domingo, 22 de diciembre de 2013

SÍNTESIS DEL MATCH

Los pronósticos se cumplieron y, una vez más, habrá Partido Final para definir al campeón del EM Paddle Tour 2013. Es que los Dioses del Olimpo se complotaron contra Hernán Onzalo y le hicieron pasar las mil y unas en las horas previas al match lo que, indudablemente, le generó un peso extra que se trasladó a la cancha y, de esa forma, no pudo obtener el triunfo que necesitaba para coronarse campeón y ahora quedó al margen de la lucha por el título. ¿Qué le pasó al pobre Onzalo? Por empezar, una jornada de trabajo complicada (honestamente, nadie pensaba que a esta altura del año podía venir laburo fuerte, pero parece que los yanquis se quisieron sacar muchas cosas de encima antes de su parate por las fiestas y tirotearon con todo esta última semana) que en determinado momento puso en duda su participación, ya que veía complicado siquiera llegar a las 19 horas a la cancha. Esta sorpresiva noticia despertó rumores, acerca de una prebenda enviada desde Dallas por Francisco Seguí, principal beneficiado si el partido se cancelaba, ya que eso le permitía llegar al último cotejo con mejores posibilidades y frustar el sueño de tricampeonato de su némesis: Miguel Queimaliños. Por suerte, con el correr de la tarde, la jornada laboral de Hernán se normalizó, logró sacar más que a tiempo lo que le habían pedido y pudo abandonar la oficina cerca de las 18 horas, más que razonable para llegar a Slice Paddle sin mayores inconvenientes. Sin embargo, se encontró con un subte imposible de abordar y debió subirse a un taxi en la 9 de Julio, con lo que implica eso en plena hora pico en la bendita Ciudad de la Furia, más conocida como Ciudad de Buenos Aires.
Finalmente arribó al estadio pasadas las 19 horas pero tuvo la genial idea de averiguar en la recepción si había alguna cancha que luego de las 20 horas quedara libre y así fue. Por ende, parte del match se disputó en la habitual cancha 3 y el final del cotejo en la cancha 2 (la del medio, que originalmente usaban los Titanes del Cemento hasta que la nueva administración, arbitrariamente, decidió moverlos).
Superadas todas estas vicisitudes, entonces se pudo jugar. Como quedó dicho, Hernán Onzalo tenía la posibilidad de coronarse, jugando con Federico Sela. Para ello, debía superar a una dupla con mucha historia en el circuito EMPT: Gustavo Beltrame y Miguel Queimaliños. Estos dos, por su parte, también se jugaban la chance de seguir peleando por el título, pero para ello necesitaban, al menos, no perder.
En ese contexto, se esperaba un partido cerrado. Sin embargo, nada de eso ocurrió en el primer parcial.
Quizá influenciado por todo lo mencionado anteriormente, a Hernán le costó mucho hacer pie en la cancha. Eso, sumado a que Federico Sela no encontraba los golpes justos, hizo que les resultara prácticamente imposible competir contra un dueto rival sumamente afilado. Especialmente Gustavo Beltrame, quien motivado como nunca por haberse sacado de encima un par de días antes uno de esos finales de la Facultad que son verdaderos "muertos" (encima en la última chance de rendir antes de tener que recursar), jugó muy suelto, con mucha confianza, y desplegó un arsenal de golpes extraordinario. Sus pelotas con slices casi al ras del suelo y bien colocadas eran casi imposibles de resolver para sus adversarios y, para colmo, hasta le salían con precisión quirúrgica todos los globos que tiraban, obligando a sus oponentes a replegarse y, encima, tener que defender sumamente incomodados. A su vez, "Big Maq" acompañaba con un servicio sólido y lastimaba con su potente drive, lo que hizo que el desenlace de la primera manga fuese inevitable: Un contundente 6-2 a favor del "Colo" y el bicampeón.
En el segundo set la tendencia se fue revirtiendo progresivamente. En primer lugar porque Onzalo entró en ritmo y empezó a jugar al nivel que lo llevó a ser la revelación del año. Además, Sela pudo enfocarse en el juego y encontró la precisión perdida, haciendo que sus golpes fueran mucho más confiables. La levantada, a su vez, hizo que Beltrame y Queimaliños ya no jugaran tan cómodos y el trámite se hizo mucho más parejo, con games mucho más disputados y reñidos.  Así fue que se empezaron a ver puntos con un ida y vuelta impresionante, en el que abundaban pelotas dificilisimas jugadas de uno y otra lado, dando lugar a un espectáculo paddlelístico bárbaro, digno de ser aplaudido. El score se mantuvo parejo hasta el 5 iguales. En ese instante clave, pesó la experiencia de la dupla integrada por Gustavo y Miguel, que mantuvo la compostura y aprovechó las pelotas claves para hacerse de un quiebre que, a la postre, sería determinante y les abriría la puerta para cerrar la segunda manga con un 7-5 a favor y adjudicarse los tres puntos claves de cara a la definición.
Una perlita que dejó el match fue la polémica con respecto al servicio de Gustavo Beltrame. Más allá de que eso no tuvo una injerencia clave en el desarrollo y posterior resultado del partido, bien vale tener en cuenta el siguiente hallazgo reglamentario hallado por Federico Sela en las profundidades de la red de redes, Internet: "REGLA 7 - El saque o servicio. El servidor deberá pararse con ambos pie detrás de la línea de saque y entre la pare y la línea central o saque (diagonalmente opuesto al área de saque adversaria que corresponda según la Regla 8). El servidor hará botar la pelota en el piso detrás de la línea de saque y después de ello, la golpeará con la paleta teniendo en cuenta que al hacerlo la pelota se encuentre debajo de la línea de la cintura. La cintura del jugador se considera en su ubicación física, esté el mismo parado o agazapado; por lo tanto en el momento del impacto, siempre la pelota debe estar bajo la línea de la cintura real del jugador. Al momento del impacto o su intento fallido, el saque se considera efectuado. La pelota se debe dejar caer y no darle ningún impulso". Claramente, la manera en la que saca el Colo va contra el espíritu de esta regla, razón por la cual a partir de 2014 se implementará como corresponde, así como otros hallazgos de Fede que serán oportunamente comentados la próxima temporada.
Detalles técnicos del reglamento al margen, con este resultado Miguel Queimaliños cortó una racha de 3 caídas consecutivas y se posicionó como el favorito para, una vez más, alzar la copa, ya que quedó solo en la cima con 33 unidades. El único que tiene chances de arrebatarle el primer puesto es el propio Gustavo Beltrame, que con la victoria sumó su tercer halago en serie y quedó a un sólo punto del líder, saltando al segundo puesto. Vale mencionar que ambos, como equipo, mantienen su invicto, ya que acumularon su cuarta victoria en igual cantidad de juegos. Hernán Onzalo, por su parte, despilfarró la gran oportunidad y ahora su máxima aspiración es llegar a ser segundo, tras caer luego de seis sin conocer la derrota (4 victorias y 2 empates). En tanto, Federico Sela cerró un año para el olvido con su undécimo partido seguido sin ganar, una racha en la que apenas obtuvo un empate y cosechó 10 derrotas, por lo que sigue haciendo historia en cuanto a récords negativos y de improductividad. Sumamente curioso considerando lo bien que había empezado el año.
Lo que resta es la cereza del postre, el plato principal. Un día después de celebrar la Navidad, los Titanes del Cemento saldrán a la cancha para jugar la Gran Final. Entre Miguel Queimaliños y Gustavo Beltrame estará el nuevo campeón. El defensor del título tendrá que jugar con Francisco Seguí (quien ya está maldiciendo el tener que colaborar con la causa de su "archienemigo"), mientras que el Colo lo hará con Hernán Onzalo, una joven dupla que ha funcionado muy bien esta temporada. Sin dudas, una definición para el infarto, en la que la incertidumbre permanecerá hasta el final. Y para coronar esta notable temporada del EM Paddle Tour, luego del encuentro los players degustarán un asado que hará el lesionado Avellaneda con la asistencia de Federico Sela. El único ausente será Pablo Fullana, que viaja a su Bahía Blanca natal por las fiestas. Sin dudas, será una jornada para el recuerdo...

No hay comentarios:

Publicar un comentario