sábado, 18 de agosto de 2012

SINTESIS DEL MATCH

No fue una jornada más en el EM Paddle Tour 2012. Es que después de cuatro meses y medio, volvió uno de los Titanes del Cemento a las canchas: Federico Sela. La Facultad, en primera instancia, había obligado a "Tamagochi" a ausentarse ya que tenía que cursar una materia justo los días jueves. Luego, cuando parecía que eso ya no iba a ser un problema porque terminaba la cursada, se fracturó el dedo pulgar de la mano derecha jugando al paddle con sus amigos un domingo cualquiera. Esa lesión demoró su reaparición en el circuito EM, hasta que en la víspera de un nuevo aniversario de la muerte del Libertador General San Martín, Sela finalmente pudo debutar en Slice Paddle (porque todavía se llamaba My Way la última vez que había jugado, allá por principios de Abril). Y tan oportuno fue el momento de su vuelta, que le tocó justo cuando se acaba de mudar junto a su novia a un departamento ubicado exactamente enfrente del escenario que alberga los partidos de cada jueves.
El objetivo principal de Federico, en su retorno, era salir del último puesto en el que se halla, en parte por la menor cantidad de encuentros jugados con respecto al resto de los players. Justamente su ubicación lo llevó a formar pareja con Pablo Fullana, el flamante líder del Tour. Del otro lado, una dupla que ya tiene bastante rodaje pero que venía sufriendo una increíble racha de derrotas en serie: Miguel Queimaliños y Diego Avellaneda. Justamente ese flojo presente como equipo era lo que emparejaba las chances de ambos duetos, ya que el rendimiento de Sela después de tanta inactividad era una incógnita.
Para sorpresa de todos, Federico arrancó jugando con mucha tranquilidad y precisión. Eso, sumado a la increíble capacidad de Fullana para volear y devolver casi todo, hizo que el inicio del primer set fuese muy favorable para ellos. Del otro lado, Miguel arrancaba frío y Avellaneda no podía hacer pie con su saque. Así fue como rápidamente Sela y el bahiense tomaron ventaja primero de 3-1 y luego por 4-2. A partir de ese instante, comenzó el show de quiebres de servicio sin cesar por bando, que primero llevó a que el score quedara igualado en 5. Finalmente, la mínima diferencia que definió la primera manga radicó en el principal problema que tuvo la dupla "Bigote": El saque de Avellaneda nunca generó incomodidad o presión, razón por la cual las tres veces que sirvió en el primer parcial fue quebrado y eso motivó el 7-5 a favor de Sela y Fullana, que justamente cerraron su faena en ese set jugando un gran game de devolución que dejó sin chances a Big Maq y a Bigote.
Con la sensación de batacazo instalada en el ambiente, el segundo set arrancó muy parejo. Con Fullana corriendo todas como desde el principio y Sela haciendo gala de sus voleas tele-dirigidas a los rincones. Del otro lado, Queimaliños empezaba a afilar sus derechas paralelas y Avellaneda recobraba confianza sobre todo por su buen trabajo en la red. Después de un 2-0 a favor de Big Maq y compañía, reaccionaron sus rivales y lo empardaron en 3. Pero el momento clave del partido llegó cuando Diego y Miguel estaban 4-3 arriba en ese segundo set. Avellaneda estaba nuevamente al servicio y buscaba imponerse con su saque por primera vez en todo el partido. Fue un game de servicio muy largo, con innumerable cantidad de deuces e incluso alguna que otra chance de quiebre para Pablo y Federico. Pero el instante sublime en el cual la historia pareció torcer el rumbo fue cuando, accidentalmente, Avellaneda voleó una pelota de revés directamente al rostro de Queimaliños, que lo que menos se imaginaba cuando se dio vuelta era que se iba a encontrar con la pelota en su cara en lugar de que pasara al otro lado de la red. Aparentemente el incidente los despertó a ambos y, finalmente, tras varios peloteos intensos (una de las características que tuvo el encuentro, en el cual todos los jugadores tuvieron que correr y esforzarse bastante), Bigote sostuvo su saque y el 5-3 abrió el camino para que un posterior quiebre les permitiera a él y a su compañero cerrar el segundo set con un sólido 6-3 que los encaminaba a una definición en la tercera manga.
En el tercer parcial hubo dos factores claves que inclinaron la balanza hacia uno de los lados en forma indefectible: El envión anímico de haber ganado el segundo set y el mayor resto físico. En base a esos dos atributos, Avellaneda y Queimaliños jugaron un set casi perfecto. En un santiamén se pusieron 5-0 arriba, al tiempo que del otro lado Sela ya no tenía respuestas físicas para acompañar su más que digno juego y Fullana sentía el desgaste de tener que correr por él y su compañero. Además, Bigote sacó muchísimo mejor y ya no dio posibilidades de devoluciones tan cómodas, al tiempo que la muñeca de Miguel seguía destilando magia para acomodar las derechas a los rincones con una facilidad asombrosa. Ante ese panorama, el cierre del partido terminó siendo un trámite y la chapa final indicó un 6-1 que, en realidad, no fue un fiel reflejo de lo reñido que fue el trámite del encuentro en líneas generales.
Para Queimaliños y Avellaneda la victoria sirvió para dar fin a una racha de cuatro caídas consecutivas como dupla (después de haber estado invictos las cuatro primeras veces que habían jugado). A su vez, Miguel cortó una serie de dos caídas en fila y con el triunfo se volvió a acomodar en la tabla de posiciones, quedando a tan solo un punto de la cima. Diego quebró otro maleficio, ya que ganó en forma consecutiva por primera vez en el año, lo que le permite ilusionarse con iniciar una racha que le posibilite sumar y acercarse al lote de arriba. Por su parte, Fullana y Sela como dupla siguen sin conocer la victoria. Con esta derrota, suman un empate y tres reveses. Para Pablo significó el fin de una racha con 3 victorias al hilo, pero al menos le queda el consuelo de mantener la punta (más allá de que se acortó la diferencia que le llevaba al resto). Mientras que Federico se puede ir contento con su dignísima actuación, completamente inesperada teniendo en cuenta el extenso parate que debió atravesar. No obstante, lleva 3 caídas sucesivas en el circuito y, por ahora, se mantendrá en el último puesto de la tabla, a un punto de Folch.
La jornada tuvo un par de particularidades más (aparte del ya mencionado pelotazo de Avellaneda a Queimaliños). Primero, los varios minutos que pasaron Miguel y Diego tratando de devolver una pelota a la cancha de al lado. Ni siquiera con la mano podían pasarla. Y segundo, la aparición de un vendedor ambulante en el post partido que más que un bolso parecía tener un saco roto sin fondo del que sacaba infinitos artículos para vender.
El futuro del EM Paddle Tour deparará, de ahora en más, un alto nivel de participación de Federico Sela, quien tiene que recuperar el terreno perdido. La próxima semana, si todos están disponibles, lo tendría a él jugando junto a Francisco Seguí (ya vuelto de sus vacaciones en la niveve) enfrentando a una de las peores duplas de la historia: Rodrigo Folch y Diego Avellaneda. Un duelo clave por la zona baja de la tabla, otro partido más para seguir de cerca en esta apasionante competencia que convoca cada jueves a los Titanes del Cemento.

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