domingo, 27 de abril de 2014

SÍNTESIS DEL MATCH

La última jornada de Abril del EMPT 2014 estuvo signada por el regreso a las canchas de varios jugadores que hacía algunas semanas que no pisaban Slice Paddle. Por ejemplo, Diego Avellaneda hacía prácticamente un mes que no jugaba (producto de la suspensión del match que debía jugar por el paro general del 10 de Abril). Y en el caso de Gustavo Beltrame y Francisco Seguí, el tiempo transcurrido desde su última participación era aún mayor, ya que llevaban un mes y medio "inactivos". Particularmente el caso del marplatense fue el más "polémico" y despertó infinidades de rumores en el mundillo del EM Paddle Tour. Básicamente entre viajes y compromisos impostergables (como el recital de Alan Parsons que fue a ver a principios de mes), el lungo venía esquivando sucesivamente la responsabilidad de jugar con Jorge Messina, uno de los más nóveles miembros del circuitos y, hasta antes de este cotejo, virgen de triunfos oficiales. Esta vez, Francisco dio la cara y saltó a la cancha para enfrentar (en compañía del crédito de Caseros) a una dupla con mucho rodaje en el circuito, como la del campeón defensor y Bigote.
El comienzo del cotejo fue muy parejo, los primeros seis games estuvieron regidos por la efectividad de las parejas que contaban con el servicio a su favor. Pero quizá lo más llamativo de todo era ver cómo Avellaneda, habitualmente sólido recibiendo de revés, sufría horrores con los saques de sus adversarios que lo ponían incómodo, a punto tal que si puso más de cinco pelotas en juego con su devolución en el primer set, debe haber sido mucho. Y prácticamente ahí estuvo la diferencia en ese primer parcial, durante el cual se destacó sobremanera la solidez con la que jugó Jorge, mucho más regular en sus golpes, erradicando casi por completo los drives excesivamente largos o cortos. A su vez, Seguí ratificaba sus pergaminos de candidato al título con otra tarea impecable, haciendo gala de la potencia y colocación de su derecha, que a medida que pasan los partidos se va poniendo a la altura de su revés (y la sola idea de que eso ocurra, tiene que ser preocupante para todo el resto, porque si lo consigue, van a estar jugando todos por el segundo puesto). Gustavo Beltrame, en tanto, hacía gala de su servicio perfectamente adaptado a las exigencias reglamentarias y lleno de variantes, lo que ponía en aprietos a sus oponentes. Además, se mostraba claro en sus golpes y con un notable despliegue físico. Sin embargo, es difícil cuando el compañero no pone pelotas en juego y Avellaneda, en algún punto, terminó siendo un lastre durante ese primer parcial. Para colmo, en el habitualmente crítico séptimo game, Bigote cedió su servicio y ese quiebre, a la postre, sería la mínima diferencia para que Jorge y Francisco transitaran sin mayores sobresaltos el camino hacia un 6-4 que les posibilitaba ganar la primera manga con total y absoluta justicia.
El desarrollo del segundo set cambió desde el inicio mismo, cuando en una acertada decisión táctica, Beltrame decidió cambiar con Avellaneda el lado de cancha para recibir el servicio. Con Diego del lado del drive y el Colo del revés, la dupla recuperó juego ya que Bigote podía empezar a meter devoluciones y Gustavo de daba mañana para resolver los saques del otro lado. Esa variante hizo que Messina y Seguí tuvieran que empezar a jugar más puntos con su servicio de los que habían tenido que disputar en el primer set. En consecuencia, eso los obligaba a tener que estar más finos y, proporcionalmente, achicaba el margen de error. En ese contexto, no tardó en llegar el primer quiebre del partido sobre el servicio de Jorge para que el trámite del encuentro empezara a tomar otro rumbo. El darse cuenta que estaban mejor asentados en cancha al tiempo que sus rivales no jugaran con tanta soltura, hizo que Beltrame y Avellaneda ganaran en confianza y a partir de ahí tomaran control, en forma definitiva, de los destinos del segundo parcial. Así, más allá de algunas zozobras que empezaban a observarse en el saque del actual monarca del EMPT, Gustavo y Diego jugaron con solidez cada punto decisivo y así obtuvieron el set por un marcador de 6-3.
La incógnita pasaba por saber quién iba a picar en punta en el tercer parcial. ¿Se podrían recuperar Francisco y su compañero DJ del cimbronazo? ¿O serían el Colo y su coequiper periodista los que lograrían sostener el envíón? La respuesta vino enseguida, casi en un abrir y cerrar de ojos: Dos buenos games de servicio de Seguí y Messina (particularmente efectivo con su saque, algo que no lo había caracterizado en sus primeros 5 juegos) más un game errático de Beltrame con el suyo, pusieron la chapa 3-0 a favor de la pareja íntegramente formada por hinchas de Boca Juniors. Pero si hay algo que se debe reconocer de Avellaneda es que, más allá de que pueda estar en un día poco feliz paddlelísticamente hablando, el tipo nunca se va a dar por vencido y va a dejar hasta la última gota de sudor en la cancha (y probablemente algún hueso uno de estos días, dado que se revuelca por la cancha como si en lugar de cemento se jugara sobre pasto). Y partir de su fortaleza mental, no sólo sostuvo su servicio, sino que empujó a su compañero a seguir jugando con confianza, la cual se trasladó a que, en el quinto game, lograran quebrar el servicio de Seguí para ponerse 2-3. Lamentablemente, no pudieron ratificarlo en el juego siguiente y empardar el score, situación que les hubiera dado, casi con seguridad, el control psicológico de las acciones. Una vez más Gustavo no pudo hacer pesar su saque y un nuevo quiebre empezó a marcar el principio del fin. Además, en una notable prueba de carácter, Jorge Messina pudo controlar el apuro y la ansiedad que lo habían llevado a equivocarse en el segundo set y estaba vez jugó un impecable punto de saque que dejó las cosas en un, a esa altura, prácticamente irremontable 5-2. No obstante, el Colo y Bigote estaban dispuesto a vender cara su derrota y en el último juego de servicio de Francisco contaron con alguna chance de quiebre que se les escapó por muy poco (encima, la mayoría de los piques favorables en la red fueron prácticamente todos para Messina, quien evidentemente estaba en "su" día). Desafortunadamente no pudieron torcerle el brazo al marplatense y terminaron perdiendo el último set por 6-3, para ser testigos del primer triunfo en el año de Messina, que cortó la sequía y develó la otra incógnita al respecto que era en compañía de quién lo lograría: Fue ni más ni menos que el "vituperado" Francisco Seguí.
Con esta victoria, el joven marplatense mantiene su invicto en lo que va del año, acumulando su tercer triunfo en fila y su cuarto seguido partido sin conocer el sabor amargo de la derrota. Para Jorge Messina, como ya quedó dicho, la victoria significó el fin de una serie de cinco caídas consecutivas. Del otro lado, el campeón defensor Gustavo Beltrame, volvió a caer después de dos halagos seguidos; mientras que Diego Avellaneda no puede despegar el fondo y encadenar victorias en serie, con la particularidad de haber ganado al menos un set en sus cinco partidos (uno terminó en empate y los otros cuatro fueron a tres sets). Es decir que Bigote fue protagonistas de 4 de los 5 partidos del 2014 que fueron a un tercer set. Además, que casi la mitad de los 11 partidos disputados hasta ahora hayan llegado a una manga más para la definición, marca que la tendencia son encuentros muy reñidos fundamentalmente por el nivel parejo (y alto) de la mayoría de los players.
En la tabla de posiciones la modificación más significativa fue que Francisco Seguí trepó al segundo lugar con 10 puntos, tan sólo a dos del líder Pablo Fullana. Potencialmente podría ser puntero, ya que tiene un partido menos, pero deberá demostrarlo en cancha. Es muy probable que no sea en la próxima fecha, ya que se avecina otro fin de semana extra largo (Día del Trabajador y feriado puente), por lo que una escapada a Mar del Plata es lo que se vislumbra en su horizonte. A su segura baja hay que sumar la de Gustavo Beltrame (el "Expreso de Villa Ballester" argumentó que al ser feriado no se va a venir viajando desde "Mordor", como llama "cariñosamente" a sus pagos), la de Miguel Queimaliños (chapado a la antigua, no piensa hacer kinesiología para recuperarse de su lesión muscular y simplemente decidió parar un mes) y quizás la de Hernán Onzalo (que sufrió una lesión en el tobillo jugando al fútbol y pidió parar por 1 o 2 semanas). Si Pablo Fullana llegara a rumbear para Punta Alta, el margen de disponibilidad quedaría reducido al mínimo. Por lo tanto, en estos momentos la organización no está en condiciones de afirmar quiénes serán los "Titanes del Cemento" que saltarán a la cancha durante el primer jueves de Mayo. Una incógnita que será develada con el correr de los días, las horas, los minutos y los segundos...

domingo, 20 de abril de 2014

SÍNTESIS DEL MATCH

La organización tenía muchas expectativas en que 2014 fuera el año en el que se pudiera cumplir la proeza de tener actividad del circuito EMPT todos los jueves desde que comenzó la temporada en forma oficial. Una sólida nómina de players con muchas variantes hacía pensar que la epopeya era posible. Sin embargo, se soslayó un detalle para nada menor: Este certamen se desarrolla en el ámbito de la Argentina, bendito país que nos regala, entre otras cosas, paros generales que paralizan al país y obligan a la gente a quedarse en su casa aunque no quiera, ya sea por temor a represalias o, simplemente, por el hecho de no tener cómo movilizarse. Así fue como, entonces, la jornada que debía disputarse el 10 de Abril fue cancelada, sobre todo por la insistencia de Francisco Seguí, que sumó una excusa más a las muchas que viene enarbolando este año para no hacerse presente sobre el cemento de Slice Paddle. A él se plegó Hernán Onzalo, también afectado por la ausencia de transporte público. Por ende, más allá de la buena voluntad de Federico Sela y de Diego Avellaneda de tratar de ir de todas maneras, no hubo forma de organizar el encuentro (ya que del resto de la plantilla, la mayoría mora en Provincia y desde allí la situación era todavía más compleja).
En consecuencia, por primera vez en el año hubo un salto temporal de dos semanas entre partido y partido. Obviamente el mini parate generó mucha expectativa y ansiedad entre los jugadores que querían volver a salir al ruedo (vale aclarar que no en el caso de Francisco, que una vez más se excusó por el fin de semana largo, ya que se iba a su ciudad natal, Mar del Plata). El turno fue para Andrés Moreno, que por primera vez hizo dupla con Miguel Queimaliños, contra Pablo Fullana y Hernán Onzalo. Un duelo que, a priori, pintaba para batalla campal, de esas que se libran a brazo partido sin cuartel.
Una particularidad de quien (solamente por ahora) es el único "expatriado" (nos referimos al crédito de Bahía Blanca), es que se quedó dormido "sin querer queriendo" (desde que se mudó a laburar en Belgrano estaba llegando siempre temprano -demasiado a veces-). La otra curiosidad de la fecha fue que el match se disputó en el court central, porque no había nadie más jugando en ese horario (y, claramente, se ve que la luz está demasiado cara como para tener más de una cancha iluminada). 
El cotejo fue desde el vamos muy parejo, con escasas brechas en el score. Ninguno logró una distancia clara sobre el otro. A tal punto, que ninguna dupla logró estar arriba en el marcador por más de un game hasta los respectivos juegos de definición. Dentro de esa paridad, se destacó notoriamente la solvencia acostumbrada de Fullana-Onzalo (una pareja con cierto recorrido, ya que disputaban su sexto match juntos y segundo de 2014). Mientras que del otro lado, Andrés y Miguel hicimos un buen partido, sobre todo teniendo en cuenta que sabían que del otro lado iba a volver absolutamente todo, lo que los obligaba a jugar 4 o 5 bolas de más para lograr el punto. Por otra parte, aprovechando su mayor "bagaje" técnico, también respondieron con la altura necesaria cuando se veían apremiados, apelando a algún tiro "fantástico" que lograba sacarlos del apuro. No obstante e incluso para sorpresa de todos, fallaron en un aspecto en el que en general se desenvuelven bien: Definir cerca de la red. Los tiros se les quedaban demasiado cortos.. o apenas anchos (si es que se buscaba el claro en el lado opuesto). Esas pequeñas diferencias se fueron acumulando a favor de Pablo y Hernán (un verdadero crack corriendo todo lo que se mueve, infatigable) y les costó a sus adversarios pagarlas con el primer set, en el que sucumbieron por 7-5. 
El segundo chico ya se vio más complicado para Moreno y Queimaliños (a pesar de que Fullana caía en sus habituales lagunas y, como siempre, terminaba insultando cada vez que se iba del partido a pasear por ahí), porque no habían terminado de cruzar de lado cuando Miguel le informaba a Andrés de un nuevo "pinchazo" en su pantorrilla. Moreno pensó que había mejores lugares para inyectarse y entendió que el trámite se iba a tornar cuesta arriba, a pesar del optimismo de su compañero, quizás ya afectado por lo que, Andrés creía, era el efecto de alguna sustancia extraña en su cuerpo. "No digamos nada Andresito, que no se den cuenta", dijo el otrora bicampeón por lo bajo. Andrés lo aceptó como mensaje para encarar lo que quedaba del match... Ocultando que su compañero era un adicto (sin saber con certeza a qué). Encima, enseguida notó los efectos, tanto en Miguel como en su propio juego. A todas las bondades que venían mostrando, pudieron incorporar la definición de los puntos en la red, resolviendo al fin el único déficit del primer parcial. Esto motivó que Moreno comenzara a sospechar, inocentemente, que no sólo Miguel veía mejorado su juego, sino que por ósmosis también él se veía afectado y resolvía al fin esos puntos que escasos minutos antes debía lamentar.
El set estaba 3-3 y cuando Andrés se empezaba a sumar decididamente al optimismo que emanaba de "Big Maq", la realidad lo abofeteó cruelmente: Una pelota corta sobre exigió el maltrecho físico de su co-equiper, cuya reacción fue un amague a salir corriendo, seguido de una mueca en su rostro que bien podía augurar dolor o súbita diarrea. Por desgracia, Moreno comprendió al fin, tristemente tarde, que el "pinchazo" acusado por su compañero era un dolor muscular y no otra recaída hacia su lado oscuro. El pobre tipo había soportado estoicamente sobrio y en una pierna seis games consecutivos y no sólo debió responder los maltratos de Onzalo, que inquisidoramente lo sometió a la tortura de los pelotazos (misiles, en realidad) al cuerpo, sino que también combatió las sospechas de su propio compañero, quien ya lo había prejuzgado como un pobre diablo que recibía permiso para salir de la granja al programa "Paddle por la vida".
Atormentado por la culpa Andrés empezó a correr todas las pelotas en un vano intento de subsanar el déficit del cuerpo de Queimaliños ysu propia vergüenza por prejuzgarlo. Eso hizo que tuviera un inédito rendimiento superior,como si la culpa se acoplara a la adrenalina y hasta resolvió puntos con precisión en plena carrera. No obstante, del otro lado seguían estando Fullana y Onzalo, que en la agitada mente de Andrés se iban transformando en dos malditos caretas de esos que nunca se inyectan y cuidan su cuerpo con el "Health program" de EM. Encima, Pablo logró un hecho inédito, ya que fue uno de los pocos (sino el único) partido en el cual no le quebraron el saque (en buena parte gracias a Hernán, ya que claramente el servicio no es su fuerte y, de hecho, estuvieron a punto de quebrarlo casi en todos los juegos).
El tramo final del match se desarrolló con el crédito de Punta Alta y el "Correcaminos"devolviendo todo, ajenos al dolor de Miguel y a los remordimientos de Andrés. Lograron quebrar para quedar 5-4 arriba y conseguir que el score refleje de una buena vez los tormentos internos de sus adversarios. En el juego siguiente rubricaron con el servicio propio y sellaron el 6-4 que les permitió obtener un triunfo sumamente valioso ante dos rivales de fuste. A quienes, a esa altura, ya no les importaba el resultado. Queimaliños pensaba en volver a la granja para que al menos le dieran pequeñas dosis y sobreponerse al dolor en la pierna con su sustancia preferida. Moreno, en tanto, marchó pronto al aeropuerto para viajar a Roma y revisar su condición de Cristiano con el sumo pontífice, esperando que no estuviera muy ocupado en estos días (aunque algunos señalan que huyó despavorido porque, dado lo que corrió y jugó, está a punto de ser motivo de pedido de inclusión de antidóping).
Al margen de estas notas de color, la victoria le permite a Pablo Fullana consolidarse en la cima del certamen con 12 puntos al enhebrar su tercera victoria consecutiva. Hernán Onzalo, por su parte, se recuperó del traspié anterior y empieza a transformarse en una amenaza concreta para los de arriba. El que no levanta cabeza es Andrés Moreno, que cayó por tercera vez al hilo después de su sorprendente arranque. Miguel Queimaliños, en tanto, no pudo prolongar su buen momento para acumular un par de triunfos en serie y prenderse en la lucha. Encima, la lesión (¿desgarro?), lo dejará afuera de las canchas por al menos dos semanas (quizás tres). Un síntoma de lo exigente que es el circuito EMPT en este 2014. 
¿Qué depara el futuro del certamen? Si no apela a otra de las tantas razones de su manual de su "libro rosa de excusas", Francisco Seguí debería jugar con Diego Avellaneda contra Gustavo Beltrame y Hernán Onzalo. En la previa, otro partidazo. A reservar sus butacas señores...

domingo, 6 de abril de 2014

SÍNTESIS DEL MATCH

La primera jornada del mes de Abril del EM Paddle Tour arrancó con una controversia: Por segunda vez en lo que va de la temporada, Francisco Seguí se bajó de un partido en el cual tenía que hacer dupla con el "novato" Jorge Messina. ¿Casualidad? Difícil concederle el beneficio de la duda al marplatense, que parece dispuesto a sostener su calidad de único invicto en el año 2014 con prácticas al filo de lo deshonesto. Lo real y concreto es que su deserción implicó que hubiera que convocar en su lugar a Federico Sela y con su irrupción se modificó sustancialmente la composición de las parejas participantes: De un lado quedaron el propio Sela junto a Miguel Queimaliños, y del otro Andrés Moreno y el mencionado Jorge, los más noveles integrantes del circuito.
El análisis previo marcaba un cierto favoritismo para la dupla con más rodaje en el EMPT, sin embargo había un par de circunstancias que podían emparejar el asunto. A saber: El otrora campeón oriundo de zona sur cometió el pecado de olvidarse las zapatillas en su casa y terminó jugando con unas poco deportivas facilitadas por Ezequiel Soria (ver foto al final del texto); y su compañero de equipo, el volátil Sela, está jugando a dos puntas en un intento por desafiar los límites de su físico, ya que aparte de jugar los jueves en Slice Paddle, se sumó los miércoles a otra iniciativa interna de la corporación a la que, simbólicamente, se denominó "La B del Paddle". Entonces, entre uno con calzado inadecuado y otro con menos resto físico, se abría una puerta interesante para que Moreno diera el golpe y le regalara a Messina su primer triunfo en la víspera de su cumpleaños 27 (Felicidades al crédito de Caseros, de paso).
Esas circunstancias fueron bien aprovechas en el arranque por ambos, que salieron más enchufados que sus adversarios, que parecían fríos y tanteando la situación. A tal punto, que a los 5 minutos de empezar a jugar "Big Maq" sufrió un tironcito en el aductor de la pierna derecha lo que lo condicionó un poco, ya que si bien con el correr del partido y al entrar bien en calor aflojó la molestia, si intentaba algún pique violento o pique corto se le complicaba y corría el riesgo de quedar afuera del partido. Lo mismo para smatshear si se estiraba mucho o saltaba. Además, Fede arranco en modo “Asesino serial” pegándole fortísimo a todo lo que se le cruzaba (sin que eso implique que fueran adentro de la cancha...).
A su vez, del otro lado Andrés Moreno protagonizaba un gran partido, mostrándose cada vez más sólido y ajustado con sus golpes, mientras que Jorge Messina lucía cada vez mejor, bien con el saque y cada vez con más confianza en la red y la volea (alentado por su compañero que le indicaba que se plantara bien adelante para cerrar los puntos). Eso sí, en el debe le queda afianzarse más con la pared del fondo e ir a buscar atrás la pelota, ya que si bien fue cubierto por la solvencia de Andrés, en un partido largo eso hace que su compañero termine llegando con menos piernas porque estuvo yendo y viniendo hacia el fondo toda la tarde noche. No obstante, retomando el tema de la confianza en su juego, el flaco de Caseros se sentía tan bien en el primer parcial que hasta tiró un lujo: Parado sobre la red durmió una pelota inalcanzable.
El modo errático de Sela, en tanto, complicó el plan de juego de su dupla y eso, sumado a que se notaba la falta de movilidad de Queimaliños por la lesión antes mencionada, hacía que les costara defenderse y devolver la pelota.  Pese a todo, lucharon el primer set pero el mismo fue justamente ganado por Moreno-Messina que a partir de quebrar el servicio de Federico, consiguieron esa pequeña luz de distancia para quedarse con un cerrado 6-4 a su favor. Una particularidad de esa primera manga fue que Sela y Queimaliños decidieron jugar con Fede devolviendo de drive y Miguel de revés, dando una clara ventaja ya que el "Ogro" no lastimaba con el drive y el más ganador del circuito EMPT aún menos de revés (si hay algo que "Big Maq" sabe explotar es su fulminante derecha, claramente).
En el segundo la historia fue diferente, Federico volvió a jugar de manera más inteligente colocando la pelota y los resultados se vieron enseguida: En menos de un santiamén se pusieron 5-1 adelante. Otra de las claves principales de semejante levantada fue que corrigieron la disposición en cancha y cambiaron la devolución: Queimaliños fue al drive y Sela al revés. Así, Miguel pudo apretar con la derecha y lograba que quede la pelota de devolución servida a Fede para volear detrás de sus rivales en muchas oportunidades. Sin embargo, si hay algo que destaca a Moreno es su inclaudicable esfuerzo sin importar el resultado y esa convicción para no darse nunca por perdido. Así, empezó a lastimar una ve más con sus pelotas envenenadas, volvió a inyectarle una dosis de confianza a Jorge y recuperaron un quiebre para arrimarse en el score (se pusieron 4-5 ) y hacer sufrir un poco a sus oponentes. Pero la remontada no fue suficiente y en el game siguiente Miguel y Fede lograron cerrar el set en 6-4. 
El tercero fue muy parejo hasta el tie break. La dinámica generalmente era la siguiente: Había un quiebre sobre el servicio de Sela, se ratificaba en el siguiente, pero luego se producía un quiebre sobre el saque de Messina, el cual era posteriormente ratificado y así el tanteador pasaba de 2-0 a 2-2 o de 4-2 a 4-4. Así fue como llegaron al previsible 6-6 y la consiguiente definición por "muerte súbita". Y en el desempate arrancaron más precisos Queimaliños y Sela, que rápidamente se pusieron 6-2 arriba aprovechando que los nervios y la ansiedad (al sentirse tan cerca de su primera victoria) le jugaron una mala pasada a Jorgito que no pudo resolver las dos últimas pelotas y le permitió a sus adversarios cerrar un duro partido que terminó siendo muchísimo más reñido de lo que parecía a priori.
Un par de perlitas que quedaron del cotejo: Andrés señaló que fue un factor "determinante" para imponerse sobre sus rivales, el impacto psicológico que causó Queimaliños, al presentarse con calzado de bailarina clásica en sobre el court (¿hubiera sido menos grotesco que jugara con zapatos, tal cual era su plan original?); Federico y Jorge decidieron hacer una competencia entre ellos a ver quién tiraba más paralelos durante el transcurso del match, sin embargo, ambos perdieron la cuenta en la mitad del partido por lo que no resultó posible proclamar un "ganador".
Con este resultado, entonces, Federico Sela logró igualar la línea de puntos del líder del certamen, Pablo Fullana. Si bien el andar de Fede es irregular, el hecho de ganar más de lo que pierde y no tener empates hace que saque una pequeña luz de ventaja sobre el resto, al menos en este primer tramo del torneo. Miguel Queimaliños, en tanto, se recuperó de la derrota previa y se mezcló en el pelotón de vanguardia, ratificando una vez más su condición de serio candidato al título. Para Andrés Moreno la caída significó la segunda en forma sucesiva después de su sorprendente arranque, pero si mantiene ese nivel de juego no quedan dudas de que se recuperará en forma inmediata y será un rival incómodo para cualquiera. Jorge Messina, a su vez, acumuló su quinta derrota al hilo y todavía sigue en búsqueda de su primer punto, aunque está en franca levantada y seguramente no pasarán muchas más jornadas sin que logre romper el maleficio.
La próxima fecha (en teoría, porque nunca se sabe con determinados individuos), Francisco Seguí debería dar la cara y dignarse a defender su condición de invicto. Le tocaría jugar con Diego Avellaneda y enfrentar a una dupla temible: Gustavo Beltrame, el campeón defensor, y Hernán Onzalo. Indudablemente, un cotejo para sacar platea preferencial o alquilar balcones. Eso sí, siempre y cuando el "Lobo Marino" decida que es un buen partido para presentarse... A modo de cierre, les dejamos la imagen prometida de Miguel Queimaliños con el particular calzado que debió usar para la ocasión: