El EM Paddle Tour es tan apasionante e imprevisible, que nos sigue deparando sorpresas y jornadas memorables semana a semana. En este caso algo que tuvo bastante poco de positivo pero que no por ello deja de ser curioso y tiene sus aristas interesantes. En deportes como este (o el tenis, por caso), las condiciones climáticas suelen ser un factor que no tiene tanto peso en el desarrollo del juego (salvo las temperaturas extremas, que pueden condicionar a los players). Una de las inclemencias que suele afectar mucho el trámite de un partido es la lluvia. Pero generalmente eso se asocia a disciplinas que se practican a cielo abierto, como el fútbol, el hockey o el rugby. Sin embargo, en el último match del mes de Marzo de 2014, por primera vez en la historia del circuito EMPT se jugó un encuentro en el que las precipitaciones que llegaron desde el cielo fueron grandes protagonistas de la historia y el desenlace del cotejo.
El fixture dictaminó que se enfrentaran Hernán Onzalo y Miguel Queimaliños (ambos invictos, aunque con sólo dos encuentros disputados) contra Pablo Fullana y Diego Avellaneda. Los pronósticos no estaban tan claros, ya que si bien Hernán y Miguel llegaban mejor parados, a Pablo el cambio de aire laboral parece haberle hecho de maravillas y Bigote es un jugador que, más allá de una mala racha, siempre deja el 101% sobre el cemento (sí, el tipo tira hasta lo que no tiene). Por eso se podía esperar un encuentro parejo, más allá de cierta tendencia favorable a la pareja integrada por dos de los tres mejores jugadores del 2013.
Y el arranque del partido ratificó esa sensación, ya que el primer set fue prácticamente un monólogo de BigMaq y el Correcaminos, a excepción de los dos primeros games. Esos dos juegos iniciales mostraron la paridad que se esperaba. Puntos arduamente disputados y servicios forzados al extremo, recién resueltos en ventaja tras un par de deuces. Pero a partir del primer quiebre de la tarde-noche, la cuestión cambió radicalmente. El oriundo de Punta Alta tuvo un primer juego de saque para el olvido, con dos dobles faltas incluidas. Eso derivó en un quiebre rápido y sencillo que les permitió a Onzalo y Queimaliños tomar ventaja de 3-1. Las claves para que empezaran a dominar las acciones pasaron por esa increíble capacidad de Hernán para traer de vuelta pelotas que no parecen tener retorno, más una afiladísima derecha de Miguel, que ponía presión desde la devolución y sacaba paralelos milimétricos de esos que le gusta tirar y dejan sin posibilidades a sus adversarios. Eso, sumado a que Fullana estaba increíblemente errático, sobre todo en el terreno en el que mejor se mueve (volea y red), hacían que la balanza se inclinara inevitablemente hacia el otrora bicampeón y su joven e incansable compañero. Avellaneda sostenía la situación como podía, pero también aportaba a la causa con algunas derechas flojas que morían en la red y, encima, con un saque que era fácilmente resuelto por sus rivales. Así fue como un nuevo quiebre (en este caso sobre el servicio de Diego) y la posterior confirmación con el saque de Miguel dejaron el score 5-1. Hubo una tibia reacción a partir de un buen juego de saque de Pablo que empezaba a esbozar la recuperación. Sin embargo, había una dupla dueña de las acciones que no perdonó en el game siguiente y resolvió con autoridad para cerrar la primera manga con un elocuente 6-2.
Todo parecía indicar que la jornada se iba a cerrar con un triunfo claro de Onzalo y Queimaliños, sobre todo porque ellos jugaban los puntos con mucha más fluidez y naturalidad que sus rivales. Sin embargo, esa resurrección que había empezado a manifestar el bahiense en el cierre del primer parcial, se corporizó definitivamente en el segundo. Con mucha más agresividad en todos sus golpes y un servicio mucho más confiable, fue protagonista de una interesante levantada que le posibilitó a él y a su compañero quebrar el saque de Hernán y dejar la historia 3-1. Fundamentalmente, porque pudieron tomar con autoridad el control de la red y evitar que sus adversarios trabajaran sus golpes con comodidad. Pero el desarrollo del partido tenía reservada otra vuelta de tuerca. Avellaneda volvió a flaquear con su saque y cedió nuevamente ante la presión de las devoluciones de Miguel (sobre todo un passing de derecha cruzado que dejó al alto rubio de zapatillas blancas corriendo inútilmente). Acto seguido el propio Queimaliños siguió sometiendo a sus oponentes con un saque potente y envenenado difícil de contrarrestar, lo que emparejó el score en 3 por bando. Otra vez sobrevolaba la sensación generalizada en el ambiente que la pareja más regular y sólida estaba lista para dar el batacazo. De hecho, el séptimo game fue una dura prueba para Pablo, que jugó un game de saque con mucha presión encima pero logró salir airoso para evitar un nuevo quiebre que, de haberse producido, seguramente habría sentenciado la historia. Y fue en ese momento, cuando se jugaba el octavo juego del segundo set, eb el que hizo su aparición en escena el factor que terminaría siendo, a la postre, el gran protagonista de la noche: La lluvia. Un diluvio se desató sobre la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y todas las grietas del techo de la cancha número tres de Slice Paddle cedieron gentilmente el paso al agua que, primero lentamente y luego con gran velocidad, copó el cemento azul verdoso con grandes charcos que hacían casi intransitable algunos sectores de la cancha.
La anomalía hizo que, por ejemplo, un saque con "bola lenta" de Onzalo forzara una corrida limitada de Avellaneda que, si hubiera salido disparado como debía, hubiera terminado de cabeza contra la red (claramente hubo cierta malicia por parte de Hernán). Sin embargo, en el game siguiente, Miguel Queimaliños hizo gala de su caballerosidad deportiva y en lo que probablemente sea el gesto "Fair Play" del año, hizo jugar de vuelta un punto que Bigote había perdido al patinarse de manera formidable cuando se preparaba para asestar un golpe de volea a una pelota que venía "como una manteca" (Bambino Veira dixit).
Y si bien Miguel ganó el "replay" del punto con otro de esos formidables paralelos, esa jugada fue un punto de inflexión porqué infundó el temor de una caída en todos los jugadores y sentenció el comienzo de una etapa del match en el que cada paso se daba con un cuidado mayor al habitual, lo que restringía la libertad de movimientos y, por ende, la soltura para jugar. Lo cierto es que, amén de la caída, Avellaneda sostuvo el servicio en un game muy complicado y, con el 5-4 a su favor, tanto él como Fullana percibieron que estaban ante una oportunidad inmejorable. Sobre todo porque Queimaliños y Onzalo ya no se sentían tan cómodos en las condiciones reinantes. Así, pusieron presión sobre un saque de Miguel que ya no corría de la misma manera (probablemente porque a medida que transcurrían los puntos, las pelotas se iban mojando y se ponían más pesadas) y consiguieron quebrarlo para adjudicarse el segundo parcial por un ajustado 6-4.
Lo que sucedió en el tercer fue una historia aparte que poco tuvo que ver con el desarrollo normal de un partido. El estado del campo de juego se deterioró notablemente. Los charcos eran cada vez más insondables y probablemente lo más lógico y razonable hubiera sido suspender el partido. Sin embargo, ambas duplas querían cerrar el match y en forma unánime se decidió seguir jugando. Y fueron Pablo y Diego los que mejor se adaptaron a la coyuntura del terreno resbaladizo. Pese a que los globos de Hernán seguían siendo extremadamente precisos y pasando a la larga humanidad de Avellaneda casi en forma milimétrica, tanto Bigote como el de Punta Alta aprovecharon mejor la pesadez de las bolas para sacar ventajas con sus servicios, al tiempo que Queimaliños (sobre todo) y Onzalo padecían con sus saques. Entonces el marcador se puso rápidamente 4-0 para Fullana y Avellaneda. Hubo una tibia reacción en el quinto game, cuando Pablo volvió a su modo errático del comienzo del match y dejó una hendija abierta para que le quebraran el saque. Sin embargo, en esas condiciones, dos quiebres de diferencia eran demasiado para un Miguel cansado y un Hernán mucho más dubitativo e imposibilitado de correr todas en medio de las "lagunas" que se formaban sobre el cemento. Así se llegó a un 5-3 con el saque de Fullana para cerrar el encuentro y en ese juego Avellaneda, pese a que había rodado por el piso, decidió que tenía que arriesgar un poco más y con un par de voleas en retroceso (con el peligro que implicaba saltar hacia atrás sin saber sobre qué cantidad de agua podía caer) logró encaminar el game que cerró con un smash similar en el que dejó de lado toda la camaradería y el juego limpio ya que, ex profeso, dirigió el golpe hacía la zona más mojada de la cancha, cuestión de asegurarse que Onzalo no la corriera por el peligro que ello implicaba para su humanidad. Un gesto poco loable de Bigote (más allá de la que Onzalo le había tirado en el set anterior y de un violento pelotazo que Hernán impactó contra la humanidad de Fullana) en el que primó la necesidad inescrupulosa de cerrar el juego por sobre todo lo demás.
Si bien ese punto les dio el 6-3 con el que obtuvieron la victoria, queda en claro que, en condiciones normales, los ganados deberían haber sido Queimaliños y Onzalo. Sin embargo, la lluvia metió sus narices en Slice Paddle y condicionó el desarrollo, dando lugar al mérito de Fullana y Avellaneda que se acomodaron mejor a la inusual circunstancia.
Con este resultado, Pablo Fullana pasa a ser el líder absoluto del certamen con un par de puntos de ventaja sobre Seguí, tras haber logrado su segundo triunfo en forma consecutiva. Diego Avellaneda, en tanto, cortó una racha de 4 sin victorias (3 derrotas y un empate) y ganó su primer partido de 2014. Además, continúa con la particularidad de ser el único jugador que estuvo presente en todos los partidos a 3 sets que se disputaron hasta el momento. Miguel Queimaliños, que volvía a las canchas tras casi un mes de ausencia por sus vacaciones, cayó tras dos sin derrotas y no pudo subirse a la cima, aunque todavía tiene terreno a recuperar porque ha jugado menos que el resto. Similar es el caso de Hernán Onzalo, que también perdió por primera vez en lo que va del año, aunque en su caso traía una seguidilla de 3 sin conocer la derrota y apenas había sido vencido en 1 de los últimos 10 que había jugado. Por otra parte, fue la primera caída como equipo de Miguel y Hernán, ya que hasta acá habían jugado 3 con un halago y 2 pardas.
Lo que se viene en el futuro del EMPT 2014 es el retorno a las canchas del "viajero frecuente" Francisco Seguí, que afrontará el desafío de jugar con el colista Jorge Messina ante una dupla de esas a las que nadie querría enfrentar: Andrés Moreno y Miguel Queimaliños, dos players que conjugan maña y talento por igual. ¿Podrá el joven marplatense ser el primero que conduzca al debutante de Caseros a un triunfo? No se pierdan el final de ese historia en la próxima batalla de los Titanes del Cemento.
domingo, 30 de marzo de 2014
domingo, 23 de marzo de 2014
SÍNTESIS DEL MATCH
La semana 7 del EM Paddle Tour 2014 pasará a quedar en los anales de la historia del circuito porque, por primera vez, un jugador ajeno a EM fue parte de un partido oficial de este certamen. Claro que a lo de "ajeno" habría que ponerle un asterisco, ya que ese player fue parte de la corporación durante varios años y ahora ha decidido tomar nuevos rumbos. Lo cierto es que, más allá de su pasado, el presente indica que el bahiense Pablo Fullana ahora es un "infiltrado" y, en su condición de tal, hizo su primera aparición proveniente desde el barrio de Belgrano, lugar en el que se encuentra la morada de sus nuevos empleadores. Pese a que había dudas sobre cómo iba a resultar la travesía desde allí hasta Slice Paddle, el oriundo de Punta Alta fue el primero en arribar al estadio. Sus rivales, Andrés Moreno y Jorge Messina, lo sucedieron. Y el que terminó dando la nota fue el compañero de Fullana, Hernán Onzalo, quien llegó a la cancha 20 minutos tarde, alrededor de las 18.50, lo que motivó algunas quejas de Moreno que pedía ganar los puntos por "Walk Over".
Una particularidad con respecto a lo que se podía esperar de este match tenía que ver con el tiempo de inactividad que sumaban la mayoría de los intervinientes. Por ejemplo, Pablo y Andrés llevaban un mes si jugar. El primero debido a su ya mencionada situación de cambio laboral y el segundo porque se había tomado unas más que merecidas semanas de vacaciones. Además, Hernán había jugado por última vez a mediados de Febrero, ya que posteriormente debió bajarse un par de semanas seguidas por cuestiones de trabajo.
Sin embargo, ni Fullana ni Onzalo sintieron el peso de esa falta de ritmo y eso quedó en claro desde el arranque mismo del partido. Ambos hicieron gala de su buena capacidad atlética y su extraordinario dominio de la red para hacerse dueños de las acciones desde el vamos y no darle chance alguna a sus rivales de poder acomodarse. El que quizá sí tardó un poco más en acomodarse fue Moreno, que no estuvo tan fino en sus golpes y por esa falta de precisión terminó cometiendo más errores no forzados de los que habitualmente comete. A Messina, en tanto, le volvió a faltar esa dosis de ajuste necesaria en sus golpes para encontrar el punto de impacto ideal que le permita sacar tiros que no sean ni tan largos (a la pared sin escalas) ni tan cortos (a la red casi pidiendo permiso). Probablemente Jorge debería cuestionarse el hecho de haber vuelto a practicar tenis paralelamente. Le va a ser sumamente difícil acomodarse al entorno del paddle si insiste con lo otro.
En ese contexto, hasta resultó raro que Andrés y su compañero DJ lograran ganar dos games, ya que hubo una superioridad absoluta del crédito de Bahía y del "Correcaminos" Onzalo. Con mucha solvencia y regularidad jugaron mejor de punta a punta para concretar un contundente 6-2 que no dejó margen alguno para la duda.
En la segunda manga el partido se hizo un poco más parejo, porque Moreno empezó a entrar en calor y Messina conseguía impactar algunas bolas con más consistencia para ponerlas en juego. Pero la paridad se sostuvo durante poco tiempo. Bastó que Hernán y Pablo se reacomodaran en la cancha y apretaran un poco las clavijas para volver a esa senda de regularidad que los había caracterizado en el primer parcial. Con esa dosis para nada fantástica ni de alto vuelo pero sumamente pragmática y efectiva, no tuvieron mayores inconvenientes para liquidar el pleito con un 6-3 a favor que les permitió obtener un triunfo claro y por demás merecido.
Con este resultado, Pablo Fullana volvió a la victoria y se acomodó en el por demás cargado lote de los que pelean arriba (hay cinco jugadores encerrados en un punto de diferencia). Para Hernán Onzalo significó su primer triunfo del año y su tercer encuentro sin derrotas (con 2 halagos y una parda), además de una prolongación de su buen cierre del año pasado, ya que apenas registra una caída en los últimos 10 partidos que jugó (6 victorias y 3 empates). Andrés Moreno, en tanto, perdió su invicto luego de su sorprendente arranque con dos victorias y resignó la posibilidad de volver a la cima. Para Jorge Messina, a su vez, esta fue la cuarta derrota en igual cantidad de partidos y, a esta altura, ya se empiezan a correr apuestas sobre quién será el primer jugador que podrá acompañar el flaco de Caseros a lograr sus primeros puntos en el certamen. Miguel Queimaliños, otrora bicampeón, se tiene toda la fe.
Pero esa será otra historia, que las vicisitudes del fixture determinarán en el futuro un poco más lejano. En lo inmediato, lo que se viene es un duelo que pinta, a priori, vibrante: Pablo Fullana y Diego Avellaneda contra el propio Queimaliños y Hernán Onzalo. Un duelo en el que seguramente saltarán chispas y habrá paddle de alto nivel y, sobre todo, mucha intensidad. Encima, en el marco de una temporada que apunta a ser la más reñida de todas las vividas hasta ahora en el EMPT.
Una particularidad con respecto a lo que se podía esperar de este match tenía que ver con el tiempo de inactividad que sumaban la mayoría de los intervinientes. Por ejemplo, Pablo y Andrés llevaban un mes si jugar. El primero debido a su ya mencionada situación de cambio laboral y el segundo porque se había tomado unas más que merecidas semanas de vacaciones. Además, Hernán había jugado por última vez a mediados de Febrero, ya que posteriormente debió bajarse un par de semanas seguidas por cuestiones de trabajo.
Sin embargo, ni Fullana ni Onzalo sintieron el peso de esa falta de ritmo y eso quedó en claro desde el arranque mismo del partido. Ambos hicieron gala de su buena capacidad atlética y su extraordinario dominio de la red para hacerse dueños de las acciones desde el vamos y no darle chance alguna a sus rivales de poder acomodarse. El que quizá sí tardó un poco más en acomodarse fue Moreno, que no estuvo tan fino en sus golpes y por esa falta de precisión terminó cometiendo más errores no forzados de los que habitualmente comete. A Messina, en tanto, le volvió a faltar esa dosis de ajuste necesaria en sus golpes para encontrar el punto de impacto ideal que le permita sacar tiros que no sean ni tan largos (a la pared sin escalas) ni tan cortos (a la red casi pidiendo permiso). Probablemente Jorge debería cuestionarse el hecho de haber vuelto a practicar tenis paralelamente. Le va a ser sumamente difícil acomodarse al entorno del paddle si insiste con lo otro.
En ese contexto, hasta resultó raro que Andrés y su compañero DJ lograran ganar dos games, ya que hubo una superioridad absoluta del crédito de Bahía y del "Correcaminos" Onzalo. Con mucha solvencia y regularidad jugaron mejor de punta a punta para concretar un contundente 6-2 que no dejó margen alguno para la duda.
En la segunda manga el partido se hizo un poco más parejo, porque Moreno empezó a entrar en calor y Messina conseguía impactar algunas bolas con más consistencia para ponerlas en juego. Pero la paridad se sostuvo durante poco tiempo. Bastó que Hernán y Pablo se reacomodaran en la cancha y apretaran un poco las clavijas para volver a esa senda de regularidad que los había caracterizado en el primer parcial. Con esa dosis para nada fantástica ni de alto vuelo pero sumamente pragmática y efectiva, no tuvieron mayores inconvenientes para liquidar el pleito con un 6-3 a favor que les permitió obtener un triunfo claro y por demás merecido.
Con este resultado, Pablo Fullana volvió a la victoria y se acomodó en el por demás cargado lote de los que pelean arriba (hay cinco jugadores encerrados en un punto de diferencia). Para Hernán Onzalo significó su primer triunfo del año y su tercer encuentro sin derrotas (con 2 halagos y una parda), además de una prolongación de su buen cierre del año pasado, ya que apenas registra una caída en los últimos 10 partidos que jugó (6 victorias y 3 empates). Andrés Moreno, en tanto, perdió su invicto luego de su sorprendente arranque con dos victorias y resignó la posibilidad de volver a la cima. Para Jorge Messina, a su vez, esta fue la cuarta derrota en igual cantidad de partidos y, a esta altura, ya se empiezan a correr apuestas sobre quién será el primer jugador que podrá acompañar el flaco de Caseros a lograr sus primeros puntos en el certamen. Miguel Queimaliños, otrora bicampeón, se tiene toda la fe.
Pero esa será otra historia, que las vicisitudes del fixture determinarán en el futuro un poco más lejano. En lo inmediato, lo que se viene es un duelo que pinta, a priori, vibrante: Pablo Fullana y Diego Avellaneda contra el propio Queimaliños y Hernán Onzalo. Un duelo en el que seguramente saltarán chispas y habrá paddle de alto nivel y, sobre todo, mucha intensidad. Encima, en el marco de una temporada que apunta a ser la más reñida de todas las vividas hasta ahora en el EMPT.
domingo, 16 de marzo de 2014
SÍNTESIS DEL MATCH
Una vez más se puso a prueba la capacidad de la Organización del EM Paddle Tour, aunque también quedaron en evidencia algunos de sus desbarajustes (naturales, considerando que todo el peso es llevado por una sola persona que, como todos, es falible). En la previa se había anunciado un partido que incluía el regreso del sorpresivo líder del certamen, Andrés Moreno. Sin embargo, Moreno le había comentado a la figura insignia de la Comisión Organizadora (leáse Diego Avellaneda) que luego de sus vacaciones no iba a poder en la semana próxima siguiente porque tenía que trabajar hasta tarde. La memoria le jugó una mala pasada a Avellaneda y entonces se produjo una baja que debió haber estado en los planes pero no lo estaba. A eso se sumó la, en este caso sí inesperada, negativa de Hernán Onzalo que por segunda semana consecutiva se excusó de participar. Eso obligó a salir a buscar reemplazo en una semana en la que ya, de antemano, eran baja Pablo Fullana (acomodándose a su nuevo trabajo) y Miguel Queimaliños (de vacaciones). Afortunadamente aparecieron el propio Avellaneda (para enmendar su omisión) y Gustavo Beltrame para sacar las papas del fuego y lograr que por sexta semana consecutiva haya actividad oficial en el circuito EMPT (algo que, por ejemplo, no ocurrió en 2013 ya que en la sexta semana no se jugó partido alguno).
La lógica (o magia, si se quiere) del Paddle Tracker (esa entrañable alimaña tecnológica creada por Míster Sela) determinó que, una vez confirmadas las variantes, las duplas quedaran conformadas de la siguiente manera: Francisco Seguí-Gustavo Beltrame contra Federico Sela-Diego Avellaneda. Un duelo plagado de jugadores con una extensa trayectoria en las arenas del EMPT (de todos ellos el que menos encuentros ha disputado en la historia del circuito es Beltrame y suma 45...). De antemano esto invitaba a esperar un duelo interesante, sobre todo considerando la buena actualidad de Seguí y Sela, más la incipiente recuperación del campeón defensor.
Y una vez más el análisis previo resultó atinado. El primer set arrancó parejo, con Beltrame lastimando con su servicio bajo (siempre expuesto a la lupa de Federico Sela sobre la altura a la que impactaba la pelota) y un buen comienzo del Ogro y Bigote, que traían todas las pelotas que parecían imposibles. En ese contexto, el primer gran impacto del set llegó en el tercer game, cuando Sela y Avellaneda aprovecharon un game de servicio muy dubitativo de Seguí, complicaron con sus devoluciones y lograron forzar un quiebre que, a la postre, resultaría clave en el desarrollo del juego. ¿Por qué? Porque a partir de allí ambos crecieron en confianza y se mostraron muy sólidos en todos los sectores de la cancha. Además, un factor clave resultó ser la utilización de pelotas nuevas, que le permitieron a Avellaneda ser mucho más consistente con su servicio de lo que venía siendo en partidos anteriores (a tal punto que terminó siendo el único player que no cedió su saque en toda la tarde-noche). Con ese envión y estando mucho más precisos que sus rivales, ratificaron el quiebre y posteriormente tomaron el saque de Beltrame para ponerse 4-1 adelante. Sin embargo, cuando la primera manga parecía pan comido, empezaron los problemas de Sela con su saque. Le costó encontrar regularidad y pasó a quedar demasiado expuesto con su segundo servicio. Resultado: Quiebre y a volver a empezar. Afortunadamente, pudieron capear el temporal y mantener la exigua diferencia para cerrar el parcial con un 6-3 que los dejaba muy bien parados de cara al segundo capítulo.
Pero la tendencia del final del primer set se confirmó en el arranque del segundo. Francisco dejó de tirar pelotazos a la pared y empezó a acertar mucho más en las voleas. Esa notoria mejoría en su juego en general se trasladó al servicio, ya que comenzó a sacar con la potencia y precisión a la que nos tiene acostumbrados. Eso redundó en que sus juegos de saque fueran prácticamente un trámite. Del otro lado, en cambio, Sela iba perdiendo la paciencia y empezaba a jugar menos con la cabeza y más con el corazón (lo cual a veces no es tan bueno, sobre todo en un juego que tiene mucho de estrategia). Por su parte, el "Expreso de Villa Ballester" iba afinando cada vez más su repertorio de golpes con slice y las bolas llegaban cada vez más rasantes y difíciles de devolver para sus rivales (de hecho, hizo revolcar a Avellaneda por el suelo varias veces). Así fue como, lentamente, el Colo y el lungo marplatense se hicieron dueños y amos del trámite del match y tras conseguir un tempranero quiebre sobre el saque del Ogro Sela, amasaron una interesante ventaja que les posibilitó quedar 5-2 arriba. En ese momento, cuando también parecía asunto resuelto, sus rivales resurgieron de las cenizas y empezaron a batallar cada punto pero, además, a jugar con mayor inteligencia. Y esa táctica les dio muy buen resultado porque tras vulnerar el saque de Beltrame, consiguieron remontar el score e igualar la cuestión en 5 games por bando. Algunos minutos después sobrevendría el que, indudablemente, terminaría siendo momento bisagra del partido. Estando 6-5 pero con ventaja para igualar el marcador en 6 con el saque de Federico, Avellaneda se precipitó en querer volear una pelota que venía demasiado alta y la terminó rozando con el borde de la paleta, despilfarrando una chance inmejorable. Acto seguido, en un par de puntos bien jugados, Francisco y Gustavo doblegaron una vez más el servicio de Sela y pusieron el resultado en tablas cerrando el parcial por 7-5.
Lo que podía pasar en el tercer set era un poco incierto. Dada la capacidad de lucha que había mostrado para recuperarse en la segunda manga, uno podía suponer que Sela y Avellaneda no iban a bajar los brazos fácilmente. Por otro lado, Seguí y Beltrame traían el envión anímico de haber superado una situación complicada en el cierre del set y llegaban envalentonados para dar vuelta la historia. Finalmente terminó pesando mucho también el factor físico. Bigote sintió el esfuerzo de tener que correr mucho toda la cancha (Sela le tiró un par de "amagues" impresionantes), mientras que su compañero se desenfocó un poco y otra vez empezó a padecer con su servicio. Así fue que, tras dos games iniciales parejos, a la primera de cambio que sirvió Federico sufrió un nuevo quiebre y la mesa quedó servida para que Francisco y Gustavo se hicieran un picnic. La última luz de esperanza de sus oponentes se dio en el séptimo game, cuando tuvieron una chance de quiebre sobre el servicio de Beltrame, pero una vez más la dejaron pasar y lo que siguió fue una sucesión de puntos ganados con autoridad por una dupla que tuvo a dos jugadores de gran actualidad y, sobre todo, que venían de un 2013 muy bueno (recordar que más allá de que Beltrame fue campeón, Seguí fue uno de los cuatro que jugó la Gran Final). En cambio, Sela recién ahora está empezando a reencontrarse con su mejor nivel, aunque no deja de ser irregular, y Avellaneda todavía está tratando de volver a ser el que fue tras un final de 2013 plagado de lesiones. Conclusión: Tercer set 6-2 y partido para Francisco y Gustavo.
Con este score, Francisco Seguí parece encaminado a repetir su comienzo arrollador de 2013. Está invicto tras dos victorias (consecutivas) y un empate, lo que por ahora le permite ser el único líder del certamen. Claro que esta vez deberá buscar un mejor final y habrá que ver si puede evitar que los viajes laborales (ahora se va por dos semanas) no lo saquen del buen ritmo que viene trayendo. Gustavo Beltrame, en tanto, sumó su segundo triunfo al hilo y dejó en claro que el campeón está más vigente que nunca (más allá de las chispas que eventualmente le saltan de tanto en tanto). Como ya se dijo, Federico Sela alterna victorias y derrotas, no pudiendo encontrar la regularidad que le posibilite hilar un racha positiva que se extienda en el tiempo. Para Diego Avellaneda, en tanto, este es el cuarto partido sin halagos con 1 empate y 3 caídas (las dos últimas consecutivas), por lo que sigue sin poder ganar desde que volvió al circuito (es más, su última alegría data del 5 de Septiembre del año pasado).
A esta altura y con el antecedente de las últimas dos semanas, es difícil predecir que vendrá en la próxima jornada del EMPT 2014 ya que las vicisitudes de las existencias de los Titanes del Cemento pueden hacer que el calendario varíe incesantemente. No obstante, de no ocurrir nada extraño, el encuentro que se viene enfrentará a Jorge Messina y Andrés Moreno contra Pablo Fullana (será su primera presentación desde que abandonó EM) y Hernán Onzalo. Sin dudas un match con mucha expectativa ya que se dará el tan esperado acontecimiento histórico de la participación de un jugador ajeno a la corporación en el día a día.
Y una vez más el análisis previo resultó atinado. El primer set arrancó parejo, con Beltrame lastimando con su servicio bajo (siempre expuesto a la lupa de Federico Sela sobre la altura a la que impactaba la pelota) y un buen comienzo del Ogro y Bigote, que traían todas las pelotas que parecían imposibles. En ese contexto, el primer gran impacto del set llegó en el tercer game, cuando Sela y Avellaneda aprovecharon un game de servicio muy dubitativo de Seguí, complicaron con sus devoluciones y lograron forzar un quiebre que, a la postre, resultaría clave en el desarrollo del juego. ¿Por qué? Porque a partir de allí ambos crecieron en confianza y se mostraron muy sólidos en todos los sectores de la cancha. Además, un factor clave resultó ser la utilización de pelotas nuevas, que le permitieron a Avellaneda ser mucho más consistente con su servicio de lo que venía siendo en partidos anteriores (a tal punto que terminó siendo el único player que no cedió su saque en toda la tarde-noche). Con ese envión y estando mucho más precisos que sus rivales, ratificaron el quiebre y posteriormente tomaron el saque de Beltrame para ponerse 4-1 adelante. Sin embargo, cuando la primera manga parecía pan comido, empezaron los problemas de Sela con su saque. Le costó encontrar regularidad y pasó a quedar demasiado expuesto con su segundo servicio. Resultado: Quiebre y a volver a empezar. Afortunadamente, pudieron capear el temporal y mantener la exigua diferencia para cerrar el parcial con un 6-3 que los dejaba muy bien parados de cara al segundo capítulo.
Pero la tendencia del final del primer set se confirmó en el arranque del segundo. Francisco dejó de tirar pelotazos a la pared y empezó a acertar mucho más en las voleas. Esa notoria mejoría en su juego en general se trasladó al servicio, ya que comenzó a sacar con la potencia y precisión a la que nos tiene acostumbrados. Eso redundó en que sus juegos de saque fueran prácticamente un trámite. Del otro lado, en cambio, Sela iba perdiendo la paciencia y empezaba a jugar menos con la cabeza y más con el corazón (lo cual a veces no es tan bueno, sobre todo en un juego que tiene mucho de estrategia). Por su parte, el "Expreso de Villa Ballester" iba afinando cada vez más su repertorio de golpes con slice y las bolas llegaban cada vez más rasantes y difíciles de devolver para sus rivales (de hecho, hizo revolcar a Avellaneda por el suelo varias veces). Así fue como, lentamente, el Colo y el lungo marplatense se hicieron dueños y amos del trámite del match y tras conseguir un tempranero quiebre sobre el saque del Ogro Sela, amasaron una interesante ventaja que les posibilitó quedar 5-2 arriba. En ese momento, cuando también parecía asunto resuelto, sus rivales resurgieron de las cenizas y empezaron a batallar cada punto pero, además, a jugar con mayor inteligencia. Y esa táctica les dio muy buen resultado porque tras vulnerar el saque de Beltrame, consiguieron remontar el score e igualar la cuestión en 5 games por bando. Algunos minutos después sobrevendría el que, indudablemente, terminaría siendo momento bisagra del partido. Estando 6-5 pero con ventaja para igualar el marcador en 6 con el saque de Federico, Avellaneda se precipitó en querer volear una pelota que venía demasiado alta y la terminó rozando con el borde de la paleta, despilfarrando una chance inmejorable. Acto seguido, en un par de puntos bien jugados, Francisco y Gustavo doblegaron una vez más el servicio de Sela y pusieron el resultado en tablas cerrando el parcial por 7-5.
Lo que podía pasar en el tercer set era un poco incierto. Dada la capacidad de lucha que había mostrado para recuperarse en la segunda manga, uno podía suponer que Sela y Avellaneda no iban a bajar los brazos fácilmente. Por otro lado, Seguí y Beltrame traían el envión anímico de haber superado una situación complicada en el cierre del set y llegaban envalentonados para dar vuelta la historia. Finalmente terminó pesando mucho también el factor físico. Bigote sintió el esfuerzo de tener que correr mucho toda la cancha (Sela le tiró un par de "amagues" impresionantes), mientras que su compañero se desenfocó un poco y otra vez empezó a padecer con su servicio. Así fue que, tras dos games iniciales parejos, a la primera de cambio que sirvió Federico sufrió un nuevo quiebre y la mesa quedó servida para que Francisco y Gustavo se hicieran un picnic. La última luz de esperanza de sus oponentes se dio en el séptimo game, cuando tuvieron una chance de quiebre sobre el servicio de Beltrame, pero una vez más la dejaron pasar y lo que siguió fue una sucesión de puntos ganados con autoridad por una dupla que tuvo a dos jugadores de gran actualidad y, sobre todo, que venían de un 2013 muy bueno (recordar que más allá de que Beltrame fue campeón, Seguí fue uno de los cuatro que jugó la Gran Final). En cambio, Sela recién ahora está empezando a reencontrarse con su mejor nivel, aunque no deja de ser irregular, y Avellaneda todavía está tratando de volver a ser el que fue tras un final de 2013 plagado de lesiones. Conclusión: Tercer set 6-2 y partido para Francisco y Gustavo.
Con este score, Francisco Seguí parece encaminado a repetir su comienzo arrollador de 2013. Está invicto tras dos victorias (consecutivas) y un empate, lo que por ahora le permite ser el único líder del certamen. Claro que esta vez deberá buscar un mejor final y habrá que ver si puede evitar que los viajes laborales (ahora se va por dos semanas) no lo saquen del buen ritmo que viene trayendo. Gustavo Beltrame, en tanto, sumó su segundo triunfo al hilo y dejó en claro que el campeón está más vigente que nunca (más allá de las chispas que eventualmente le saltan de tanto en tanto). Como ya se dijo, Federico Sela alterna victorias y derrotas, no pudiendo encontrar la regularidad que le posibilite hilar un racha positiva que se extienda en el tiempo. Para Diego Avellaneda, en tanto, este es el cuarto partido sin halagos con 1 empate y 3 caídas (las dos últimas consecutivas), por lo que sigue sin poder ganar desde que volvió al circuito (es más, su última alegría data del 5 de Septiembre del año pasado).
A esta altura y con el antecedente de las últimas dos semanas, es difícil predecir que vendrá en la próxima jornada del EMPT 2014 ya que las vicisitudes de las existencias de los Titanes del Cemento pueden hacer que el calendario varíe incesantemente. No obstante, de no ocurrir nada extraño, el encuentro que se viene enfrentará a Jorge Messina y Andrés Moreno contra Pablo Fullana (será su primera presentación desde que abandonó EM) y Hernán Onzalo. Sin dudas un match con mucha expectativa ya que se dará el tan esperado acontecimiento histórico de la participación de un jugador ajeno a la corporación en el día a día.
domingo, 9 de marzo de 2014
SÍNTESIS DEL MATCH
La primera zozobra del año apareció en el marco de la organización del EM Paddle Tour 2014. La realización del primer match correspondiente al mes de Marzo (semana 5 del circuito) estuvo en jaque debido a la deserción de dos de los jugadores inicialmente convocados. Primero se bajó Hernán Onzalo (sin dar mayores explicaciones) y luego Francisco Seguí (quien a regañadientes reconoció una lesión en la mano derecha que se le produjo jugando al vóley playero en su Mar del Plata natal). Como sólo quedaban disponibles dos de los otros cinco players restantes (ya que Moreno estaba de vacaciones, Fullana transicionando a su nuevo trabajo y Queimaliños preparando su viaje de vacaciones), si alguno de ellos llegaba a decir que no, se iba a producir el primer paso en falso de la temporada. Afortunadamente, tanto Gustavo Beltrame como Federico Sela dieron el ok y entonces hubo acción oficial del EMPT 2014 en Slice Paddle.
Claro que con estos movimientos de nombres, lo que cambió fue el emparejamiento de los players. Y en esa reorganización, la resultante fue que Beltrame y Sela jugaran contra Diego Avellaneda y Jorge Messina. En los papeles uno podía suponer que la ventaja la tenían el Expreso de Villa Ballester y su compañero, el "Jugador de la Noche". Sin embargo, el comienzo del partido reflejó otro panorama para sorpresa de propios y extraños. Es que Messina y Avellaneda salieron mucho más enfocados y aprovecharon ciertas dudas de sus adversarios para sacar ventaja rápidamente, quebrando dos veces seguidas los saques de sus rivales para ponerse 3-0 arriba. Tan insólito era el resultado, que empezaron a salir chispas de la cabeza colorada del último campeón, que perdía la calma y vociferaba su bronca a los cuatro vientos, sin poder entender lo que estaba pasando sobre el cemento de Slice. A partir de allí el trámite del partido se hizo mucho más parejo. A Jorge le costaba encontrar el punto justo y alternaba un par de puntos buenos con otros no tan seguros. Bigote empezó a perder consistencia con su saque y en el siguiente turno en el que sirvió cedió su servicio, lo que hizo que la diferencia en el marcador se estrechara, quedando 4-3. El game siguiente fue la bisagra de ese primer parcial, ya que con Sela al saque, se jugó un juego muy largo, con muchas igualdades y ventajas para ambos bandos. En esa pulseada casi ajedrecística, prevaleció la contundencia de Avellaneda y el crédito de Caseros en la red para quebrar la resistencia de sus adversarios y ese nuevo quiebre abrió la puerta para que en el game siguiente, con un par de jugadas extraordinarias de Messina (sobre todo un drive paralelo en el set point que dejó parado a Federico, luego de haber devuelto una pelota casi imposible en la acción previa), él y su compañero se adjudicaran el primer set por 6-3.
La clave del encuentro, entonces, pasaba por ver quién apretaba el acelerador a fondo en el arranque de la segunda manga. Lamentablemente para sus intereses, Jorge y Diego bajaron el nivel y desaprovecharon la chance de sacar a Beltrame del partido definitivamente. Un quiebre de movida dejó el marcador rápidamente 3-0 a favor del Colo y del Ogro, lo que le permitió al campeón defensor enfocarse más en el juego y dejar de protestar tanto. Así, empezaron a lastimar mucho sus golpes con slice bajos y profundos, que encontraban grietas en la defensa de los oponentes. Encima, Avellaneda hacía agua con el saque y Messina fallaba pelotas increíbles a centímetros de la red. Sumado a una levantada marcada de Sela, que ya no estaba tan errático como al comienzo, eso hizo que se diera un desenlace marcadamente a favor de una de las parejas con más rodaje en el circuito (este fue el duodécimo partido que disputaron como dupla Gustavo y Fede). La chapa señalaría un contundente 6-1 que daba paso a que, por primera vez en el año, se disputara un encuentro a tres sets.
La historia de la manga decisiva sería prácticamente similar a la de la anterior, con la única salvedad que en el segundo juego Avellaneda pudo ganar su saque apenas por segunda vez en el partido para dejar el score igualado en 1 por bando. No obstante, en el game siguiente dejaron pasar algunas oportunidades para quebrar e inmediatamente se desmoronaron, dando paso a un tramo del encuentro en el que Sela y Beltrame jugaron a voluntad, moviendo la pelota hacia los lugares que más incomodaban a sus adversarios. Por otra parte, Bigote incurrió en muchos más errores no forzados al tratar de cargarse el peso de la pareja encima, teniendo en cuenta que Jorge seguía sin encontrar consistencia en sus golpes y fallaba mucho más de lo que acertaba. El desenlace, entonces, no se salió del cauce de la lógica y el resultado final del tercer parcial fue otro lapidario 6-1 que le otorgó un merecido triunfo a la pareja que jugó con más solidez a lo largo de toda la tarde noche.
Con esta victoria, Gustavo Beltrame cortó una serie de dos caídas en fila y sonrió por primera vez en lo que va del 2014. Federico Sela, en tanto, ganó por segunda vez y se acomodó momentáneamente en la cima, con la misma cantidad de puntos que Andrés Moreno. Diego Avellaneda, en cambio, sumó su tercer partido al hilo sin halagos (dos derrotas y un empate), en lo que es un flojo comienzo de temporada para alguien que podía tener aspiraciones de meterse en la conversación. Jorge Messina, a su vez, lleva tres derrotas en serie pero por lo menos se llevó el consuelo de haber ganado su primer set desde que se sumó oficialmente al EM Paddle Tour.
Lo que se avecina en la próxima jornada es un partido con (si es que nadie se baja) varios regresos. Por un lado, el líder Andrés Moreno deberá reaclimatarse después de las vacaciones y saltará a la cancha junto a Hernán Onzalo, que hasta ahora sólo jugó un partido en el año. Enfrente estarán Francisco Seguí (ya recuperado de la lesión y próximo a viajar por un par de semanas, lo que volverá a afectar la continuidad de su juego) y Federico Sela, un dueto que empezó muy bien el año y quiere ir a por más. Qué duda cabe que se verá otro duelo de gran relieve entre estos verdaderos Titanes del Cemento.
Claro que con estos movimientos de nombres, lo que cambió fue el emparejamiento de los players. Y en esa reorganización, la resultante fue que Beltrame y Sela jugaran contra Diego Avellaneda y Jorge Messina. En los papeles uno podía suponer que la ventaja la tenían el Expreso de Villa Ballester y su compañero, el "Jugador de la Noche". Sin embargo, el comienzo del partido reflejó otro panorama para sorpresa de propios y extraños. Es que Messina y Avellaneda salieron mucho más enfocados y aprovecharon ciertas dudas de sus adversarios para sacar ventaja rápidamente, quebrando dos veces seguidas los saques de sus rivales para ponerse 3-0 arriba. Tan insólito era el resultado, que empezaron a salir chispas de la cabeza colorada del último campeón, que perdía la calma y vociferaba su bronca a los cuatro vientos, sin poder entender lo que estaba pasando sobre el cemento de Slice. A partir de allí el trámite del partido se hizo mucho más parejo. A Jorge le costaba encontrar el punto justo y alternaba un par de puntos buenos con otros no tan seguros. Bigote empezó a perder consistencia con su saque y en el siguiente turno en el que sirvió cedió su servicio, lo que hizo que la diferencia en el marcador se estrechara, quedando 4-3. El game siguiente fue la bisagra de ese primer parcial, ya que con Sela al saque, se jugó un juego muy largo, con muchas igualdades y ventajas para ambos bandos. En esa pulseada casi ajedrecística, prevaleció la contundencia de Avellaneda y el crédito de Caseros en la red para quebrar la resistencia de sus adversarios y ese nuevo quiebre abrió la puerta para que en el game siguiente, con un par de jugadas extraordinarias de Messina (sobre todo un drive paralelo en el set point que dejó parado a Federico, luego de haber devuelto una pelota casi imposible en la acción previa), él y su compañero se adjudicaran el primer set por 6-3.
La clave del encuentro, entonces, pasaba por ver quién apretaba el acelerador a fondo en el arranque de la segunda manga. Lamentablemente para sus intereses, Jorge y Diego bajaron el nivel y desaprovecharon la chance de sacar a Beltrame del partido definitivamente. Un quiebre de movida dejó el marcador rápidamente 3-0 a favor del Colo y del Ogro, lo que le permitió al campeón defensor enfocarse más en el juego y dejar de protestar tanto. Así, empezaron a lastimar mucho sus golpes con slice bajos y profundos, que encontraban grietas en la defensa de los oponentes. Encima, Avellaneda hacía agua con el saque y Messina fallaba pelotas increíbles a centímetros de la red. Sumado a una levantada marcada de Sela, que ya no estaba tan errático como al comienzo, eso hizo que se diera un desenlace marcadamente a favor de una de las parejas con más rodaje en el circuito (este fue el duodécimo partido que disputaron como dupla Gustavo y Fede). La chapa señalaría un contundente 6-1 que daba paso a que, por primera vez en el año, se disputara un encuentro a tres sets.
La historia de la manga decisiva sería prácticamente similar a la de la anterior, con la única salvedad que en el segundo juego Avellaneda pudo ganar su saque apenas por segunda vez en el partido para dejar el score igualado en 1 por bando. No obstante, en el game siguiente dejaron pasar algunas oportunidades para quebrar e inmediatamente se desmoronaron, dando paso a un tramo del encuentro en el que Sela y Beltrame jugaron a voluntad, moviendo la pelota hacia los lugares que más incomodaban a sus adversarios. Por otra parte, Bigote incurrió en muchos más errores no forzados al tratar de cargarse el peso de la pareja encima, teniendo en cuenta que Jorge seguía sin encontrar consistencia en sus golpes y fallaba mucho más de lo que acertaba. El desenlace, entonces, no se salió del cauce de la lógica y el resultado final del tercer parcial fue otro lapidario 6-1 que le otorgó un merecido triunfo a la pareja que jugó con más solidez a lo largo de toda la tarde noche.
Con esta victoria, Gustavo Beltrame cortó una serie de dos caídas en fila y sonrió por primera vez en lo que va del 2014. Federico Sela, en tanto, ganó por segunda vez y se acomodó momentáneamente en la cima, con la misma cantidad de puntos que Andrés Moreno. Diego Avellaneda, en cambio, sumó su tercer partido al hilo sin halagos (dos derrotas y un empate), en lo que es un flojo comienzo de temporada para alguien que podía tener aspiraciones de meterse en la conversación. Jorge Messina, a su vez, lleva tres derrotas en serie pero por lo menos se llevó el consuelo de haber ganado su primer set desde que se sumó oficialmente al EM Paddle Tour.
Lo que se avecina en la próxima jornada es un partido con (si es que nadie se baja) varios regresos. Por un lado, el líder Andrés Moreno deberá reaclimatarse después de las vacaciones y saltará a la cancha junto a Hernán Onzalo, que hasta ahora sólo jugó un partido en el año. Enfrente estarán Francisco Seguí (ya recuperado de la lesión y próximo a viajar por un par de semanas, lo que volverá a afectar la continuidad de su juego) y Federico Sela, un dueto que empezó muy bien el año y quiere ir a por más. Qué duda cabe que se verá otro duelo de gran relieve entre estos verdaderos Titanes del Cemento.
domingo, 2 de marzo de 2014
SÍNTESIS DEL MATCH
El cierre del primer mes de actividad oficial del EM Paddle Tour 2014 prometía un plato para saciar todos los gustos. Porque le tocaba salir a la cancha a cuatro de los jugadores con más rodaje en la historia del circuito. De un lado, Pablo Fullana y Gustavo Beltrame (que, curiosamente, hasta acá solamente habían jugado una vez juntos, cosechando un triunfo). Del otro, Francisco Seguí y Miguel Queimaliños, generalmente acérrimos rivales, pero también para sorpresa de propios y extraños, una de las duplas con más partidos disputados (sin contar este match, seis cotejos, con un registro mediocre de 3 victorias y 3 derrotas). Sumado a la jerarquía de los jugadores, había un par de condimentos "extras": La última vez de Pablo pisando Slice Paddle como empleado de EM; y la incógnita acerca de cómo iba a reaccionar el campeón defensor, después de la dura derrota en su debut y de haber perdido esa calma tibetana que lo condujo al título en 2013.
Ambos sets tuvieron un desarrollo parecido. En el primero no se sacaron ventajas hasta el 3-3. En el mítico séptimo game (frase digna de un relato de Guillermo Salatino), el Barba y el marplatense sacaron a relucir su mejor juego para quebrar y ponerse 4-3. Tras mantener su saque y volver a quebrar cerraron la manga 6-3.
Las claves de ese primer parcial pasaron básicamente por la regularidad de Miguel y Francisco, sobre todo después de que el primero entrara en calor tras unos primeros games en los que no le corría la bola (como siempre, arrancó frío y le costó meterse en el partido). Esa consistencia les permitió jugar ligeramente mejor que sus adversarios, sobre todo en los puntos críticos de los juegos claves. Además, la fortaleza mental del Colo fue puesta en jaque y, a diferencia de la temporada pasada, le cuesta reponerse a la adversidad. Probablemente haya un gran componente de stress general que no le permite retomar el modo zen con el que había vuelto tras la gravísima lesión que sufrió (como muestra vale el botón de la calentura que mostró ese mismo jueves en la oficina y su posterior "empaque" delante de la computadora el día viernes).
La segunda manga fue prácticamente un calco de la primera. Sin sacarse ventajas hasta el 2-2, Queimaliños y Seguí volvieron a quebrar y mantener su servicio, colocándose 4-2. Cuando todo parecía darse para ellos, Fullana y Beltrame insinuaron una recuperación al quebrar el saque de Francisco (no estuvo para nada seguro con el saque y, si bien solo cedió el servicio una vez, es un punto en el que deberá trabajar si desea aspirar seriamente a ganar el torneo) y ponerse 3-4. Sin embargo no alcanzó, porque en el game siguiente el Expreso de Villa Ballester perdió su servicio y el otrora bicampeón cerró con un sólido juego de saque el definitivo 6-3.
Las aristas destacadas o “highlights” del partido fueron las siguientes: Los duelos de revés cruzado entre Fullana y Seguí resultaron una constante, dándose buenos puntos con pelotas anguladas y mucho efecto; Queimaliños se encontró en un muy buen día para su derecha, la cual lastimó mucho; Pareciera que los cambios de técnica para que el saque del Colo cumpla con el reglamento le vinieron bien, ya que complicó toda la noche a Miguel sirviendo cruzado contra la pared, lo que le valió conseguir unos cuantos puntos por ese medio.
Con este resultado Francisco Seguí acumula dos encuentros sin perder (una victoria y un empate), perfilándose para un comienzo de año auspicioso, tal vez no tan arrollador como el de 2013, pero el desafío para él será no pincharse a mitad de camino. Además, cortó una racha de tres sin triunfos. Miguel Queimaliños, en tanto, también puso fin a una mini racha negativa (dos sin halagos) y ahora acumula también dos sin derrotas (una parda y este triunfo). Una muestra adicional de que el más ganador del circuito (no solo por sus dos campeonatos, sino porque también es el player con más triunfos en la historia) está más vigente que nunca. Gustavo Beltrame, por su parte, cayó por segunda vez al hilo, algo que no le había ocurrído desde su retorno a las canchas en los primeros meses del año pasado (o sea que no perdía dos en fila desde 2011, justo antes de lesionarse). A su vez, Pablo Fullana no pudo prolongar su buen comienzo de temporada y con esta caída ahora registra apenas un triunfo en los últimos cinco que jugó (un empate y 3 derrotas además).
Obviamente la historia continúa para los Titanes del Cemento y mientras algunos están de vacaciones recuperando energías (como Andrés Moreno), otros se preparan para hacerlo (como Miguel Queimaliños) y algunos empiezan a recalcular para poder llegar a tiempo al estadio de Catamarca y Venezuela (como Pablo Fullana), la semana próxima saltarán a la cancha Francisco Seguí junto a Jorge Messina (un interesante desafió para el joven de Mar del Plata, que quiere se el primero en obtener una victoria en compañía del debutante oriundo de Caseros) contra una dupla que es puro esfuerzo: Hernán Onzalo y Diego Avellaneda.
Otro interesante capítulo de este circuito que rápidamente ha transitado su primer mes de competencia del año con un nivel de competitividad que invita al entusiasmo.
Ambos sets tuvieron un desarrollo parecido. En el primero no se sacaron ventajas hasta el 3-3. En el mítico séptimo game (frase digna de un relato de Guillermo Salatino), el Barba y el marplatense sacaron a relucir su mejor juego para quebrar y ponerse 4-3. Tras mantener su saque y volver a quebrar cerraron la manga 6-3.
Las claves de ese primer parcial pasaron básicamente por la regularidad de Miguel y Francisco, sobre todo después de que el primero entrara en calor tras unos primeros games en los que no le corría la bola (como siempre, arrancó frío y le costó meterse en el partido). Esa consistencia les permitió jugar ligeramente mejor que sus adversarios, sobre todo en los puntos críticos de los juegos claves. Además, la fortaleza mental del Colo fue puesta en jaque y, a diferencia de la temporada pasada, le cuesta reponerse a la adversidad. Probablemente haya un gran componente de stress general que no le permite retomar el modo zen con el que había vuelto tras la gravísima lesión que sufrió (como muestra vale el botón de la calentura que mostró ese mismo jueves en la oficina y su posterior "empaque" delante de la computadora el día viernes).
La segunda manga fue prácticamente un calco de la primera. Sin sacarse ventajas hasta el 2-2, Queimaliños y Seguí volvieron a quebrar y mantener su servicio, colocándose 4-2. Cuando todo parecía darse para ellos, Fullana y Beltrame insinuaron una recuperación al quebrar el saque de Francisco (no estuvo para nada seguro con el saque y, si bien solo cedió el servicio una vez, es un punto en el que deberá trabajar si desea aspirar seriamente a ganar el torneo) y ponerse 3-4. Sin embargo no alcanzó, porque en el game siguiente el Expreso de Villa Ballester perdió su servicio y el otrora bicampeón cerró con un sólido juego de saque el definitivo 6-3.
Las aristas destacadas o “highlights” del partido fueron las siguientes: Los duelos de revés cruzado entre Fullana y Seguí resultaron una constante, dándose buenos puntos con pelotas anguladas y mucho efecto; Queimaliños se encontró en un muy buen día para su derecha, la cual lastimó mucho; Pareciera que los cambios de técnica para que el saque del Colo cumpla con el reglamento le vinieron bien, ya que complicó toda la noche a Miguel sirviendo cruzado contra la pared, lo que le valió conseguir unos cuantos puntos por ese medio.
Con este resultado Francisco Seguí acumula dos encuentros sin perder (una victoria y un empate), perfilándose para un comienzo de año auspicioso, tal vez no tan arrollador como el de 2013, pero el desafío para él será no pincharse a mitad de camino. Además, cortó una racha de tres sin triunfos. Miguel Queimaliños, en tanto, también puso fin a una mini racha negativa (dos sin halagos) y ahora acumula también dos sin derrotas (una parda y este triunfo). Una muestra adicional de que el más ganador del circuito (no solo por sus dos campeonatos, sino porque también es el player con más triunfos en la historia) está más vigente que nunca. Gustavo Beltrame, por su parte, cayó por segunda vez al hilo, algo que no le había ocurrído desde su retorno a las canchas en los primeros meses del año pasado (o sea que no perdía dos en fila desde 2011, justo antes de lesionarse). A su vez, Pablo Fullana no pudo prolongar su buen comienzo de temporada y con esta caída ahora registra apenas un triunfo en los últimos cinco que jugó (un empate y 3 derrotas además).
Obviamente la historia continúa para los Titanes del Cemento y mientras algunos están de vacaciones recuperando energías (como Andrés Moreno), otros se preparan para hacerlo (como Miguel Queimaliños) y algunos empiezan a recalcular para poder llegar a tiempo al estadio de Catamarca y Venezuela (como Pablo Fullana), la semana próxima saltarán a la cancha Francisco Seguí junto a Jorge Messina (un interesante desafió para el joven de Mar del Plata, que quiere se el primero en obtener una victoria en compañía del debutante oriundo de Caseros) contra una dupla que es puro esfuerzo: Hernán Onzalo y Diego Avellaneda.
Otro interesante capítulo de este circuito que rápidamente ha transitado su primer mes de competencia del año con un nivel de competitividad que invita al entusiasmo.
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