domingo, 9 de noviembre de 2014

SÍNTESIS DEL MATCH

El veranito anticipado de fines de Octubre hizo que los cortes de luz hicieran su aparición en escena y un segundo jueves sin paddle producto a la falta de luz en las instalaciones de Slice Paddle aconteció. Afortunadamente, la Organización pudo recuperar los fondos pagados pero no ejecutados. Eso sí, las excusas de los responsables de la cancha acerca de por qué no avisaron que no había suministro eléctrico cuando llevaban dos días en esa condición no sonaron muy convincentes.
El comienzo del ante último mes de la temporada 2014 no se vio opacado por este tipo de imponderables, pero sí estuvo a punto de quedar en jaque por la notable cantidad de ausencias. Originalmente uno de los cuatro que tenía que jugar era Gustavo Beltrame, pero se bajó por otros compromisos. Se lo convocó entonces a Pablo Fullana, pero tampoco podía ser de la partida. Se apeló entonces a Hernán Onzalo, solo para encontrar una nueva negativa. Jorge Messina ya había avisado que tenía un cumpleaños familiar por lo que tampoco podía estar a disposición. Se intentó, entonces, con Miguel Queimaliños, pero el bi-campeón se tuvo que excusar también. Eso hizo que el cuarto "mosquetero" terminara siendo Diego Avellaneda, quien idealmente hubiera preferido no jugar para poder recuperarse plenamente de una molestia en la espalda. Sin embargo, el tipo hizo un esfuerzo y átomo desinflamante y aplicación de calor con almohadilla eléctrica mediante, se sumó a la acción. Así, el duelo de la semana 32 del EMPT 2014 quedó plateado de la siguiente manera: Francisco Seguí y Andrés Moreno contra Federico Sela y el mencionado Avellaneda.
El primer set tuvo de paridad poco y nada. Apenas sobrevino el primer quiebre de servicio sobre el saque de Bigote en el cuarto juego, el desarrollo del match se transformó de un monólogo de la dupla Seguí-Moreno. Por un lado, ambos jugaron en un nivel sobresaliente, especialmente el marplatense haciendo estragos con su servicio. Además, Moreno acompañaba con la justeza de sus globos y sus voleas a puro reflejo, todas situaciones que desvanecieron sus temores sobre el acomodarse a una paleta nueva (dicho sea de paso, muy fachera la Wilson negra y azul que le regalaron) y la prolongada inactividad que llevaba (un mes y medio sin participar debido a sus constantes travesías alrededor del mundo). Del otro lado, Avellaneda jugaba a media máquina, como tanteando hasta qué punto su espalda respondía y los músculos entraban en calor. Lo cual dejaba al pobre Sela tratando de resistir casi en soledad, alternando pelotazos increíbles con yerros memorables, preso de una notoria irregularidad. Por ende, no sorprendió ni a propios ni a extraños que el marcador final de la primera manga fuese un contundente 6-1 a favor de Francisco y Andrés.
El comienzo del segundo parcial fue más de lo mismo. El "Lobo Marino" y su astuto compañero aprovechaban todas y cada una de las hendijas que encontraban ante una pareja rival que no hacía pie en cancha. Lo único que más o menos funcionaba era el saque de Federico. En ese contexto, el 4-1 que llegó a reflejar el score no era ni más ni menos que la expresión concreta de lo que pasaba sobre el cemento de Slice Paddle: una verdadera paliza, como hacía rato no se veía. Fue en ese instante cuando, perdido por perdido, Sela le dijo a Bigote que era hora de empezar a jugar con más agresividad, aún corriendo el riesgo de mandar la pelota a la mismísima estratosfera. Y eso pareció llegarle a Diego porque a partir de allí se olvidó de las molestias en su espaldas y volvió a ser el Avellaneda que todos conocen, tirándose al piso para devolver pelotas que parecen perdidas y jugando con mucha más decisión a la hora de tomar la red y volear. El atisbo de reacción se volvió realidad cuando consiguieron el primer quiebre de servicio sobre el saque de sus rivales y quedaron 4-3 abajo. Y luego, tras quedar contra las cuerdas 5-3, Bigote pudo ganar un game de saque con solidez (algo que fue una falencia durante la mayor parte del cotejo) y acto seguido un nuevo rompimiento sobre el servicio de Andrés les permitió establecer la paridad en 5. Parecía que era el momento para dar el zarpazo y trasladarle la presión a los rivales. Porque ni Moreno ni Seguí estaban tan finos con en la primera parte del juego y el trámite ya se estaba configurando en términos diferentes. Sin embargo, no les alcanzó el envión. No jugaron un buen game con el saque de Federico y permitieron un nuevo quiebre que terminaría siendo decisivo. Porque, encima, en el juego siguiente Francisco volvió a sacar con la autoridad y contundencia con la que lo había hecho a lo largo de todo el partido y no dejó ni una mínima puerta abierta para la esperanza de sus oponentes. Y, junto con Andrés, rubricaron el 7-5 final que les permitió salir victoriosos y cortar una racha negativa como equipo, ya que habían perdido las dos veces anteriores en las que habían jugado juntos.
Con este resultado, Seguí se consolida en el pelotón de arriba, igualando la línea de los 26 puntos que tienen Fullana y Onzalo (está tercero por el ratio desempate), al tiempo que sumó su segunda victoria en fila. Andrés Moreno, en tanto, acumula 4 juegos sin morder del polvo, con tres triunfos en serie, y todavía se ilusiona con mantener esa racha positiva mientras se pone al día con el calendario para aspirar a conseguir un lugar en la Gran Final. A su vez, Federico Sela sumó su tercer traspié en cadena y parece alejarse lentamente de la chance de estar entre los primeros cuatro. Situación similar a la Diego Avellaneda, que cayó tras una serie de seis partidos invicto (sobre todo porque le quedaría apenas un partido por jugar).
Las instancias finales se aproximan, con apenas poco más de un mes de competencia por disputarse. Si nada raro ocurre, la próxima semana deberían enfrentarse el líder, Pablo Fullana, en compañía del último campeón, Gustavo Beltrame, contra los créditos de USETS, Miguel Queimaliños y Andrés Moreno. Un duelo muy prometedor en teoría. Porque hacer afirmaciones sobre encuentros que podrían jugarse, a esta altura del año y con tanta agua que ha corrido bajo el puente, es extremadamente temerario.    

1 comentario:

  1. Mención especial omitida en el comentario para la jugada del partido, cortesía del señor Andrés Moreno: Ante un pelotazo de Avellaneda, puso la paleta y voleó como pudo; la misma, como si fuera el Sputnik rumbo al espacio, se elevó casi infinitamente, hasta que comenzó a descender lentamente, con tanta justeza, que picó justo al lado de la red pero del campo rival y, cuando el propio Bigote se disponía a rematarla, mágicamente la bola cambió su rumbo tras el pique y volvió hacia el campo de Andrés, lo que automáticamente le dio por ganado el punto. Impresionante!

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