domingo, 28 de septiembre de 2014

SÍNTESIS DEL MATCH

El EM Paddle Tour nunca está librado de incertidumbre. Cuando no son los Titanes del Cemento con sus complicadísimas agendas que los hacen bajarse de algún partido o los paros nacionales que complican el transporte, aparecen las inclemencias del tiempo en escena para poner un manto de duda sobre la normal realización de los partidos. Algo que no debería ser así, ya que las canchas de Slice Paddle son techadas, lo cual implica que en caso de lluvia no tendría que suspenderse un match. Sin embargo, el tinglado que cubre el cemento sobre el cual se mueven los players no es tan sólido como se podría suponer. Y las diversas filtraciones hacen que una tormenta como la que se desató el jueves pasado ponga en jaque una nueva jornada del EMPT 2014. Afortunadamente el Barba (que no es Miguel) cerró el grifo a eso de las cinco de la tarde y el notable trabajo de la gente de mantenimiento del lugar poniendo los ventiladores de hélice al mango hizo que, para sorpresa de todos, la cancha luciera prácticamente impecable y el agua no fuese un factor influyente a la hora de que la pelota empiece a botar.
El fixture marcó que se enfrentaran Miguel Queimaliños y Jorge Messina (pareja que hacía su estreno de forma oficial) contra Andrés Moreno y Pablo Fullana. En la previa, un duelo más que interesante. Una mezcla de jugadores con buena mano y alta potencia. Eso sí, lo que indudablemente influyó en el desarrollo del match fue la utilización de pelotas nuevas (se abrió el último tuvo de la tanda que "importó" Seguí desde Estados Unidos a principios de temporada). Hubo jugadores que se adaptaron mejor a esta circunstancia y otros a los que les costó más. Y eso fue, un poco, lo que marcó la historia del primer set. ¿Por qué? Principalmente porque Andrés y Pablo se sintieron muy cómodos para jugar con esas pelotas "vivaces", mientras que a Jorge le costó horrores calibrar los golpes. O sus tiros se iban a la pared sin escalas, o morían en la red ante la falta de potencia para tratar de evitar la primera circunstancia. Así fue como Moreno y Fullana, que además hicieron gala de su fama de grandes devolvedores de cualquier cosa que llega del otro lado, tomaron rápida ventaja en el inicio tras quebrar el saque de Miguel en el segundo game (un problema que se repetiría para "Big Maq" a lo largo de todo el encuentro, ya que nunca hizo pie con su servicio) y quedaron al frente por 4-1. Cuando todo parecía indicar que la primera manga se iba a definir con comodidad para el bahiense y su ladero, el otrora bicampeón y el crédito de Caseros ajustaron las clavijas y empezaron a tener más precisión con sus golpes. Eso hizo que Pablo y Andrés ya no pudieran jugar tan sueltos y controlar el destino de los puntos. La taba se dio vuelta y en una ráfaga Miguel y Jorge ganaron cuatro games en fila para quedar adelante por 5-4, tras sendos quiebres sobre los saques de Moreno y Fullana, en ese orden. Sin embargo, no pudieron aprovechar en su totalidad el viento de cola y teniendo la oportunidad de cerrar el set con el servicio de Queimaliños, volvieron a padecer la falta de peso del saque de Miguel, lo que motivó que sus rivales tomaran confianza y lastimaran con las devoluciones para producir un nuevo rompimiento e igualar el score. Eso resultó un mazazo desde el punto de vista anímico para "Big Maq" y su compañero zurdo, que en los games siguientes no tuvieron reacción. Entonces, Pablo y Andrés no dejaron pasar su momento y cerraron el parcial con un 7-5 a su favor. 
No obstante, el arranque del segundo parcial fue auspicioso para Queimaliños y Messina, ya que de entrada nomás consiguieron quebrar el saque del oriundo de Punta Alta. Pero, una vez más, dejaron pasar el tren de la oportunidad. Fundamentalmente porque fallaron en los puntos claves. Dentro de un trámite extremadamente parejo y puntos arduamente disputados, con peloteos largos e intensos, o les faltaba un toque de justeza para cerrar, o la fortuna estaba del lado de sus adversarios (con el fleje jugando varios "guiños" hacia Fullana y Moreno). Eso, sumado a la poca efectividad de Jorge y Miguel con sus primeros saques, fueron un combo lapidario que terminó reflejado en el contundente 6-1 final con el que Pablo y Andrés sellaron una victoria categórica y por demás merecida.
La "perlita" del partido fue un de esas bolas cortas "mágicas" de Miguel a la que Fullana, tipo rápido para desplazarse sobre el cemento si los hay, no pudo llegar pese a hacer el esfuerzo (lo que marca la precisión del drop tirado por Queimaliños). Y el hecho para destacar: Después de varias jornadas aciagas y para alivio de la Organización, no se perdió ninguna pelota durante el transcurso del juego.
Con este resultado, Pablo Fullana cortó una serie de dos sin ganar y se puso nuevamente a tiro del puntero Hernán Onzalo (está a 3 puntos con un partido menos). Para Andrés Moreno, la victoria significó su segundo éxito en forma consecutiva, acumula tres partidos sin reveses y, lo más destacable, pudo abandonar el último puesto de la tabla tras muchísimo tiempo (ese dudoso privilegio ahora es ostentado por Gustavo Beltrame, que pasó de campeón a colista). Miguel Queimaliños, en tanto, continúa sin poder enhebrar una racha de triunfos en fila, irregularidad que se ve reflejada en su ubicación en la tabla de posiciones, sumido en la medianía. Mientras que Jorge Messina cayó por segunda vez en fila y parece haber encontrado una suerte de némesis: Cada vez que jugó contra Andrés Moreno perdió (cuatro derrotas, es decir que Andrés ganó solamente aquella veces que se enfrentó a Jorge).
Lo que se viene en el futuro inmediato del circuito es un duelo que puede marcar muchas cosas en el destino de la definición del certamen: El flamante líder Hernán Onzalo hará tándem con el alicaído Gustavo Beltrame, para enfrentar al siempre peligroso Diego Avellaneda en compañía de Jorge Messina, ¿Podrá el "Correcaminos" demostrar que la punta no le queda grande? La incógnita se develará, como cada jueves, sobre el cemento de Slice Paddle. No se pierdan un nuevo capítulo del apasionante EM Paddle Tour 2014.

domingo, 21 de septiembre de 2014

SÍNTESIS DEL MATCH

Cuando parece que no hay situaciones que puedan poner en jaque a la Organización del EM Paddle Tour, surge algo nuevo bajo el sol. En este caso, cuando ya todo estaba listo para el el match que se debía disputar en la tarde noche del jueves, un mensaje de Pablo Fullana en horas del mediodía encendió la alarma: "Problemas en el laburo. Imposible conseguirme reemplazo a esta altura, ¿no?".
La primera reacción fue pensar que era una broma de mal gusto. Sin embargo, no era así. Y entonces, cuando las esperanzas del pueblo paddlelístico parecían hacerse trizas, apareció la solución: Convocar al "Súper Héroe" del Paddle, Federico Sela. Un verdadero paladín de la justicia deportiva que es capaz de jugar a este deporte 7 x 24 si la vida se lo permitiera. Sela no decepcionó y tras arreglar algunos asuntos personales, confirmó su presencia y salió "volando" en su "Pochoclo" gris para pasar a buscar la ropa y la paleta por su casa a fin de llegar en horario a la cita sobre el cemento de Slice Paddle.
La deserción del bahiense más la previamente anunciada de Andrés Moreno (justo era la semana en la que le tocaba trabajar el viernes en turno noche, por lo que se le complicaba asistir el jueves al paddle) dieron lugar a la reedición del que, indudablemente, se ha transformado en el duelo más clásico la historia del EMPT: Miguel Queimaliños y Diego Avellaneda contra Gustavo Beltrame y Federico Sela. Un choque de players con una vasta trayectoria en el circuito, en el cual se da el contrapunto de la experiencia (veteranía, dirían los malintencionados) contra la juventud.
Habiendo un campeón de cada lado y dos jugadores de alto vuelto como laderos de cada uno, se esperaba que se presentara un partido parejo. Sin embargo, el primer set fue un monólogo de Big Maq y Bigote. Un poco porque Avellaneda salió encendido desde el vamos y eso hizo que Miguel entrara en calor mucho más rápido de lo que lo suele hacer habitualmente (cuando los puntos se ganan y la pelota corre, es más fácil entrar en sintonía con celeridad), pero fundamentalmente porque el Expreso de Villa Ballester nunca se halló en la cancha durante ese primer parcial. Entonces, por más que Sela fuese pura voluntad y jugara muchos puntos de notable categoría (mostrando no sólo una marcada evolución con el saque sino en todo su arsenal de golpes), no alcanzaba el esfuerzo de uno para contrarrestar el aluvión de pelotas de dos adversarios que estaban enchufados y devolvían todas. Por eso no fue de extrañar que una vez que se produjera el primer quiebre sobre el saque de Fede, el set se terminara tras una sucesión de cinco games consecutivos ganados por Queimaliños y Avellaneda, que cerraron la manga con un inapelable 6-1 a su favor.
La mano cambió decididamente en el segundo parcial, ya que el Colo pareció hacer "click" y se metió en lo que estaba pasando sobre el cemento de Slice Paddle. Mucho más preciso en los golpes y, sobre todo, en los globos, desactivaba las subidas de Avellaneda y aprovechaba cierta falta de movilidad de Queimaliños para hacerlo pegar incómodo. Eso, sumado a que el Ogro mantenía el nivel de su juego, hizo que se encontraran rápidamente con la posibilidad de romper el servicio de Bigote y quedar adelante 2-1. Sin embargo, les faltó consistencia para aprovechar el viento a favor y en el game siguiente el Colo no pudo mantener su saque, con lo que el score volvió a quedar igualado. De ahí en más se asistió a un verdadero duelo de paddle que, sin dudas, llenó los ojos de cualquier espectador imparcial. La "perla" del match estuvo a cargo del señor Avellaneda que, ante una pelota alta que le caía para la volea muy cerca de la zona de la red, en lugar de apelar a un smash violento, "cortó" la pelota con un golpe de revés con slice que hizo que la misma cayera prácticamente muerta del otro lado, sin darle chances a sus adversarios de reaccionar desde el fondo de la cancha (eso sí, confesaría post partido que si bien la intención la tuvo, como la "enganchó" un poco, salió mejor de lo que suponía, así que hubo un dejo de suerte en el toque de calidad).
Volea va, volea viene, derechas y reveses cruzando la cancha hacia uno y otro lado, lo cierto es que el marcador fue evolucionando hasta llegar al 5-5, tras un décimo game en el que el bicampeón y su compañero dejaron pasar un par de match points al no poder quebrar en reiteradas ocasiones el servicio de Beltrame. La historia parecía repetirse luego, ya que tras un sólido game de saque de Queimaliños, en el juego siguiente mientras el que servía era Federico, las oportunidades de quiebre y de cerrar el partido se seguían dilapidando entre el apuro de Avellaneda y la excesiva cautela de Miguel, a quien parecía "encogérsele" el brazo ante la responsabilidad de cerrar el match. Finalmente, en un 30-40, Bigote sintió que era "ahora o nunca" y salió a atacar con firmeza el saque de Sela, lo que le permitió pegar una buena volea tras la devolución que dejó a Fede mal parado y así se cerró el parcial con un 7-5 que les dio una merecida pero trabajosa victoria a los experimentados, sobre todo porque sus adversarios repuntaron muchísimo en el segundo set, en el cual jugaron a la verdadera altura de sus posibilidades y condiciones.
Con este resultado, Federico Sela sigue perdiendo terreno con respecto a los líderes, ya que sumó su segundo derrota en fila y va observando como Hernán Onzalo se aleja más y más. Para Gustavo Beltrame, en tanto, la caída significó su quinto juego sin halagos (3 perdidos y 2 empatados) y empieza a ver de muy cerca el fondo de la tabla. Miguel Queimaliños, por su parte, demostró que volvió intacto de su "gira asiática" y se mantiene a la expectativa, ya si bien parece estar a muchos puntos de la cima, tiene algunos encuentros por recuperar que, en caso de una buena racha, lo podrían catapultar nuevamente a los primeros puestos. Mientras que Diego Avellaneda se está reencontrando con su mejor versión poco a poco y ahora lleva 4 partidos sin reveses (con dos pardas y dos triunfos), aunque no da la sensación de que tenga margen para arrimarse seriamente a la cima.
Para el cierre, la Organización quiere hacer hincapié en la extraordinaria predisposición de Federico Sela quien, literalmente, salvó la realización del partido. Sin su buena onda y energía para hacerse un espacio en la agenda y venir a jugar con el nulo aviso previo, hubiera sido imposible concretar este match ante la inesperada deserción de Fullana (quien, dicho sea de paso, tendrá que pagar las bondiolas que le prometió al Ogro). ¿Quién jugará la semana próxima? Imposible saberlo. En el Olimpo de los "Titanes del Cemento" las aguas están revueltas y el oráculo ya no se atreve a hacer pronósticos...

domingo, 14 de septiembre de 2014

SÍNTESIS DEL MATCH

El partido correspondiente a la Semana 26 del EM Paddle Tour 2014 tuvo muchas idas y vueltas. Sorpresivamente, el martes por la tarde Gustavo Beltrame se "acordó" que no podía jugar el jueves, por lo que hubo que salir a buscar reemplazo a las apuradas. El primer candidato era Pablo Fullana, pero no pudo lograr que sus compañeros de trabajo rusos lo cubrieran (se dice que estaban muy entretenidos con algún "juego de guerra"), La segunda opción era Hernán Onzalo, quien sin embargo en primera instancia dijo que ya tenía arreglado un compromiso y que era muy poco factible que pudiera. Ante este escenario, Diego Avellaneda se voluntarió para cubrir la vacante en cuestión y se hizo el anuncio oficial de cómo quedaba el partido ante las bajas y altas. Sin embargo, minutos después de que se produjera esa comunicación, Onzalo le avisó a la Organización que finalmente podía jugar, lo que motivó otro volantazo de último momento y la rectificación de la composición final del match: Andrés Moreno y el propio Hernán contra Francisco Seguí y Jorge Messina. Las malas lenguas vieron detrás de todas estas desprolijidades al mejor estilo AFA la mano del marplatense Seguí, quien con esta movida evitaba jugar con Moreno, junto a quien había padecido sus únicas dos caídas de la temporada.
Teorías conspirativas al margen, la tarde de paddle arrancó con una llamativa nota de color: Andrés llegó al match con una caja de importantes dimensiones y resultó ser que el contenido de la misma era un modelo del Batimóvil a escala 1:6. Dicha curiosidad amerita que, de ahora en más, sea referido como “El hombre murciélago”, “Bruno Díaz”, “Bruce Wayne”, “El Caballero de la noche” o simplemente “Batman” (probablemente se adopte esta última por cuestiones de espacio). Para aquellos que se quieran dar una idea "gráfica" del tamaño de la "encomienda" de Moreno, al final de este resumen les dejamos una foto ilustrativa.
En lo que al match en sí se refiere, fue un partido muy parejo de principio a fin, con muchos momentos de paddle champagne. El primer set arrancó con un quiebre prematuro de Onzalo y Moreno, aprovechando la irregularidad de Jorge con el saque y su "flojera" con los golpes que normalmente mejor hace. No obstante, el mismo fue rápidamente recuperado por Seguí y Messina a partir del buen juego de Francisco. Posteriormente, no se sacaron grandes ventajas hasta el 5-4. En ese momento Hernán y Andrés sacaron 40-15 y tuvieron dos set points, El dúo xeneize levantó el game haciéndole honor a la garra del "Chicho" Serna. En el tie break los bosteros tomaron un par de puntos de diferencia al principio, luz que mantuvieron para cerrarlo 7-5.
El arranque del segundo set contó con una ligera ventaja para Messina-Seguí, quienes se pusieron 2-1 con el saque a favor. Sin embargo, no lograron confirmar el quiebre, Francisco perdió su servicio y se igualó el score en 2. A partir de ese momento, jugaron mejor Hernán y Andrés, que no solo crecieron en su desempeño, sino que aprovecharon el bajón de Jorge (a quien le empezó a doler la rodilla, lo que lo llevó a desconcentrarse y caer nuevamente en las irregularidades del amanecer del partido) y Francisco. El parcial terminó rápidamente con un categórico 6-2 para Onzalo y Moreno.
Parecía que se mantenía la tendencia en el último parcial, ya que en un abrir y cerrar de ojos, el “Correcaminos” y “Batman” (quién se hubiera imaginado a esta dupla...) se pusieron 5-0 aprovechando el flojo nivel general del crédito de Caseros y su lungo compañero de Mar del Plata, más algunos guiños del fleje de la red a favor de Moreno. Pero en ese momento la garra xeneize resurgió. En una remontada épica, Jorge y Francisco llegaron a ponerse 5-4. Sin embargo, no les alcanzó ya que en ese último game Hernán y Andrés se despertaron de su modorra, desactivaron la peligrosa "bomba" que habían puesto en marcha y reaccionaron a tiempo para cerrar el match con un oportuno quiebre sobre el servicio de Messina, que no jugó a la altura de lo que venía mostrando y padeció con su saque durante todo el cotejo. En suma, un partido sumamente reñido, con paddle de alto vuelo (como muestra vale un botón: Andrés hizo una "Gillete", de esas que pican y vuelven a su lado sin que el rival atine a devolverla), donde el que aprovechó mejor sus chances se lo llevó.
El score final dejó un par de "curiosidades" estadísticas: Cada vez que Francisco perdió, Andrés estuvo en cancha; y cada vez que Andrés ganó, lo hizo jugando contra Jorge. En cuanto al habitual raconto de las "rachas" de cada player, con esta victoria Hernán Onzalo acumula 4 triunfos seguidos y 5 partidos sin derrotas, consolidándose en la cima del torneo y sacando chapa de gran candidato al título. Andrés Moreno, en tanto, cortó una seguidilla de siete sin halagos y ahora suma dos sin caídas (un empate y una victoria). Para Francisco Seguí, por su parte, este revés fue su segundo al hilo y hace que sume tres sin ganas (una parda y dos caídas). Mientras que Jorge Messina vio llegar a su fin una serie de tres sin perder, tras dos triunfos en fila y un empate.
La próxima fecha debería enfrentar a Pablo Fullana y Andrés Moreno contra el duo de los campeones: Miguel Queimaliños (que regresa tras su gira por Malasia, en la cual se dice que dio clínicas de paddle a los nativos de Kuala Lumpur) y Gustavo Beltrame (si no se acuerda a mitad de semana que tiene algo más que hacer... probablemente por lo prendida fuego que tiene la cabeza y no es una referencia a su color de pelo...). Con certeza, otra batalla como cada una de las que libran jueves a jueves los "Titanes del Cemento" sobre el court de Slice Paddle.
 


domingo, 7 de septiembre de 2014

SÍNTESIS DEL MATCH

La jornada 25 del EM Paddle Tour tuvo en la previa un nuevo capítulo que dio lugar a ciertos comentarios en el mundillo de los "Titanes del Cemento", Se había señalado la semana anterior que, una vez más, Francisco Seguí iba a jugar con Andrés Moreno, con quien hasta el momento había perdido sus únicos dos partidos del año. Sin embargo, apenas se enteró de la convocatoria y el match en cuestión, el marplatense se bajó del partido. ¿Temor a sufrir una nueva derrota? La versión oficial indica que, como el domingo 7 de Septiembre estaba inscripto para participar en la media maratón de Buenos Aires, no era conveniente que arriesgara antes de lanzarse a correr esos 21 kilómetros. No obstante, la duda quedó sembrada.
Lo real y concreto es que, en su lugar, ingresó Diego Avellaneda, lo que hizo que el match mutara para quedar planteado de la siguiente manera: Pablo Fullana con Moreno contra Gustavo Beltrame y Avellaneda. Sin dudas un encuentro con pronóstico incierto, más allá de que los antecedentes inmediatos marcaban que los primeros habían jugado una vez este año como dupla con una victoria y los segundos habían caído la única vez que habían jugado como dueto.
El cotejo fue parejo, de acuerdo a lo que se esperaba, pero estuvo más signado por las continuas irregularidades de casi todos los jugadores que intervinieron en el mismo. El único que mantuvo un nivel relativamente parejo a lo largo de la tarde noche fue el campeón defensor. El resto padeció baches importantes, muy pronunciados en los casos de Moreno y Avellaneda, fundamentalmente.
La primera manga arrancó con una noticia importante: Esta vez el oriundo de Punta Alta esta en cuerpo y alma sobre el cemento de Slice Paddle. A diferencia del match anterior, en el que había jugado probablemente su peor partido desde que se sumó al circuito, esta vez se lo vio prendido desde el arranque, jugando buenos servicios con slice y voleando con la potencia y precisión que lo caracterizan. Del otro lado, Beltrame hacía gala de su habitual juego "técnico" tratando de cortar las bolas al filo del fleje y ensayando globos colocados en forma constante. Sin embargo, cierta falta de precisión de su compañero Bigote, que tuvo muchos problemas con el saque a lo largo de todo el partido, hicieron que sus adversarios quebraran en el tercer juego y tras ratificar ese quiebre, quedaran 3-1 arriba. En ese momento entró en una laguna Andrés, que no le encontraba el punto justo a las pelotas (algo "fofas" para su gusto) y dejaba muchos balones en la red. Eso, sumado a un repunte de "Bigote", que ganaba en confianza para definir en la red, más la efectividad del servicio del Colo, hicieron que tras un rompimiento a su favor, dieran vuelta el marcador para quedar 4-3 al frente. Sin embargo, la alegría les duró un suspiro, porque de inmediato Fullana tomó las riendas del asunto y empujó a Andrés a ganar en confianza nuevamente para atacar con decisión a sus rivales. Incluso Moreno hizo una volea de calidad que sacó la pelota de la cancha por la puerta (esos toques que son la "obsesión" de Queimaliños). Esa ráfaga de juego contundente les permitió volver a quebrar el saque de Avellaneda y tras sostener su saque, doblegar por primera vez el servicio de Beltrame y adjudicarse el primer parcial con un ajustado pero inobjetable 6-4, que premió a la dupla que fue un poco más consistente.
La segunda manga arrancó con una tendencia aún más irregular. Los primeros tres games resultaron idénticos: Rompimientos de saque en cada uno de ellos. Recién el Colo pudo defender su servicio en el cuarto para tomar ventaja de 3-1. Los peloteos empezaban a ser cada vez más intensos y para Beltrame y Avellaneda ganar un punto cada vez se parecía más a una odisea interminable, ya que Fullana y Moreno devolvían prácticamente todo del otro lado, obligando siempre a jugar un punto más. El único punto en el que se veía cierto cortocircuito entre ellos era cuando se jugaban globos a la espalda de Andrés, que Pablo iba a buscar para cubrirlo, pero terminaban chocando entre ellos y dejando todo un flanco descubierto. Por otro lado, las respuestas permanentes de sus adversarios, obligaban al campeón y a su compañero a tender a jugar muy al límite, pelotas muy ajustadas, que a veces terminaban en la pared por el exceso de precisión que requerían las acciones que llevaban adelante. Y una serie de esos errores no forzados fue lo que llevó el marcador al terreno de la paridad nuevamente. Bigote volvió a ceder su servicio y el marcador quedó igualado en 3 por bando. Sin embargo, cuando parecía que el destino del partido tenía rumbo definido hacia las arcas del bahiense y su coequiper, Gustavo sacó a relucir su arsenal de golpes ganadores y, por primera vez en el juego, Diego realizó una serie de saques más profundos y potentes que les permitieron, tras un nuevo quiebre sobre sus rivales, adjudicarse en el segundo set por 6-4. No les sobró nada, pero fueron justos vencedores porque levantaron el nivel en el momento más crítico.
A esa altura de la entrada noche sobre el predio del barrio de Once, cualquier cosa podía pasar. Y el tercer set no hizo más que regalarnos un nuevo capítulo plagado de idas y vueltas, marchas y contramarchas, grandes jugadas con errores increíbles. Por momentos parecía que era de Beltrame y Avellaneda, que con el envión del parcial anterior arrancaron mejor y sacaron ventaja quebrando el saque de Moreno, que parecía aplacado y nuevamente fuera de foco. Sin embargo, hubo apuro por parte de Avellaneda en algunas acciones y Fullana recuperó su mejor nivel para sentenciar varios puntos con voleas implacables. Así la potestad del marcador fue variando de mano en mano hasta que se llegó al décimo game, con ventaja de 5-4 a favor de la dupla compuesta por el de Bahía Blanca y el hombre que mora en Carapachay. Y ese juego número 10 merece un párrafo aparte.
Al saque estaba Gustavo Beltrame. En el momento en el que se empieza a jugar el punto, el Colo advierte la presencia de las personas que iban a utilizar la cancha a continuación, lo que marcaba que la hora estaba a punto de cumplirse. En el afán por no perder, empezó a jugar con un ritmo frenético, moviéndose de lado a lado de la cancha para sacar con una velocidad digna de Flash. Tal cual fue la vorágine en la que se metió, que hizo confundir a todos los demás, incluido a su compañero Avellaneda, que suele ser el que no pierde pisada del resultado nunca. Tras el 40-15 a favor del Colo y Bigote, no quedó muy claro qué pasó. Hubo seguro un punto ganado por Pablo y Andrés, pero después Gustavo sacó de un lado que no parecía ser el correcto según lo que el score indicaba. Nadie estaba muy seguro de lo que sucedía. Avellaneda en algún momento tiró que iban iguales, sin embargo Beltrame sacaba del lado contrario a esa situación. Al final, el último punto lo ganaron el campeón defensor y su compañero y, tras unos breves minutos de charla afuera, se llegó a la conclusión de que el game había finalizado y, entonces, el score final debía ser 5-5. En definitiva, un empate total, muy acorde a lo que se vio a lo largo de todo el juego.
Con este punto, Pablo Fullana perdió una buena chance de arrimarse al líder del torneo y ahora comparte el segundo lugar con Seguí y Sela, aunque favorecido por los ratios de desempate. No obstante, acumula dos sin ganar (una derrota y una parda). Para Andrés Moreno, en tanto, esta igualdad significó cortar una racha de 6 caídas consecutivas, al menos un consuelo, aunque acumule 7 sin conocer la victoria y siga sumergido en el sótano de las posiciones. Diego Avellaneda, a su vez,sumó su tercer partido sin reveses (una victoria y dos empates), pero se mantiene flotando en la mitad de la tabla. Para Gustavo Beltrame, en cambio, este resultado significó su cuatro cotejo sin halagos (dos perdidos y dos empatados), racha que parece alejarlo cada vez más de su sueño de repetir el título y emular a "Big Maq".
Lo que se avecina la próxima semana, si nadie desiste y los planetas se mantienen alineados, es un nuevo capítulo de la historia Seguí-Moreno. ¿Se animará Francisco esta vez? ¿Asumirá el desafío de que quebrar el maleficio? Enfrente tendría a Gustavo Beltrame y Jorge Messina, un tándem que cuenta con un solo antecedente y no muy bueno por cierto. Parece ser una buena oportunidad para que el crédito de Mar del Plata se saque un peso de encima. Pero ojo, porque visto y considerando lo que pasó en el US OPEN de este año, jamás hay que descartar la más mínima chance de que ocurra una sorpresa...