domingo, 2 de diciembre de 2012

SINTESIS DEL MATCH

La actividad del EM Paddle Tour no se detiene, aunque ahora ya se sabe oficialmente cuál será la fecha del último partido "oficial" del año: 20 de Diciembre. Ese día se dará cierre al campeonato y ya fue establecido de común acuerdo entre todos los players integrantes del circuito que en esa jornada, de ser posible, se dispute un partido que involucrará a los cuatro jugadores con chances de campeonar este año: Francisco Seguí, Pablo Fullana, Roberto Lapalma y Miguel Queimaliños. Cómo se cruzarán las parejas será determinado por lo que ocurre en los dos encuentros previos que se llevarán a cabo el 6 y el 13 de Diciembre.
Más allá del futuro, el presente indica que el pasado jueves se disputó la jornada número 41 del circuito y la gran noticia fue el regreso al cemento de Slice del señor Roberto Lapalma. Después de casi un mes ausente (su último match había sido el 1 de Noviembre) a raíz de las vacaciones que se tomó para ir a desafiar a la naturaleza (más precisamente surcando montañas), volvió a la actividad y a juzgar por su rendimiento, no se le notó la falta de continuidad. Pero si hubo alguien que sorprendió con su desempeño sobre el cemento azul Francia (tal vez algo subido de tono) de la cancha de Once, ese fue Federico Sela. Más allá de que sus chances de ganar estaban potenciadas de antemano por la pareja que se encontraba en frente (Avellaneda-Folch, estadísticamente una de las peores parejas del circuito), con su rendimiento disipó cualquier tipo de dudas en términos de merecimiento y justicia.
El primer set arrancó con una tendencia rara. Empezaron mejor Fede y Roberto, jugando mucho más precisos y aprovechando las habituales lagunas de Folch, que ni siquiera pudo sostener su saque de arranque. Sin embargo, a partir del buen trabajo de Avellaneda sosteniendo a su compañero de equipo y la repuntada del propio Yogi, empezaron a tomar control de la red, le generaron cierto apuro a Sela (lo que lo llevaba a cometer errores no forzados de impaciente) y con esa estrategia pasaron al frente por 3-2. Sin embargo, lo que vino después fue el show de Míster Sela. Como si se hubiese tomado un dosis extrema de Valium, el hombre que vive a metros del estadio empezó a sentirse literalmente como si estuviera jugando en el patio de su casa. Así fue que empezó a tirar una serie de sutilezas que nunca se le había visto hacer a lo largo de toda la temporada. Encima, a medida que le iban saliendo una detrás de otra, su confianza se agigantaba hasta tornarlo una máquina de jugar que parecía que no podía errar un tiro. Si a eso sumamos que en el séptimo game (habitualmente crítico), Avellaneda aflojó con su servicio y le dio la chance a sus adversarios de quebrar, lo que vino después fue un desenlace sumamente previsible en el que Roberto mejoró su saque, logró mantenerlo y posteriormente con su despliegue sumado a las increíbles definiciones de Sela, no hicieron más que ponerle la rubrica con un sólido 6-3 a su favor.
Semejante golpe anímico fue un mazazo para las aspiraciones de la dupla integrada por Yogi y Bigote. Folch erraba pelotas increíbles e insistía con toques sutiles que siempre terminaban contra el alambre. Avellaneda, a su vez, corría por todos lados pero el desánimo y el desgaste físico le hicieron perder precisión y consistencia, con lo cual su juego también se fue diluyendo. Del otro lado, encima, a Fede le seguían saliendo todas (un par de paralelos de revés o globos inverosímiles bastaban como muestra) y esa irradiación positiva también se la contagió Lapalma, que castigaba con su drive o colocando unas voleas increíbles. Así, el marcador se puso 4-1 a favor de Sela y compañía, que en ese instante sufrieron el único cimbronazo de la segunda manga. Con Fede al saque, Avellaneda y Folch recuperaron algo de compostura lo que les permitió definir algunos puntos que hasta ahí venían desfavorables y  consiguieron un impensado quiebre. No obstante, en el game siguiente volvió a fracasar Diego con su servicio (qué diferencia hace en su juego el sacar bien o mal y qué lástima que empiece a variar tarde cuando ve que una estrategia de saque no le funciona) y eso significó la sentencia de muerte para una dupla que si ya desde el vamos tenía pocas esperanzas, después del octavo game del primer parcial las dejó escapar a todas. El score final para ese segundo set fue 6-2 y un resonante triunfo cuyo aspecto más destacable fue el ver a Federico Sela jugando, por lejos, su mejor partido del 2012.
Con este resultado, Roberto Lapalma volvió a meterse en la conversación seria por el título al lograr encadenar dos victorias consecutivas después de varios meses. Ahora comparte el tercer lugar con Queimaliños (aunque lo supera por tener mejor ratio de desempate), pero tiene muy buenas posibilidades de aspirar al campeonato si consigue un triunfo en su próximo partido. Para Sela, en tanto, la victoria significó romper un racha nefasta de 4 caídas sucesivas y volver a ganar tras casi dos meses (la última vez había sido el 4 de Octubre, justamente también jugando con Lapalma). Diego Avellaneda, en tanto, sigue sumido en la irregularidad que lo caracterizó a lo largo de toda la temporada y volvió a quedarse a las puertas de conseguir su primera serie de 3 triunfos en línea (como en principio le queda un sólo partido por jugar, está claro que no será posible que lo logre). Además, ratificó que con Folch no le pueden ganar a nadie, ya que es la séptima vez que juegan juntos y apenas cosecharon 1 empate (el resto, derrotas). Por último, Rodrigo Folch volvió a caer al último lugar de la tabla de posiciones tras varias semanas fuera de él y en eso mucho tiene que ver que ésta fue su tercera derrota al hilo. Todavía, en principio, le quedan dos duelos más contra Sela para tratar de escapar de ese ingrato último puesto (encima, todavía no confirmó su participación para el 2013, por lo que si se va a despedir del circuito, estaría bueno que lo haga dejando una imagen no tan pobre).
Lo que se viene en el futuro inmediato del EM Paddle Tour 2012 es un partido no apto para cardíacos. Se enfrentan parte de los extremos de la tabla. Por un lado, Roberto Lapalma buscará seguir subiendo y para eso deberá superar a, quizá, el más difícil de los escollos: Miguel Queimaliños, el campeón defensor. Junto a Roberto esta esta vez estará Rodrigo Folch, quien tiene una oportunidad inmejorable para salir del último puesto contra Federico Sela, quien será compañero de Big Maq. A no perderse estas tres últimas jornadas del circuito estimados seguidores, porque casi todos los Titanes del Cemento se juegan por algo en lo poco que resta.

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