El primer póker de ases en saltar a la cancha estuvo integrado por los ya mencionados Avellaneda y "Big Maq", más Rodrigo "Corrugated" Folch y Pablo Fullana. El duelo estuvo picante desde la previa, ya que Folch se envalentonó más de la cuenta con su lengua y desafió a quien fuera su mentor durante 2011, osando creer que podía derrotarlo. Desde lo estadístico, los antecedentes no avalaban su opinión, ya que con Avellaneda jugó cinco veces en 2011 y sólo pudieron rescatar un empate (en el que ni siquiera se llevaron el punto bonus).
Lo cierto es que los números demostraron ser infalibles y el inicio del match ya dejaba ver lo que se venía. Los primeros tres games de saques fueron muy sólidos de ambos bandos (sobre todo Avellaneda, que vive padeciendo con la inconsistencia de su servicio). El momento clave del set fue el primer game de saque de Folch, que estuvo un poco desconcentrado y errático, lo que motivó que rápidamente perdiera el game para ceder su servicio y quedar quiebre abajo. Fue, quizá, el punto más bajo de rendimiento de Yogi, que de ahí en más mejoraría enormemente su nivel. Lamentablemente para la pareja perdedora, el que empezaría a bajar gradualmente de allí en más sería Avellaneda, lo que motivó que la dupla pocas veces estuviera sólida. De ahí en adelante y pese a los saques "playeros" de Fullana, Miguel (en inferioridad de condiciones por un molesto y doloroso quiste en la espalda) y Pablo lograron mantener el control del trámite del juego y se quedaron el primer parcial con un claro 6-3.
Lo cierto es que los números demostraron ser infalibles y el inicio del match ya dejaba ver lo que se venía. Los primeros tres games de saques fueron muy sólidos de ambos bandos (sobre todo Avellaneda, que vive padeciendo con la inconsistencia de su servicio). El momento clave del set fue el primer game de saque de Folch, que estuvo un poco desconcentrado y errático, lo que motivó que rápidamente perdiera el game para ceder su servicio y quedar quiebre abajo. Fue, quizá, el punto más bajo de rendimiento de Yogi, que de ahí en más mejoraría enormemente su nivel. Lamentablemente para la pareja perdedora, el que empezaría a bajar gradualmente de allí en más sería Avellaneda, lo que motivó que la dupla pocas veces estuviera sólida. De ahí en adelante y pese a los saques "playeros" de Fullana, Miguel (en inferioridad de condiciones por un molesto y doloroso quiste en la espalda) y Pablo lograron mantener el control del trámite del juego y se quedaron el primer parcial con un claro 6-3.
La segunda manga arrancó con un game muy reñido, en el cual ambos bandos contaron con oportunidades varias de cerrar. Ese sería el punto de quiebre para el servicio de Avellaneda, que una vez más mostró sus problemas para finiquitar y a partir de ahí nunca más logró sacar con precisión y potencia (a tal punto que cometió un par de dobles faltas, raro en él que no suele arriesgar el segundo servicio). Encima, Pablo creció en la red, donde se plantaba cual frontón para devolver cada uno de los misiles que llegaban del otro lado, mientras que Miguel hacía caso omiso del dolor y su derecha corría como los dioses, para dejar pintado con varios paralelos al "verborrágico" Folch. El desenlace volvió a dejar un 6-3 en el resultado del parcial para el bahiense y el campeón defensor, que demostraron mucho más temple para sacar diferencias en los puntos claves y en los pequeños detalles que hacen la diferencia en partidos tan cerrados y parejos.
Para la yapa quedó un tercer parcial en el que Folch bajó catastróficamente su nivel y erró pelotas muy fáciles, al tiempo que Avellaneda no levantaba cabeza. Desmoronados anímicamente, score llegó a un lapidario 5 a 0. Sin embargo, cuando parecía que se venía el final, los perdedores sacaron a relucir una notable dosis de garra y al tiempo que sus rivales se relajaban al estar el match definido, consiguieron remontar la adversidad para hacer un poquito más decorosa la actuación. Yogi y Bigote llegaron a poner 3-5 y 30-40 cuando la chicharra marcó el final del juego.
En suma, Queimaliños demostró que si está entero físicamente, es un serio candidato al bicampeonato. Fullana cada día progresa más y se va soltando en el juego. Folch jugó un muy buen partido en líneas generales y muestra evidencias de notable progreso. El que sigue en deuda es Avellaneda, que aún sigue en la transición desde su paleta de madera prehistórica a la moderna que adquirió recientemente, y hasta que no le agarre la mano, seguirá fallando en sus intentos por la falta de tiempo y distancia en función de la potencia con que sale despedida la pelota de su nueva paleta.
En suma, Queimaliños demostró que si está entero físicamente, es un serio candidato al bicampeonato. Fullana cada día progresa más y se va soltando en el juego. Folch jugó un muy buen partido en líneas generales y muestra evidencias de notable progreso. El que sigue en deuda es Avellaneda, que aún sigue en la transición desde su paleta de madera prehistórica a la moderna que adquirió recientemente, y hasta que no le agarre la mano, seguirá fallando en sus intentos por la falta de tiempo y distancia en función de la potencia con que sale despedida la pelota de su nueva paleta.
Las cartas empiezan a aparecer sobre la mesa y 2012 promete ser un año muy intenso en EM Paddle.
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