domingo, 7 de septiembre de 2014

SÍNTESIS DEL MATCH

La jornada 25 del EM Paddle Tour tuvo en la previa un nuevo capítulo que dio lugar a ciertos comentarios en el mundillo de los "Titanes del Cemento", Se había señalado la semana anterior que, una vez más, Francisco Seguí iba a jugar con Andrés Moreno, con quien hasta el momento había perdido sus únicos dos partidos del año. Sin embargo, apenas se enteró de la convocatoria y el match en cuestión, el marplatense se bajó del partido. ¿Temor a sufrir una nueva derrota? La versión oficial indica que, como el domingo 7 de Septiembre estaba inscripto para participar en la media maratón de Buenos Aires, no era conveniente que arriesgara antes de lanzarse a correr esos 21 kilómetros. No obstante, la duda quedó sembrada.
Lo real y concreto es que, en su lugar, ingresó Diego Avellaneda, lo que hizo que el match mutara para quedar planteado de la siguiente manera: Pablo Fullana con Moreno contra Gustavo Beltrame y Avellaneda. Sin dudas un encuentro con pronóstico incierto, más allá de que los antecedentes inmediatos marcaban que los primeros habían jugado una vez este año como dupla con una victoria y los segundos habían caído la única vez que habían jugado como dueto.
El cotejo fue parejo, de acuerdo a lo que se esperaba, pero estuvo más signado por las continuas irregularidades de casi todos los jugadores que intervinieron en el mismo. El único que mantuvo un nivel relativamente parejo a lo largo de la tarde noche fue el campeón defensor. El resto padeció baches importantes, muy pronunciados en los casos de Moreno y Avellaneda, fundamentalmente.
La primera manga arrancó con una noticia importante: Esta vez el oriundo de Punta Alta esta en cuerpo y alma sobre el cemento de Slice Paddle. A diferencia del match anterior, en el que había jugado probablemente su peor partido desde que se sumó al circuito, esta vez se lo vio prendido desde el arranque, jugando buenos servicios con slice y voleando con la potencia y precisión que lo caracterizan. Del otro lado, Beltrame hacía gala de su habitual juego "técnico" tratando de cortar las bolas al filo del fleje y ensayando globos colocados en forma constante. Sin embargo, cierta falta de precisión de su compañero Bigote, que tuvo muchos problemas con el saque a lo largo de todo el partido, hicieron que sus adversarios quebraran en el tercer juego y tras ratificar ese quiebre, quedaran 3-1 arriba. En ese momento entró en una laguna Andrés, que no le encontraba el punto justo a las pelotas (algo "fofas" para su gusto) y dejaba muchos balones en la red. Eso, sumado a un repunte de "Bigote", que ganaba en confianza para definir en la red, más la efectividad del servicio del Colo, hicieron que tras un rompimiento a su favor, dieran vuelta el marcador para quedar 4-3 al frente. Sin embargo, la alegría les duró un suspiro, porque de inmediato Fullana tomó las riendas del asunto y empujó a Andrés a ganar en confianza nuevamente para atacar con decisión a sus rivales. Incluso Moreno hizo una volea de calidad que sacó la pelota de la cancha por la puerta (esos toques que son la "obsesión" de Queimaliños). Esa ráfaga de juego contundente les permitió volver a quebrar el saque de Avellaneda y tras sostener su saque, doblegar por primera vez el servicio de Beltrame y adjudicarse el primer parcial con un ajustado pero inobjetable 6-4, que premió a la dupla que fue un poco más consistente.
La segunda manga arrancó con una tendencia aún más irregular. Los primeros tres games resultaron idénticos: Rompimientos de saque en cada uno de ellos. Recién el Colo pudo defender su servicio en el cuarto para tomar ventaja de 3-1. Los peloteos empezaban a ser cada vez más intensos y para Beltrame y Avellaneda ganar un punto cada vez se parecía más a una odisea interminable, ya que Fullana y Moreno devolvían prácticamente todo del otro lado, obligando siempre a jugar un punto más. El único punto en el que se veía cierto cortocircuito entre ellos era cuando se jugaban globos a la espalda de Andrés, que Pablo iba a buscar para cubrirlo, pero terminaban chocando entre ellos y dejando todo un flanco descubierto. Por otro lado, las respuestas permanentes de sus adversarios, obligaban al campeón y a su compañero a tender a jugar muy al límite, pelotas muy ajustadas, que a veces terminaban en la pared por el exceso de precisión que requerían las acciones que llevaban adelante. Y una serie de esos errores no forzados fue lo que llevó el marcador al terreno de la paridad nuevamente. Bigote volvió a ceder su servicio y el marcador quedó igualado en 3 por bando. Sin embargo, cuando parecía que el destino del partido tenía rumbo definido hacia las arcas del bahiense y su coequiper, Gustavo sacó a relucir su arsenal de golpes ganadores y, por primera vez en el juego, Diego realizó una serie de saques más profundos y potentes que les permitieron, tras un nuevo quiebre sobre sus rivales, adjudicarse en el segundo set por 6-4. No les sobró nada, pero fueron justos vencedores porque levantaron el nivel en el momento más crítico.
A esa altura de la entrada noche sobre el predio del barrio de Once, cualquier cosa podía pasar. Y el tercer set no hizo más que regalarnos un nuevo capítulo plagado de idas y vueltas, marchas y contramarchas, grandes jugadas con errores increíbles. Por momentos parecía que era de Beltrame y Avellaneda, que con el envión del parcial anterior arrancaron mejor y sacaron ventaja quebrando el saque de Moreno, que parecía aplacado y nuevamente fuera de foco. Sin embargo, hubo apuro por parte de Avellaneda en algunas acciones y Fullana recuperó su mejor nivel para sentenciar varios puntos con voleas implacables. Así la potestad del marcador fue variando de mano en mano hasta que se llegó al décimo game, con ventaja de 5-4 a favor de la dupla compuesta por el de Bahía Blanca y el hombre que mora en Carapachay. Y ese juego número 10 merece un párrafo aparte.
Al saque estaba Gustavo Beltrame. En el momento en el que se empieza a jugar el punto, el Colo advierte la presencia de las personas que iban a utilizar la cancha a continuación, lo que marcaba que la hora estaba a punto de cumplirse. En el afán por no perder, empezó a jugar con un ritmo frenético, moviéndose de lado a lado de la cancha para sacar con una velocidad digna de Flash. Tal cual fue la vorágine en la que se metió, que hizo confundir a todos los demás, incluido a su compañero Avellaneda, que suele ser el que no pierde pisada del resultado nunca. Tras el 40-15 a favor del Colo y Bigote, no quedó muy claro qué pasó. Hubo seguro un punto ganado por Pablo y Andrés, pero después Gustavo sacó de un lado que no parecía ser el correcto según lo que el score indicaba. Nadie estaba muy seguro de lo que sucedía. Avellaneda en algún momento tiró que iban iguales, sin embargo Beltrame sacaba del lado contrario a esa situación. Al final, el último punto lo ganaron el campeón defensor y su compañero y, tras unos breves minutos de charla afuera, se llegó a la conclusión de que el game había finalizado y, entonces, el score final debía ser 5-5. En definitiva, un empate total, muy acorde a lo que se vio a lo largo de todo el juego.
Con este punto, Pablo Fullana perdió una buena chance de arrimarse al líder del torneo y ahora comparte el segundo lugar con Seguí y Sela, aunque favorecido por los ratios de desempate. No obstante, acumula dos sin ganar (una derrota y una parda). Para Andrés Moreno, en tanto, esta igualdad significó cortar una racha de 6 caídas consecutivas, al menos un consuelo, aunque acumule 7 sin conocer la victoria y siga sumergido en el sótano de las posiciones. Diego Avellaneda, a su vez,sumó su tercer partido sin reveses (una victoria y dos empates), pero se mantiene flotando en la mitad de la tabla. Para Gustavo Beltrame, en cambio, este resultado significó su cuatro cotejo sin halagos (dos perdidos y dos empatados), racha que parece alejarlo cada vez más de su sueño de repetir el título y emular a "Big Maq".
Lo que se avecina la próxima semana, si nadie desiste y los planetas se mantienen alineados, es un nuevo capítulo de la historia Seguí-Moreno. ¿Se animará Francisco esta vez? ¿Asumirá el desafío de que quebrar el maleficio? Enfrente tendría a Gustavo Beltrame y Jorge Messina, un tándem que cuenta con un solo antecedente y no muy bueno por cierto. Parece ser una buena oportunidad para que el crédito de Mar del Plata se saque un peso de encima. Pero ojo, porque visto y considerando lo que pasó en el US OPEN de este año, jamás hay que descartar la más mínima chance de que ocurra una sorpresa...    

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