domingo, 16 de febrero de 2014

SÍNTESIS DEL MATCH

En los últimos tiempos había quedado expuesto en forma clara que el nivel de juego del EM Paddle Tour crecía exponencialmente año a año. Pero si faltaba algún tipo de evidencia para poner esto de manifiesto de manera contundente e irrebatible, el partido de la segunda semana de la temporada 2014 se encargó de llenar ese casillero vacío. Sin lugar a dudas el duelo que protagonizaron las duplas Queimaliños-Onzalo y Avellaneda-Seguí se ganó un lugar en el Olimpo de los mejores partidos que se hayan visto sobre el cemento de Slice Paddle. Pocas veces se ha visto un nivel de juego tan alto de todos los players en cancha y sostenido con una intensidad increíble a lo largo de una hora y media de juego.
La paridad y calidad de todos los jugadores participantes quedó en evidencia desde el amanecer mismo del encuentro, ya que en los primeros tres games se produjeron tres quiebres de servicio en forma consecutiva. Queimaliños, Seguí y Onzalo (en ese orden), vieron cómo sus saques eran vulnerados sin atenuantes merced a, fundamentalmente, la buena calidad de las devoluciones, incluso ante saques potentes y bien colocados. Tras ese singular inicio del cotejo, los siguientes juegos se hicieron más lógicos, al menos desde el punto de vista del saque, con cada jugador tratando de explotar sus mejores armas. Seguí sostenía impecables peloteos desde el fondo, sobre todo con su eximio revés. Onzalo mostraba su encomiable despliegue y corría todas y cada una de las pelotas que le pasaban cerca (y también las que no tanto...). Queimaliños lastimaba con su drive profundo y de tanto en tanto sacaba de la galera alguna de esas sutilezas que lo han llevado a ser catalogado el "Campeón del paddle Champagne". Avellaneda tomaba por asalto la red y voleaba a diestra y siniestra, sin mostrar signos algunos de sus lesiones en el hombro y la pierna que hicieron que estuviera 3 meses sin jugar un partido oficial en el circuito. Cuando parecía que Seguí y Avellaneda se encaminaban a quedarse con el primer parcial aprovechando el quiebre de diferencia, sus rivales apretaron el acelerador y lograron quebrar el servicio de "Bigote" por primera vez para poner el score igualado en cuatro. De allí en adelante fue una sucesión de formidables intercambios de lado a lado, con puntos brillantemente jugados por ambos equipos, donde no ganaba el que se equivocaba primero, sino el que ejecutaba mejor. Salvo algunas voleas imprecisas de Seguí, en líneas generales hubo pocos errores no forzados, lo que marca el grado de precisión con el que jugaron todos y cada uno de los players. De hecho, hubo un game de servicio de Onzalo, con el partido igualado en 5, que fue eterno. Habrá durado, sin exagerar, no menos de 15 minutos. Cada vez que parecía que alguna de las duplas sacaba ventaja, la otra se recuperaba con una jugada más formidable que la anterior. Indudablemente, un game para romperse las manos aplaudiendo. Lo que siguió luego fue igual de intenso y parejo. Obviamente, el desenlace de la primera manga no pudo ser otro que un tie-break. Y en la "muerte súbita" ambas parejas se siguieron sacando chispas, a tal punto que parecía casi imposible determinar un ganador dada la notoria paridad en el juego. Así, se fueron intercambiando chances de ganar el set hasta que Avellaneda metió una devolución derecha potente y profunda que Onzalo dejó en la red y le permitió a Seguí y a su compañero llevarse el parcial con un ajustadísimo 11-9 en el tie-break.
Este reñido desarrollo hizo que el primer parcial durara 55 minutos, por lo que parecía que no iba a quedar mucho margen para jugar el segundo set. Sin embargo, para fortuna de los Titanes del Cemento, esta vez no había nadie con cancha reservada en el turno siguiente, por lo que se pudo seguir con la acción hasta la finalización de la segunda manga. En ese capítulo del match la historia fue prácticamente un calco de la del primero. Aunque esta vez el comienzo fue más regular, en términos de servicios, y el primer quiebre llegó recién en el séptimo game, cuando un par de resoluciones brillantes de Seguí y algunos errores de Queimaliños hicieron que Hernán Onzalo cediera su saque. Sin embargo, la alegría no duró mucho para Francisco y Diego ya que en el game siguiente, y pese a contar con ventaja de 40-15, un par de errores no forzados por jugar demasiado al límite hicieron que el que sucumbiera al saque fuese Avellaneda, con lo que el marcador volvió a igualarse en 4 por bando. A continuación el trámite volvió a emparejarse y cada bando siguió haciendo prevalecer sus fortalezas, aunque la jugada más brillante del partido quedó en poder de Miguel Queimaliños, campeón en 2011 y 2012, que sacó uno de sus fulminantes passings paralelos de derecha  para dejar "pintado" en la red a la longuilínea humanidad del joven crédito marplatense, Francisco Seguí. No obstante la brillantez de "Big Maq", el segundo set también debió ser decidido a través de un tie-break. Y, para no salirse de la tendencia general del encuentro, el desempate fue nuevamente disputado punto a punto. Parecía que sacaban una luz de ventaja Miguel y Hernán, que llegaron a ponerse 6-3 adelante. Sin embargo, sus adversarios levantaron dos match points y pusieron el score 6-5. En la siguiente bola, Avellaneda tuvo una oportunidad inmejorable, sin embargo, su drive cruzado fue bien adivinado por Onzalo que trajo una pelota complicada desde el fondo y cuando la volea de Francisco murió en la red, quedó plasmado el 7-6 (7-5) final que rubricaría un empate más que justo por dónde se lo mire, dado el notable nivel de juego exhibido por ambas parejas, que literalmente no se sacaron ventajas.
Con este empate, Hernán Onzalo mantiene su racha favorable de finales del torneo pasado, habiendo perdido apenas uno de los últimos nueve (con 5 victorias y 3 empates), aunque su racha actual es de dos sin caídas (una victoria y un empate). Para Miguel Queimaliños, en cambio, continúa la tendencia desfavorable ya que tiene una seguidilla negativa de dos partidos (una derrota y un empate), además de haber perdido 4 de los últimos 6. Francisco Seguí, en tanto, acumula tres partidos sin halagos con una caída y dos pardas. Mientras que Diego Avellaneda, por su parte, jugó por primera vez en forma oficial desde el 12 de Septiembre de 2013 y ahora tiene dos encuentros sin ganar, con un revés y un empate. De todas formas, más allá de que la mayoría de los involucrados atraviese rachas desfavorables, jugando en este nivel será cuestión de poco tiempo para que vuelvan a la senda triunfal.
Para finalizar, vale decir que probablemente la semana próxima Pablo Fullana juegue su último partido como "miembro interno" del circuito EMPT ya que a partir del 1 de Marzo se transformará en el primer player externo en formar parte del circuito, ya que continuará su carrera laboral en otra compañía. Felicitaciones para él por el cambio que, inobjetablemente, es para mejor.

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