domingo, 31 de marzo de 2013

SÍNTESIS DEL MATCH

El EM Paddle Tour no sabe de feriados y la actividad no se detiene aún en este Jueves Santo distinto, el primero desde que hay un Papa argentino en el Vaticano. Como se anticipó la semana pasada, quienes entraron a la cancha en esta oportunidad son aquellos que no suelen escaparse de la Ciudad de Buenos Aires en el característicos fin de semana largo que suele acompañar a las Pascuas (extra largo en esta oportunidad, al pegarse el feriado por Malvinas y el puente en el medio). Por eso el encuentro en cuestión enfrentó a Miguel Queimaliños y Federico Sela contra una dupla que se estrenaba sobre el cemento de Slice Paddle: Hernán Onzalo y Diego Avellaneda.
El comienzo del partido marcaría la tendencia de lo que sería el desarrollo del juego a lo largo de toda la tarde: Puntos extremadamente disputados y pensados, donde el que tomaba las riendas y se decidía a atacar tomando la iniciativa, era el que llevaba las de ganar. Además, a lo largo de todo el primer parcial hubo una clara tendencia hacia la fortaleza de los servicios. Durante los primeros diez games del juego no hubo quiebre alguno y cada jugador lograba mantener su saque, más allá de alguna que otra circunstancias dificultad, pero con escasos break-points disponibles para ambos bandos. La clave para el bi-campeón defensor y su compañero pasaba por mantener el nivel de intensidad y la concentración lo más arriba posible, ya que sus rivales demostraron ser infatigables a la hora de correr cada pelota, sin claudicar jamás en términos de entrega y esfuerzo. Porque si hay algo que caracteriza a jugadores como Onzalo y Avellaneda es que podrá no sobrarles talento con la paleta (como a los "top" del circuito) , pero indudablemente riegan el cemento hasta con la última gota de sudor que les queda. Ante esa coyuntura, fue clave la gran precisión que mostraron "Big Maq" y "Tamagochi" a la hora de lanzar sus golpes, sobre todo los passing shots para repeler las constantes trepadas de sus adversarios a la red. Esa justeza para cerrar los puntos les posibilitó mantener el cotejo en el terreno de la paridad. Así, punto va punto viene, el score llegó igualado a cinco games por lado. En ese undécimo juego sobrevino el primer quiebre de servicio, cuando Sela aflojó un poco con su saque y eso permitió que Avellaneda y Onzalo avanzaran sobre sus oponentes con mucha decisión y consiguieran varias voleas categóricas que les posibilitaron quedar 6-5 arriba. Sin embargo, cuando todo parecía indicar que tenían el set en la mano, a Hernán le tembló el pulso con su servicio, Miguel y Fede volvieron a levantar el nivel de juego y con eso les alcanzó para recuperar el quiebre y forzar el tie-break.
En la muerte súbita la tónica se mantuvo, lo que ya empezaba a hablar a la claras de que se estaba gestando un verdadero partidazo. El desarrollo fue literalmente punto a punto, sin que ninguna de las duplas pudiera sacar más de un par de puntos de ventaja. En el transcurso de ese desempate hubo de todo: Errores no forzados, muy buenos servicios y jugadas brillantes. En ese contexto, se llegó al 6-6 y la lógica hacía presagiar un desenlace interminable. Sin embargo, Queimaliños y Sela jugaron mejor y más concentrados los dos puntos siguientes y se llevaron con notable esfuerzo la primera manga sellando el 7-6 a favor.
El panorama no arrancó muy bien para Diego y Hernán en el segundo parcial, ya que quizá tocado por haber sucumbido en el tie-break, Avellaneda bajó el nivel de efectividad de su primer servicio y eso hizo que sus adversarios pudieran jugar con mayor libertad sobre el segundo saque, siendo más agresivos y forzando la marcha. Así fue como rápidamente Miguel y Fede quebraron el servicio de "Bigote" y quedaron en posición inmejorable para asestarle a sus oponentes el golpe de gracia. Pero en ese momento salió a flote ese espíritu de lucha que se mencionaba al principio, a través del cual "Onza" (tal cual rezaba la camiseta de Curitiba con la que jugó el partido) y su compañero levantaron el resultado, revirtiendo anímica y paddlelísticamente el desarrollo del encuentro. Con mucha energía para correr todas las pelotas y no dar por perdido ningún punto (vale destacar el par de pelotas que Avellaneda devolvió pese a los "amagues" de Onzalo o la cantidad de corridas de Hernán con sus largas zancadas para alcanzar pelotas que parecían imposibles) inmediatamente aprovecharon un ligero "respiro" que se tomaron sus contrincantes y quebraron primero el servicio del actual monarca del EMPT y luego el de Sela para encadenar una racha de tres games ganados al hilo que les posibilitó quedar 3-1 adelante. Sin embargo, del otro lado todavía quedaba resto y orgullo: Ni Sela ni Queimaliños estaban dispuestos a claudicar. Fede sacó de la galera un par de saques rebotados contra la pared que dejaron a Avellaneda girando como un trompo y eso revitalizó a la dupla. Así recuperaron un quiebre y mantuvieron el score parejo, hasta llegar a un 4-5 tras el noveno game. En el décimo, con "bigote" al saque, pusieron lo mejor de sí para forzar un juego muy reñido, que contó con varios deuce y parecía no definirse nunca. Hasta que finalmente, Diego metió dos saques más colocados que violento que se transformaron en sendos servicios ganadores y le permitió a su dueto cerrar el segundo set con un ajustado pero merecido 6-4.
Lo poco que se jugó del tercer parcial no tuvo casi nada que ver con lo que hasta ahí había sido el partido. En los 10 minutos que se disputaron hasta que sonó la chicharra, prevaleció la dupla que estaba más fortalecida anímicamente pero que, sobre todo, tenía más fortaleza física y mental. Así, Onzalo y Avellaneda no perdieron el tiempo, pisaron el acelerador aprovechando el cansancio de sus rivales y saltaron velozmente a un 4-0 lapidario y contundente. Seguramente de haber tenido un poco más de tiempo hubiesen cerrado la historia y se habrían hecho de los tres puntos, pero eso no hubiera sido justo para Queimaliños y Sela que, por el esfuerzo y gran juego exhibido en los dos primeros sets, merecían por lo menos un punto y el empate que les quedará para la estadística.    
Con esta parda (más allá del Tie Advantage para Hernán y Diego), ninguno de los participantes pudo cortar sus "mini" rachas negativas. Miguel Queimaliños lleva dos sin ganar (un empate y una derrota), al igual que Onzalo y Avellaneda. Más serio es lo de Fede, que acumula cuatro encuentros sin halagos (2 derrotas y 2 empates). A su vez, el resultado le sonrió a los de arriba, ya que nadie se acercó excesivamente a los dos primeros de la tabla: Francisco Seguí y Roberto Lapalma continúan mirando con cierto dejo de comodidad desde arriba al resto.
Lo que se vienen en el calendario es un tramo del año en el que deberían tener mucho más protagonismo jugadores como Sebastián Cufré y Hernán Onzalo (que estarán fuera del circuito por uno y tres meses respectivamente debido a viajes laborales), Martín Perilli (que se espera vuelva al ruedo tras su Luna de Miel) y Pablo Fullana (plenamente recuperado de su lesión). ¿La próxima fecha? Roberto Lapalma buscará la punta acompañado por Sebastián Cufré, contra Pablo Fullana y Hernán Onzalo. Interesante por donde se lo mire. Felices Pascuas para todos y será hasta que nos convoque el próximo capítulo del EM Paddle Tour 2013 protagonizado por los "Titanes del Cemento".

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