Con ansias de revancha por la dura derrota de la semana anterior, Colo y Bigote arrancaron jugando con mucha más intensidad y concentración. Así, evitaron caer en un bache desde el arranque y se mostraron decididos a tomar las riendas del juego desde el vamos. Con Gustavo sacando con mucha precisión y Avellaneda cada vez más acostumbrado a las paletas modernas, se pusieron en ventaja 4-2 aprovechando el comienzo de una tarde olvidable para Roberto, que jugó su peor partido de la temporada por lejos. Sin embargo, cuando el desenlace a favor de los perdedores parecía inevitable, Pablo Fullana empezó a sacar conejos de la galera con una serie de golpes entre certeros y afortunados que dejaron pasmados a los adversarios. Esa racha le permitió a la dupla más novel de los jueves dar vuelta el score y quedar 5-4 arriba con el saque, pero como no había juego para sostener el marcador, terminaron cediendo el servicio para desembocar en una definición de tiebreak.
A diferencia de otras ocasiones, donde en los momentos críticos la muñeca temblaba, esta vez Beltrame y Avellaneda salieron con muchísimo ímpetu a obtener lo que les correspondía, ya que habían jugado mucho mejor a lo largo de toda la manga, pero sin poder cerrar el set adecuada mente. Con ese convencimiento como estandarte, sacaron rápida ventaja de 5-1 y tras alguna zozobra que acercó el score a 6-4, finalmente pudieron cerrar el set e ilusionarse con un triunfo.
A diferencia de otras ocasiones, donde en los momentos críticos la muñeca temblaba, esta vez Beltrame y Avellaneda salieron con muchísimo ímpetu a obtener lo que les correspondía, ya que habían jugado mucho mejor a lo largo de toda la manga, pero sin poder cerrar el set adecuada mente. Con ese convencimiento como estandarte, sacaron rápida ventaja de 5-1 y tras alguna zozobra que acercó el score a 6-4, finalmente pudieron cerrar el set e ilusionarse con un triunfo.
Pero inconscientemente se relajaron y en el inicio del segundo parcial se desconcentraron ligeramente, lo cual fue aprovechado por sus rivales que a partir de la consistente tarea de Pablo y algunos toques de calidad de Roberto (de los pocos que acertó durante toda la tarde), sacaron una clara ventaja de 3-0 que luego supieron administrar a lo largo de todo el parcial, siendo beneficiados por algunos yerros increíbles de sus rivales en voleas cómodas y por la baja efectividad del Colo en el servicio, en comparación al primer parcial. En ese contexto, el 6-3 a favor de Lapalma-Fullana fue simplemente una clara demostración de como usufructuando los errores no forzados del adversario se puede llevar adelante un partido (estrategia riesgosa, pero cuando el juego no aparece, evidentemente no queda otra).
La tercera manga ofreció un panorama distinto. Avellaneda y Beltrame siguieron jugando mejor, pero les faltó contundencia en los momentos claves. Hasta el 3-3, habían estado muy cerca de forzar el quiebre del saque rival, pero una y otra vez malograban oportunidades en los break points. En ese instante, Avellaneda percibió que se jugaba un game clave y alentó al Colo para que repuntara con su servicio, al grito de "Vamos Colo que este game es fundamental". Lamentablemente, no pudieron sostener el saque y ese fue el punto de inflexión para que se terminaran de desmoronar anímicamente, sintiendo que todo el esfuerzo hecho había sido en vano y que se le había escapado de las manos un partido en el que tenían todo servido para ganar. El 6-3 final no hizo más que ratificar lo que se percibía en el ambiente, al tiempo que un incrédulo Lapalma celebraba el haber ganado un partido "imposible".
Párrafo aparte para Pablo Fullana quien en sus primeras tres presentaciones ha ido creciendo paulatinamente, a punto tal que esta vez fue el sostén fundamental para que su dupla ganara y sobrellevar la "atípica" mala tarde de Roberto Lapalma, uno de los jugadores más regulares del circuito EM.
El fin de año se aproxima y afortunadamente la actividad paddlelística sigue firme. Pese a las agendas recargadas y las lesiones, los nuevos valores le han dado bríos a esta actividad que, pese a las dudas y contratiempos iniciales, se ha podido desarrollar consistentemente a lo largo del último semestre de 2011. La proyección apunta a jugar de punta a punta en 2012. Pero tampoco hay que irse tan a futuro. Porque quedan varias jornadas de acá al cierre del año en las que promete haber muchas más emociones.
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