Cuando la Organización del EM Paddle Tour empezaba a esbozar una ligera sonrisa porque por primera vez desde el mes de Mayo se había podido jugar por cuatro fechas consecutivas, la noticia de un nuevo para general de actividades para el jueves 28 borró la alegría de un plumazo. La última vez que ocurrió algo similar (10 de Abril), la actividad debió ser suspendida porque la mayoría de los players decidió no correr el riesgo de movilizarse por las calles de la Ciudad de Buenos Aires (medida atinada por cierto, ya que nunca se sabe qué puede pasar en una sociedad que presenta permanentes ejemplos de falta de civilización). Lamentos por lo que podría ser el futuro al margen, lo real y concreto es que hubo acción en la semana 23 del circuito EMPT y a partir de las bajas de Pablo Fullana (con ampollas en los pies) y de Andrés Moreno (que tuvo que llevar a su hija a foniatría imprevistamente), el encuentro a disputarse cambió ligeramente: Gustavo Beltrame y Miguel Queimaliños se mantuvieron como dupla, pero sus adversarios pasaron a ser Hernán Onzalo y Jorge Messina. De un lado, nuevamente, los dos campeones de la historia del circuito, contra una pareja con poco rodaje, pero con sus integrantes en franco ascenso. Si bien esto en la previa hacía pensar en un claro favoritismo de BigMaq y el Colo, los partidos siempre hay que jugarlos (verdad de perogrullo que parece no perder vigencia).
El primer set fue muy parejo. Con juegos de servicio muy sólidos en la mayoría de los casos. Sin embargo, en algo que ya definitivamente es una tendencia irreversible, a Miguel le costó entrar en calor y agarrar ritmo, por lo que cedió su saque a la primera de cambio y ese quiebre fue lo que marcó la mínima diferencia entre uno y otro equipo. Todo en el marco de muy buen juego por parte de ambas duplas, que trataban de llevar el trámite hacia dónde convenía según sus características y estrategia. Así, Onzalo y Messina aguantaban los embates de sus rivales, con Hernán cubríendo las pelotas que le tiraban de globo a Jorge y el crédito de Caseros custodiando la red, al tiempo que se mostraba imparable con las voleas. Del otro lado, Beltrame y Queimaliños trataban de hacer gala, como siempre, de su notable bagaje técnico, lo que les permitía ganar puntos con más calidad y esfuerzo. No obstante, se los notaba un poco desincronizados y esos pequeños cortocircuitos también influyeron para que Hernán y Miguel defendieran con uñas y dientes ese mínimo quiebre de ventaja y se llevaran el primer parcial por 6-4.
La segunda manga trajo la lógica reacción de los campeones, que no se iban a dar por vencidos sin batallar. Aprovechando que Onzalo estaba con menos piernas y que Messina ya no era tan efectivo con sus smashes, el Expreso de Villa Ballester y su compañero de zona Sur sincronizaron mejor sus movimientos en cancha y pudieron hacer gala de su juego atildado en forma mucho más contundente, tomando las iniciativa en la mayoría de los puntos. El resultado fue que, prácticamente, pasaron por arriba de sus oponentes, consiguiendo quebrar el saque dos veces y llevarse el set fácilmente con un categórico 6-3. (3-6).
El arranque del parcial decisivo parecía marcar que la cosa estaba juzgada. Aprovechando el envión del categórico set anterior, el Colo y Big Maq sentían que su "presa" estaba lista para ser rematada y salieron con todo, rompiendo el servicio de Jorge en el primer game y ratificando el quiebre con un sólido juego de saque de Miguel para ponerse 2-0 arriba. Daba la sensación que era imposible de sostener para Onzalo y Messina, pero en el juego siguiente el Correcaminos ganó su saque y, posteriormente, con mucho, mucho huevo (tras casi 15 minutos de game, en un 40-40 interminable) le quebraron a Gustavo y se pusieron 2-2. Semejante gasto los dejó muertos físicamente y encima, cuando parecía que habían revivido, Jorge volvió a perder su saque (área en la que mostró muchas más dudas que en partidos anteriores) y Miguel mantuvo el suyo para ratificar el quiebre, poniendo el score 4-2. ¿Partido liquidado? Ni cerca. Una vez más Hernán ganó su juego de saque y luego, en un game de muchas polémicas (que serán desmenuzadas en breve), el Colo resignó nuevamente su servicio, lo que volvió a emparejar el marcador en 4 games por bando. A partir de ahí, ya nada fue igual. Las polémicas sacaron definitivamente a Beltrame del partido. Como en su peores épocas (previo al "Modo Zen" que implementó en 2013 para lograr ser campeón), se mostró sumamente caliente y ofuscado (a tal punto que revoleó su paleta de punta a punta a lo ancho de la cancha). Ese fue el punto de inflexión que hizo que el Colo y BigMaq se desmoronaran. En el punto siguiente Messina pudo sostener su saque por primera vez en el parcial y, acto seguido, ni él ni Onzalo dejaron pasar la oportunidad y le quebraron a Queimaliños para cerrar con un 6-4 obtenido a pura garra que les permitió llevarse el triunfo a casa con la victoria, al tiempo que Gustavo se iba corriendo de Slice Paddle.
A continuación, un detalle de las polémicas de la jornada:
• Miguel remata de volea, la pelota pega en la pared del fondo y después en la reja del costado. Sus rivales alcanzan a pasar la pelota, el punto sigue y lo ganan. Según el Colo y Miguel era punto de ellos porque la pelota había tocado el alambre. Finalmente concedieron el punto porque la jugada siguió y no lo cortaron en el momento (a pesar de que les ofrecieron jugar el punto de nuevo). Tras consultar a varias fuentes "especializadas", la Redacción considera que el punto era válido.
• Miguel saca, recibe Jorge. La pelota pica, Jorge parece que no llega a agarrarla pero en una maniobra medio rara con la paleta logra pegarle. La pelota pega en la pared del costado (la pared, no el alambre) y pasa casi como quién no quiere la cosa para el lado de Beltrame. El Colo agarra la pelota con la mano y se la da a Queimaliños para que saque del otro lado. Inmediatamente sobreviene la discusión, ya que para Onzalo y Messina el uso de pared una vez que la pelota pica en el saque está permitido (de hecho, Federico Sela lo hace seguido). Les terminaron dando el punto y, prácticamente, el partido, ya que ese fue el instante exacto en el cual Gustavo se fue mentalmente de la cancha. Una vez más la Redacción avala la decisión tomada, ya que la devolución de saque puede ser efectuada haciendo rebotar la pelota contra la pared.
• El Colo pasa una pelota rara, medio de globo y rasante a la pared. La pelota (según Jorge y Hernán, que la veían de frente) pega en la pared y se abre un poco. Onzalo venía corriendo para agarrarla y le pega igual, pero ni bien termina de hacerlo canta mala la bola de Gustavo. Queimaliños y Beltrame dicen que no pegó en la pared. Terminó siendo punto de Onzalo y Messina. En este caso la Redacción se abstiene, ya que se trata de una típica jugada de apreciación, que no involucra una cuestión reglamentaria.
Más allá de estos contrapuntos "dialécticos", el match también dejó un par de acciones de juego memorables que se repasan a continuación:
• Tras una tremenda jugada del Colo y Miguel, le queda la pelota de volea a Queimaliños que remata con fuerza. La pelota pega en la pared y sale para adelante. Hernán la corre de espaldas a la red y tira una volea “de chilena” hacia un costado, la pelota toca el fleje, pica en la cancha y sale por la puerta (En el primer set).
• Tras una tremenda jugada de Onzalo y Messina que hacen correr a sus rivales para todos lados, cuando el punto está casi ganado, el Colo tira un paletazo a ras del piso para llegar a la pelota y clava una bocha inalcanzable bien pegada a la reja y rasante al piso (En el segundo set).
Claramente resultó un partidazo. Y a partir del resultado del mismo, surgen las siguientes cuestiones estadísticas: En primer lugar, los campeones perdieron por primera vez jugando juntos, ya que hasta ahora habían ganado 4 y empatado en una ocasión. La victoria le permitió a Hernán Onzalo treparse a la cima del certamen tras su segundo triunfo en fila. Si bien tiene la misma cantidad de puntos que Seguí y Sela, el ratio lo favorece y, técnicamente, es el único puntero. Para Jorge Messina también se trató de su segundo halago en fila y una racha de tres sin caídas que le permite tomar un poco más de distancia del fondo de la tabla y apuntar a consolidarse en el pelotón del medio. La derrota, para Miguel Queimaliños, significó la culminación de una serie de dos sin tropiezos. Tras haberse puesto al día jugando 4 consecutivos, ahora parará por 3 semanas debido a un viaje de trabajo. Ya parece haberse repuesto de las lesiones, pero ¿podrá mantener el ritmo tras otro período extenso fuera de las canchas? Finalmente, el traspié representó para Gustavo Beltrame su tercer partido consecutivo sin victorias (acumula dos derrotas y un empate), lo que lo aleja de los puestos de vanguardia y lo acerca cada vez más al fondo de las posiciones.
Como se dijo al principio, lo que pasará el próximo jueves es una verdadera incógnita. En el plan de la Organización figura agendado el match Pablo Fullana - Andrés Moreno contra Gustavo Beltrame y Diego Avellaneda. Sin embargo, una vez más, dependerá del alcance de la medida de fuerza de Moyano y sus muchachos. Una pena que la libertad de acción de la población esté coartada por un grupo de mafiosos sindicalistas...
Muy buena sintesis, para mi fue un partidazo que disfrute mucho por juego y polemicas! saludos!
ResponderEliminarMuy buen partido! mucha calidad de juego y puntos largos y aguerridos. Jorgito estaba muy afilado con los smash!
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