domingo, 3 de agosto de 2014

SÍNTESIS DEL MATCH

Julio de 2014, que será recordado como el "Mes del Mundial", ese en el que Argentina volvió a jugar una final después de 24 años, también puede calificarse como "Mes trágico" para el EM Paddle Tour. Es que sobre cinco jueves posibles, sólo se pudo jugar en dos. Es decir que en un solo mes, se cancelaron la misma cantidad de partidos que en los cinco anteriores (período Febrero-Junio). Un duro golpe para la Organización, ya que se suponía que con nueve jugadores fijos integrando el circuito, este tipo de inconvenientes iban a evitarse. Al menos el "fatídico" mes cerró con una nota positiva ya que el último jueves sí tuvo actividad oficial del EMPT. Y el partido en cuestión contó con un trío de retornos a las canchas de players que hacía rato no jugaban: Pablo Fullana regresó al cemento tras un mes sin ser de la partida; Diego Avellaneda volvió al ruedo tras dos meses sin acción; y, finalmente, Miguel Queimaliños se reintegró al circuito luego de 9 semanas sin poder estar presente debido a su lesión muscular (que tampoco fue tratada en segunda instancia por médico alguno, ya que no logró que le dieran turno por mail...). Pudo haber sido un póker de retornos si Andrés Moreno no hubiese declinado la convocatoria. Sin embargo, una actividad corporativa que involucraba a sus hijos lo dejó al margen y, de esa manera, Moreno pasó a ser el jugador con mayor período de inactividad esta temporada, ya que alcanzará las 10 semanas sin disputar un encuentro. En su lugar, entonces, fue llamado Jorge Messina, otro de los que generalmente suele estar listo para acudir en caso de convocatoria (como Sela y Seguí, que junto al de Caseros conforman el trío que tiene más encuentros jugados hasta el momento).
Con estos nombres, entonces, el match a disputarse quedó conformado de la siguiente manera: Fullana-Messina contra Queimaliños-Avellaneda. Por un lado, una dupla que se presentaba por primera vez en sociedad (la del bahiense y su compañero zurdo). Del otro, uno de los duetos con mayor trayectoria en el circuito (de hecho, con este sumaron 17 partidos juntos y se transformaron en el tándem con más partidos en la historia del EMPT). La incógnita, claramente, pasaba por saber cómo responderían los físicos de "Bigote" y "Big Maq", no sólo teniendo en cuenta la inactividad, sino también que ambos son dos de los jugadores más veteranos del circuito (junto a Andrés constituyen el triunvirato de los "experimentados").
Lo cierto es que el primer set fue extremadamente parejo. Ambas parejas mostraron mucha solidez en el juego, tratando de explotar sus virtudes y maquillar sus defectos. Pablo hacía gala de su extraordinaria simpleza para jugar y su capacidad para devolver prácticamente todo. Jorge mostraba su extraordinaria evolución jugando con mucho aplomo y lastimando con su drive cada vez que le llegaba una pelota liviana a la altura de la cintura. Miguel trataba de hacer correr su derecha paralela y profunda. Diego buscaba tomar por asalto la red en cada oportunidad para definir los puntos con sus habituales voleas colocadas. En ese contexto de paridad, el partido se definió en los pequeños detalles y, básicamente, porque a Avellaneda le costó encontrar el ritmo con su saque. De hecho, le quebraron el servicio en el tercer game del primer parcial y esa sutil diferencia fue la que mantuvieron Messina y Fullana a lo largo del todo el set para apoderarse del mismo con un ajustado pero merecido 6-4 a su favor.
La segunda manga mostró, nuevamente un trámite reñido, pero la balanza, esta vez, se inclinó ligeramente a favor de Queimaliños y Avellaneda. Sin mostrar resquicio alguno desde lo anímico pese a haber perdido el primer set, ambos salieron a jugar con la firme convicción de emparejar el marcador. Y con esa actitud consiguieron rápidamente el primer quiebre en el segundo juego para quedar 2-0 arriba. El resto del parcial se desarrolló bajo las mismas premisas que se venían observando, cada dupla tratando de imponer lo suyo. Sin embargo, Pablo y Jorge fallaron un poco más, Miguel estuvo un poco más fino y, sobre todo, Bigote mejoró ligeramente su servicio, lo que les permitió mantener el quiebre de diferencia con solvencia para adjudicarse el segundo set con un claro 6-3. Además, ninguno de los dos parecía exhibir ningún tipo de molestia física y daba la sensación de que, con el correr del juego y los minutos, ambos empezaban a "desoxidarse" tras tanto tiempo sin jugar.
Encima, el arranque del tercer set lucía prometedor para la experimentada dupla. Nuevamente salieron decididos a ir por todo y consiguieron otro rompimiento en el primer game del parcial, lo que les permitió sacar ventaja de 2-0 una vez más, e incluso estar 3-1 arriba un par de juegos más tarde. Todo basado en un juego de buenas devoluciones e inteligencia para jugar los peloteos, sin dejar pelotas cortas, que eran casi un suicidio, contra dos tipos que volean con contundencia como Pablo y Jorge. Pero lo que hace tan lindo a muchos deportes, y el paddle no es la excepción, es que ninguna tendencia suele ser irreversible. Y lo que parecía un calco del segundo set, de repente dejó de serlo. Avellaneda volvió a dudar con el saque. Jorge recuperó la solidez en todos sus golpes. El oriundo de Punta Alta empezó a variar su servicio jugando bolas más profundas contra la pared. Y el otrora bicampeón empezó a sentir el desgaste físico, más allá de no sentir nuevas molestias vinculadas a sus dos lesiones previas. Así fue como el rumbó del cotejo viró y en una extraordinaria ráfaga de paddle contundente y eficaz, el dueto Fullana-Messina logró prevalecer sobre sus adversarios. Con un nuevo break sobre el saque de Avellaneda emparejaron el marcador y, posteriormente, lograron la proeza de doblegar el servicio de Queimaliños por única vez en la jornada para asestar, claramente, lo que sería el golpe de nocaut. Con el 5-3 a favor, jugaron un extraordinario game sirviendo para ganar el partido y no dejaron lugar a ningún tipo de dudas o intento de resurrección adversaria. Y de esa forma rubricaron el 6-3 final que les entregó una victoria trabajosa, pero indudablemente justa.
Eso sí, no se puede dejar de mencionar el "guiño" del azar que tuvieron, sobre todo Jorge, a quien el fleje le jugó a favor durante todo el match, habiéndose contabilizado al menos tres pelotas que tras impactar la red murieron del otro lado sin dar oportunidad alguna a sus oponentes.
Con este score, Pablo Fullana ratifica su condición de candidato al título y se arrima a tan solo un punto del líder Fransciso Seguí. Hasta ahora, lo único que parece interponerse en el camino del bahiense hacia el título es, curiosamente, Gustavo Beltrame. ¿Por qué? Porque las únicas dos derrotas del de Punta Alta fueron, justamente, en compañía del Colo. Para Jorge Messina, en tanto, este éxito significó la certeza de saber que puede sumar independientemente de jugar con Seguí, ya que es la primera vez que logra llevarse puntos en compañía de alguien que no sea Fran. Además, cortó una racha de dos sin victorias. Miguel Queimaliños, a su vez, no logra salir de la irregularidad que lo venía caracterizando aún antes de las lesiones, y continúa alternando victorias y derrotas. No obstante, lo más valioso que se lleva es haber terminado entero tras un intenso partido de hora y media. Mientras que Diego Avellaneda cayó luego de dos sin conocer la derrota y se acerca nuevamente hacia los confines de la tabla de posiciones, en una temporada en la que está lejos de ser protagonista (más allá de que 7 de los 9 partidos que jugó fueron a tres sets y sólo una vez cayó sin atenuantes en dos parciales).
Lo que se viene, siempre teóricamente hablando, ya que es imposible aseverar nada con las impredecibles agendas de los players y las circunstancias externas que a veces condicionan a la Organización, es un atractivo partido que enfrentaría a Fullana (en busca del liderazgo) y Moreno contra Queimaliños y Onzalo. Para el cierre, les dejamos una instantánea del partido que refleja la gratitud de Jorge Messina ante el "Jugador número 3" de su equipo...

 

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