se termina la estadía de Seguí en la punta y ahora es Roberto Lapalma quien se acomoda en la cima, además de haber sumado su cuarto partido sin conocer la derrota (tres victorias y un empate). Por su parte, Federico Sela cortó una racha bastante negativa de cuatro sin ganar (dos derrotas y dos empates) y sumó de a tres por primera vez en lo que va de 2013. Del otro lado, Fullana no parece levantar cabeza (encima volvió a acusar dolor en la rodilla tras el cotejo) y sumó su segunda derrota al hilo, además de haber sumado tan solo 3 unidades en 4 juegos. También a Hernán Onzalo se le hace esquiva la miel del triunfo, ya que acumula 5 sin ganar, con 3 derrotas y 2 empates.
Lo que en teoría se viene a futuro es el esperado retorno a las canchas de Francisco Seguí (no juega desde el 7 de Marzo) en tándem con Federico Sela, contra Sebastián Cufré y Hernán Onzalo, ambos jugando lo que será su último partido antes de emprender respectivos viajes laborales que los mantendrán fuera del circuito por un mes y casi cuatro meses respectivamente. ¿Podrán despedirse con una victoria y bajar al único invicto que le queda al EM Paddle Tour?

domingo, 14 de abril de 2013

SÍNTESIS DEL MATCH

Nada va a ser sencillo para la Organización del EM Paddle Tour 2013. A principios de temporada, con la incorporación de 3 nuevos valores, parecía que los inconvenientes para armar los encuentros se eliminaban al conformar una robusta plantilla con nueve jugadores en total. Sin embargo, a poco más de dos meses de haber dado inicio a la temporada oficial del circuito, los problemas para concretar los matches empiezan a sucederse y ponen en riesgo la normal continuidad del circuito EM.
La gran noticia de la semana fue que el esperado retorno de Martín Perilli finalmente no se concretará. El lunes regresó de su viaje por Oceanía y ya estaba diagramada su vuelta a las canchas para el jueves. Sin embargo, el martes nos desayunamos con que el hombre había decidido (intempestivamente) retomar la Facultad y, por ende, no podrá ser de la partida al menos hasta Julio (quizás Agosto) dado que le toca cursar una materia los días jueves. Semejante baja inesperada tuvo sus efectos en el corto plazo y también los tendrá en el largo. En lo inmediato, obligó a buscar reemplazante. Se tanteó a Francisco Seguí, pero dada la escasa anticipación en el aviso, no podía. Finalmente se lo convocó a Miguel Queimaliños. Cuando todo aparentaba estar resuelto, Federico Sela avisó el martes que el jueves operaban a su padre, razón por la cual se tenía que bajar. Así, se logró contar con la participación de Sebastián Cufré. En consecuencia, lo que se presagiaba en la previa respecto al match se pudo cumplir, pero los recursos se empezaron a ver limitados. Y eso es lo que preocupa en el largo plazo, ya que Mayo está a la vuelta de la esquina y durante ese mes se producirán las partidas al extranjero de Cufré (por un mes) y la de Onzalo (por casi cuatro meses). Sumadas a las de Perilli, el número de jugadores queda reducido a 6. La factibilidad de jugar existe, pero se requerirá el mayor compromiso posible de parte de esos seis para estar disponibles ante cualquier eventualidad, considerando que la alta tasa de deserciones sufrida  hasta ahora podría reflejarse en sucesivas negativas a las convocatorias.
Yendo al encuentro en sí mismo, después de tantas idas y vueltas el Match Maker del Paddle Tracker (Powered by Federico Sela) determinó que se tenían que enfrentar dos parejas que hacían su debut oficial absoluto como tales: Hernán Onzalo y Pablo Fullana contra Miguel Queimaliños y Sebastián Cufré. En los papeles se podía presagiar un duelo entre dos "corredores" con un juego más utilitario (los primeros) contra dos jugadores más técnicos y cerebrales (los segundos). Y en esa pulseada resultó que la balanza se inclinó contra aquellos que "pensaron" más el partido y lo lucharon menos.
En el arranque se los vio mejor plantados a Sebastián y a Miguel, que marcaron el terreno rápidamente al quebrar el servicio de los rivales en la primera oportunidad que se les presentó. A partir de allí tuvieron el control mental del desarrollo y se dedicaron a imponer su juego más sutil, con "Big Maq" apelando a toda su destreza para colocar pelotas difíciles de levantar. Ni siquiera el inagotable Onzalo, que nunca se cansa de correr, podía sostener solo los embates rivales. Encima Fullana lo miraba como diciendo: "Si yo tengo que correr así no duro dos games". Entonces Hernán fracasaba porque no podía cubrir toda la cancha y ambos terminaban desacomodados, a punto tal que en algunos puntos quedaban parados un detrás del otro.
Todo eso hizo que Cufré y Queimaliños tuvieran mucha confianza, lo que les permitió sacar una cómoda ventaja. Sin embargo, a mediados del set el partido entró en una suerte de vaivén que se repetiría a lo largo de toda la tarde:  Por momentos iba bien una de las duplas, pero luego caían en un bache y levantaba la otra. Así es, en parte, como se explica que el marcador final del primer parcial terminara siendo 6-4 a favor del bicampeón y su compañero, con un solo quiebre de diferencia.
Para la segunda manga el desarrollo se mantuvo dentro la tendencia antes mencionada. Cufré alternaba grandes jugadas con errores no forzados en pelotas muy fáciles. De hecho, casi concreta una acción formidable: Jugando del lado izquierdo, Fullana le tiró al revés una bola, y él la devuelve con un drop de revés. La pelota pica y se va por la puerta. Si no fuera porque cayo 5 centímetros fuera de la cancha, daba para que se vayan todos y cerrar Slice Paddle. Miguel lastimaba pegando con su drive de derecha como siempre, pero estuvo lejos de un nivel de excelencia, sobre todo porque dejó cerca de 20 pelotas colgadas en el fleje, por lo que habrá soñado y bastante con el mismo la noche posterior al partido. Hernán mostró mucho despliegue, pero le faltó justeza en las devoluciones, lo que hizo que prácticamente su equipo no contara con chances de quebrar el servicio rival. Y Pablo falló más de la cuenta con su saque. Si bien hizo un buen papel, hubo lapsos en los que sentía que no le salía una (varios smashes a la red o a la pared del fondo) y terminó viniéndose abajo moralmente, sobretodo en el cierre del segundo set. Allí, en el tie-break, justamente, es donde afloró la fortaleza más grande de Queimaliños. No, ni la técnica ni la muñeca. Lo mental. Mucha actitud ganadora. Habrá que ver si eso viene del bicampeonato o el bicampeonato viene de la actitud (probablemente más lo segundo que lo primero). Lo cierto es que ahí, cuando el muy buen y muy disputado partido exigía que la voluntad de una de las dos parejas se impusiera, Miguel tiró la chapa a la cancha y correctamente acompañado por Cufré logró sentenciar el resultado con un 7-4 que les permitió adjudicarse la "muerte súbita" y sellar el 7-6 definitivo.
Con este resultado, Queimaliños se arrima a la punta y empieza a respirarle en la nuca a Seguí y a Lapalma. Además, cortó una mini racha negativa de dos sin ganar. Cufré, en tanto, también salió de perdedor después de tres encuentros sin halagos y se acomodó en el pelotón de los de arriba. Para Onzalo, por su parte, sigue la malaria ya que acumula cuatro encuentros sin poder sumar de a tres (dos empates y dos derrotas). Fullana, a su vez, jugó por tan sólo tercera vez en el año y acumuló su segunda caída, lo que no representa un comienzo alentador (quizá vinculado a la falta de continuidad por su lesión en la rodilla y otras yerbas).
La realidad marca que esta temporada casi todos pueden aspirar al título. Sin ir más lejos, tras este cotejo quedaron 6 jugadores separados por apenas dos puntos. Por lo tanto, Miguel Queimaliños tendrá que esforzarse al máximo si quiere repetir y Francisco Seguí, quien arrancó como el gran candidato, deberá estar atento y no dormirse en los laureles.
Para la próxima, justamente, será el turno del lungo marplatense que deberá defender su invicto (es el único que no perdió hasta ahora en lo que va de 2013). Contará con la compañía de Federico Sela. Enfrente, Pablo Fullana y Hernán Onzalo buscarán revancha. Todo esto, si nada extraño ocurre y no surgen inconvenientes de último momento, algo que parece ser la constante en esta turbulenta temporada del EMPT.  

sábado, 6 de abril de 2013

SÍNTESIS DEL MATCH

Un nuevo mes comenzó en el marco del EM Paddle Tour 2013 y, sin embargo, se siguen repitiendo algunos de los inconvenientes de antaño. Esta vez, el tema fue conseguir al cuarto jugador para que se realice el match. Originalmente ese lugar, de acuerdo al fixture distribuido de antemano, debía ser ocupado por Pablo Fullana. Sin embargo, como viene sucediendo con demasiada asiduidad este año, el oriundo de Punta Alta avisó el día anterior que se tenía que bajar. En consecuencia, se tanteó al resto de los que (supuestamente) podían a llegar a estar disponibles (dado que Martín Perilli y Miguel Queimaliños se hallaban fuera de la Ciudad de Buenos Aires). Primero se tanteó a Francisco Seguí, el líder del Torneo, pero lamentablemente ya tenía otros compromisos arreglados. Posteriormente se le preguntó a Federico Sela, pero el jugador que vive más cerca de Slice Paddle también tenía otros asuntos que atender. Por lo tanto, la única opción posible era la de Diego Avellaneda y fue Bigote quien completó el cuarteto para que se lleve a cabo el encuentro. Este cambio hizo que se modificara la constitución de las parejas para el match. Así, Roberto Lapalma hizo dupla con Sebastián Cufré, mientras que Hernán Onzalo jugó con Avellaneda (como había ocurrido la semana anterior).
El partido arrancó con cierta demora pero no por los habituales problemas de tránsito que suelen padecer los players cuando se movilizan en el auto particular de alguno de ellos o en taxi, sino porque Onzalo calculó mal la cantidad de cuadras que había que caminar tomando el subte E y eso hizo que el trayecto de llegada se demorara un poco más de la cuenta. No obstante, les sirvió como una muy buena e intensa entrada en calor.
El partido empezó muy equilibrado, con cada uno de los equipos aprovechando sus fortalezas. Lapalma comenzó sacando con mucha efectividad y lastimando con sus pelotas profundas y bien pegadas a las bandas. Cufré dio muestras de poseer una muy buena muñeca, sobre todo para pegar con slice y bajar mucho la pelota. Del otro lado, Onzalo hacía gala de su incansable despliegue para correr todas las pelotas y   la solidez para mantener los peloteos de fondo, mientras que Avellaneda tomaba la red cada vez que podía y buscaba cerrar los puntos con sus voleas bien dirigidas. En ese marco, los puntos se fueron sucediendo en forma bastante rápida, sin que se contaran chances de quiebre por cada bando. Así se llegó al 5-5 iguales y todo parecía apuntar hacia un tie-break. Sin embargo, en el instante clave Hernán y Diego forzaron sobre el saque de Roberto con un par de buenas devoluciones y aprovecharon la oportunidad para romper el servicio de Lapalma y luego ratificar ese quiebre, resolviendo el primer parcial con un ajustado 7-5 a su favor. Un hecho destacable de ese primer set fue que Sebastián volvió a tirar uno de esos golpes a lo "Matrix" (como él los define) pegando de espaldas, realizando una contorsión difícil de replicar.
Para la segunda manga el desarrollo del encuentro cambió radicalmente. Envalentonados y con la confianza por las nubes tras haber ganado el primer set, Onza y Bigote salieron a llevarse a sus adversarios por delante. Con mucha autoridad y atacando en cada oportunidad que se les presentaba, ganaron 3 games seguidos al tiempo que quebraron el servicio de Cufré para sacar una ventaja de 4-1 que parecía decisiva.
Sin embargo, Avellaneda volvió a padecer una de esas crisis existenciales que le agarran en los momentos en los que tiene la responsabilidad de cerrar un set con su saque y se desinfló por completo. No solo perdió el servicio (incluso cometiendo una doble falta), sino que se fue por un rato de Slice Paddle. Sus voleas perdieron la precisión que hasta ahí tenían, se quedaba a mitad de camino de la red y las devoluciones morían en la red o quedaban demasiado cortas a merced de los rivales. Del otro lado, no dejaron pasar la oportunidad y Roberto volvió a acelerar la marcha, bien acompañado por Sebastián que empezó a ajustar mucho más sus voleas con slice, logrando reducir la cantidad de errores no forzados. Así consiguieron pasar 6-5 adelante en el marcador. Sin embargo, una tenue reacción de sus rivales volvió a emparejar ligeramente las acciones y el desenlace del set quedó sujeto a ser dirimido, esta vez sí, en un tie-break. En el mismo arrancaron mejor Lapalma y Cufré, que llegaron a sacar una ventaja de 3-1. Del otro lado parecían resistirse a dejar escapar el parcial así nomás. Hernán y Diego volvieron a forzar la marcha y llegaron a poner el score 4-5 en contra. Ahí, con el saque de Roberto, se acabaron las esperanzas. Dos sólidos servicios definieron la cuestión  y el segundo set quedó para Lapalma y Cufré por 7-6 (7-4 en la "muerte súbita"). Algo que, teniendo en cuenta el bajón de Avellaneda (que también arrastró ligeramente a su compañero), no resultó para nada sorprendente.
La cuestión pasaba por saber cómo iban a reaccionar Onzalo y Bigote ante tan duro golpe, ya que parecían tener el triunfo en sus manos y ahora se encontraban definiendo la historia en un tercer set. En el primer game, Avellaneda recuperó la seguridad que había perdido a lo largo del segundo ser con su saque y rápidamente él y su coequiper se sacaron la "mufa" de encima consiguiendo el punto. Pero del otro lado de la red Roberto y Sebastián siguieron su plan de juego a la perfección y emparejaron el marcador jugando con mucha autoridad en la red y, como buena parte del partido, bajando la pelota a los pies de sus rivales para que estos no pudieran jugar con comodidad. Posteriormente Onzalo mantuvo su saque sin mayores inconvenientes y, a partir de ese momento, sobrevino lo que terminaría siendo el mejor game del partido. Con Cufré al saque y el marcador 2-1 a favor de Hernán y Diego, se disputó un juego que duró alrededor de 15 minutos. Fue una sucesión de puntos extraordinariamente luchados y bien jugados de uno y otro lado. Donde cada pareja se resistía a dar el brazo a torcer y la pelota iba y venía frenéticamente, golpe a golpe. Así el marcador fue variando entre infinitas igualdades y ventajas para uno y otro lado. Hasta que finalmente Onzalo y Avellaneda jugaron mejor dos puntos seguidos y forzaron el quiebre que les dio el 3-1 a favor y el consuelo de obtener el Tie Advantage en un match en el que, en algún momento, estuvieron extremadamente cerca de llevarse los tres puntos.
Lo cierto es que a los efectos estadísticos el resultado final se considera un empate, lo que prolonga la racha sin victorias de las mayoría de los participantes. Para Onzalo y Avellaneda significó el tercer encuentro sin halagos, en ambos casos con 2 empates y una derrota. A su vez, para Sebastián Cufré también representó el  tercer partido sin triunfos, pero en su caso con 2 derrotas y un empate. En cambio, para Roberto Lapalma este fue el tercer partido sin reveses, ya que acumula 2 victorias y una parda. Aunque seguramente se estará lamentando porque perdió la posibilidad de tomar la punta en soledad, ya que con el punto que jugó apenas logró igualar la línea de Francisco Seguí (que tiene dos encuentros menos jugados).
Lo que sí se pueden llevar todos los participantes como principal valor de la tarde-noche, es que disputaron un partido sumamente intenso y bien jugado en varios pasajes que, por ahora, se sitúa tranquilamente entre los mejores de esta "joven" temporada del EMPT. En el horizonte se avecina la vuelta de Martín Perilli al circuito (jugaría con Onzalo) y, se supone, la participación de Pablo Fullana en dupla con Federico Sela. ¿Podrá Onzalo ratificar todo lo bueno que mostró hasta ahora? ¿O será hora de que el bahiense y "Tamagochi" ganen su primer partido jugando juntos (llevan un empate y cuatro derrotas)? Todas estas incógnitas se develarán la próxima semana, cuando se dispute un nuevo capítulo del apasionante circuito al que le dan vida los "Titanes del Cemento" en Slice Paddle.