Obviamente había mucha incertidumbre alrededor de su retorno, ya que se desconocía como podía responder no sólo físicamente, sino también a nivel juego, dado que en este año y medio el nivel de competitividad del EMPT ha ido creciendo exponencialmente. Encima, hasta último momento hubo dudas acerca de quién iba a ser su compañero de juego, ya que Federico Sela (designado originalmente) se bajó porque no llegaba a tiempo a armar las valijas para las vacaciones en Colombia que ya se encuentra disfrutando (las malas lenguas dicen que "la patrona" le sugirió que no participara para evitar inconvenientes de último momento). Así que finalmente fue el "comodín", Diego Avellaneda, quién ocupó el lugar de Sela e hizo tándem con Beltrame. Del otro lado, una dupla que hacía su estreno: Pablo Fullana junto a Alejandro Poggi.
En el inicio del cotejo se pudo observar algo bastante previsible: Al Colo le faltaba timming para adecuarse al ritmo de juego, mientras que del otro lado Pablo y Ale parecían engranar a la perfección. Y así fue como se empezó a jugar un partido que estuvo marcado por las ráfagas. Rápidamente Fullana y Poggi quebraron el saque de Beltrame y lograron ponerse 3-0 arriba. Ahí vino una tenue reacción de Bigote y su compañero, que en el quinto game ajustaron la devolución y tras encontrarle un poco la vuelta al servicio de Poggi lo quebraron para dejar el marcador 2-3. Sin embargo, Avellaneda no tuvo consistencia con su servicio y tanto él como Gustavo empezaron a fallar voleas fáciles. Además, a Beltrame le fallaba el calculo de su altura (parece creer que es más alto de lo que realmente es) y varias veces fue superado con globos que lo dejaban pagando o a mitad de camino. En ese contexto, el bahiense y su compañero racinguista no dejaron pasar ninguna de las oportunidades que se les fueron presentando y así cerraron el primer parcial con otra racha favorable que les permitió lograr un claro 6-2 a su favor.
En el segundo set la historia fue completamente distinta. Por un lado, el Colo empezó a encontrar sus golpes, jugó con un poco más de paciencia y así pudo ser más efectivo. Además, Avellaneda ganó en precisión, tanto a nivel saque como en la volea, por lo que fue más categórico a la hora de cerrar los puntos. Y a su vez, del otro lado Fullana decidió directamente "irse" del partido, jugando casi nada, al tiempo que Poggi bajó su nivel y le costó mucho remarla prácticamente en soledad. Todo este marco generó el ambiente propicio para que se diera otra ráfaga en la que Beltrame y su coequiper primero se pusieran 4-0 arriba sin mayores atenuantes. Recién en el quinto game hubo una tibia reacción de sus adversarios, pero bastó que tras un juego de varios deuces finalmente Alejandro diera el brazo a torcer con su saque, para que finalmente Bigote y el Colo cerraran la segunda manga con un marcador contundente y elocuente: 6-0 (si será raro ver un marcador de estas características que es la primera vez que ocurre en 2013 y no sucedía desde el 27 de Octubre de 2011, cuando Lapalma y Barrantes se lo asestaron a Folch y Avellaneda, el día que este último se partió la frente de un paletazo).
Semejante paliza en el set anterior hacía pensar en un tercer set muy difícil de llevar para Poggi y Fullana. Sin embargo, la taba se dio vuelta una vez más. Pablo volvió al partido y eso hizo que las cosas también fueran mucho más llevaderas para Ale, que no jugaba tan forzado y así disminuía sus errores no forzados (todavía debe ajustar algunos golpes, sobre todo el drive, que son claramente tenísticos y terminan resultando largos para las dimensiones de la cancha de paddle). Encima, del otro lado el Colo empezó a sentir la falta de ritmo, perdió la paciencia que había encontrado en el parcial anterior y ya no fue tan certero. Eso, sumado a otro pasaje de irregularidad de Avellaneda con su servicio, hizo que en un abrir y cerrar de ojos se encontraran 3-0 abajo. Y cuando se quisieron acordar, ya perdían 5-1. En ese momento parecía que el partido estaba liquidado, porque Pablo voleaba todas con justeza y Poggi hacía daño con sus reveses bien colocados y las pelotas rasantes. Sin embargo, se les empezó a encoger un poco el brazo a la hora de la definición y el espíritu combativo de Bigote lo empujó a Beltrame a no darse por vencido. Así construyeron una remontada que les permitió quedar 3-5 y gozar de un break point para quedar 4-5 con el saque en su poder. Pero no les alcanzó, Fullana ajustó el servicio y con un par de saques ganadores liquidó el pleito para cerrar con el 6-3 que les otorgó una merecida victoria porque, en un partido de rachas, tuvieron la entereza suficiente para recuperarse de la paliza del segundo set y aprovechar sus momentos en el parcial decisivo.
Semejante paliza en el set anterior hacía pensar en un tercer set muy difícil de llevar para Poggi y Fullana. Sin embargo, la taba se dio vuelta una vez más. Pablo volvió al partido y eso hizo que las cosas también fueran mucho más llevaderas para Ale, que no jugaba tan forzado y así disminuía sus errores no forzados (todavía debe ajustar algunos golpes, sobre todo el drive, que son claramente tenísticos y terminan resultando largos para las dimensiones de la cancha de paddle). Encima, del otro lado el Colo empezó a sentir la falta de ritmo, perdió la paciencia que había encontrado en el parcial anterior y ya no fue tan certero. Eso, sumado a otro pasaje de irregularidad de Avellaneda con su servicio, hizo que en un abrir y cerrar de ojos se encontraran 3-0 abajo. Y cuando se quisieron acordar, ya perdían 5-1. En ese momento parecía que el partido estaba liquidado, porque Pablo voleaba todas con justeza y Poggi hacía daño con sus reveses bien colocados y las pelotas rasantes. Sin embargo, se les empezó a encoger un poco el brazo a la hora de la definición y el espíritu combativo de Bigote lo empujó a Beltrame a no darse por vencido. Así construyeron una remontada que les permitió quedar 3-5 y gozar de un break point para quedar 4-5 con el saque en su poder. Pero no les alcanzó, Fullana ajustó el servicio y con un par de saques ganadores liquidó el pleito para cerrar con el 6-3 que les otorgó una merecida victoria porque, en un partido de rachas, tuvieron la entereza suficiente para recuperarse de la paliza del segundo set y aprovechar sus momentos en el parcial decisivo.
Con este resultado Pablo cortó una racha de cuatro derrotas al hilo y obtuvo su segundo triunfo del año, lo que le permite soñar con salir del fondo de la tabla. Para Alejandro Poggi significó su estreno en las mieles de la victoria. Mientras que Gustavo Beltrame acumuló su séptimo juego sin halagos (suma 3 empates y 4 derrotas), además de ratificar que le cuesta mucho ganar con Avellaneda como compañero (su récord juntos es de 1 victoria, 1 empate y 5 caídas). Diego,en tanto, volvió a sumergirse en una senda de irregularidad ya que viene alternando victorias y derrotas en sus últimos 4 juegos. Encima, desperdició la chance de colocarse en la cima del torneo al menos por una fecha.
Lo que se viene en el circuito es un nuevo desafío para el joven Francisco Seguí. Esta vez deberá jugar con Beltrame y enfrentará a Sebastián Cufré (que retorna tras un mes fuera de las canchas por su viaje de negocios) en dupla con Diego Avellaneda. Un examen menos exigente que el que debió afrontar contra Lapalma y Queimaliños, pero que nuevamente pondrá a prueba su "pasta de campeón". Como siempre, otra jornada imperdible de este apasionante EM Paddle Tour 2013.
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