En la previa el encuentro correspondiente a la semana 37 del EM Paddle Tour 2012 se presentaba como una prueba de fuego para el joven Francisco Seguí, en referencia a sus aspiraciones de campeón. Si quería ratificar que está en condiciones de destronar al campeón vigente, Miguel Queimaliños, debía superar el reto de llevarse tres puntos en pareja con Rodrigo Folch, uno de los jugadores más irregulares del circuito. Del otro lado, había una dupla que está lejos de sus momentos de esplendor: Diego Avellaneda y Federico Sela. Sin embargo, para ambos representaba una buena oportunidad para recuperarse y tratar de hacer borrón y cuenta nueva.
El comienzo del match fue sumamente favorable a Bigote y Tamagochi, quienes arrancaron jugando con más confianza que sus adversarios. Pese a eso, en los primeros cuatro puntos cada jugador logró mantener su saque sin mayores inconvenientes. El punto de quiebre de ese primer parcial fue el quinto game, cuando a fuerza de buena defensa y aprovechando los errores no forzados de Francisco y Rodrigo, quebraron el servicio de Yogi. Con ese 3-2 a favor, se desmoronó Folch anímicamente y se crecieron Avellaneda y Sela, tomando las riendas del desarrollo del juego y presionando mucho en la red, buscando definir los puntos con voleas categóricas y atacando en cada oportunidad que se les presentaba. Así, en un abrir y cerrar de ojos, tomaron ventaja de 5-2 y todo parecía indicar que el cierre del set sería un trámite. Sin embargo, Francisco comenzó a machacar seriamente con su servicio y, fundamentalmente, empezó a adoptar una postura más agresiva en la cancha, tomando la iniciativa. De esa forma, pudo forzar un rompimiento sobre el saque de Fede y la cosa se puso 5-4, generando cierta incertidumbre en quienes llevaban las riendas del resultado. Pero Folch todavía no se había recuperado completamente ni había entrado en sintonía, por lo que un par de saques flojos de su parte posibilitaron cómodas devoluciones del otro lado que forzaron la marcha del punto y los obligaron a él y a Fran a equivocarse, cediendo de esa forma el primer set por 6-4.
A pesar del marcador, ya se percibía en el ambiente un fuerte cambio de tendencia en el rumbo del juego. Ni Sela ni Avellaneda estaban tan cómodos como al comienzo, ni Seguí tan dubitativo. Faltaba que Folch hiciera el click y se pusiera a la altura de su compañero. Cuando eso sucedió, no hubo vuelta atrás. Una vez que Rodrigo empezó a jugar con confianza y paralelamente, ganando en precisión, la historia del partido se volcó decididamente a favor del marplatense y compañía. Además, aprovecharon el bajón de Avellaneda que jugó uno de sus peores partidos en los últimos dos meses y eso se vio reflejado en el notable bajón que tuvo con su servicio, no pudiendo sostenerlo jamás en el segundo set. Así, con una rágafa de paddle increíble y un concierto de errores no forzados del otro, Folch y Seguí barrieron a sus rivales y se quedaron tranquilamente con la segunda con un categórico 6-2.
Para el tercer set estaba claro que unos y otros se encontraban en situaciones sumamente disimiles más allá de que el marcador indicara cierta paridad en un set por bando. Francisco y Rodrigo jugaban cada vez mejor, mientras que Avellaneda jugaba cada vez peor y encima Sela se agotaba físicamente y empezaba a perder la paciencia, tirando misiles toma-hawk que iban sin escalas hacia la pared. Ante ese panorama, estaba claro que si Seguí y Folch conseguían el primer quiebre, iban a tener el match en sus bolsillos, ya que del otro lado no se vislumbraba capacidad alguna de reacción. Y así fue como sucedió: Avellaneda cedió nuevamente su servicio y a partir de allí ya no quedó mucho más lugar para la discusión. En el 5-4 alguno pensó que podía darse una suerte de milagro, pero Francisco tuvo otro game de saque impecable (como a lo largo de todo la tarde, lo que demuestra que si mantuviera esa consistencia en el saque, sería casi imbatible) y no dio lugar para ninguna chance de quiebre, al igual que en todo el resto del match. Con esa autoridad selló el 6-4 final que les dio el triunfo a él y a Yogi, su compañero de turno.
Con este resultado, Francisco acumuló su segundo triunfo en serie y se subió a la cima del campeonato con la misma cantidad de puntos que Big Maq, pero con una ligera diferencia a favor en los ratios de desempate. Además, se convirtió en el player que tiene el mejor récord jugando con Folch, ya que ganó 3 de 4 en pareja con Yogi. Para Rodrigo la victoria implicó su segunda en forma consecutiva, hecho que ocurre por segunda vez en el año (la otra había sido cuando regresó tras una larga inactividad de varias semanas) y, adicionalmente, le permite ilusionarse ya no sólo con escapar del fondo, sino de trepar un poco más y darle alcance a Bigote en la tabla. Justamente Avellaneda atraviesa su período más aciago del año, ya que cayó por tercera vez al hilo y ya acumula seis sin halagos (1 empate y 5 derrotas). Pero lo más preocupante, es que encima esta vez jugó mal, con lo que la caída es aún más dolorosa. Para Sela representó un mal paso y le está costando enhebrar triunfos de corrido, lo que provocó que haya caído a la última posición, superado por Folch.
Se vienen los últimos dos meses de la temporada. Todavía hay mucha tela para cortar bajo el techo de Slice paddle. La última palabra está lejos de estar dicha y cualquier cosa puede suceder de acá hasta fin de año. Porque así de apasionante y disputado es este EM Paddle Tour que Jueves a Jueves protagonizan los Titanes del Cemento.
domingo, 28 de octubre de 2012
domingo, 21 de octubre de 2012
SINTESIS DEL MATCH
Generalmente en estas líneas se suele elogiar el gran nivel de juego que se observa cada semana en el EM Paddle Tour. Normalmente salen partidos sumamente disputados y parejos, donde los Titanes del Cemento exhiben sus habilidades en gran forma. Sin embargo, en esta oportunidad se dio uno de los partidos más flojos de la temporada, a juzgar por el testimonio de varios de los protagonistas y a a la luz del resultados y los vaivenes del juego.
La gran expectativa en la previa estaba dada por saber si Miguel Queimaliños, el campeón defensor, iba a poder sostener la punta en compañía de Rodrigo Folch, hasta ahora el jugador con peor rendimiento del certamen. Por otro lado, los vericuetos del sistema de armado de partidos volvían a emparejar a Federico Sela con Roberto Lapalma, quienes en su último partido juntos se habían sacado unas cuantas chispas y era un incógnita saber cómo iban a funcionar en esta ocasión.
El primer set fue parejo pero no por lo bien disputado, sino simplemente porque los defectos superaban a las virtudes y la mayoría de los jugadores exhibían una alarmante irregularidad. De hecho, esa tendencia se repetiría a lo largo de todo el encuentro y solo Big Maq lograría sostener un nivel de juego regular a lo largo de toda la tarde noche en Slice Paddle. Afortunadamente para sus aspiraciones, ya que Yogi lucía ausente, en una de sus habituales "escapadas mentales" en las que se pone a pensar en sacar fotos de mariposas (porque el tipo no las caza, las fotografía). Entonces simplemente se limitaba a acompañar con poco juego, sin descollar con sus tiros "corrugados". Del otro lado de la red, en tanto, se observaba a un Roberto tímido, incómodo con su saque y no muy activo en ataque, con demasiada pasividad para jugar. Mientras que Sela se debatía en una lucha interna por su falta de precisión para cerrar las jugadas, alternando buenas y malas. En ese contexto de medianía paddlelística, quedaba claro que quien marcara la primera diferencia se haría del parcial. Y fueron Miguel y Rodrigo quienes consiguieron ese quiebre para establecer esa ínfima ventaja y finalmente quedarse con el primer set por 6-4.
El desenlace de la primera manga significaría, a su vez, un punto de inflexión en el desarrollo del cotejo, ya que a partir de ahí Lapalma y Sela se desdibujaron completamente. Perdieron todo espíritu competitivo, dejaron de hacer lo poco bueno que estaban haciendo y se entregaron mansamente a los designios de sus adversarios. Para colmo, del otro lado Folch estuvo un poco más participativo (no mucho, pero lo suficiente como para sumar algo más que en el primer parcial) y la derecha de Miguel comenzó a correr con mucha más fluidez, lo que le permitió castigar a fondo con ese golpe y encadenar una gran serie de winners que dejaron sin posibilidades de defensa a sus oponentes. Ante ese panorama, no resultó para nada extraño que en un abrir y cerrar de ojos tomaran una apabullante ventaja de 5-1. Eso sí, les costó un poco cerrar la historia, ya que entre cierto relajo y que Lapalma y Sela esbozaron una tibia reacción (seguramente por el hecho de tener menos presión ya que a esa altura no tenían nada que perder), el marcador se puso 5-3 y se generó algo de incertidumbre sobre el desenlace del encuentro. Pero enseguida Queimaliños puso las cosas en su lugar, jugó un game impecable para definir la historia y sellar el 6-3 que les permitió a él y a Folch llevarse la victoria y los tres puntos a casa. Sin brillar ni jugar demasiado bien, pero con la consistencia suficiente como para aprovechar sus momentos y la pálida performance de sus oponentes. Desde lo técnico, apenas se pueden destacar un par de jugadas: Un paralelo impecable de Fede a Miguel que lo dejó haciendo la estatua y la subsiguiente respuesta en sentido inverso, con Miguel tirando un drop shot cortísimo e inalcanzable que casi lo deja a Fede dándose de trompa contra la red.
Con ese resultado, se acrecientan las chances de Big Maq de soñar con el bicampeonato. No solo porque ahora disfruta de la punta en soledad, sino porque se encuentra atravesando una de sus mejores rachas del año: Lleva cinco partidos sin conocer la derrota, con cuatro victorias (tres consecutivas) y un empate. Para Yogi significó su segunda victoria en los últimos tres partidos y ponerse nuevamente en la línea de Sela, en esa encarnizada batalla por escapar del oprobio que implica estar en el último lugar de la tabla. Federico, a su vez, no cesa de alterna victorias y derrotas lo que le impide despegarse definitivamente del sótano de las posiciones. Algo similar le ocurre a Lapalma, que no logra encadenar victorias consecutivas en los últimos cinco partidos (gana y pierde, gana y pierde) y lentamente empieza a alejarse de lo más alto, ya que permanece en el cuarto lugar y ahora a seis unidades de la cima.
Lo que se viene en el futuro del EM Paddle Tour 2012 es un duelo con más implicancias en la parte baja del campeonato que en torno al liderazgo. Deberían volver a verse las caras (si todos están disponibles), frente a frente, Federico Sela y Rodrigo Folch, en un nuevo capítulo de esta lucha apasionante por evitar ser "cola de perro". Junto a "Tamagochi" jugará Diego Avellaneda, que tampoco puede relajarse en exceso porque su actual mala racha los tiene apenas a un par de escalones de distancia del fondo. Mientras que Yogi hará tándem con el marplatense Francisco Seguí, el único de los cuatro que tiene aspiraciones de ir a por el título.
No obstante, imperdible, y ojalá que con un mejor despliegue desde el nivel de juego, algo que por suerte ha sido la característica prevaleciente a lo largo de toda la temporada.
La gran expectativa en la previa estaba dada por saber si Miguel Queimaliños, el campeón defensor, iba a poder sostener la punta en compañía de Rodrigo Folch, hasta ahora el jugador con peor rendimiento del certamen. Por otro lado, los vericuetos del sistema de armado de partidos volvían a emparejar a Federico Sela con Roberto Lapalma, quienes en su último partido juntos se habían sacado unas cuantas chispas y era un incógnita saber cómo iban a funcionar en esta ocasión.
El primer set fue parejo pero no por lo bien disputado, sino simplemente porque los defectos superaban a las virtudes y la mayoría de los jugadores exhibían una alarmante irregularidad. De hecho, esa tendencia se repetiría a lo largo de todo el encuentro y solo Big Maq lograría sostener un nivel de juego regular a lo largo de toda la tarde noche en Slice Paddle. Afortunadamente para sus aspiraciones, ya que Yogi lucía ausente, en una de sus habituales "escapadas mentales" en las que se pone a pensar en sacar fotos de mariposas (porque el tipo no las caza, las fotografía). Entonces simplemente se limitaba a acompañar con poco juego, sin descollar con sus tiros "corrugados". Del otro lado de la red, en tanto, se observaba a un Roberto tímido, incómodo con su saque y no muy activo en ataque, con demasiada pasividad para jugar. Mientras que Sela se debatía en una lucha interna por su falta de precisión para cerrar las jugadas, alternando buenas y malas. En ese contexto de medianía paddlelística, quedaba claro que quien marcara la primera diferencia se haría del parcial. Y fueron Miguel y Rodrigo quienes consiguieron ese quiebre para establecer esa ínfima ventaja y finalmente quedarse con el primer set por 6-4.
El desenlace de la primera manga significaría, a su vez, un punto de inflexión en el desarrollo del cotejo, ya que a partir de ahí Lapalma y Sela se desdibujaron completamente. Perdieron todo espíritu competitivo, dejaron de hacer lo poco bueno que estaban haciendo y se entregaron mansamente a los designios de sus adversarios. Para colmo, del otro lado Folch estuvo un poco más participativo (no mucho, pero lo suficiente como para sumar algo más que en el primer parcial) y la derecha de Miguel comenzó a correr con mucha más fluidez, lo que le permitió castigar a fondo con ese golpe y encadenar una gran serie de winners que dejaron sin posibilidades de defensa a sus oponentes. Ante ese panorama, no resultó para nada extraño que en un abrir y cerrar de ojos tomaran una apabullante ventaja de 5-1. Eso sí, les costó un poco cerrar la historia, ya que entre cierto relajo y que Lapalma y Sela esbozaron una tibia reacción (seguramente por el hecho de tener menos presión ya que a esa altura no tenían nada que perder), el marcador se puso 5-3 y se generó algo de incertidumbre sobre el desenlace del encuentro. Pero enseguida Queimaliños puso las cosas en su lugar, jugó un game impecable para definir la historia y sellar el 6-3 que les permitió a él y a Folch llevarse la victoria y los tres puntos a casa. Sin brillar ni jugar demasiado bien, pero con la consistencia suficiente como para aprovechar sus momentos y la pálida performance de sus oponentes. Desde lo técnico, apenas se pueden destacar un par de jugadas: Un paralelo impecable de Fede a Miguel que lo dejó haciendo la estatua y la subsiguiente respuesta en sentido inverso, con Miguel tirando un drop shot cortísimo e inalcanzable que casi lo deja a Fede dándose de trompa contra la red.
Lo que se viene en el futuro del EM Paddle Tour 2012 es un duelo con más implicancias en la parte baja del campeonato que en torno al liderazgo. Deberían volver a verse las caras (si todos están disponibles), frente a frente, Federico Sela y Rodrigo Folch, en un nuevo capítulo de esta lucha apasionante por evitar ser "cola de perro". Junto a "Tamagochi" jugará Diego Avellaneda, que tampoco puede relajarse en exceso porque su actual mala racha los tiene apenas a un par de escalones de distancia del fondo. Mientras que Yogi hará tándem con el marplatense Francisco Seguí, el único de los cuatro que tiene aspiraciones de ir a por el título.
No obstante, imperdible, y ojalá que con un mejor despliegue desde el nivel de juego, algo que por suerte ha sido la característica prevaleciente a lo largo de toda la temporada.
sábado, 13 de octubre de 2012
SINTESIS DEL MATCH
Por más que suene repetitivo hasta el cansancio, deben existir pocos eventos deportivos tan competitivos como el EM Paddle Tour 2012. Las cambiantes alternativas en la cima del campeonato no cesan y semana a semana se pueden observar nuevos líderes, márgenes más estrechos de diferencia entre quienes ocupan los primeros peldaños y, encima, partidos sumamente cerrados tanto en el juego como en el score.
En esta oportunidad la inesperada ausencia de Sela (que si se sigue bajando de partidos no va a llegar a ponerse al día antes del final de la temporada) cambió el escenario y la entrada de Pablo Fullana hizo que él jugara en dupla con Diego Avellaneda, al tiempo que Miguel Queimaliños pasó a jugar con Francisco Seguí.
En la previa, pintaba para partidazo. Y a juzgar por lo que se vio en Slice Paddle, no defraudaron. Claro que también contaron con un ingrediente especial que contribuyó y mucho a la dinámica del juego: Las nuevas pelotas Head que adquirió Avellaneda ese mismo día con los fondos acumulados en el "chanchito" de Folch.
El primer set empezó con dos jugadores muy afilados con sus saques: Tanto Big Maq como Bigote resolvían sus games de servicio con mucha autoridad. En tanto que a Francisco y a Pablo les costaba más encontrar el punto justo de sus saques. Por otra parte, a Queimaliños se lo vio con mucha precisión para jugar su derecha y sostuvo varios parciales en los que el joven marplatense no encontraba el punto justo y perdía la paciencia con facilidad, tirando pelotazos largos a la pared o voleando deficientemente pelotas accesibles. Del otro lado la situación se presentaba similar: Avellaneda defendiendo a pura garra y voleando con mucha eficiencia para sostener a su dubitativo compañero bahiense, que alternaba buenas y malas, sin poder encontrar la regularidad que lo suele caracterizar, sobre todo a la hora de jugar smashes ofensivos y defensivos. A tal punto se manifestaba la inestabilidad de Fullana, que fue el primer jugador en ceder su saque. Producto de un puñado de buenas devoluciones cruzadas del campeón reinante y con Seguí empezando a encontrar el punto justo de su revés, ambos lograron quebrar el servicio del oriundo de Punta Alta y luego ratificaron el quiebre para pasar adelante en el marcador por 5-3. Generalmente, es difícil volver después de perder el "crítico" séptimo game y todo hacía pensar que en esta oportunidad no se daría la excepción. Sin embargo, Bigote tenía otros planes. Jamás bajó los brazos y logró contagiar a Fullana algo de esa energía para afrontar el tramo final del parcial. Jugando globos más precisos que incomodaban a Francisco y haciendo correr a Miguel de lado a lado, consiguieron romper el saque del lungo de Mar del Plata y posteriormente Avellaneda jugó otro impecable game de servicio para igualar el score a 5 por bando. Lo que seguiría sería más de lo mismo dentro de la tónica de un gran encuentro de paddle: Puntos jugados con muchísima intensidad, donde primaban los aciertos y los winners más que los errores no forzados o las equivocaciones. En ese contexto de tanta paridad, no fue fruto de la casualidad que la resolución del set se tuviera que dar en un tie-break. La muerte súbita arrancó mejor para Queimaliños y Seguí que rápidamente se pusieron 4-1 adelante. Pero Diego y Pablo siguieron peleando y tuvieron una gran oportunidad para recortar la distancia cuando se arrimaron a 5-3. Lamentablemente fallaron un punto que parecía resuelto a su favor y ya no hubo vuelta atrás. Fran liquidó con un par de impecables saques y con su experimentado compañero se llevaron la primera manga por 7-6 (7-3).
El arranque del segundo parcial no hizo más que ratificar que nadie se la iba a llevar de arriba y que el perdedor iba a pagar cara su derrota. Fullana levantó mucho el nivel de su saque y rápidamente con Avellaneda consiguieron quebrar el servicio de Francisco, luciendo mucho más concentrados que sus adversarios, que parecían algo relajados tras haberse llevado el primer set. Sin embargo, la clave para recuperarse la encontraron en dos factores: El impecable servicio de Miguel, que jamás dio el brazo a torcer cuando sacó y apenas concedió dos break points en todo el cotejo; y la paralela merma en el saque de Avellaneda, que careció de la efectividad que había mostrado hasta ahí con el primer saque y le posibilitó a Fran y a Big Maq lastimar con devoluciones mucho más cómodas ante reiterados segundos servicios de dudosa calidad. No obstante, las diferencias entre ambos equipos eran mínimas y los games empezaban a definirse en los pequeños detalles y a favor del jugador que tuviera una pizca más de lucidez a la hora de cerrar el punto. Un nuevo quiebre sobre el servicio de Avellaneda les permitió a Queimaliños y Seguí quedar a las puertas del triunfo. Con el 5-3 a favor, parecía asunto resuelto. Sin embargo, Pablo mantuvo la compostura con su saque, Diego recuperó la fortaleza en la red que había mostrado en el primer set y eso les permitió albergar una tenue esperanza al recortar la diferencia y quedar 5-4 abajo. ¿Se repetiría la historia del primer parcial, cuando habían levantado un resultado similar en contra? De ninguna manera, habrá pensado Seguí, ya que jugó su mejor game de saque de todo el partido y en un abrir y cerrar de ojos consiguió dejar a su dupla con un triple match point que cerrarían a la segunda oportunidad para sellar el definitivo 6-4 que los catapultó a un gran triunfo.
Con la victoria Miguel y Francisco se treparon a la punta del campeonato superando por apenas un punto a Pablo, todos con la misma cantidad de partidos disputados. Para Queimaliños, además, significó sumar su cuarto juego consecutivo sin derrotas, con 3 halagos y un empate. Seguí, en tanto, sigue alternando victorias y derrotas, aunque empieza a torcer su historial junto a Big Maq, ya que ganaron los dos últimos que jugaron juntos y ahora tienen un récord positivo de 3-2 como dupla. En tanto que Fullana sufrió su segunda derrota consecutiva, algo que no le ocurría desde Abril (en su defensa, hay que decir que le tocó justo jugar en forma sucesiva con los dos que más partidos perdieron en todo 2012: Folch y Avellaneda). Bigote, justamente, sigue sumergido en su aciaga temporada paddlelística y ahora acumula 5 encuentros sin conocer la victoria (un empate y cuatro caídas). Al menos le queda el consuelo de haber levantado muchísimo su nivel de juego en los últimos tres partidos, más allá de no poder cosechar una gran cantidad de puntos y resultados.
Lo que se viene en el EMPT 2012, de no mediar bajas inesperadas, es un gran desafío para el vigente campeón en su búsqueda del doblete: Tendrá que defender la flamante punta que alcanzó junto al colista Folch. Enfrente tendrá a la dupla Sela-Lapalma, que considerando lo que pasó en el último match que disputaron juntos, es de temer. ¿Por qué? Y, si ganaron aún cuando estuvieron a un par de palabras de terminar a las piñas, es de imaginar que en armonía pueden hacerlo mucho mejor. La mesa del buen paddle está servida, así que a disfrutar del excelente plato que seguramente brindarán los Titanes del Cemento como cada jueves.
En esta oportunidad la inesperada ausencia de Sela (que si se sigue bajando de partidos no va a llegar a ponerse al día antes del final de la temporada) cambió el escenario y la entrada de Pablo Fullana hizo que él jugara en dupla con Diego Avellaneda, al tiempo que Miguel Queimaliños pasó a jugar con Francisco Seguí.
En la previa, pintaba para partidazo. Y a juzgar por lo que se vio en Slice Paddle, no defraudaron. Claro que también contaron con un ingrediente especial que contribuyó y mucho a la dinámica del juego: Las nuevas pelotas Head que adquirió Avellaneda ese mismo día con los fondos acumulados en el "chanchito" de Folch.
El primer set empezó con dos jugadores muy afilados con sus saques: Tanto Big Maq como Bigote resolvían sus games de servicio con mucha autoridad. En tanto que a Francisco y a Pablo les costaba más encontrar el punto justo de sus saques. Por otra parte, a Queimaliños se lo vio con mucha precisión para jugar su derecha y sostuvo varios parciales en los que el joven marplatense no encontraba el punto justo y perdía la paciencia con facilidad, tirando pelotazos largos a la pared o voleando deficientemente pelotas accesibles. Del otro lado la situación se presentaba similar: Avellaneda defendiendo a pura garra y voleando con mucha eficiencia para sostener a su dubitativo compañero bahiense, que alternaba buenas y malas, sin poder encontrar la regularidad que lo suele caracterizar, sobre todo a la hora de jugar smashes ofensivos y defensivos. A tal punto se manifestaba la inestabilidad de Fullana, que fue el primer jugador en ceder su saque. Producto de un puñado de buenas devoluciones cruzadas del campeón reinante y con Seguí empezando a encontrar el punto justo de su revés, ambos lograron quebrar el servicio del oriundo de Punta Alta y luego ratificaron el quiebre para pasar adelante en el marcador por 5-3. Generalmente, es difícil volver después de perder el "crítico" séptimo game y todo hacía pensar que en esta oportunidad no se daría la excepción. Sin embargo, Bigote tenía otros planes. Jamás bajó los brazos y logró contagiar a Fullana algo de esa energía para afrontar el tramo final del parcial. Jugando globos más precisos que incomodaban a Francisco y haciendo correr a Miguel de lado a lado, consiguieron romper el saque del lungo de Mar del Plata y posteriormente Avellaneda jugó otro impecable game de servicio para igualar el score a 5 por bando. Lo que seguiría sería más de lo mismo dentro de la tónica de un gran encuentro de paddle: Puntos jugados con muchísima intensidad, donde primaban los aciertos y los winners más que los errores no forzados o las equivocaciones. En ese contexto de tanta paridad, no fue fruto de la casualidad que la resolución del set se tuviera que dar en un tie-break. La muerte súbita arrancó mejor para Queimaliños y Seguí que rápidamente se pusieron 4-1 adelante. Pero Diego y Pablo siguieron peleando y tuvieron una gran oportunidad para recortar la distancia cuando se arrimaron a 5-3. Lamentablemente fallaron un punto que parecía resuelto a su favor y ya no hubo vuelta atrás. Fran liquidó con un par de impecables saques y con su experimentado compañero se llevaron la primera manga por 7-6 (7-3).
El arranque del segundo parcial no hizo más que ratificar que nadie se la iba a llevar de arriba y que el perdedor iba a pagar cara su derrota. Fullana levantó mucho el nivel de su saque y rápidamente con Avellaneda consiguieron quebrar el servicio de Francisco, luciendo mucho más concentrados que sus adversarios, que parecían algo relajados tras haberse llevado el primer set. Sin embargo, la clave para recuperarse la encontraron en dos factores: El impecable servicio de Miguel, que jamás dio el brazo a torcer cuando sacó y apenas concedió dos break points en todo el cotejo; y la paralela merma en el saque de Avellaneda, que careció de la efectividad que había mostrado hasta ahí con el primer saque y le posibilitó a Fran y a Big Maq lastimar con devoluciones mucho más cómodas ante reiterados segundos servicios de dudosa calidad. No obstante, las diferencias entre ambos equipos eran mínimas y los games empezaban a definirse en los pequeños detalles y a favor del jugador que tuviera una pizca más de lucidez a la hora de cerrar el punto. Un nuevo quiebre sobre el servicio de Avellaneda les permitió a Queimaliños y Seguí quedar a las puertas del triunfo. Con el 5-3 a favor, parecía asunto resuelto. Sin embargo, Pablo mantuvo la compostura con su saque, Diego recuperó la fortaleza en la red que había mostrado en el primer set y eso les permitió albergar una tenue esperanza al recortar la diferencia y quedar 5-4 abajo. ¿Se repetiría la historia del primer parcial, cuando habían levantado un resultado similar en contra? De ninguna manera, habrá pensado Seguí, ya que jugó su mejor game de saque de todo el partido y en un abrir y cerrar de ojos consiguió dejar a su dupla con un triple match point que cerrarían a la segunda oportunidad para sellar el definitivo 6-4 que los catapultó a un gran triunfo.
Con la victoria Miguel y Francisco se treparon a la punta del campeonato superando por apenas un punto a Pablo, todos con la misma cantidad de partidos disputados. Para Queimaliños, además, significó sumar su cuarto juego consecutivo sin derrotas, con 3 halagos y un empate. Seguí, en tanto, sigue alternando victorias y derrotas, aunque empieza a torcer su historial junto a Big Maq, ya que ganaron los dos últimos que jugaron juntos y ahora tienen un récord positivo de 3-2 como dupla. En tanto que Fullana sufrió su segunda derrota consecutiva, algo que no le ocurría desde Abril (en su defensa, hay que decir que le tocó justo jugar en forma sucesiva con los dos que más partidos perdieron en todo 2012: Folch y Avellaneda). Bigote, justamente, sigue sumergido en su aciaga temporada paddlelística y ahora acumula 5 encuentros sin conocer la victoria (un empate y cuatro caídas). Al menos le queda el consuelo de haber levantado muchísimo su nivel de juego en los últimos tres partidos, más allá de no poder cosechar una gran cantidad de puntos y resultados.
Lo que se viene en el EMPT 2012, de no mediar bajas inesperadas, es un gran desafío para el vigente campeón en su búsqueda del doblete: Tendrá que defender la flamante punta que alcanzó junto al colista Folch. Enfrente tendrá a la dupla Sela-Lapalma, que considerando lo que pasó en el último match que disputaron juntos, es de temer. ¿Por qué? Y, si ganaron aún cuando estuvieron a un par de palabras de terminar a las piñas, es de imaginar que en armonía pueden hacerlo mucho mejor. La mesa del buen paddle está servida, así que a disfrutar del excelente plato que seguramente brindarán los Titanes del Cemento como cada jueves.
domingo, 7 de octubre de 2012
SINTESIS DEL MATCH
Para cada uno de los varios jugadores que se vienen intercambiando la punta del torneo en los últimos meses (Pablo Fullana, Francisco Seguí, Roberto Lapalma y Miguel Queimaliños) se está haciendo realidad aquello de que "lo difícil no es llegar sino mantenerse". Porque el desafío que representa defender el liderazgo o incluso ampliarlo, suele ser una tarea ardua de ser llevada a cabo. En este caso lo padeció Fullana, quién compartía equipo con el reaparecido Folch (que casi desaparece de vuelta, acusando dolores en su hombro derecho). Enfrente se ubicaron Lapalma y Sela, players que tampoco habían visto actividad en los últimos quince días.
El arranque del partido sorprendió por un par de motivos. Por empezar, Roberto arrancaría una "tarde de furia" que lo haría irse, según sus propias palabras, "muy contrariado" al final del match. La razón por la cual estuvo "de mal humor y puteando para todos lados", según la impresión de los presentes, estaba vinculada a ciertas reestruturaciones en el ámbito laboral que lo pueden llegar a relacionar con un pasado al que nunca desea volver. A tal punto lo desequilibró mentalmente el asunto, que casi no va a jugar el partido. De hecho, le costó bastante entrar en juego, ya que el primer set fue un paseo del bahiense y de Yogi. Y ahí estuvo la otra razón por la cual ese comienzo fue sorprendente. El nivel de Rodrigo fue superlativo, por lejos su mejor pasaje de juego de toda la temporada. Si a la frustración de Roberto se suma el flojísimo nivel de Federico, que no acertaba una, y la regularidad de Pablo, resulta fácil entender el lapidario 6-1 con el que Fullana y Folch se llevaron el primer parcial. Una verdadera paliza que, además, dejó la triste imagen de Lapalma peleando a los paletazos con la red de metal en un momento de locura.
Para el segundo set la historia se tornó más pareja. Sela levantó poco a poco su nivel y se tuvo que armar de paciencia para no terminar a las trompadas con Roberto, que seguía maldiciendo sin ton ni son, sin poder salir de esa amargura y tensión que lo embargaba. Sin embargo, la clave no estuvo tanto en la levantada de ellos, sino en los errores que cometieron Rodrigo y Pablo. De lo iluminados que habían estado en la primera manga, pasaron a opacarse un poco, con Fullana algo perdido y Folch ligeramente impreciso, pero aún así manteniendo un interesante nivel. Parecía que lo tenían Lapalma y Sela cuando quebraron y se pusieron 4-2, pero sus rivales aprovecharon la increíble falta de comunicación y la endeblez psicológica de sus adversarios para ponerse 4-4. En ese instante, cuando estaba todo dado para que cerraran el match con un triunfo categórico, ocurrió un milagro inesperado. Fede y Roberto zafaron un par de puntos, Pablo y Rodrigo aflojaron con el servicio y entonces la taba se dio vuelta, dejando el score 6-4 a favor de quienes parecían encaminados hacia una dura derrota.
Para el tercer set se esperaba otra contienda reñida y disputada, sin embargo, no hubo equivalencias. La clave radicó en que Folch se fue del partido (uno de esos viajes de la mente que se suele hacer de tanto en tanto, lo que demuestra graves problemas para mantener la concentración y el enfoque) y que Sela tuvo una charla clave con Lapalma antes de empezar ese parcial decisivo, en la cual lo arengó para que jugaran en equipo, ya que de esa forma iban a tener mejores resultados. Y no se equivocó Míster Sela, ya que con un poco más de tranquilidad y comunicación, les bastó para barrer con sus desorientados rivales que nunca pudieron recuperarse moralmente del impacto que les significó no haber cerrado un cotejo que tenían en sus manos. Rápidamente Roberto y Fede establecieron una ráfaga tremenda que los dejó 5-0 adelante y posteriormente cerraron con comodidad el juego al ratificar en la chapa un 6-1 apabullante.
Amén del resultado, la sensación que quedó flotando en el ambiente es que el partido fue mediocre e innecesariamente jugado en un ambiente de tensión producto de la conflictuada jornada que vivió Roberto Lapalma. Ojalá que los quince días que tendrá de descanso, le permitan reflexionar y encontrar algo de paz interior para no trasladar ciertas preocupaciones del ámbito laboral al cemento de Slice. Justamente la idea del EM Paddle Tour es competir pero en un ambiente distendido, donde cada uno de los que juega tiene un buen vínculo con el resto. Deseamos que este incidente no rompa esa armonía y se transforme en un hecho aislado.
Pasando a las estadísticas, Pablo Fullana desperdició una buena oportunidad para cortarse en la punta y sigue a dos de distancia de sus perseguidores (que ahora son tres), además cortó una racha de dos victorias al hilo y perdió por tercera vez en igual cantidad de encuentros con Folch, lo que demuestra que no son una buena pareja. Para Rodrigo, significó la séptima derrota en ocho partidos y empieza a hundirse en el sótano de las posiciones. Roberto, a pesar de su aciaga tarde, sumó tres puntos claves que lo ponen en carrera, aunque está atravesando un período de notoria irregularidad, ya que alternó victorias y derrotas en sus últimas cuatro presentaciones. Federico Sela, en tanto, cortó una serie de tres sin halagos y tomó una luz de distancia que le permite soñar con zafar del oprobio del último puesto.
La próxima fecha, de no mediar inconvenientes, tendrá a los siguientes Titanes del Cemento en cancha: Miguel Queimaliños y Diego Avellaneda, contra Francisco Seguí y Federico Sela. Otro extraordinario duelo en que el la punta estará en juego, como cada semana en el cada vez más apasionante EM Paddle Tour 2012.
El arranque del partido sorprendió por un par de motivos. Por empezar, Roberto arrancaría una "tarde de furia" que lo haría irse, según sus propias palabras, "muy contrariado" al final del match. La razón por la cual estuvo "de mal humor y puteando para todos lados", según la impresión de los presentes, estaba vinculada a ciertas reestruturaciones en el ámbito laboral que lo pueden llegar a relacionar con un pasado al que nunca desea volver. A tal punto lo desequilibró mentalmente el asunto, que casi no va a jugar el partido. De hecho, le costó bastante entrar en juego, ya que el primer set fue un paseo del bahiense y de Yogi. Y ahí estuvo la otra razón por la cual ese comienzo fue sorprendente. El nivel de Rodrigo fue superlativo, por lejos su mejor pasaje de juego de toda la temporada. Si a la frustración de Roberto se suma el flojísimo nivel de Federico, que no acertaba una, y la regularidad de Pablo, resulta fácil entender el lapidario 6-1 con el que Fullana y Folch se llevaron el primer parcial. Una verdadera paliza que, además, dejó la triste imagen de Lapalma peleando a los paletazos con la red de metal en un momento de locura.
Para el segundo set la historia se tornó más pareja. Sela levantó poco a poco su nivel y se tuvo que armar de paciencia para no terminar a las trompadas con Roberto, que seguía maldiciendo sin ton ni son, sin poder salir de esa amargura y tensión que lo embargaba. Sin embargo, la clave no estuvo tanto en la levantada de ellos, sino en los errores que cometieron Rodrigo y Pablo. De lo iluminados que habían estado en la primera manga, pasaron a opacarse un poco, con Fullana algo perdido y Folch ligeramente impreciso, pero aún así manteniendo un interesante nivel. Parecía que lo tenían Lapalma y Sela cuando quebraron y se pusieron 4-2, pero sus rivales aprovecharon la increíble falta de comunicación y la endeblez psicológica de sus adversarios para ponerse 4-4. En ese instante, cuando estaba todo dado para que cerraran el match con un triunfo categórico, ocurrió un milagro inesperado. Fede y Roberto zafaron un par de puntos, Pablo y Rodrigo aflojaron con el servicio y entonces la taba se dio vuelta, dejando el score 6-4 a favor de quienes parecían encaminados hacia una dura derrota.
Para el tercer set se esperaba otra contienda reñida y disputada, sin embargo, no hubo equivalencias. La clave radicó en que Folch se fue del partido (uno de esos viajes de la mente que se suele hacer de tanto en tanto, lo que demuestra graves problemas para mantener la concentración y el enfoque) y que Sela tuvo una charla clave con Lapalma antes de empezar ese parcial decisivo, en la cual lo arengó para que jugaran en equipo, ya que de esa forma iban a tener mejores resultados. Y no se equivocó Míster Sela, ya que con un poco más de tranquilidad y comunicación, les bastó para barrer con sus desorientados rivales que nunca pudieron recuperarse moralmente del impacto que les significó no haber cerrado un cotejo que tenían en sus manos. Rápidamente Roberto y Fede establecieron una ráfaga tremenda que los dejó 5-0 adelante y posteriormente cerraron con comodidad el juego al ratificar en la chapa un 6-1 apabullante.
Amén del resultado, la sensación que quedó flotando en el ambiente es que el partido fue mediocre e innecesariamente jugado en un ambiente de tensión producto de la conflictuada jornada que vivió Roberto Lapalma. Ojalá que los quince días que tendrá de descanso, le permitan reflexionar y encontrar algo de paz interior para no trasladar ciertas preocupaciones del ámbito laboral al cemento de Slice. Justamente la idea del EM Paddle Tour es competir pero en un ambiente distendido, donde cada uno de los que juega tiene un buen vínculo con el resto. Deseamos que este incidente no rompa esa armonía y se transforme en un hecho aislado.
Pasando a las estadísticas, Pablo Fullana desperdició una buena oportunidad para cortarse en la punta y sigue a dos de distancia de sus perseguidores (que ahora son tres), además cortó una racha de dos victorias al hilo y perdió por tercera vez en igual cantidad de encuentros con Folch, lo que demuestra que no son una buena pareja. Para Rodrigo, significó la séptima derrota en ocho partidos y empieza a hundirse en el sótano de las posiciones. Roberto, a pesar de su aciaga tarde, sumó tres puntos claves que lo ponen en carrera, aunque está atravesando un período de notoria irregularidad, ya que alternó victorias y derrotas en sus últimas cuatro presentaciones. Federico Sela, en tanto, cortó una serie de tres sin halagos y tomó una luz de distancia que le permite soñar con zafar del oprobio del último puesto.
La próxima fecha, de no mediar inconvenientes, tendrá a los siguientes Titanes del Cemento en cancha: Miguel Queimaliños y Diego Avellaneda, contra Francisco Seguí y Federico Sela. Otro extraordinario duelo en que el la punta estará en juego, como cada semana en el cada vez más apasionante EM Paddle Tour 2012.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)