domingo, 17 de agosto de 2014

SÍNTESIS DEL MATCH

La expectativa era enorme. Después de mucho tiempo, se volvían a cruzar en una cancha cuatro "leyendas" del EM Paddle Tour, miembros fundacionales de los tradicionales partidos de cada jueves. Ni más ni menos que los primeros "Titanes del Cemento": Federico Sela, Gustavo Beltrame, Miguel Queimaliños y Diego Avellaneda. Las bondades del Paddle Tracker hicieron que el cruce enfrentara a los dos campeones (Miguel obtuvo los títulos en 2011 y 2012, mientras que Gustavo hizo lo propio en 2013) contra el "Ogro" y "Bigote".
Y la realidad marca que el partido estuvo a la altura de lo que se esperaba. Un enfrentamiento intenso, jugado con mucha estrategia, lo que dio lugar a peloteos largos y games interminables, reñidos por donde se los mire. El inicio del partido parecía encontrarlos mejor parados a Sela y a Avellaneda, que trataron de tomar la iniciativa y atacar la red en forma permanente. Del otro lado, se notaba la falta de ritmo del Colo, que volví al ruedo tras un mes y medio ausente del circuito. Para colmo de males, "Big Maq" arrancó más frío que de costumbre y en su primer juego de saque padeció las buenas devoluciones de sus adversarios, facilitando un rápido rompimiento del servicio. Sin embargo, Fede y Diego no pudieron capitalizar esa ventaja inicial ya que este último, en una suerte de continuidad de lo que había sido su última performance, volvió a mostrar fisuras en su saque y de inmediato cedió su servicio para que la cosa se equilibrara.
De ahí en más, lo que se vio fue una partida tácticamente muy bien jugada, con cada dupla haciendo pesar sus fortalezas. Del lado de los campeones, la increíble capacidad técnica para jugar golpes profundos, bajos y bien colocados, que obligaban a sus rivales a salir de su zona de confort. Mientras que Sela y Avellaneda apelaban a los globos con mucha parábola para forzar a sus oponentes a jugar incómodos y poder tomar la red, lo que de esa manera hacía que sus adversarios no pudieran pegar con comodidad y pensando dónde acomodar cada pelota. Así fue como, en un desenlace casi previsible dado el trámite del juego, el set debió definirse en un tie-break. Y la tendencia se mantuvo. Score apretado, con ninguna pareja sacando más de un punto de distancia. Cada jugador medía sus tiros y trataba de arriesgar lo mínimo indispensable, esperando la oportunidad justa para dar el zarpazo. Y fueron Federico y Diego los que tuvieron una dosis más de temple y justeza para resolver en la instancia crucial y adjudicarse el primer parcial con un ajustado 7-5 en el desempate.
La segunda manga arrancó como había terminando la primera. Todo muy parejo, pero poco a poco se empezaba a apreciar la levantada del campeón defensor, que cada vez se sentía más cómodo en la cancha y empezaba a encontrar resquicios para lastimar con sus pelotas envenenadas. A su vez, a Sela se le hacía complicado mantener el impresionante nivel de enfoque y precisión que había mostrado hasta ese momento, y empezó a fallar pelotas a boca de jarro de manera increíble. Y esa merma en su rendimiento derivó en que, como todo lo hacía presagiar, en el sexto game perdiera por primera vez en el partido su servicio, que hasta ahí había lucido extremadamente sólido. Encima, Miguel y Gustavo ratificaron el quiebre en el siguiente juego y lograron quedar arriba 5-2. ¿Historia juzgada? Ni por asomo, porque Avellaneda nunca se sacó el overol y con esa garra increíble que lo caracteriza (que hace que se desparrame por el cemento como si estuviera tirándose en el pasto, a veces hasta pasándose de revoluciones, como esa acción en la cal se llevó puesta la red corriendo una pelota imposible) apuntaló a su compañero para que no bajara los brazos e inició la remontada con un muy buen juego de servicio. La inyección anímica fue suficiente para que Fede recuperara la confianza e inmediatamente ambos jugaron otro sólido game que les permitió romper el servicio del Colo por primera vez en la tarde-noche, quedando a tiro de un empate que lograrían en el juego siguiente, durante el cual Sela metió dos aces fulminante que dejaron atónitos a sus contrincantes.
Y el milagro estuvo cerca, pero desafortunadamente dejaron pasar un par de chances de quiebre durante el posterior game de saque de Miguel, lo que los volvió a dejar contra las cuerdas, 6-5 abajo. Ahí sí, los campeones no volvieron a dudar y dejar resquicio para más remontadas. Aprovechando cierto apuro de Bigote y el Ogro, capitalizaron los errores de sus adversarios y lograron llevarse el set por 7-5. Sellando un empate total que terminaría siendo definitivo porque ya eran más de las 20 horas y Beltrame debía partir por otros compromisos, así que entre todos los players acordaron que lo más justo era dar por finalizado el juego en ese instante.
Curiosamente, pese a que Miguel tenía la sensación de que con Gustavo no formaban una nueva dupla por sus estilos de juego, todavía continúan invictos como dupla. Eso sí, esta fue la primera vez en 5 partidos que no pudieron ganar (las cuatro anteriores habían sido victorias de los campeones). Del otro lado, Sela y Avellaneda se fueron con muy buenas sensaciones acerca del match que jugaron, no obstante, como dupla históricamente les ha ido bastante mal, ya que ganaron 1, empataron 2 y perdieron 5.
Y si de estadísticas hablamos, con el empate Federico Sela suma 6 partidos sin perder (4 empates y dos victorias), aunque dejó pasar una buena chance de arrebatarle la punta del campeonato a Francisco Seguí (quedaron igualados en puntos, aunque el marplatense tiene mejor Ratio). Miguel Queimaliños, a su vez, logró cortar la irregularidad de alternar triunfos y derrotas y acumula dos sin perder (un halago y una parda). Eso sí, jugó su tercer partido en fila y no mostró ningún rastro de sus problemas físicos, lo que es un gran aliciente de cara al último tramo de la temporada. Gustavo Beltrame también suma dos sin caídas (un triunfo y un empate), pero no logra sumar como para empezar a emerger de las profundidades de la tabla. Lugar en el que también se encuentra sumido Diego Avellaneda, que con la igualdad suma dos sin ganar (una derrota y un empate).
Lo que se avecina en la próxima jornada del EMPT 2014 es la reaparición del bahiense Pablo Fullana, que deberá ratificar su condición de potencial líder en función de los números (ya que tiene algunos partidos menos que quienes lo preceden en la tabla). Eso sí, no la tendrá fácil ya que, de no mediar imprevistos, deberá jugar en compañía de Andrés Moreno (que viene en una notable racha negativa) contra Queimaliños y Beltrame que, como ya quedó dicho, aún no han mordido el polvo de la derrota como dupla. Un verdadero desafío que pondrá a prueba el carácter y el juego de uno de los grandes candidatos el título. Eso sí, el tipo viene dulce por el gran logro de "su" San Lorenzo de Almagro en la Copa Libertadores, así que le da para pensar que todo es posible...

2 comentarios:

  1. Un partizado! Games largos y juego bastante cerrado. Hubo un par de puntos que duraron una eternidad!

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  2. Colo, espero que smashees todo lo que vuele como lo ultima vez que jugamos juntos :P

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