El cierre del EM Paddle Tour 2012 no podía haber sido mejor. Como corolario de una gran temporada en términos de encuentros disputados y nivel de juego, la última jornada dejó un saldo extraordinariamente positivo. Desde hace algunas semanas la organización, en consenso con los players, había dictaminado que la temporada oficial iba a tener como broche el partido entre los cuatro primeros del circuito: Miguel Queimaliños, Francisco Seguí, Pablo Fullana y Roberto Lapalma. Las circunstancias del sistema de juego y puntuación hicieron que solo dos llegaran con chances de campeonar: Queimaliños y Seguí. Sin embargo, representaba la gran cereza del postre ver a estos cuatro jugadores compartir cancha para ponerle punto final al torneo. Con al aditivo de los emparejamientos, que pusieron de un lado a Miguel con Roberto (dos potencias que nunca habían coincido del mismo lado de la red hasta el momento) y del otro a Pablo con Francisco (invictos con cinco victorias en igual cantidad de encuentros disputados).
Una vez que lograron evitar el caos de tránsito que asoló a la Ciudad ese jueves, los Titanes del Cemento pisaron Slice paddle y dieron marcha al, por escándalo, "partido del año". Todo hacía presagiar un desenlace parejo, pero sorpresivamente en el primer set hubo un ausente sin aviso: Big Maq. Evidentemente al campeón reinante le estaba pesando la responsabilidad de defender el título y eso se trasladó a su juego, ya que jamás se sintió cómodo en la cancha. La derecha no le corría, las voleas no eran incisivas y su saque no hacía el daño que habitualmente causa. Ante semejante panorama, fue Lapalma quien se calzó el traje de héroe y aguantó los embates de la dupla rival como pudo. Encima, tanto el bahiense como el marplatense pegaban duro y parejo, tanto de fondo como cuando tomaban la red, lo que hacía muchas veces insostenible el trámite del juego para Roberto, ante la "desaparición" de su compañero. La cuestión es que el parcial terminó como debía terminar: 6-4 a favor de Francisco y Pablo. Si la diferencia se redujo a un solo quiebre, fue pura y exclusivamente responsabilidad de Lapalma, que jugó sin lugar a dudas uno de sus mejores partidos del año. No solo desde lo estrictamente vinculado al juego, sino también en lo anímico para apuntalar a Miguel en esos momentos en los cuales al campeón defensor no le salía nada.
Así fue como en el segundo parcial Roberto siguió llevando las riendas de la veterana dupla, al tiempo que buscaba la manera de incentivar una reacción de Big Maq. Sin embargo, el desarrollo del partido no parecía destinado a torcer su rumbo y mientras Francisco seguía haciendo daño con la potencia de su revés, Pablo causaba estragos cerrando puntos en la red a partir de su extraordinaria capacidad para volear. Sin embargo, en el momento en que se pusieron 4-3 arriba y parecían encaminados a cerrar el set y que Seguí festejara el título, a ambos se les empezó a encoger la mano y ya no tuvieron la misma soltura que hasta ese momento. Encima, Roberto estaba convencido de que podía dar vuelta la historia y dejaba hasta la última gota de sudor sobre el cemento. Y, para colmo, Miguel se despertó de la siesta y empezó a hacer correr la pelota como él sabe y puede hacerlo. Inmediatamente la taba se dio vuelta y quiénes parecían desahuciados ahora eran los que tenían la confianza por las nubes. Sin embargo, casi se quedan sin hazaña en el noveno game, cuando en un game eterno estuvieron cerca de quedar 5-4 abajo. Pasado ese instante de tensión en el cual ninguna de las dos duplas daba el brazo a torcer y se resistían a perder el punto, luego fue sencillo para Queimaliños y Lapalma cerrar el parcial y quedarse con la segunda manga por idéntico score que la primera: 6-4.
El haber "robado" el segundo set fue el golpe de gracia para desbaratar anímicamente a sus rivales y la definición del tercer set para ver quién conseguía el tie advantage se terminó desarrollando de acuerdo a lo previsto. Mucho más afianzados y con Miguel recuperado, no les costó nada a él y a Roberto quebrar rápidamente en el primer game y sostener el servicio en el segundo para dejar la cuestión 2-0 al tiempo que sonaba la chicharra de finalización del match.
Lo que siguió fue la alegría de Miguel Queimaliños, que con el resultado en cuestión se aseguró el Bi-Campeonato al quedar un punto por encima de Francisco Seguí (48 a 47). El podio lo completó Pablo Fullana, que sumó 46 unidades, mientras que Roberto Lapalma ocupó el cuarto lugar con 45. Evidencias sobran de que fue un certamen parejísimo en el cual la diferencia entre los primeros cuatro fue mínima, y así también quedó reflejado en la disputa de un gran partido final.
Felicitaciones al campeón que demuestra su vigencia y que hizo pesar su experiencia para sobreponerse a la juventud y el vigor de Francisco Seguí (con la inestimable ayuda de Lapalma en el partido final, pero tras haber hecho una gran temporada a lo largo de los 26 encuentros que jugó). Además, gracias a todos los Titanes del Cemento por dejar todo cada jueves y haber conformado un grupo de amigos que se divierte impactando la pelota con la paleta en Slice Paddle. Y especialmente al flamante Ingeniero Federico Sela, sin cuyo Paddle Tracker no nos sería posible llevar de manera tan seria y precisa las estadísticas, que son parte fundamental de la organización del circuito EM Paddle Tour.
La yapa es una galería de fotos que incluye diversas imágenes del último partido oficial del 2012, así como también de la entrega de premios que se realizó al día siguiente en las oficinas de EM. La Redacción se toma vacaciones y este espacio volverá a cobrar vida a partir de Febrero de 2013, cuando se ponga en marcha una nueva temporada. Felices fiestas para todos y hasta el año próximo!
lunes, 24 de diciembre de 2012
GALERÍA DE FOTOS
Miguel Queimaliños sonríe trofeo en mano tras
consumar la hazaña del bi-campeonato. El sudor en
su remera marca lo que le costó la gesta, pero la
alegría es toda de Big Maq.
consumar la hazaña del bi-campeonato. El sudor en
su remera marca lo que le costó la gesta, pero la
alegría es toda de Big Maq.
El póker de Ases que disputó la final del EM Paddle
Tour 2012. De izquierda a derecha: Miguel Queimaliños,
Francisco Seguí, Roberto Lapalma y Pablo Fullana.
Todos ellos jugaron en un altísimo nivel a lo largo de la
temporada y no defraudaron en el último match.
Algunas imágenes del partido:
Fullana y Seguí empiezan a presentir que se les viene
la noche tras perder la ventaja en el segundo set.
Roberto corre una pelota hacia el fondo de la cancha.
Miguel, observa. Así jugó este dúo durante buena
parte del partido: Mucho de Lapalma, poco de
Queimaliños.
A pesar de no poder quedarse con el título, la pareja
Seguí-Fullana mantuvo su invicto con el empate. Aquí,
Francisco espera con suma concentración la devolución,
al tiempo que Pablo se acerca a la red para acompañarlo
en el ataque.
El campeón empieza a paladear el título. El puño apretado
de Miguel Queimaliños es una muestra de que la mano
estaba cambiando y el resultado empezaba a tornarse en
su favor en el segundo parcial.
Roberto Lapalma, el jugador del partido, saca y va
hacia la red.
Finalmente se produjo el hecho histórico: Miguel
Queimaliños y Roberto Lapalma codo a codo sobre
del cemento de Slice Paddle. Una dupla de lujo.
El campeón recibe el premio de manos de Diego
Avellaneda, el Organizador del EM Paddle Tour.
Miguel Queimaliños es pura alegría y
levanta la copa. Un merecido ganador
del EM Paddle Tour 2012. Ahora suma
dos trofeos en su haber. ¿Podrá desbancarlo
alguien en 2013?
Los Titanes del Cemento casi en pleno (faltó Roberto
Lapalma que justo tenía otra reunión a la hora de la
sesión de fotos). De izquierda a derecha: Rodrigo Folch,
Diego Avellaneda, Miguel Queimaliños, Pablo Fullana,
Federico Sela, Gustavo Beltrame -no jugó por estar
lesionado- y Francisco Seguí.
domingo, 16 de diciembre de 2012
SINTESIS DEL MATCH
El caótico temporal que azotó a la Ciudad de Buenos Aires el día jueves 6 de Diciembre provocó que colapsara el servicio de Radio Taxis y eso impidió que los Titanes del Cemento designados para jugar en esa jornada pudieran llegar en tiempo y forma a Slice Paddle. Por lo tanto, hubo que cancelar el partido (más allá de que se pagó el abono, nueva modalidad que debía comenzar este mes). Y eso, además, provocó que se alteraran las posibles alternativas de definición del campeonato, ya que al haber un encuentro menos que le permitiera sumar a los protagonistas, las alternativas se empezaban a diluir. Quizá el más afectado fue Roberto Lapalma, que debía ganar ese partido para llegar con chances al 20 de Diciembre. Sobre todo considerando que ya había anticipado que el 13 no podía ser de la partida. Lo cierto es que ante la ausencia de Roberto y la imposibilidad de Folch, quién ocupo el cuarto lugar para el partido de esta fecha fue Avellaneda, quien hizo tándem con Miguel Queimaliños. Enfrente, la dupla Pablo Fullana - Federico Sela (se aprovechan una vez más estas líneas para felicitarlo por su flamante título de Ingeniero en Sistemas). En términos de chances de aspirar al título, para Miguel la única opción válida era ganar, mientras que a Pablo un empate en cualquiera de sus versiones (total, ganando o perdiendo el tie-advantage) lo dejaba con buenas posibilidades de cara al encuentro decisivo.
El primer set arrancó parejo, incluso con algunos quiebres inesperados por bando. De hecho, Miguel perdió su saque en el primer juego de servicio del que dispuso, algo llamativo considerando que suele ser una de las armas más eficientes de su juego. Pero evidentemente eso estaba vinculado a cierta falta de focalización en el juego, ya que también en los peloteos terminaba fallando derechas que habitualmente no yerra o voleas que en general termina con acierto. Del otro lado, Fede seguía mostrando su versión "modosita", es decir, jugando con mucha más calma y tranquilidad, pero sin perder la agresividad de los golpes. A su vez, Fullana trataba de hacer gala de sus buenos movimientos en la red, algo que buscaba equiparar Bigote del otro lado.
El nivel de intensidad seguía en alza y parecía que ninguna de las dos parejas estaba dispuesta a aflojar. Sin embargo, BigMaq y su compañero parecieron sacar una pequeña ventaja cuando quebraron nuevamente y establecieron una ventaja de 4-2. No obstante, Avellaneda tuvo un game de saque un poco flojo y sumado a algunos errores no forzados más el buen juego de la pareja rival, pronto el marcador volvió a estar igualado en 4 por bando. Llegó entonces el que, a la postre, sería el crítico noveno game. Con Sela al saque, el campeón defensor pareció entender que no podía dejar escapar la chance de la victoria y repuntó ostensiblemente, jugando de manera mucho más cerebral. A partir de esa levantada y la consistencia de Avellaneda para aguantar los peloteos, fue cuestión de paciencia hasta forzar la equivocación de, sobre todo, Pablo, para conseguir un nuevo quiebre de servicio y quedar a las puertas de obtener el primer parcial. En el game siguiente "los Bigotes" exhibieron un notable aplomo y cerraron, no sin algún susto, un primer set muy reñido, en el que la balanza se inclinó a su favor por las pequeñas cosas, sobre todo en términos de serenidad para jugar con más calma algunos puntos clave.
Con la primera manga adentro, el desafío de Queimaliños y Avellaneda era no relajarse y establecer condiciones desde el vamos. Sin embargo, en el primer game Fede y Pablo parecían estar indemnes desde lo mental y siguieron jugando a buen ritmo, evitando cualquier opción de quiebre temprano. La clave parecía estar en los globos a las espaldas de Avellaneda, jugada que les permitía obtener buenos réditos. A su vez, la pesadez del clima ambiente se hacía sentir y entró a tallar en el desarrollo quién tendría más resto para la recta final. La respuesta llegó rápido: Con un ráfaga de tres games ganados en forma consecutiva, Miguel y Diego dieron vuelta el marcador y quedaron 3-1 adelante. Todo en base a un Queimaliños mucho más fino, efectivo, preciso y atento que en el primer set. Lo que vino después fue, simplemente, el trabajo paciente de hormiga de mantener el servicio y no gastar energías innecesarias en games de saques rivales inexorablemente perdidos. Así fue como, en medio de muchos puntos intensos y jugados con gran calidad también, el curso del segundo parcial no se alteró y con la simple receta de mantener su saque intacto, Big Maq y Bigote liquidaron el pleito con otro 6-4 en el segundo set que les dio una esforzada, pero merecida victoria.
La gran victoria lo dejó nuevamente puntero a Queimaliños, gracias a una ligera ventaja en el ratio 1 de desempate sobre Francisco Seguí. Claro que para quedarse con el bicampeonato, necesita que el marplatense no sume más puntos que él en el último juego. Solo una derrota o un empate con tie-advantage perdido lo privarían de obtener la doble corona. Fullana, por su parte, dejó escapar la gran oportunidad de cortarse arriba con un par de puntos de distancia y deberá conformarse con ser partenaire de Fran, aspirando como máximo a un segundo puesto. Para Avellaneda, esta victoria significó cerrar muy bien el año para lo mal que venía, ya que fue su tercer halago en los últimos cuatro juegos y le quedó el consuelo de haber superado los 30 puntos. Sela, en tanto, ratificó que con Pablo no hace buena dupla (de cinco que jugaron perdieron cuatro y apenas empataron uno, por lo que no conocen la victoria juntos) pero pese a la derrota evitó quedar último ya que su mejor ratio 1 le posibilitó permanecer por arriba de Folch pese a tener la misma cantidad de puntos. Eso sí, si mantiene esta forma de juego de los últimos partidos, seguramente el año próximo debería tener resultados mucho mejores.
Lo que se viene entonces, es el Capítulo Final de este apasionante EM Paddle Tour 2012. Como no podía ser de otra manera, la temporada se cerrará con un espectacular encuentro para alquilar balcones: Queimaliños-Lapalma (ahora sí, parece que jugarán juntos estas dos experimentadas potencias) contra Seguí-Fullana (un tándem que está invicto y promete sacar toda la garra de su juventud). Una batalla sin cuartel en la que Big Maq buscará retener la corona y evitar que el joven crédito de Mar del Plata lo desbanque. Hagan sus apuestas señores, que la pelota amarilla ya está rebotando en el cemento...
El primer set arrancó parejo, incluso con algunos quiebres inesperados por bando. De hecho, Miguel perdió su saque en el primer juego de servicio del que dispuso, algo llamativo considerando que suele ser una de las armas más eficientes de su juego. Pero evidentemente eso estaba vinculado a cierta falta de focalización en el juego, ya que también en los peloteos terminaba fallando derechas que habitualmente no yerra o voleas que en general termina con acierto. Del otro lado, Fede seguía mostrando su versión "modosita", es decir, jugando con mucha más calma y tranquilidad, pero sin perder la agresividad de los golpes. A su vez, Fullana trataba de hacer gala de sus buenos movimientos en la red, algo que buscaba equiparar Bigote del otro lado.
El nivel de intensidad seguía en alza y parecía que ninguna de las dos parejas estaba dispuesta a aflojar. Sin embargo, BigMaq y su compañero parecieron sacar una pequeña ventaja cuando quebraron nuevamente y establecieron una ventaja de 4-2. No obstante, Avellaneda tuvo un game de saque un poco flojo y sumado a algunos errores no forzados más el buen juego de la pareja rival, pronto el marcador volvió a estar igualado en 4 por bando. Llegó entonces el que, a la postre, sería el crítico noveno game. Con Sela al saque, el campeón defensor pareció entender que no podía dejar escapar la chance de la victoria y repuntó ostensiblemente, jugando de manera mucho más cerebral. A partir de esa levantada y la consistencia de Avellaneda para aguantar los peloteos, fue cuestión de paciencia hasta forzar la equivocación de, sobre todo, Pablo, para conseguir un nuevo quiebre de servicio y quedar a las puertas de obtener el primer parcial. En el game siguiente "los Bigotes" exhibieron un notable aplomo y cerraron, no sin algún susto, un primer set muy reñido, en el que la balanza se inclinó a su favor por las pequeñas cosas, sobre todo en términos de serenidad para jugar con más calma algunos puntos clave.
Con la primera manga adentro, el desafío de Queimaliños y Avellaneda era no relajarse y establecer condiciones desde el vamos. Sin embargo, en el primer game Fede y Pablo parecían estar indemnes desde lo mental y siguieron jugando a buen ritmo, evitando cualquier opción de quiebre temprano. La clave parecía estar en los globos a las espaldas de Avellaneda, jugada que les permitía obtener buenos réditos. A su vez, la pesadez del clima ambiente se hacía sentir y entró a tallar en el desarrollo quién tendría más resto para la recta final. La respuesta llegó rápido: Con un ráfaga de tres games ganados en forma consecutiva, Miguel y Diego dieron vuelta el marcador y quedaron 3-1 adelante. Todo en base a un Queimaliños mucho más fino, efectivo, preciso y atento que en el primer set. Lo que vino después fue, simplemente, el trabajo paciente de hormiga de mantener el servicio y no gastar energías innecesarias en games de saques rivales inexorablemente perdidos. Así fue como, en medio de muchos puntos intensos y jugados con gran calidad también, el curso del segundo parcial no se alteró y con la simple receta de mantener su saque intacto, Big Maq y Bigote liquidaron el pleito con otro 6-4 en el segundo set que les dio una esforzada, pero merecida victoria.
La gran victoria lo dejó nuevamente puntero a Queimaliños, gracias a una ligera ventaja en el ratio 1 de desempate sobre Francisco Seguí. Claro que para quedarse con el bicampeonato, necesita que el marplatense no sume más puntos que él en el último juego. Solo una derrota o un empate con tie-advantage perdido lo privarían de obtener la doble corona. Fullana, por su parte, dejó escapar la gran oportunidad de cortarse arriba con un par de puntos de distancia y deberá conformarse con ser partenaire de Fran, aspirando como máximo a un segundo puesto. Para Avellaneda, esta victoria significó cerrar muy bien el año para lo mal que venía, ya que fue su tercer halago en los últimos cuatro juegos y le quedó el consuelo de haber superado los 30 puntos. Sela, en tanto, ratificó que con Pablo no hace buena dupla (de cinco que jugaron perdieron cuatro y apenas empataron uno, por lo que no conocen la victoria juntos) pero pese a la derrota evitó quedar último ya que su mejor ratio 1 le posibilitó permanecer por arriba de Folch pese a tener la misma cantidad de puntos. Eso sí, si mantiene esta forma de juego de los últimos partidos, seguramente el año próximo debería tener resultados mucho mejores.
Lo que se viene entonces, es el Capítulo Final de este apasionante EM Paddle Tour 2012. Como no podía ser de otra manera, la temporada se cerrará con un espectacular encuentro para alquilar balcones: Queimaliños-Lapalma (ahora sí, parece que jugarán juntos estas dos experimentadas potencias) contra Seguí-Fullana (un tándem que está invicto y promete sacar toda la garra de su juventud). Una batalla sin cuartel en la que Big Maq buscará retener la corona y evitar que el joven crédito de Mar del Plata lo desbanque. Hagan sus apuestas señores, que la pelota amarilla ya está rebotando en el cemento...
domingo, 2 de diciembre de 2012
SINTESIS DEL MATCH
La actividad del EM Paddle Tour no se detiene, aunque ahora ya se sabe oficialmente cuál será la fecha del último partido "oficial" del año: 20 de Diciembre. Ese día se dará cierre al campeonato y ya fue establecido de común acuerdo entre todos los players integrantes del circuito que en esa jornada, de ser posible, se dispute un partido que involucrará a los cuatro jugadores con chances de campeonar este año: Francisco Seguí, Pablo Fullana, Roberto Lapalma y Miguel Queimaliños. Cómo se cruzarán las parejas será determinado por lo que ocurre en los dos encuentros previos que se llevarán a cabo el 6 y el 13 de Diciembre.
Más allá del futuro, el presente indica que el pasado jueves se disputó la jornada número 41 del circuito y la gran noticia fue el regreso al cemento de Slice del señor Roberto Lapalma. Después de casi un mes ausente (su último match había sido el 1 de Noviembre) a raíz de las vacaciones que se tomó para ir a desafiar a la naturaleza (más precisamente surcando montañas), volvió a la actividad y a juzgar por su rendimiento, no se le notó la falta de continuidad. Pero si hubo alguien que sorprendió con su desempeño sobre el cemento azul Francia (tal vez algo subido de tono) de la cancha de Once, ese fue Federico Sela. Más allá de que sus chances de ganar estaban potenciadas de antemano por la pareja que se encontraba en frente (Avellaneda-Folch, estadísticamente una de las peores parejas del circuito), con su rendimiento disipó cualquier tipo de dudas en términos de merecimiento y justicia.
El primer set arrancó con una tendencia rara. Empezaron mejor Fede y Roberto, jugando mucho más precisos y aprovechando las habituales lagunas de Folch, que ni siquiera pudo sostener su saque de arranque. Sin embargo, a partir del buen trabajo de Avellaneda sosteniendo a su compañero de equipo y la repuntada del propio Yogi, empezaron a tomar control de la red, le generaron cierto apuro a Sela (lo que lo llevaba a cometer errores no forzados de impaciente) y con esa estrategia pasaron al frente por 3-2. Sin embargo, lo que vino después fue el show de Míster Sela. Como si se hubiese tomado un dosis extrema de Valium, el hombre que vive a metros del estadio empezó a sentirse literalmente como si estuviera jugando en el patio de su casa. Así fue que empezó a tirar una serie de sutilezas que nunca se le había visto hacer a lo largo de toda la temporada. Encima, a medida que le iban saliendo una detrás de otra, su confianza se agigantaba hasta tornarlo una máquina de jugar que parecía que no podía errar un tiro. Si a eso sumamos que en el séptimo game (habitualmente crítico), Avellaneda aflojó con su servicio y le dio la chance a sus adversarios de quebrar, lo que vino después fue un desenlace sumamente previsible en el que Roberto mejoró su saque, logró mantenerlo y posteriormente con su despliegue sumado a las increíbles definiciones de Sela, no hicieron más que ponerle la rubrica con un sólido 6-3 a su favor.
Semejante golpe anímico fue un mazazo para las aspiraciones de la dupla integrada por Yogi y Bigote. Folch erraba pelotas increíbles e insistía con toques sutiles que siempre terminaban contra el alambre. Avellaneda, a su vez, corría por todos lados pero el desánimo y el desgaste físico le hicieron perder precisión y consistencia, con lo cual su juego también se fue diluyendo. Del otro lado, encima, a Fede le seguían saliendo todas (un par de paralelos de revés o globos inverosímiles bastaban como muestra) y esa irradiación positiva también se la contagió Lapalma, que castigaba con su drive o colocando unas voleas increíbles. Así, el marcador se puso 4-1 a favor de Sela y compañía, que en ese instante sufrieron el único cimbronazo de la segunda manga. Con Fede al saque, Avellaneda y Folch recuperaron algo de compostura lo que les permitió definir algunos puntos que hasta ahí venían desfavorables y consiguieron un impensado quiebre. No obstante, en el game siguiente volvió a fracasar Diego con su servicio (qué diferencia hace en su juego el sacar bien o mal y qué lástima que empiece a variar tarde cuando ve que una estrategia de saque no le funciona) y eso significó la sentencia de muerte para una dupla que si ya desde el vamos tenía pocas esperanzas, después del octavo game del primer parcial las dejó escapar a todas. El score final para ese segundo set fue 6-2 y un resonante triunfo cuyo aspecto más destacable fue el ver a Federico Sela jugando, por lejos, su mejor partido del 2012.
Con este resultado, Roberto Lapalma volvió a meterse en la conversación seria por el título al lograr encadenar dos victorias consecutivas después de varios meses. Ahora comparte el tercer lugar con Queimaliños (aunque lo supera por tener mejor ratio de desempate), pero tiene muy buenas posibilidades de aspirar al campeonato si consigue un triunfo en su próximo partido. Para Sela, en tanto, la victoria significó romper un racha nefasta de 4 caídas sucesivas y volver a ganar tras casi dos meses (la última vez había sido el 4 de Octubre, justamente también jugando con Lapalma). Diego Avellaneda, en tanto, sigue sumido en la irregularidad que lo caracterizó a lo largo de toda la temporada y volvió a quedarse a las puertas de conseguir su primera serie de 3 triunfos en línea (como en principio le queda un sólo partido por jugar, está claro que no será posible que lo logre). Además, ratificó que con Folch no le pueden ganar a nadie, ya que es la séptima vez que juegan juntos y apenas cosecharon 1 empate (el resto, derrotas). Por último, Rodrigo Folch volvió a caer al último lugar de la tabla de posiciones tras varias semanas fuera de él y en eso mucho tiene que ver que ésta fue su tercera derrota al hilo. Todavía, en principio, le quedan dos duelos más contra Sela para tratar de escapar de ese ingrato último puesto (encima, todavía no confirmó su participación para el 2013, por lo que si se va a despedir del circuito, estaría bueno que lo haga dejando una imagen no tan pobre).
Lo que se viene en el futuro inmediato del EM Paddle Tour 2012 es un partido no apto para cardíacos. Se enfrentan parte de los extremos de la tabla. Por un lado, Roberto Lapalma buscará seguir subiendo y para eso deberá superar a, quizá, el más difícil de los escollos: Miguel Queimaliños, el campeón defensor. Junto a Roberto esta esta vez estará Rodrigo Folch, quien tiene una oportunidad inmejorable para salir del último puesto contra Federico Sela, quien será compañero de Big Maq. A no perderse estas tres últimas jornadas del circuito estimados seguidores, porque casi todos los Titanes del Cemento se juegan por algo en lo poco que resta.
Más allá del futuro, el presente indica que el pasado jueves se disputó la jornada número 41 del circuito y la gran noticia fue el regreso al cemento de Slice del señor Roberto Lapalma. Después de casi un mes ausente (su último match había sido el 1 de Noviembre) a raíz de las vacaciones que se tomó para ir a desafiar a la naturaleza (más precisamente surcando montañas), volvió a la actividad y a juzgar por su rendimiento, no se le notó la falta de continuidad. Pero si hubo alguien que sorprendió con su desempeño sobre el cemento azul Francia (tal vez algo subido de tono) de la cancha de Once, ese fue Federico Sela. Más allá de que sus chances de ganar estaban potenciadas de antemano por la pareja que se encontraba en frente (Avellaneda-Folch, estadísticamente una de las peores parejas del circuito), con su rendimiento disipó cualquier tipo de dudas en términos de merecimiento y justicia.
El primer set arrancó con una tendencia rara. Empezaron mejor Fede y Roberto, jugando mucho más precisos y aprovechando las habituales lagunas de Folch, que ni siquiera pudo sostener su saque de arranque. Sin embargo, a partir del buen trabajo de Avellaneda sosteniendo a su compañero de equipo y la repuntada del propio Yogi, empezaron a tomar control de la red, le generaron cierto apuro a Sela (lo que lo llevaba a cometer errores no forzados de impaciente) y con esa estrategia pasaron al frente por 3-2. Sin embargo, lo que vino después fue el show de Míster Sela. Como si se hubiese tomado un dosis extrema de Valium, el hombre que vive a metros del estadio empezó a sentirse literalmente como si estuviera jugando en el patio de su casa. Así fue que empezó a tirar una serie de sutilezas que nunca se le había visto hacer a lo largo de toda la temporada. Encima, a medida que le iban saliendo una detrás de otra, su confianza se agigantaba hasta tornarlo una máquina de jugar que parecía que no podía errar un tiro. Si a eso sumamos que en el séptimo game (habitualmente crítico), Avellaneda aflojó con su servicio y le dio la chance a sus adversarios de quebrar, lo que vino después fue un desenlace sumamente previsible en el que Roberto mejoró su saque, logró mantenerlo y posteriormente con su despliegue sumado a las increíbles definiciones de Sela, no hicieron más que ponerle la rubrica con un sólido 6-3 a su favor.
Semejante golpe anímico fue un mazazo para las aspiraciones de la dupla integrada por Yogi y Bigote. Folch erraba pelotas increíbles e insistía con toques sutiles que siempre terminaban contra el alambre. Avellaneda, a su vez, corría por todos lados pero el desánimo y el desgaste físico le hicieron perder precisión y consistencia, con lo cual su juego también se fue diluyendo. Del otro lado, encima, a Fede le seguían saliendo todas (un par de paralelos de revés o globos inverosímiles bastaban como muestra) y esa irradiación positiva también se la contagió Lapalma, que castigaba con su drive o colocando unas voleas increíbles. Así, el marcador se puso 4-1 a favor de Sela y compañía, que en ese instante sufrieron el único cimbronazo de la segunda manga. Con Fede al saque, Avellaneda y Folch recuperaron algo de compostura lo que les permitió definir algunos puntos que hasta ahí venían desfavorables y consiguieron un impensado quiebre. No obstante, en el game siguiente volvió a fracasar Diego con su servicio (qué diferencia hace en su juego el sacar bien o mal y qué lástima que empiece a variar tarde cuando ve que una estrategia de saque no le funciona) y eso significó la sentencia de muerte para una dupla que si ya desde el vamos tenía pocas esperanzas, después del octavo game del primer parcial las dejó escapar a todas. El score final para ese segundo set fue 6-2 y un resonante triunfo cuyo aspecto más destacable fue el ver a Federico Sela jugando, por lejos, su mejor partido del 2012.
Con este resultado, Roberto Lapalma volvió a meterse en la conversación seria por el título al lograr encadenar dos victorias consecutivas después de varios meses. Ahora comparte el tercer lugar con Queimaliños (aunque lo supera por tener mejor ratio de desempate), pero tiene muy buenas posibilidades de aspirar al campeonato si consigue un triunfo en su próximo partido. Para Sela, en tanto, la victoria significó romper un racha nefasta de 4 caídas sucesivas y volver a ganar tras casi dos meses (la última vez había sido el 4 de Octubre, justamente también jugando con Lapalma). Diego Avellaneda, en tanto, sigue sumido en la irregularidad que lo caracterizó a lo largo de toda la temporada y volvió a quedarse a las puertas de conseguir su primera serie de 3 triunfos en línea (como en principio le queda un sólo partido por jugar, está claro que no será posible que lo logre). Además, ratificó que con Folch no le pueden ganar a nadie, ya que es la séptima vez que juegan juntos y apenas cosecharon 1 empate (el resto, derrotas). Por último, Rodrigo Folch volvió a caer al último lugar de la tabla de posiciones tras varias semanas fuera de él y en eso mucho tiene que ver que ésta fue su tercera derrota al hilo. Todavía, en principio, le quedan dos duelos más contra Sela para tratar de escapar de ese ingrato último puesto (encima, todavía no confirmó su participación para el 2013, por lo que si se va a despedir del circuito, estaría bueno que lo haga dejando una imagen no tan pobre).
Lo que se viene en el futuro inmediato del EM Paddle Tour 2012 es un partido no apto para cardíacos. Se enfrentan parte de los extremos de la tabla. Por un lado, Roberto Lapalma buscará seguir subiendo y para eso deberá superar a, quizá, el más difícil de los escollos: Miguel Queimaliños, el campeón defensor. Junto a Roberto esta esta vez estará Rodrigo Folch, quien tiene una oportunidad inmejorable para salir del último puesto contra Federico Sela, quien será compañero de Big Maq. A no perderse estas tres últimas jornadas del circuito estimados seguidores, porque casi todos los Titanes del Cemento se juegan por algo en lo poco que resta.
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