Esta vez no hubo paro general ni cese de actividades que pudiera detener la marcha del EM Paddle Tour 2014. A diferencia de lo sucedido el 10 de Abril, cuando no se consiguió quórum porque hubo jugadores que ante el temor de no encontrar cómo movilizarse prefirieron quedarse a resguardo en sus casas, en esta oportunidad sí hubo voluntad para que la fecha se disputara. Por supuesto que influyó que colectivos y subtes no adhirieran a la medida de fuerza en forma completa, lo que facilitó el traslado de los Titanes del Cemento hacia las instalaciones de Slice Paddle. No obstante, la movida de Moyano y compañía si modificó a los protagonistas del match correspondiente a la semana 24 del circuito, ya que aquellos que viven fuera de la Capital Federal quedaron al margen por razones de sentido común y fuerza mayor (entre ellos Beltrame y Moreno, quienes originalmente deberían haber jugado). Así fue que el cotejo resultante quedó configurado de la siguiente manera: Hernán Onzalo y Diego Avellaneda contra Federico Sela y Pablo Fullana. Un duelo que presentaba la particularidad de poner en cancha a 3 de los 4 líderes del certamen (el único que faltó para completar el póker fue Francisco Seguí).
Con ese dato como premisa, se podía esperar un match sumamente disputado, parejo en extremo. Sin embargo, no fue así. Lo que se observó fue el partido más corto y con el resultado más contundente del año, ya que no habrá durado más de 40 minutos y la dupla perdedora ganó la menor cantidad de games obtenida en un match: dos. Para explicar esto se puede tomar, como muestra ejemplificadora, lo que ocurrió en el primer set. Hubo un solo equipo en la cancha y fue el de Onzalo y Avellaneda. Ambos salieron con la concentración y el despliegue que los caracteriza, decididos a llevarse por delante a sus adversarios. Del otro lado, hubo un alma voluntariosa y otra en pena. El que trató de poner esfuerzo y remarla fue Sela, pero lamentablemente no pudo hacer nada para sostener a un alicaído Fullana, que jugó claramente el peor parcial de su trayectoria en el EMPT. El bahiense fue un conglomerado de errores de todo tipo (muchísimos no forzados, sobre todo) y con una alarmante falta de respuestas mentales y anímicas. ¿Habrá influido que en horas del mediodía se hizo de dominio público la oficialización de su casamiento? Por lo pronto, un mensaje de Whatsapp enviado minutos antes del comienzo del match presagiaba lo que sería su tarde: "Mucho frío, poca fe". La frase fue una indiscutible sentencia de lo que sería su performance sobre el cemento de Slice. Lo cierto es que, si de un lado hay una pareja prendida y del otro una dupla en cortocircuito, el desenlace es casi lógico: 6-0 para Hernán y Diego, que jugaron con mucha precisión y autoridad, sin dejar pasar ninguna de las chances que les ofrecían sus rivales para quebrar y tomar control de las acciones. Fue, de hecho, el primer 6-0 de la temporada 2014 (no se daba uno desde el 30 de Mayo de 2013, cuando Avellaneda le propinó en compañía de Beltrame uno similar a Fullana, que jugaba con Alejandro Poggi).
La segunda manga arrancó con la misma tesitura: Onzalo devolviendo todo, Avellaneda acompañando con solidez, Sela haciendo lo que podía y Fullana adhiriéndose al paro sin jugar. La consecuencia inmediata fue otro rápido quiebre de servicio para que el marcador quedara 3 a 0 a favor del Correcaminos y Bigote. Recién en el cuarto juego empezó a reaccionar tibiamente el oriundo de Punta Alta cuando empezó a meter variantes en su saque y con ese pequeño ajuste logró darle más solidez a su servicio. Además, acertó un par de buenas voleas y al recuperar algo de confianza, contagió a Federico que metió un par de reveses paralelos fulminantes. No obstante, esa mejoría apenas les alcanzó para meter un poco de susto en el séptimo game, cuando por primera vez en el partido gozaron de un par de chances de quiebre sobre el servicio de Avellaneda para intentar remontar un 4-2 en contra. Pero les faltó precisión para concretar y, además, sus adversarios nunca perdieron la compostura y siempre encontraron la manera de salir de cada situación complicada a la que se veían enfrentados. Con ese aplomo, en el octavo juego le volvieron a romper el servicio a Sela para definir el match y cerrar una implacable victoria con un contundente 6-2.
Este categórico triunfo le permite a Hernán Onzalo no sólo sumar su tercer victoria seguida (4 partidos sin perder), sino que además pasó a gozar de la punta en completa soledad, ya que ahora tiene 3 puntos de ventaja sobre sus perseguidores. Para Diego Avellaneda, en tanto, se cortó una racha de dos sin halagos (venía de un empate y una caída). Además, Onzalo y Avellaneda mantuvieron su invicto como dupla, ya que de 5 jugados han ganado 3 y empatado 2. Sus adversarios, coincidentemente, también mantuvieron una tendencia como dupla, ya que continúan sin ganar como pareja: De 8 partidos que jugaron juntos, apenas empataron uno y perdieron los otros 7 (uno de los récords negativos más impactantes del circuito). A su vez, Federico Sela volvió a perder tras 6 presentaciones (llevaba 4 empates y 2 triunfos), mientras que Pablo Fullana, que apenas está pudiendo jugar de a un partido por mes, no logra salir de una reciente senda de irregularidad, ya que alterna victorias y derrotas en sus últimas cuatro participaciones.
Lo que debería venir en el futuro inmediato del EMPT 2014, si ninguna contingencia o anormalidad lo impide, es un nuevo capítulo de Andrés Moreno tratando de impedir que Francisco Seguí sea campeón. ¿La tercera será la vencida y lograrán ganar? ¿O no habrá dos sin tres y el marplatense volverá a caer con quién parece ser la única piedra en su zapato? Enfrente estarán el campeón defensor, Gustavo Beltrame, y Pablo Fullana. Un partido con mucho en juego y que, seguramente, regalará infinidad de emociones. Como casi siempre cuando los Titanes del Cemento salen al ruedo.
domingo, 31 de agosto de 2014
domingo, 24 de agosto de 2014
SÍNTESIS DEL MATCH
Cuando la Organización del EM Paddle Tour empezaba a esbozar una ligera sonrisa porque por primera vez desde el mes de Mayo se había podido jugar por cuatro fechas consecutivas, la noticia de un nuevo para general de actividades para el jueves 28 borró la alegría de un plumazo. La última vez que ocurrió algo similar (10 de Abril), la actividad debió ser suspendida porque la mayoría de los players decidió no correr el riesgo de movilizarse por las calles de la Ciudad de Buenos Aires (medida atinada por cierto, ya que nunca se sabe qué puede pasar en una sociedad que presenta permanentes ejemplos de falta de civilización). Lamentos por lo que podría ser el futuro al margen, lo real y concreto es que hubo acción en la semana 23 del circuito EMPT y a partir de las bajas de Pablo Fullana (con ampollas en los pies) y de Andrés Moreno (que tuvo que llevar a su hija a foniatría imprevistamente), el encuentro a disputarse cambió ligeramente: Gustavo Beltrame y Miguel Queimaliños se mantuvieron como dupla, pero sus adversarios pasaron a ser Hernán Onzalo y Jorge Messina. De un lado, nuevamente, los dos campeones de la historia del circuito, contra una pareja con poco rodaje, pero con sus integrantes en franco ascenso. Si bien esto en la previa hacía pensar en un claro favoritismo de BigMaq y el Colo, los partidos siempre hay que jugarlos (verdad de perogrullo que parece no perder vigencia).
El primer set fue muy parejo. Con juegos de servicio muy sólidos en la mayoría de los casos. Sin embargo, en algo que ya definitivamente es una tendencia irreversible, a Miguel le costó entrar en calor y agarrar ritmo, por lo que cedió su saque a la primera de cambio y ese quiebre fue lo que marcó la mínima diferencia entre uno y otro equipo. Todo en el marco de muy buen juego por parte de ambas duplas, que trataban de llevar el trámite hacia dónde convenía según sus características y estrategia. Así, Onzalo y Messina aguantaban los embates de sus rivales, con Hernán cubríendo las pelotas que le tiraban de globo a Jorge y el crédito de Caseros custodiando la red, al tiempo que se mostraba imparable con las voleas. Del otro lado, Beltrame y Queimaliños trataban de hacer gala, como siempre, de su notable bagaje técnico, lo que les permitía ganar puntos con más calidad y esfuerzo. No obstante, se los notaba un poco desincronizados y esos pequeños cortocircuitos también influyeron para que Hernán y Miguel defendieran con uñas y dientes ese mínimo quiebre de ventaja y se llevaran el primer parcial por 6-4.
La segunda manga trajo la lógica reacción de los campeones, que no se iban a dar por vencidos sin batallar. Aprovechando que Onzalo estaba con menos piernas y que Messina ya no era tan efectivo con sus smashes, el Expreso de Villa Ballester y su compañero de zona Sur sincronizaron mejor sus movimientos en cancha y pudieron hacer gala de su juego atildado en forma mucho más contundente, tomando las iniciativa en la mayoría de los puntos. El resultado fue que, prácticamente, pasaron por arriba de sus oponentes, consiguiendo quebrar el saque dos veces y llevarse el set fácilmente con un categórico 6-3. (3-6).
El arranque del parcial decisivo parecía marcar que la cosa estaba juzgada. Aprovechando el envión del categórico set anterior, el Colo y Big Maq sentían que su "presa" estaba lista para ser rematada y salieron con todo, rompiendo el servicio de Jorge en el primer game y ratificando el quiebre con un sólido juego de saque de Miguel para ponerse 2-0 arriba. Daba la sensación que era imposible de sostener para Onzalo y Messina, pero en el juego siguiente el Correcaminos ganó su saque y, posteriormente, con mucho, mucho huevo (tras casi 15 minutos de game, en un 40-40 interminable) le quebraron a Gustavo y se pusieron 2-2. Semejante gasto los dejó muertos físicamente y encima, cuando parecía que habían revivido, Jorge volvió a perder su saque (área en la que mostró muchas más dudas que en partidos anteriores) y Miguel mantuvo el suyo para ratificar el quiebre, poniendo el score 4-2. ¿Partido liquidado? Ni cerca. Una vez más Hernán ganó su juego de saque y luego, en un game de muchas polémicas (que serán desmenuzadas en breve), el Colo resignó nuevamente su servicio, lo que volvió a emparejar el marcador en 4 games por bando. A partir de ahí, ya nada fue igual. Las polémicas sacaron definitivamente a Beltrame del partido. Como en su peores épocas (previo al "Modo Zen" que implementó en 2013 para lograr ser campeón), se mostró sumamente caliente y ofuscado (a tal punto que revoleó su paleta de punta a punta a lo ancho de la cancha). Ese fue el punto de inflexión que hizo que el Colo y BigMaq se desmoronaran. En el punto siguiente Messina pudo sostener su saque por primera vez en el parcial y, acto seguido, ni él ni Onzalo dejaron pasar la oportunidad y le quebraron a Queimaliños para cerrar con un 6-4 obtenido a pura garra que les permitió llevarse el triunfo a casa con la victoria, al tiempo que Gustavo se iba corriendo de Slice Paddle.
A continuación, un detalle de las polémicas de la jornada:
• Miguel remata de volea, la pelota pega en la pared del fondo y después en la reja del costado. Sus rivales alcanzan a pasar la pelota, el punto sigue y lo ganan. Según el Colo y Miguel era punto de ellos porque la pelota había tocado el alambre. Finalmente concedieron el punto porque la jugada siguió y no lo cortaron en el momento (a pesar de que les ofrecieron jugar el punto de nuevo). Tras consultar a varias fuentes "especializadas", la Redacción considera que el punto era válido.
• Miguel saca, recibe Jorge. La pelota pica, Jorge parece que no llega a agarrarla pero en una maniobra medio rara con la paleta logra pegarle. La pelota pega en la pared del costado (la pared, no el alambre) y pasa casi como quién no quiere la cosa para el lado de Beltrame. El Colo agarra la pelota con la mano y se la da a Queimaliños para que saque del otro lado. Inmediatamente sobreviene la discusión, ya que para Onzalo y Messina el uso de pared una vez que la pelota pica en el saque está permitido (de hecho, Federico Sela lo hace seguido). Les terminaron dando el punto y, prácticamente, el partido, ya que ese fue el instante exacto en el cual Gustavo se fue mentalmente de la cancha. Una vez más la Redacción avala la decisión tomada, ya que la devolución de saque puede ser efectuada haciendo rebotar la pelota contra la pared.
• El Colo pasa una pelota rara, medio de globo y rasante a la pared. La pelota (según Jorge y Hernán, que la veían de frente) pega en la pared y se abre un poco. Onzalo venía corriendo para agarrarla y le pega igual, pero ni bien termina de hacerlo canta mala la bola de Gustavo. Queimaliños y Beltrame dicen que no pegó en la pared. Terminó siendo punto de Onzalo y Messina. En este caso la Redacción se abstiene, ya que se trata de una típica jugada de apreciación, que no involucra una cuestión reglamentaria.
Más allá de estos contrapuntos "dialécticos", el match también dejó un par de acciones de juego memorables que se repasan a continuación:
• Tras una tremenda jugada del Colo y Miguel, le queda la pelota de volea a Queimaliños que remata con fuerza. La pelota pega en la pared y sale para adelante. Hernán la corre de espaldas a la red y tira una volea “de chilena” hacia un costado, la pelota toca el fleje, pica en la cancha y sale por la puerta (En el primer set).
• Tras una tremenda jugada de Onzalo y Messina que hacen correr a sus rivales para todos lados, cuando el punto está casi ganado, el Colo tira un paletazo a ras del piso para llegar a la pelota y clava una bocha inalcanzable bien pegada a la reja y rasante al piso (En el segundo set).
Claramente resultó un partidazo. Y a partir del resultado del mismo, surgen las siguientes cuestiones estadísticas: En primer lugar, los campeones perdieron por primera vez jugando juntos, ya que hasta ahora habían ganado 4 y empatado en una ocasión. La victoria le permitió a Hernán Onzalo treparse a la cima del certamen tras su segundo triunfo en fila. Si bien tiene la misma cantidad de puntos que Seguí y Sela, el ratio lo favorece y, técnicamente, es el único puntero. Para Jorge Messina también se trató de su segundo halago en fila y una racha de tres sin caídas que le permite tomar un poco más de distancia del fondo de la tabla y apuntar a consolidarse en el pelotón del medio. La derrota, para Miguel Queimaliños, significó la culminación de una serie de dos sin tropiezos. Tras haberse puesto al día jugando 4 consecutivos, ahora parará por 3 semanas debido a un viaje de trabajo. Ya parece haberse repuesto de las lesiones, pero ¿podrá mantener el ritmo tras otro período extenso fuera de las canchas? Finalmente, el traspié representó para Gustavo Beltrame su tercer partido consecutivo sin victorias (acumula dos derrotas y un empate), lo que lo aleja de los puestos de vanguardia y lo acerca cada vez más al fondo de las posiciones.
Como se dijo al principio, lo que pasará el próximo jueves es una verdadera incógnita. En el plan de la Organización figura agendado el match Pablo Fullana - Andrés Moreno contra Gustavo Beltrame y Diego Avellaneda. Sin embargo, una vez más, dependerá del alcance de la medida de fuerza de Moyano y sus muchachos. Una pena que la libertad de acción de la población esté coartada por un grupo de mafiosos sindicalistas...
El primer set fue muy parejo. Con juegos de servicio muy sólidos en la mayoría de los casos. Sin embargo, en algo que ya definitivamente es una tendencia irreversible, a Miguel le costó entrar en calor y agarrar ritmo, por lo que cedió su saque a la primera de cambio y ese quiebre fue lo que marcó la mínima diferencia entre uno y otro equipo. Todo en el marco de muy buen juego por parte de ambas duplas, que trataban de llevar el trámite hacia dónde convenía según sus características y estrategia. Así, Onzalo y Messina aguantaban los embates de sus rivales, con Hernán cubríendo las pelotas que le tiraban de globo a Jorge y el crédito de Caseros custodiando la red, al tiempo que se mostraba imparable con las voleas. Del otro lado, Beltrame y Queimaliños trataban de hacer gala, como siempre, de su notable bagaje técnico, lo que les permitía ganar puntos con más calidad y esfuerzo. No obstante, se los notaba un poco desincronizados y esos pequeños cortocircuitos también influyeron para que Hernán y Miguel defendieran con uñas y dientes ese mínimo quiebre de ventaja y se llevaran el primer parcial por 6-4.
La segunda manga trajo la lógica reacción de los campeones, que no se iban a dar por vencidos sin batallar. Aprovechando que Onzalo estaba con menos piernas y que Messina ya no era tan efectivo con sus smashes, el Expreso de Villa Ballester y su compañero de zona Sur sincronizaron mejor sus movimientos en cancha y pudieron hacer gala de su juego atildado en forma mucho más contundente, tomando las iniciativa en la mayoría de los puntos. El resultado fue que, prácticamente, pasaron por arriba de sus oponentes, consiguiendo quebrar el saque dos veces y llevarse el set fácilmente con un categórico 6-3. (3-6).
El arranque del parcial decisivo parecía marcar que la cosa estaba juzgada. Aprovechando el envión del categórico set anterior, el Colo y Big Maq sentían que su "presa" estaba lista para ser rematada y salieron con todo, rompiendo el servicio de Jorge en el primer game y ratificando el quiebre con un sólido juego de saque de Miguel para ponerse 2-0 arriba. Daba la sensación que era imposible de sostener para Onzalo y Messina, pero en el juego siguiente el Correcaminos ganó su saque y, posteriormente, con mucho, mucho huevo (tras casi 15 minutos de game, en un 40-40 interminable) le quebraron a Gustavo y se pusieron 2-2. Semejante gasto los dejó muertos físicamente y encima, cuando parecía que habían revivido, Jorge volvió a perder su saque (área en la que mostró muchas más dudas que en partidos anteriores) y Miguel mantuvo el suyo para ratificar el quiebre, poniendo el score 4-2. ¿Partido liquidado? Ni cerca. Una vez más Hernán ganó su juego de saque y luego, en un game de muchas polémicas (que serán desmenuzadas en breve), el Colo resignó nuevamente su servicio, lo que volvió a emparejar el marcador en 4 games por bando. A partir de ahí, ya nada fue igual. Las polémicas sacaron definitivamente a Beltrame del partido. Como en su peores épocas (previo al "Modo Zen" que implementó en 2013 para lograr ser campeón), se mostró sumamente caliente y ofuscado (a tal punto que revoleó su paleta de punta a punta a lo ancho de la cancha). Ese fue el punto de inflexión que hizo que el Colo y BigMaq se desmoronaran. En el punto siguiente Messina pudo sostener su saque por primera vez en el parcial y, acto seguido, ni él ni Onzalo dejaron pasar la oportunidad y le quebraron a Queimaliños para cerrar con un 6-4 obtenido a pura garra que les permitió llevarse el triunfo a casa con la victoria, al tiempo que Gustavo se iba corriendo de Slice Paddle.
A continuación, un detalle de las polémicas de la jornada:
• Miguel remata de volea, la pelota pega en la pared del fondo y después en la reja del costado. Sus rivales alcanzan a pasar la pelota, el punto sigue y lo ganan. Según el Colo y Miguel era punto de ellos porque la pelota había tocado el alambre. Finalmente concedieron el punto porque la jugada siguió y no lo cortaron en el momento (a pesar de que les ofrecieron jugar el punto de nuevo). Tras consultar a varias fuentes "especializadas", la Redacción considera que el punto era válido.
• Miguel saca, recibe Jorge. La pelota pica, Jorge parece que no llega a agarrarla pero en una maniobra medio rara con la paleta logra pegarle. La pelota pega en la pared del costado (la pared, no el alambre) y pasa casi como quién no quiere la cosa para el lado de Beltrame. El Colo agarra la pelota con la mano y se la da a Queimaliños para que saque del otro lado. Inmediatamente sobreviene la discusión, ya que para Onzalo y Messina el uso de pared una vez que la pelota pica en el saque está permitido (de hecho, Federico Sela lo hace seguido). Les terminaron dando el punto y, prácticamente, el partido, ya que ese fue el instante exacto en el cual Gustavo se fue mentalmente de la cancha. Una vez más la Redacción avala la decisión tomada, ya que la devolución de saque puede ser efectuada haciendo rebotar la pelota contra la pared.
• El Colo pasa una pelota rara, medio de globo y rasante a la pared. La pelota (según Jorge y Hernán, que la veían de frente) pega en la pared y se abre un poco. Onzalo venía corriendo para agarrarla y le pega igual, pero ni bien termina de hacerlo canta mala la bola de Gustavo. Queimaliños y Beltrame dicen que no pegó en la pared. Terminó siendo punto de Onzalo y Messina. En este caso la Redacción se abstiene, ya que se trata de una típica jugada de apreciación, que no involucra una cuestión reglamentaria.
Más allá de estos contrapuntos "dialécticos", el match también dejó un par de acciones de juego memorables que se repasan a continuación:
• Tras una tremenda jugada del Colo y Miguel, le queda la pelota de volea a Queimaliños que remata con fuerza. La pelota pega en la pared y sale para adelante. Hernán la corre de espaldas a la red y tira una volea “de chilena” hacia un costado, la pelota toca el fleje, pica en la cancha y sale por la puerta (En el primer set).
• Tras una tremenda jugada de Onzalo y Messina que hacen correr a sus rivales para todos lados, cuando el punto está casi ganado, el Colo tira un paletazo a ras del piso para llegar a la pelota y clava una bocha inalcanzable bien pegada a la reja y rasante al piso (En el segundo set).
Claramente resultó un partidazo. Y a partir del resultado del mismo, surgen las siguientes cuestiones estadísticas: En primer lugar, los campeones perdieron por primera vez jugando juntos, ya que hasta ahora habían ganado 4 y empatado en una ocasión. La victoria le permitió a Hernán Onzalo treparse a la cima del certamen tras su segundo triunfo en fila. Si bien tiene la misma cantidad de puntos que Seguí y Sela, el ratio lo favorece y, técnicamente, es el único puntero. Para Jorge Messina también se trató de su segundo halago en fila y una racha de tres sin caídas que le permite tomar un poco más de distancia del fondo de la tabla y apuntar a consolidarse en el pelotón del medio. La derrota, para Miguel Queimaliños, significó la culminación de una serie de dos sin tropiezos. Tras haberse puesto al día jugando 4 consecutivos, ahora parará por 3 semanas debido a un viaje de trabajo. Ya parece haberse repuesto de las lesiones, pero ¿podrá mantener el ritmo tras otro período extenso fuera de las canchas? Finalmente, el traspié representó para Gustavo Beltrame su tercer partido consecutivo sin victorias (acumula dos derrotas y un empate), lo que lo aleja de los puestos de vanguardia y lo acerca cada vez más al fondo de las posiciones.
Como se dijo al principio, lo que pasará el próximo jueves es una verdadera incógnita. En el plan de la Organización figura agendado el match Pablo Fullana - Andrés Moreno contra Gustavo Beltrame y Diego Avellaneda. Sin embargo, una vez más, dependerá del alcance de la medida de fuerza de Moyano y sus muchachos. Una pena que la libertad de acción de la población esté coartada por un grupo de mafiosos sindicalistas...
domingo, 17 de agosto de 2014
SÍNTESIS DEL MATCH
La expectativa era enorme. Después de mucho tiempo, se volvían a cruzar en una cancha cuatro "leyendas" del EM Paddle Tour, miembros fundacionales de los tradicionales partidos de cada jueves. Ni más ni menos que los primeros "Titanes del Cemento": Federico Sela, Gustavo Beltrame, Miguel Queimaliños y Diego Avellaneda. Las bondades del Paddle Tracker hicieron que el cruce enfrentara a los dos campeones (Miguel obtuvo los títulos en 2011 y 2012, mientras que Gustavo hizo lo propio en 2013) contra el "Ogro" y "Bigote".
Y la realidad marca que el partido estuvo a la altura de lo que se esperaba. Un enfrentamiento intenso, jugado con mucha estrategia, lo que dio lugar a peloteos largos y games interminables, reñidos por donde se los mire. El inicio del partido parecía encontrarlos mejor parados a Sela y a Avellaneda, que trataron de tomar la iniciativa y atacar la red en forma permanente. Del otro lado, se notaba la falta de ritmo del Colo, que volví al ruedo tras un mes y medio ausente del circuito. Para colmo de males, "Big Maq" arrancó más frío que de costumbre y en su primer juego de saque padeció las buenas devoluciones de sus adversarios, facilitando un rápido rompimiento del servicio. Sin embargo, Fede y Diego no pudieron capitalizar esa ventaja inicial ya que este último, en una suerte de continuidad de lo que había sido su última performance, volvió a mostrar fisuras en su saque y de inmediato cedió su servicio para que la cosa se equilibrara.
De ahí en más, lo que se vio fue una partida tácticamente muy bien jugada, con cada dupla haciendo pesar sus fortalezas. Del lado de los campeones, la increíble capacidad técnica para jugar golpes profundos, bajos y bien colocados, que obligaban a sus rivales a salir de su zona de confort. Mientras que Sela y Avellaneda apelaban a los globos con mucha parábola para forzar a sus oponentes a jugar incómodos y poder tomar la red, lo que de esa manera hacía que sus adversarios no pudieran pegar con comodidad y pensando dónde acomodar cada pelota. Así fue como, en un desenlace casi previsible dado el trámite del juego, el set debió definirse en un tie-break. Y la tendencia se mantuvo. Score apretado, con ninguna pareja sacando más de un punto de distancia. Cada jugador medía sus tiros y trataba de arriesgar lo mínimo indispensable, esperando la oportunidad justa para dar el zarpazo. Y fueron Federico y Diego los que tuvieron una dosis más de temple y justeza para resolver en la instancia crucial y adjudicarse el primer parcial con un ajustado 7-5 en el desempate.
La segunda manga arrancó como había terminando la primera. Todo muy parejo, pero poco a poco se empezaba a apreciar la levantada del campeón defensor, que cada vez se sentía más cómodo en la cancha y empezaba a encontrar resquicios para lastimar con sus pelotas envenenadas. A su vez, a Sela se le hacía complicado mantener el impresionante nivel de enfoque y precisión que había mostrado hasta ese momento, y empezó a fallar pelotas a boca de jarro de manera increíble. Y esa merma en su rendimiento derivó en que, como todo lo hacía presagiar, en el sexto game perdiera por primera vez en el partido su servicio, que hasta ahí había lucido extremadamente sólido. Encima, Miguel y Gustavo ratificaron el quiebre en el siguiente juego y lograron quedar arriba 5-2. ¿Historia juzgada? Ni por asomo, porque Avellaneda nunca se sacó el overol y con esa garra increíble que lo caracteriza (que hace que se desparrame por el cemento como si estuviera tirándose en el pasto, a veces hasta pasándose de revoluciones, como esa acción en la cal se llevó puesta la red corriendo una pelota imposible) apuntaló a su compañero para que no bajara los brazos e inició la remontada con un muy buen juego de servicio. La inyección anímica fue suficiente para que Fede recuperara la confianza e inmediatamente ambos jugaron otro sólido game que les permitió romper el servicio del Colo por primera vez en la tarde-noche, quedando a tiro de un empate que lograrían en el juego siguiente, durante el cual Sela metió dos aces fulminante que dejaron atónitos a sus contrincantes.
Y el milagro estuvo cerca, pero desafortunadamente dejaron pasar un par de chances de quiebre durante el posterior game de saque de Miguel, lo que los volvió a dejar contra las cuerdas, 6-5 abajo. Ahí sí, los campeones no volvieron a dudar y dejar resquicio para más remontadas. Aprovechando cierto apuro de Bigote y el Ogro, capitalizaron los errores de sus adversarios y lograron llevarse el set por 7-5. Sellando un empate total que terminaría siendo definitivo porque ya eran más de las 20 horas y Beltrame debía partir por otros compromisos, así que entre todos los players acordaron que lo más justo era dar por finalizado el juego en ese instante.
Curiosamente, pese a que Miguel tenía la sensación de que con Gustavo no formaban una nueva dupla por sus estilos de juego, todavía continúan invictos como dupla. Eso sí, esta fue la primera vez en 5 partidos que no pudieron ganar (las cuatro anteriores habían sido victorias de los campeones). Del otro lado, Sela y Avellaneda se fueron con muy buenas sensaciones acerca del match que jugaron, no obstante, como dupla históricamente les ha ido bastante mal, ya que ganaron 1, empataron 2 y perdieron 5.
Y si de estadísticas hablamos, con el empate Federico Sela suma 6 partidos sin perder (4 empates y dos victorias), aunque dejó pasar una buena chance de arrebatarle la punta del campeonato a Francisco Seguí (quedaron igualados en puntos, aunque el marplatense tiene mejor Ratio). Miguel Queimaliños, a su vez, logró cortar la irregularidad de alternar triunfos y derrotas y acumula dos sin perder (un halago y una parda). Eso sí, jugó su tercer partido en fila y no mostró ningún rastro de sus problemas físicos, lo que es un gran aliciente de cara al último tramo de la temporada. Gustavo Beltrame también suma dos sin caídas (un triunfo y un empate), pero no logra sumar como para empezar a emerger de las profundidades de la tabla. Lugar en el que también se encuentra sumido Diego Avellaneda, que con la igualdad suma dos sin ganar (una derrota y un empate).
Lo que se avecina en la próxima jornada del EMPT 2014 es la reaparición del bahiense Pablo Fullana, que deberá ratificar su condición de potencial líder en función de los números (ya que tiene algunos partidos menos que quienes lo preceden en la tabla). Eso sí, no la tendrá fácil ya que, de no mediar imprevistos, deberá jugar en compañía de Andrés Moreno (que viene en una notable racha negativa) contra Queimaliños y Beltrame que, como ya quedó dicho, aún no han mordido el polvo de la derrota como dupla. Un verdadero desafío que pondrá a prueba el carácter y el juego de uno de los grandes candidatos el título. Eso sí, el tipo viene dulce por el gran logro de "su" San Lorenzo de Almagro en la Copa Libertadores, así que le da para pensar que todo es posible...
Y la realidad marca que el partido estuvo a la altura de lo que se esperaba. Un enfrentamiento intenso, jugado con mucha estrategia, lo que dio lugar a peloteos largos y games interminables, reñidos por donde se los mire. El inicio del partido parecía encontrarlos mejor parados a Sela y a Avellaneda, que trataron de tomar la iniciativa y atacar la red en forma permanente. Del otro lado, se notaba la falta de ritmo del Colo, que volví al ruedo tras un mes y medio ausente del circuito. Para colmo de males, "Big Maq" arrancó más frío que de costumbre y en su primer juego de saque padeció las buenas devoluciones de sus adversarios, facilitando un rápido rompimiento del servicio. Sin embargo, Fede y Diego no pudieron capitalizar esa ventaja inicial ya que este último, en una suerte de continuidad de lo que había sido su última performance, volvió a mostrar fisuras en su saque y de inmediato cedió su servicio para que la cosa se equilibrara.
De ahí en más, lo que se vio fue una partida tácticamente muy bien jugada, con cada dupla haciendo pesar sus fortalezas. Del lado de los campeones, la increíble capacidad técnica para jugar golpes profundos, bajos y bien colocados, que obligaban a sus rivales a salir de su zona de confort. Mientras que Sela y Avellaneda apelaban a los globos con mucha parábola para forzar a sus oponentes a jugar incómodos y poder tomar la red, lo que de esa manera hacía que sus adversarios no pudieran pegar con comodidad y pensando dónde acomodar cada pelota. Así fue como, en un desenlace casi previsible dado el trámite del juego, el set debió definirse en un tie-break. Y la tendencia se mantuvo. Score apretado, con ninguna pareja sacando más de un punto de distancia. Cada jugador medía sus tiros y trataba de arriesgar lo mínimo indispensable, esperando la oportunidad justa para dar el zarpazo. Y fueron Federico y Diego los que tuvieron una dosis más de temple y justeza para resolver en la instancia crucial y adjudicarse el primer parcial con un ajustado 7-5 en el desempate.
La segunda manga arrancó como había terminando la primera. Todo muy parejo, pero poco a poco se empezaba a apreciar la levantada del campeón defensor, que cada vez se sentía más cómodo en la cancha y empezaba a encontrar resquicios para lastimar con sus pelotas envenenadas. A su vez, a Sela se le hacía complicado mantener el impresionante nivel de enfoque y precisión que había mostrado hasta ese momento, y empezó a fallar pelotas a boca de jarro de manera increíble. Y esa merma en su rendimiento derivó en que, como todo lo hacía presagiar, en el sexto game perdiera por primera vez en el partido su servicio, que hasta ahí había lucido extremadamente sólido. Encima, Miguel y Gustavo ratificaron el quiebre en el siguiente juego y lograron quedar arriba 5-2. ¿Historia juzgada? Ni por asomo, porque Avellaneda nunca se sacó el overol y con esa garra increíble que lo caracteriza (que hace que se desparrame por el cemento como si estuviera tirándose en el pasto, a veces hasta pasándose de revoluciones, como esa acción en la cal se llevó puesta la red corriendo una pelota imposible) apuntaló a su compañero para que no bajara los brazos e inició la remontada con un muy buen juego de servicio. La inyección anímica fue suficiente para que Fede recuperara la confianza e inmediatamente ambos jugaron otro sólido game que les permitió romper el servicio del Colo por primera vez en la tarde-noche, quedando a tiro de un empate que lograrían en el juego siguiente, durante el cual Sela metió dos aces fulminante que dejaron atónitos a sus contrincantes.
Y el milagro estuvo cerca, pero desafortunadamente dejaron pasar un par de chances de quiebre durante el posterior game de saque de Miguel, lo que los volvió a dejar contra las cuerdas, 6-5 abajo. Ahí sí, los campeones no volvieron a dudar y dejar resquicio para más remontadas. Aprovechando cierto apuro de Bigote y el Ogro, capitalizaron los errores de sus adversarios y lograron llevarse el set por 7-5. Sellando un empate total que terminaría siendo definitivo porque ya eran más de las 20 horas y Beltrame debía partir por otros compromisos, así que entre todos los players acordaron que lo más justo era dar por finalizado el juego en ese instante.
Curiosamente, pese a que Miguel tenía la sensación de que con Gustavo no formaban una nueva dupla por sus estilos de juego, todavía continúan invictos como dupla. Eso sí, esta fue la primera vez en 5 partidos que no pudieron ganar (las cuatro anteriores habían sido victorias de los campeones). Del otro lado, Sela y Avellaneda se fueron con muy buenas sensaciones acerca del match que jugaron, no obstante, como dupla históricamente les ha ido bastante mal, ya que ganaron 1, empataron 2 y perdieron 5.
Y si de estadísticas hablamos, con el empate Federico Sela suma 6 partidos sin perder (4 empates y dos victorias), aunque dejó pasar una buena chance de arrebatarle la punta del campeonato a Francisco Seguí (quedaron igualados en puntos, aunque el marplatense tiene mejor Ratio). Miguel Queimaliños, a su vez, logró cortar la irregularidad de alternar triunfos y derrotas y acumula dos sin perder (un halago y una parda). Eso sí, jugó su tercer partido en fila y no mostró ningún rastro de sus problemas físicos, lo que es un gran aliciente de cara al último tramo de la temporada. Gustavo Beltrame también suma dos sin caídas (un triunfo y un empate), pero no logra sumar como para empezar a emerger de las profundidades de la tabla. Lugar en el que también se encuentra sumido Diego Avellaneda, que con la igualdad suma dos sin ganar (una derrota y un empate).
Lo que se avecina en la próxima jornada del EMPT 2014 es la reaparición del bahiense Pablo Fullana, que deberá ratificar su condición de potencial líder en función de los números (ya que tiene algunos partidos menos que quienes lo preceden en la tabla). Eso sí, no la tendrá fácil ya que, de no mediar imprevistos, deberá jugar en compañía de Andrés Moreno (que viene en una notable racha negativa) contra Queimaliños y Beltrame que, como ya quedó dicho, aún no han mordido el polvo de la derrota como dupla. Un verdadero desafío que pondrá a prueba el carácter y el juego de uno de los grandes candidatos el título. Eso sí, el tipo viene dulce por el gran logro de "su" San Lorenzo de Almagro en la Copa Libertadores, así que le da para pensar que todo es posible...
domingo, 10 de agosto de 2014
SÍNTESIS DEL MATCH
La semana 21 del EM Paddle Tour 2014 finalmente trajo aparejado el retorno oficial al circuito de Andrés Moreno. Por diversos motivos (que incluyeron hasta un viaje a Australia, en la otra punta del mundo) se mantuvo prácticamente dos meses y medio fuera de las canchas y, lógicamente, estaba ávido de volver a jugar al paddle. Para acompañarlo en el regreso y tratar de ayudarlo a cortar su racha negativa (5 derrotas al hilo), contaba ni más ni menos que con la compañía de Francisco Seguí, el ilustre puntero del campeonato. De lado de enfrente, un dueto muy peligroso: Hernán Onzalo y Miguel Queimaliños. Sí, leyeron bien, aunque parezca mentira, "Big Maq" pudo jugar dos partidos consecutivos, hecho que no acontecía desde Abril, cuando se lesionó por primera vez.
Y el inicio del partido no sorprendió en lo más mínimo, ya que puestas las cartas sobre la mesa en la previa, la paridad estaba prácticamente garantizada. Así, el primer parcial comenzó sin que ninguno de los equipos pudiera sacar clara ventajas. De hecho, la vuelta inicial de servicios mostró a cada uno de los players seguro y afirmado con su saque, no dando resquicios para ningún tipo de "zarpazo" de los adversarios. Por esa razón, el marcador llegó al quinto game igualado en dos tantos por bando. Recién ahí Andrés (a quien se vio con muy buen timming pese a la prolongada inactividad) pudo hacer pesar su juego de voleas colocadas con malicia y Francisco lastimó con sus reveses y drives profundos. Esto les posibilitó obtener el primer quiebre de saque, que posteriormente ratificaron para quedar 4-2 adelante. Sin embargo, cuando todo parecía indicar que tenían la primera manga en sus manos, Hernán y Miguel demostraron por qué nunca hay que darlos por muertos: Como buenos batalladores del paddle que son, empezaron a jugar todos los puntos con mayor intensidad y a forzar a sus rivales a pegar en situaciones incómodos (sobre todo obligando al joven marplatense a jugar mucho contra la pared). Así, Onzalo y Queimaliños se recuperaron para ponerse 5-4 arriba. Hubo un ligero atisbo de reacción de Francisco y Andrés, que momentáneamente recuperaron la compostura y en el siguiente juego lograron conservar su saque para empatar las acciones en 5. Pero eso no les alcanzó para contrarrestar el muy buen juego del "Correcaminos" y el otrora bicampeón, cuyo estado de ánimo ya estaba por las nubes y en base a esa alta dosis de confianza, jugaron mejor los dos game finales que decidirían el parcial, inclinando la balanza para llevarse un 7-5 a su favor.
El amanecer del segundo set tuvo un desarrollo similar al arranque del primero. Nuevamente haciendo gala de servicios sin fisuras, ambas parejas impusieron lo suyo en sus games de saque durante los primeros cuatro juegos, con lo que la chapa nuevamente se ubicó en el 2-2. Y, al igual que en el primer capítulo, en el quinto juego de produjo el primer quiebre del parcial (que, a la postre, sería el único), pero esta vez a favor de Onzalo y Queimaliños, que estuvieron más precisos que sus adversarios y de esa manera consiguieron pasar al frente por 3-2. Posteriormente, les alcanzó con defender con uñas y dientes su saque para conservar esa mínima diferencia que sería decisiva, ya que a partir de un juego compacto y efectivo, tomando la iniciativa para ir al frente y atacar cada vez que servían, lograron cerrar el set con un más que justo 6-3 en su favor. Por supuesto, justicia enmarcada en un partido parejo, bien jugado por ambas partes y que se definió en los detalles. Que ganó el tándem que estuvo más precisos y claro en los momentos clave del cotejo, lo que torció el destino para su lado. Además, los que mejor se adaptaron a las pelotas que, según los dichos de los participantes, estuvieron lentas y pesadas, como si estuvieran gastadas (extraño, porque este fue el segundo match en el que se utilizaron).
Con este resultado, Francisco Seguí no solo no pudo avalar sus dichos sobre el "pecho frío" de Queimaliños y perdió después de tres juegos sin caídas (además, dejó la punta a merced de sus seguidores, Fullana y Sela, que le soplan la nuca a solo un punto de distancia). Hernán Onzalo, por su parte, continúa siendo el "socio del silencio" y, casi sin hacer ruido, empieza a meterse en la conversación por el título tras cortar una serie de cuatro encuentros sin halagos). El mencionado Miguel Queimaliños, además de regodearse por acallar al joven puntero marplatense, se fue contento por haber jugado dos partidos al hilo, aunque continúa preso de la irregularidad ya que sigue alternando victorias y derrotas (eso sí, la próxima semana tendrá la chance de cortar esta serie). Por último, Andrés Moreno no levanta cabeza, al menos en lo que a resultados estrictamente se refiere. Pese a hacer un buen partido, cayó por sexta vez consecutiva y no puede despegarse del fondo de la tabla. Además, tiene el particular "mérito" de ser el único jugador que perdió jugando con Francisco este año (las únicas dos derrotas que sufrió el líder del certamen este año fueron con Moreno).
Lo que se avecina es un encuentro en el que, de no surgir imponderables, se volverán a juntar en Slice Paddle los cuatro "Titanes del Cemento" con más trayectoria en el circuito. Un póker que sobrevive desde los orígenes mismos del EMPT: Gustamo Beltrame, Miguel Queimaliños, Federico Sela y Diego Avellaneda. El Colo jugaría con Miguel y Fede con Bigote. Indudablemente, otra jornada imperdible de un certamen que, jueves a jueves, se torna cada vez más apasionante.
Y el inicio del partido no sorprendió en lo más mínimo, ya que puestas las cartas sobre la mesa en la previa, la paridad estaba prácticamente garantizada. Así, el primer parcial comenzó sin que ninguno de los equipos pudiera sacar clara ventajas. De hecho, la vuelta inicial de servicios mostró a cada uno de los players seguro y afirmado con su saque, no dando resquicios para ningún tipo de "zarpazo" de los adversarios. Por esa razón, el marcador llegó al quinto game igualado en dos tantos por bando. Recién ahí Andrés (a quien se vio con muy buen timming pese a la prolongada inactividad) pudo hacer pesar su juego de voleas colocadas con malicia y Francisco lastimó con sus reveses y drives profundos. Esto les posibilitó obtener el primer quiebre de saque, que posteriormente ratificaron para quedar 4-2 adelante. Sin embargo, cuando todo parecía indicar que tenían la primera manga en sus manos, Hernán y Miguel demostraron por qué nunca hay que darlos por muertos: Como buenos batalladores del paddle que son, empezaron a jugar todos los puntos con mayor intensidad y a forzar a sus rivales a pegar en situaciones incómodos (sobre todo obligando al joven marplatense a jugar mucho contra la pared). Así, Onzalo y Queimaliños se recuperaron para ponerse 5-4 arriba. Hubo un ligero atisbo de reacción de Francisco y Andrés, que momentáneamente recuperaron la compostura y en el siguiente juego lograron conservar su saque para empatar las acciones en 5. Pero eso no les alcanzó para contrarrestar el muy buen juego del "Correcaminos" y el otrora bicampeón, cuyo estado de ánimo ya estaba por las nubes y en base a esa alta dosis de confianza, jugaron mejor los dos game finales que decidirían el parcial, inclinando la balanza para llevarse un 7-5 a su favor.
El amanecer del segundo set tuvo un desarrollo similar al arranque del primero. Nuevamente haciendo gala de servicios sin fisuras, ambas parejas impusieron lo suyo en sus games de saque durante los primeros cuatro juegos, con lo que la chapa nuevamente se ubicó en el 2-2. Y, al igual que en el primer capítulo, en el quinto juego de produjo el primer quiebre del parcial (que, a la postre, sería el único), pero esta vez a favor de Onzalo y Queimaliños, que estuvieron más precisos que sus adversarios y de esa manera consiguieron pasar al frente por 3-2. Posteriormente, les alcanzó con defender con uñas y dientes su saque para conservar esa mínima diferencia que sería decisiva, ya que a partir de un juego compacto y efectivo, tomando la iniciativa para ir al frente y atacar cada vez que servían, lograron cerrar el set con un más que justo 6-3 en su favor. Por supuesto, justicia enmarcada en un partido parejo, bien jugado por ambas partes y que se definió en los detalles. Que ganó el tándem que estuvo más precisos y claro en los momentos clave del cotejo, lo que torció el destino para su lado. Además, los que mejor se adaptaron a las pelotas que, según los dichos de los participantes, estuvieron lentas y pesadas, como si estuvieran gastadas (extraño, porque este fue el segundo match en el que se utilizaron).
Con este resultado, Francisco Seguí no solo no pudo avalar sus dichos sobre el "pecho frío" de Queimaliños y perdió después de tres juegos sin caídas (además, dejó la punta a merced de sus seguidores, Fullana y Sela, que le soplan la nuca a solo un punto de distancia). Hernán Onzalo, por su parte, continúa siendo el "socio del silencio" y, casi sin hacer ruido, empieza a meterse en la conversación por el título tras cortar una serie de cuatro encuentros sin halagos). El mencionado Miguel Queimaliños, además de regodearse por acallar al joven puntero marplatense, se fue contento por haber jugado dos partidos al hilo, aunque continúa preso de la irregularidad ya que sigue alternando victorias y derrotas (eso sí, la próxima semana tendrá la chance de cortar esta serie). Por último, Andrés Moreno no levanta cabeza, al menos en lo que a resultados estrictamente se refiere. Pese a hacer un buen partido, cayó por sexta vez consecutiva y no puede despegarse del fondo de la tabla. Además, tiene el particular "mérito" de ser el único jugador que perdió jugando con Francisco este año (las únicas dos derrotas que sufrió el líder del certamen este año fueron con Moreno).
Lo que se avecina es un encuentro en el que, de no surgir imponderables, se volverán a juntar en Slice Paddle los cuatro "Titanes del Cemento" con más trayectoria en el circuito. Un póker que sobrevive desde los orígenes mismos del EMPT: Gustamo Beltrame, Miguel Queimaliños, Federico Sela y Diego Avellaneda. El Colo jugaría con Miguel y Fede con Bigote. Indudablemente, otra jornada imperdible de un certamen que, jueves a jueves, se torna cada vez más apasionante.
domingo, 3 de agosto de 2014
SÍNTESIS DEL MATCH
Julio de 2014, que será recordado como el "Mes del Mundial", ese en el que Argentina volvió a jugar una final después de 24 años, también puede calificarse como "Mes trágico" para el EM Paddle Tour. Es que sobre cinco jueves posibles, sólo se pudo jugar en dos. Es decir que en un solo mes, se cancelaron la misma cantidad de partidos que en los cinco anteriores (período Febrero-Junio). Un duro golpe para la Organización, ya que se suponía que con nueve jugadores fijos integrando el circuito, este tipo de inconvenientes iban a evitarse. Al menos el "fatídico" mes cerró con una nota positiva ya que el último jueves sí tuvo actividad oficial del EMPT. Y el partido en cuestión contó con un trío de retornos a las canchas de players que hacía rato no jugaban: Pablo Fullana regresó al cemento tras un mes sin ser de la partida; Diego Avellaneda volvió al ruedo tras dos meses sin acción; y, finalmente, Miguel Queimaliños se reintegró al circuito luego de 9 semanas sin poder estar presente debido a su lesión muscular (que tampoco fue tratada en segunda instancia por médico alguno, ya que no logró que le dieran turno por mail...). Pudo haber sido un póker de retornos si Andrés Moreno no hubiese declinado la convocatoria. Sin embargo, una actividad corporativa que involucraba a sus hijos lo dejó al margen y, de esa manera, Moreno pasó a ser el jugador con mayor período de inactividad esta temporada, ya que alcanzará las 10 semanas sin disputar un encuentro. En su lugar, entonces, fue llamado Jorge Messina, otro de los que generalmente suele estar listo para acudir en caso de convocatoria (como Sela y Seguí, que junto al de Caseros conforman el trío que tiene más encuentros jugados hasta el momento).
Con estos nombres, entonces, el match a disputarse quedó conformado de la siguiente manera: Fullana-Messina contra Queimaliños-Avellaneda. Por un lado, una dupla que se presentaba por primera vez en sociedad (la del bahiense y su compañero zurdo). Del otro, uno de los duetos con mayor trayectoria en el circuito (de hecho, con este sumaron 17 partidos juntos y se transformaron en el tándem con más partidos en la historia del EMPT). La incógnita, claramente, pasaba por saber cómo responderían los físicos de "Bigote" y "Big Maq", no sólo teniendo en cuenta la inactividad, sino también que ambos son dos de los jugadores más veteranos del circuito (junto a Andrés constituyen el triunvirato de los "experimentados").
Lo cierto es que el primer set fue extremadamente parejo. Ambas parejas mostraron mucha solidez en el juego, tratando de explotar sus virtudes y maquillar sus defectos. Pablo hacía gala de su extraordinaria simpleza para jugar y su capacidad para devolver prácticamente todo. Jorge mostraba su extraordinaria evolución jugando con mucho aplomo y lastimando con su drive cada vez que le llegaba una pelota liviana a la altura de la cintura. Miguel trataba de hacer correr su derecha paralela y profunda. Diego buscaba tomar por asalto la red en cada oportunidad para definir los puntos con sus habituales voleas colocadas. En ese contexto de paridad, el partido se definió en los pequeños detalles y, básicamente, porque a Avellaneda le costó encontrar el ritmo con su saque. De hecho, le quebraron el servicio en el tercer game del primer parcial y esa sutil diferencia fue la que mantuvieron Messina y Fullana a lo largo del todo el set para apoderarse del mismo con un ajustado pero merecido 6-4 a su favor.
La segunda manga mostró, nuevamente un trámite reñido, pero la balanza, esta vez, se inclinó ligeramente a favor de Queimaliños y Avellaneda. Sin mostrar resquicio alguno desde lo anímico pese a haber perdido el primer set, ambos salieron a jugar con la firme convicción de emparejar el marcador. Y con esa actitud consiguieron rápidamente el primer quiebre en el segundo juego para quedar 2-0 arriba. El resto del parcial se desarrolló bajo las mismas premisas que se venían observando, cada dupla tratando de imponer lo suyo. Sin embargo, Pablo y Jorge fallaron un poco más, Miguel estuvo un poco más fino y, sobre todo, Bigote mejoró ligeramente su servicio, lo que les permitió mantener el quiebre de diferencia con solvencia para adjudicarse el segundo set con un claro 6-3. Además, ninguno de los dos parecía exhibir ningún tipo de molestia física y daba la sensación de que, con el correr del juego y los minutos, ambos empezaban a "desoxidarse" tras tanto tiempo sin jugar.
Encima, el arranque del tercer set lucía prometedor para la experimentada dupla. Nuevamente salieron decididos a ir por todo y consiguieron otro rompimiento en el primer game del parcial, lo que les permitió sacar ventaja de 2-0 una vez más, e incluso estar 3-1 arriba un par de juegos más tarde. Todo basado en un juego de buenas devoluciones e inteligencia para jugar los peloteos, sin dejar pelotas cortas, que eran casi un suicidio, contra dos tipos que volean con contundencia como Pablo y Jorge. Pero lo que hace tan lindo a muchos deportes, y el paddle no es la excepción, es que ninguna tendencia suele ser irreversible. Y lo que parecía un calco del segundo set, de repente dejó de serlo. Avellaneda volvió a dudar con el saque. Jorge recuperó la solidez en todos sus golpes. El oriundo de Punta Alta empezó a variar su servicio jugando bolas más profundas contra la pared. Y el otrora bicampeón empezó a sentir el desgaste físico, más allá de no sentir nuevas molestias vinculadas a sus dos lesiones previas. Así fue como el rumbó del cotejo viró y en una extraordinaria ráfaga de paddle contundente y eficaz, el dueto Fullana-Messina logró prevalecer sobre sus adversarios. Con un nuevo break sobre el saque de Avellaneda emparejaron el marcador y, posteriormente, lograron la proeza de doblegar el servicio de Queimaliños por única vez en la jornada para asestar, claramente, lo que sería el golpe de nocaut. Con el 5-3 a favor, jugaron un extraordinario game sirviendo para ganar el partido y no dejaron lugar a ningún tipo de dudas o intento de resurrección adversaria. Y de esa forma rubricaron el 6-3 final que les entregó una victoria trabajosa, pero indudablemente justa.
Eso sí, no se puede dejar de mencionar el "guiño" del azar que tuvieron, sobre todo Jorge, a quien el fleje le jugó a favor durante todo el match, habiéndose contabilizado al menos tres pelotas que tras impactar la red murieron del otro lado sin dar oportunidad alguna a sus oponentes.
Con este score, Pablo Fullana ratifica su condición de candidato al título y se arrima a tan solo un punto del líder Fransciso Seguí. Hasta ahora, lo único que parece interponerse en el camino del bahiense hacia el título es, curiosamente, Gustavo Beltrame. ¿Por qué? Porque las únicas dos derrotas del de Punta Alta fueron, justamente, en compañía del Colo. Para Jorge Messina, en tanto, este éxito significó la certeza de saber que puede sumar independientemente de jugar con Seguí, ya que es la primera vez que logra llevarse puntos en compañía de alguien que no sea Fran. Además, cortó una racha de dos sin victorias. Miguel Queimaliños, a su vez, no logra salir de la irregularidad que lo venía caracterizando aún antes de las lesiones, y continúa alternando victorias y derrotas. No obstante, lo más valioso que se lleva es haber terminado entero tras un intenso partido de hora y media. Mientras que Diego Avellaneda cayó luego de dos sin conocer la derrota y se acerca nuevamente hacia los confines de la tabla de posiciones, en una temporada en la que está lejos de ser protagonista (más allá de que 7 de los 9 partidos que jugó fueron a tres sets y sólo una vez cayó sin atenuantes en dos parciales).
Lo que se viene, siempre teóricamente hablando, ya que es imposible aseverar nada con las impredecibles agendas de los players y las circunstancias externas que a veces condicionan a la Organización, es un atractivo partido que enfrentaría a Fullana (en busca del liderazgo) y Moreno contra Queimaliños y Onzalo. Para el cierre, les dejamos una instantánea del partido que refleja la gratitud de Jorge Messina ante el "Jugador número 3" de su equipo...
Con estos nombres, entonces, el match a disputarse quedó conformado de la siguiente manera: Fullana-Messina contra Queimaliños-Avellaneda. Por un lado, una dupla que se presentaba por primera vez en sociedad (la del bahiense y su compañero zurdo). Del otro, uno de los duetos con mayor trayectoria en el circuito (de hecho, con este sumaron 17 partidos juntos y se transformaron en el tándem con más partidos en la historia del EMPT). La incógnita, claramente, pasaba por saber cómo responderían los físicos de "Bigote" y "Big Maq", no sólo teniendo en cuenta la inactividad, sino también que ambos son dos de los jugadores más veteranos del circuito (junto a Andrés constituyen el triunvirato de los "experimentados").
Lo cierto es que el primer set fue extremadamente parejo. Ambas parejas mostraron mucha solidez en el juego, tratando de explotar sus virtudes y maquillar sus defectos. Pablo hacía gala de su extraordinaria simpleza para jugar y su capacidad para devolver prácticamente todo. Jorge mostraba su extraordinaria evolución jugando con mucho aplomo y lastimando con su drive cada vez que le llegaba una pelota liviana a la altura de la cintura. Miguel trataba de hacer correr su derecha paralela y profunda. Diego buscaba tomar por asalto la red en cada oportunidad para definir los puntos con sus habituales voleas colocadas. En ese contexto de paridad, el partido se definió en los pequeños detalles y, básicamente, porque a Avellaneda le costó encontrar el ritmo con su saque. De hecho, le quebraron el servicio en el tercer game del primer parcial y esa sutil diferencia fue la que mantuvieron Messina y Fullana a lo largo del todo el set para apoderarse del mismo con un ajustado pero merecido 6-4 a su favor.
La segunda manga mostró, nuevamente un trámite reñido, pero la balanza, esta vez, se inclinó ligeramente a favor de Queimaliños y Avellaneda. Sin mostrar resquicio alguno desde lo anímico pese a haber perdido el primer set, ambos salieron a jugar con la firme convicción de emparejar el marcador. Y con esa actitud consiguieron rápidamente el primer quiebre en el segundo juego para quedar 2-0 arriba. El resto del parcial se desarrolló bajo las mismas premisas que se venían observando, cada dupla tratando de imponer lo suyo. Sin embargo, Pablo y Jorge fallaron un poco más, Miguel estuvo un poco más fino y, sobre todo, Bigote mejoró ligeramente su servicio, lo que les permitió mantener el quiebre de diferencia con solvencia para adjudicarse el segundo set con un claro 6-3. Además, ninguno de los dos parecía exhibir ningún tipo de molestia física y daba la sensación de que, con el correr del juego y los minutos, ambos empezaban a "desoxidarse" tras tanto tiempo sin jugar.
Encima, el arranque del tercer set lucía prometedor para la experimentada dupla. Nuevamente salieron decididos a ir por todo y consiguieron otro rompimiento en el primer game del parcial, lo que les permitió sacar ventaja de 2-0 una vez más, e incluso estar 3-1 arriba un par de juegos más tarde. Todo basado en un juego de buenas devoluciones e inteligencia para jugar los peloteos, sin dejar pelotas cortas, que eran casi un suicidio, contra dos tipos que volean con contundencia como Pablo y Jorge. Pero lo que hace tan lindo a muchos deportes, y el paddle no es la excepción, es que ninguna tendencia suele ser irreversible. Y lo que parecía un calco del segundo set, de repente dejó de serlo. Avellaneda volvió a dudar con el saque. Jorge recuperó la solidez en todos sus golpes. El oriundo de Punta Alta empezó a variar su servicio jugando bolas más profundas contra la pared. Y el otrora bicampeón empezó a sentir el desgaste físico, más allá de no sentir nuevas molestias vinculadas a sus dos lesiones previas. Así fue como el rumbó del cotejo viró y en una extraordinaria ráfaga de paddle contundente y eficaz, el dueto Fullana-Messina logró prevalecer sobre sus adversarios. Con un nuevo break sobre el saque de Avellaneda emparejaron el marcador y, posteriormente, lograron la proeza de doblegar el servicio de Queimaliños por única vez en la jornada para asestar, claramente, lo que sería el golpe de nocaut. Con el 5-3 a favor, jugaron un extraordinario game sirviendo para ganar el partido y no dejaron lugar a ningún tipo de dudas o intento de resurrección adversaria. Y de esa forma rubricaron el 6-3 final que les entregó una victoria trabajosa, pero indudablemente justa.
Eso sí, no se puede dejar de mencionar el "guiño" del azar que tuvieron, sobre todo Jorge, a quien el fleje le jugó a favor durante todo el match, habiéndose contabilizado al menos tres pelotas que tras impactar la red murieron del otro lado sin dar oportunidad alguna a sus oponentes.
Con este score, Pablo Fullana ratifica su condición de candidato al título y se arrima a tan solo un punto del líder Fransciso Seguí. Hasta ahora, lo único que parece interponerse en el camino del bahiense hacia el título es, curiosamente, Gustavo Beltrame. ¿Por qué? Porque las únicas dos derrotas del de Punta Alta fueron, justamente, en compañía del Colo. Para Jorge Messina, en tanto, este éxito significó la certeza de saber que puede sumar independientemente de jugar con Seguí, ya que es la primera vez que logra llevarse puntos en compañía de alguien que no sea Fran. Además, cortó una racha de dos sin victorias. Miguel Queimaliños, a su vez, no logra salir de la irregularidad que lo venía caracterizando aún antes de las lesiones, y continúa alternando victorias y derrotas. No obstante, lo más valioso que se lleva es haber terminado entero tras un intenso partido de hora y media. Mientras que Diego Avellaneda cayó luego de dos sin conocer la derrota y se acerca nuevamente hacia los confines de la tabla de posiciones, en una temporada en la que está lejos de ser protagonista (más allá de que 7 de los 9 partidos que jugó fueron a tres sets y sólo una vez cayó sin atenuantes en dos parciales).
Lo que se viene, siempre teóricamente hablando, ya que es imposible aseverar nada con las impredecibles agendas de los players y las circunstancias externas que a veces condicionan a la Organización, es un atractivo partido que enfrentaría a Fullana (en busca del liderazgo) y Moreno contra Queimaliños y Onzalo. Para el cierre, les dejamos una instantánea del partido que refleja la gratitud de Jorge Messina ante el "Jugador número 3" de su equipo...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
