domingo, 28 de octubre de 2012

SINTESIS DEL MATCH

En la previa el encuentro correspondiente a la semana 37 del EM Paddle Tour 2012 se presentaba como una prueba de fuego para el joven Francisco Seguí, en referencia a sus aspiraciones de campeón. Si quería ratificar que está en condiciones de destronar al campeón vigente, Miguel Queimaliños, debía superar el reto de llevarse tres puntos en pareja con Rodrigo Folch, uno de los jugadores más irregulares del circuito. Del otro lado, había una dupla que está lejos de sus momentos de esplendor: Diego Avellaneda y Federico Sela. Sin embargo, para ambos representaba una buena oportunidad para recuperarse y tratar de hacer borrón y cuenta nueva.
El comienzo del match fue sumamente favorable a Bigote y Tamagochi, quienes arrancaron jugando con más confianza que sus adversarios. Pese a eso, en los primeros cuatro puntos cada jugador logró mantener su saque sin mayores inconvenientes. El punto de quiebre de ese primer parcial fue el quinto game, cuando a fuerza de buena defensa y aprovechando los errores no forzados de Francisco y Rodrigo, quebraron el servicio de Yogi. Con ese 3-2 a favor, se desmoronó Folch anímicamente y se crecieron Avellaneda y Sela, tomando las riendas del desarrollo del juego y presionando mucho en la red, buscando definir los puntos con voleas categóricas y atacando en cada oportunidad que se les presentaba. Así, en un abrir y cerrar de ojos, tomaron ventaja de 5-2 y todo parecía indicar que el cierre del set sería un trámite. Sin embargo, Francisco comenzó a machacar seriamente con su servicio y, fundamentalmente, empezó a adoptar una postura más agresiva en la cancha, tomando la iniciativa. De esa forma, pudo forzar un rompimiento sobre el saque de Fede y la cosa se puso 5-4, generando cierta incertidumbre en quienes llevaban las riendas del resultado. Pero Folch todavía no se había recuperado completamente ni había entrado en sintonía, por lo que un par de saques flojos de su parte posibilitaron cómodas devoluciones del otro lado que forzaron la marcha del punto y los obligaron a él y a Fran a equivocarse, cediendo de esa forma el primer set por 6-4.
A pesar del marcador, ya se percibía en el ambiente un fuerte cambio de tendencia en el rumbo del juego. Ni Sela ni Avellaneda estaban tan cómodos como al comienzo, ni Seguí tan dubitativo. Faltaba que Folch hiciera el click y se pusiera a la altura de su compañero. Cuando eso sucedió, no hubo vuelta atrás. Una vez que Rodrigo empezó a jugar con confianza y paralelamente, ganando en precisión, la historia del partido se volcó decididamente a favor del marplatense y compañía. Además, aprovecharon el bajón de Avellaneda que jugó uno de sus peores partidos en los últimos dos meses y eso se vio reflejado en el notable bajón que tuvo con su servicio, no pudiendo sostenerlo jamás en el segundo set. Así, con una rágafa de paddle increíble y un concierto de errores no forzados del otro, Folch y Seguí barrieron a sus rivales y se quedaron tranquilamente con la segunda con un categórico 6-2.
Para el tercer set estaba claro que unos y otros se encontraban en situaciones sumamente disimiles  más allá de que el marcador indicara cierta paridad en un set por bando. Francisco y Rodrigo jugaban cada vez mejor, mientras que Avellaneda jugaba cada vez peor y encima Sela se agotaba físicamente y empezaba a perder la paciencia, tirando misiles toma-hawk que iban sin escalas hacia la pared. Ante ese panorama, estaba claro que si Seguí y Folch conseguían el primer quiebre, iban a tener el match en sus bolsillos, ya que del otro lado no se vislumbraba capacidad alguna de reacción. Y así fue como sucedió: Avellaneda cedió nuevamente su servicio y a partir de allí ya no quedó mucho más lugar para la discusión. En el 5-4 alguno pensó que podía darse una suerte de milagro, pero Francisco tuvo otro game de saque impecable (como a lo largo de todo la tarde, lo que demuestra que si mantuviera esa consistencia en el saque, sería casi imbatible) y no dio lugar para ninguna chance de quiebre, al igual que en todo el resto del match. Con esa autoridad selló el 6-4 final que les dio el triunfo a él y a Yogi, su compañero de turno.
Con este resultado, Francisco acumuló su segundo triunfo en serie y se subió a la cima del campeonato con la misma cantidad de puntos que Big Maq, pero con una ligera diferencia a favor en los ratios de desempate.   Además, se convirtió en el player que tiene el mejor récord jugando con Folch, ya que ganó 3 de 4 en pareja con Yogi. Para Rodrigo la victoria implicó su segunda en forma consecutiva, hecho que ocurre por segunda vez en el año (la otra había sido cuando regresó tras una larga inactividad de varias semanas) y, adicionalmente, le permite ilusionarse ya no sólo con escapar del fondo, sino de trepar un poco más y darle alcance a Bigote en la tabla. Justamente Avellaneda atraviesa su período más aciago del año, ya que cayó por tercera vez al hilo y ya acumula seis sin halagos (1 empate y 5 derrotas). Pero lo más preocupante, es que encima esta vez jugó mal, con lo que la caída es aún más dolorosa. Para Sela representó un mal paso y le está costando enhebrar triunfos de corrido, lo que provocó que haya caído a la última posición, superado por Folch.
Se vienen los últimos dos meses de la temporada. Todavía hay mucha tela para cortar bajo el techo de Slice paddle. La última palabra está lejos de estar dicha y cualquier cosa puede suceder de acá hasta fin de año. Porque así de apasionante y disputado es este EM Paddle Tour que Jueves a Jueves protagonizan los Titanes del Cemento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario