Muchas personas desmerecen el valor de las estadísticas, sobre todo en el ámbito deportivo, que suele ser tildado de impredecible. Sin embargo, los fríos números suelen demostrar, silenciosamente, qué tan preciso puede ser estimar el resultado de un encuentro si se echa una mirada a los antecedentes estadísticos. El contexto del EM Paddle Tour no escapa a ello, razón por la cual la Redacción decidió incorporar ese tipo de datos a los comentarios. Así, papeles en mano, resultaba sencillo estimar quién se podría llevar el duelo que tuvo lugar el jueves pasado. De un lado, la dupla Pablo Fullana - Miguel Queimaliños (con registro de 3 victorias en 3 partidos jugados a lo largo de este año) y del otro la compuesta por Diego Avellaneda y Francisco Seguí (récord exactamente opuesto, 3 caídas en 3 presentaciones para la temporada 2012). Y si bien el desarrollo del partido tuvo diversos matices y resultó sumamente disputado, la tendencia se cumplió una vez más.
La historia arrancó con un mayor nivel de intensidad por parte del campeón defensor y su compañero bahiense. Pese a las dudas que había sobre la respuesta física de Pablo, el oriundo de Punta Alta no exhibió rastros de la molestia hernia inguinal que lo aqueja. Big Maq, por su parte, acometió con un servicio prácticamente indescifrable, que sería uno de los factores decisivos para la suerte del score final. Por su parte, del otro lado de la red Avellaneda volvió a comenzar extremadamente prendido y concentrado (una constante de sus últimas presentaciones), pero desafortunadamente el nivel de energía de su coequiper marplatense estaba bajo. Sin ir más lejos, sus servicios estuvieron a años luz de las bombas que habitualmente suele despedir con su furibunda derecha. Tan flojo sacó, que le quebraron las dos veces el saque en el primer set y eso terminó marcando la diferencia a favor de Fullana y Queimaliños, que con mucha más precisión y soltura, se adjudicaron el primer set por 6-3.
La segunda manga arrojó un panorama completamente diferente. Porque Francisco hizo click y empezó a jugar a la altura de lo que puede. Eso, sumado a que Avellaneda se mantenía consistente (sobre todo con el saque, que suele ser su punto débil), provocó que la balanza se inclinara hacia el lado contrario de la red. Con mucha autoridad y golpes profundos, tomaron la red y sometieron sin atenuantes a sus rivales. Pese a que siguió habiendo algunas games parejos y disputados, la historia se resolvió rápidamente porque los juegos de saque de Avellaneda y Seguí eran contundentes. A eso hay que añadir que Pablo se fue del partido y prácticamente dejó jugando solo a Miguel. De esa forma, no llamó para nada la atención el 6-1 final con el que se cerró el score de ese segundo parcial para quienes habían sido claros dominadores de esa manga.
Con un set ganado por bando, llegó el momento de definir el partido en un tercer parcial. Y justamente el último fue el más reñido de todos. Porque ninguno de los dos duetos pudo tomar el control de las acciones con absoluta claridad, como había sucedido hasta entonces. Parecía que Bigote y Francisco aprovechaban el envión del segundo set, ya que arrancaron 2-0 arriba tras quebrar una vez más el servicio de Fullana (en lo que fue, sin lugar a dudas, el aspecto más flojo de su desempeño). Sin embargo, Queimaliños estaba en una tarde inspirada y, encima, logró traer de vuelta (mentalmente hablando) a su compañero a la cancha. Así fue como en una ráfaga que incluyó dos pelotas devueltas increíblemente por Fullana, dieron vuelta el resultado quedando 4-2 adelante, tras quebrar por primera y única vez en el encuentro el saque de Avellaneda. No obstante, Seguí y su compañero estaban dispuestos a vender cara la derrota y con otro quiebre sobre el saque de Pablo se acercaron a tan sólo un game de distancia. Pero allí volvió a fallar el lungo de Mar del Plata con su saque (incluida una doble falta) y el subsiguiente quiebre sentenció la historia, ya que Big Maq no perdonó con su servicio (muy sólido y efectivo a lo largo de toda la jornada) y le puso el moño a una gran victoria asegurando el 6-3 definitivo.
Tras este gran triunfo, ahora es Pablo Fullana quien disfruta de las mieles de ser el único puntero del EM Paddle Tour 2012, con un par de puntos de ventaja sobre sus inmediatos perseguidores (Francisco y Miguel). Además, sumó su segundo triunfo al hilo y lleva ganados 8 de los últimos 10 que disputó. Para Queimaliños se trata de uno de sus momentos más dulces del año, ya que lleva tres sin conocer la derrota (con dos triunfos y un empate) y ha sumado 8 sobre 9 puntos posibles en dichas presentaciones. En tanto que para Seguí la caída significó cortar una serie de tres sin caídas y ahora suma dos sin halagos (un empate y una derrota). Mientras que Avellaneda, pese a estar jugando su mejor paddle de la temporada, lleva cuatro partidos sin ganar (un empate y tres derrotas).
Lo cierto es que una dupla mantuvo su invicto (Pablo y Miguel, en todo el historial, acumulan 4 triunfos y un empate), mientras que la otra mantiene su pobre récord (apenas una victoria y cuatro derrotas para Francisco y Diego, con los 4 reveses ocurriendo en 2012). Una muestra más de que las frías estadísticas, pese a ser despreciadas en el mundo del deporte, suelen tener la razón.
Lo que se avecina en la próxima fecha del EM Paddle Tour 2012 es un nuevo duelo que, como casi todos los jueves, involucrará la lucha por la punta del certamen. El puntero Fullana intentará consolidar su liderazgo junto al colista Folch (que regresa a las canchas tras tres semanas ausente por tratamiento odontológico) y para lograrlo tendrá que torcerle el brazo al dúo constituido por Lapalma y Sela. Como ocurre habitualmente, otro duelo imperdible de los Titanes del Cemento en Slice Paddle.
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