El match arrancó parejo, con puntos reñidos y un score que no delataba ventajas para ninguno de los dos bandos hasta el 3-3. Sin embargo, flotaba en el aire una sensación de control por parte de Sela (estrenando su flamante cuarto de centena en años y paleta) y el Colo. Con mucha precisión en la red y un repertorio de buenos golpes, los jóvenes confirmaron su predominio en el juego y terminaron cerrando el parcial con un claro 6-3 que abría las esperanzas de conseguir una victoria sobre la dupla a la que nunca habían podido derrotar (lo que se dice una verdadera bestia negra).
Sin embargo, el segundo set fue otro cantar. MAQ empezó a soltar el brazo y su derecha empezó a lastimar. Folch recalibró los lentes y empezó a jugar esos tiros rasantes que duelen. Con esos argumentos, más la decidida actitud de presionar adelante para forzar los errores de los adversarios, Yogi y Queimaliños redondearon un parcial perfecto para sellar un contundente 6-0 que hizo mella en el ánimo de sus adversarios. Este resultado tiene una particularidad: Es apenas la cuarta vez en el año que se da un set en el que una pareja no gana ni siquiera un game y en todos los casos, Queimaliños estuvo del lado ganador y Beltrame del perdedor. Un dato más para que el Colo siga sufriendo con su némesis.
En el medio de todo esto, hubo algunas acciones que dieron lugar a polémicas pero que, por suerte, no derivaron en incidentes mayores. Por un lado, Tamagochi incurrió en infracciones al volear con su paleta decididamente en campo rival. Se entiende el ímpetu con el que suele "volar" hacia la red para impactar la pelota, pero debe saber que ese tipo de jugadas están viciadas de nulidad. Además, el propio Sela perdió los estribos y se enojó con Folch porque este le sacaba cuando todavía se estaba acomodando para recibir. Francamente, si hay algo que Corrugated no tiene es maldad y la realidad es que lo hace porque no levanta la cabeza a la hora de impactar su servicio. Por ende, no tiene la menor idea de lo que pasa del otro lado (de hecho, es un milagro que sus saques entren con esa "particular" técnica). Finalmente, Yogi le propinó flor de pelotazo en la cara a Beltrame al alcanzar una pelota hacia el lado contrario haciendo un uso excesivo de la fuerza. Por suerte, el irascible Colo se lo tomó con humor, pero que sirva de lección para que todos aprendan que las pelotas se alcanzan con suavidad (recordar que meses atrás Sela casi le vuela la cabeza a Avellaneda en una acción similar).
En el medio de todo esto, hubo algunas acciones que dieron lugar a polémicas pero que, por suerte, no derivaron en incidentes mayores. Por un lado, Tamagochi incurrió en infracciones al volear con su paleta decididamente en campo rival. Se entiende el ímpetu con el que suele "volar" hacia la red para impactar la pelota, pero debe saber que ese tipo de jugadas están viciadas de nulidad. Además, el propio Sela perdió los estribos y se enojó con Folch porque este le sacaba cuando todavía se estaba acomodando para recibir. Francamente, si hay algo que Corrugated no tiene es maldad y la realidad es que lo hace porque no levanta la cabeza a la hora de impactar su servicio. Por ende, no tiene la menor idea de lo que pasa del otro lado (de hecho, es un milagro que sus saques entren con esa "particular" técnica). Finalmente, Yogi le propinó flor de pelotazo en la cara a Beltrame al alcanzar una pelota hacia el lado contrario haciendo un uso excesivo de la fuerza. Por suerte, el irascible Colo se lo tomó con humor, pero que sirva de lección para que todos aprendan que las pelotas se alcanzan con suavidad (recordar que meses atrás Sela casi le vuela la cabeza a Avellaneda en una acción similar).
Tras todas estas vicisitudes, la tercera manga comenzó con la misma tónica de la anterior. Queimaliños y Folch mantuvieron la solidez en el juego y se aprovecharon de un alicaído dueto rival. Con un 4-2 a favor, parecía que el trámite estaba resuelto. Sin embargo, el incidente de la pelotita hizo que Yogi cayera en un bache anímico lo que propició la levantada de Sela y Beltrame, que llevaron el marcador a un empate en 4. En ese momento, los ganadores sacaron a relucir toda su experiencia y en base a un gran nivel de concentración más un extraordinario game de servicio de Miguel, cosecharon los dos últimos juegos para quedarse con un triunfo trabajoso pero merecido, para ratificar una paternidad que, a este altura, se ve inquebrantable.
De todas maneras, vale destacar el buen comportamiento del Colo, quien dio claras muestras de estar madurando no sólo en su juego (tomando confianza para ir a la red) sino también en el control de su "explosivo" temperamento. Mientras tanto, el nivel del juego va in crescendo y las tardes noche de paddle se van haciendo cada vez más competitivas y emocionantes.
Muy buen relato Dr. Avellaneda, como siempre un lujo!
ResponderEliminarAprovecho para este espacio para hacer públicas mis disculpas hacia el Colo, por el pelotazo sin sentido contra su persona, mismo así redireccionar mi atención al momento de los saques.
Saludos cordiales y hasta el próximo encuentro,
Rodrigo
Muy buenos comentarios, muy objetivos como es costumbre en la narracion del Sr. Avellaneda. Igual algo para aclarar: no se si la dupla sea inquebrantable, creo que nos estamos acercando cada vez mas a una victoria ... Tiemble Maqueim!!!
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