Se cortó la racha de actividad consecutiva en el EM Paddle Tour 2012. Después de ocho semanas (dos meses) con sucesivos cotejos disputados cada jueves sobre el cemento de My Way, la primera semana de Mayo emuló a la primera de Marzo y no hubo encuentro oficial (de hecho, directamente se canceló la cancha ya que los tres posibles jugadores que quedaban disponibles prefirieron un "descanso" a jugar un match fuera de fixture).
Lo cierto es que tras el parate la acción regaló uno de los mejores partidos del año, por el nivel de intensidad, los vuelcos en el desarrollo y la incertidumbre que rodeó al resultado hasta el final. Por un lado, se presentaba la dupla Queimaliños-Avellaneda, que ostentaba su invicto de 4 partidos como team y venía de un resonante triunfo en su último encuentro. Enfrente, el ascedente Francisco Seguí junto a Pablo Fullana, que buscaba cortar la malaria en los resultados (afortunadamente la ropa de paddle no se la sustrajeron sus vecinos amigos de lo ajeno).
El primer set tuvo un claro dominador y fue el dueto conformado por el marplatense y el bahiense. Sobre todo a partir de la notable efectividad de Francisco con su servicio, que hacía devolver muy incómodo a sus rivales, y también porque Fullana comenzó a volear como él sabe, dominando el espacio cercano a la red con mucha facilidad y definiendo los puntos con mucha autoridad. Del otro, Miguel hacía lo que podía sin demasiado respaldo, porque Bigote jugó uno de sus peores parciales del año y estuvo extramadamente errático, pero fundamentalmente, falto de tiempo y distancia. Llegaba un segundo tarde a todas las pelotas, un paso fuera de tiempo que hacía que pegara sus voleas de forma incómoda y fallara en forma consistente. Sin que Avellaneda pudiera sostener su servicio, fue fácil para Seguí y Fullana hacerse del primer set. Simplemente tuvieron que respetar su plan de juego y aprovechar el errático momento de sus adversarios. La historia del primer capítulo, entonces, se definió como un cómodo 6-2 para la dupla de raíces bonaerenses.
En el arranque de la segunda manga la historia parecía repetirse. En menos de un santiamén, Fran y Pablo sostuvieron el control de las acciones siendo profundos y contundentes para asfixiar a un maniatado Big Maq y a un impreciso Avellaneda. Con voleas envenenadas que nacían de buenos golpes de aproximación, la dupla más juvenil hacía jugar mal a la más veterana y eso se vio reflejado con autoridad en el marcador: 4-1 indicaba la chapa. Pero en ese momento se produjo un punto de inflexión en el desarrollo del trámite del cotejo. Quienes hasta ahí lucían apagados e impotentes, elevaron la intensidad de su juego y empezaron a forzar a sus rivales hacia zonas más incómodas. Las derechas de Miguel empezaron a correr y Avellaneda recobró la memoria de su agresivo juego en la red y encontró el timming que había perdido. Con eso les alcanzó para generar zozobra en las mentes de sus rivales y a partir de que quebraron el servicio de Pablo (primer break, sumado a la confirmación del mismo con Avellaneda sosteniendo su saque por primera vez en el match) se metieron de vuelta en el score y consiguieron llevar el partido a un terreno mucho más equilibrado. Así, la definición del set se tornó extremadamente reñida. El 1-4 se transformó en un 4-4 iguales y posteriormente todos mantuvieron su servicio para llegar al tie break. Allí, el campeón defensor y su compañero mostraron mayor determinación para jugar y definir con autoridad avasallando a sus oponentes desde el principio. De esa forma, se pusieron 4-0 arriba para nunca mirar hacia atrás y cerrar la muerte súbita con un contundente 7-1.
La dinámica del juego hacía pensar que el golpe anímico podía favorecer a Avellaneda y Queimaliños, sobre todo después de que arrancaran el tercer parcial 1-0 adelante. Pero Seguí y Fullana lograron recomponerse volviendo a las fuentes de juego que les había dado buenos resultados y nuevamente emparejaron el partido. Eso sí, el cansancio empezó a hacer mella en los players y eso se notó en que se dio una serie de quiebres sucesivos por bando. Primero, perdió el saque Avellaneda, luego Francisco, posteriormente Miguel, a continuación Pablo y finalmente una vez más Avellaneda, en lo que resultaría ser el game clave del partido, ya que hasta ahí estaban tres iguales por bando. Con el quiebre consumado y el 4-3 a favor, esta vez Fran no perdonó con su servicio y tanto él como Pablo jugaron mejor que sus rivales los puntos decisivos. Si bien en el ambiente se percibía que el trámite se jugaba a la manera de Queimaliños y Bigote, se equivocaron en los instantes decisivos cuando tenían que definir mientras que Seguí y Fullana fueron los que acertaron en los momentos claves. Así fue como, cuando la hora se había terminado, Miguel jugó apurado el último game y posibilitó que Fran y Pablo cerraran con el 6-3 a favor un triunfo memorable e histórico.
Ahora, son el marplantense y el bahiense los que están invictos en dos juegos juntos, mientras que Miguel y Avellaneda sucumbieron por primera vez en su quinta presentación como team. Además, para el campeón de 2011 significó perder dos veces al hilo por primera vez desde que se empezó a jugar el circuito EMPT, aunque le queda el consuelo de mantener la punta (si bien podría perderla ante un eventual triunfo de Lapalma en su próximo match). Bigote cortó una serie de dos victorias consecutivas y sigue sin poder encadenar tres triunfos en serie. Cosa que sí logro Francisco, que progresivamente se va acomodando en el podio y demuestra estar a la altura de los mejores, con seria proyección para alcanzarlos y dejarlos atrás. Fullana se sacó la mufa de encima y volvió a ganar tras tres derrotas, pero quizá lo más importante para él sea que volvió a jugar como a principios de temporada, cuando había sido la grata revelación por la frescura de su juego.
De todas formas, más allá de los circunstanciales vencedores y vencidos, el que ganó hoy fue el EM Paddle Tour 2012 que pudo vivir una jornada de altísimo nivel en cuanto a juego e intensidad. Partidos como este son los que le dan sentido a organizar este circuito durante todo el año y darle seguimiento en estas líneas.
¿Qué deparará la próxima fecha? En principio, de no mediar inconvenientes, la propuesta es nuevamente el dúo Seguí-Fullana, buscando extender su imbatibilidad, contra Lapalma-Avellaneda, una pareja que ha funcionado muy bien en general y en especial en 2012. En definitiva, otro duelo imperdible.
No hay comentarios:
Publicar un comentario