domingo, 16 de marzo de 2014

SÍNTESIS DEL MATCH

Una vez más se puso a prueba la capacidad de la Organización del EM Paddle Tour, aunque también quedaron en evidencia algunos de sus desbarajustes (naturales, considerando que todo el peso es llevado por una sola persona que, como todos, es falible). En la previa se había anunciado un partido que incluía el regreso del sorpresivo líder del certamen, Andrés Moreno. Sin embargo, Moreno le había comentado a la figura insignia de la Comisión Organizadora (leáse Diego Avellaneda) que luego de sus vacaciones no iba a poder en la semana próxima siguiente porque tenía que trabajar hasta tarde. La memoria le jugó una mala pasada a Avellaneda y entonces se produjo una baja que debió haber estado en los planes pero no lo estaba. A eso se sumó la, en este caso sí inesperada, negativa de Hernán Onzalo que por segunda semana consecutiva se excusó de participar. Eso obligó a salir a buscar reemplazo en una semana en la que ya, de antemano, eran baja Pablo Fullana (acomodándose a su nuevo trabajo) y Miguel Queimaliños (de vacaciones). Afortunadamente aparecieron el propio Avellaneda (para enmendar su omisión) y Gustavo Beltrame para sacar las papas del fuego y lograr que por sexta semana consecutiva haya actividad oficial en el circuito EMPT (algo que, por ejemplo, no ocurrió en 2013 ya que en la sexta semana no se jugó partido alguno).
La lógica (o magia, si se quiere) del Paddle Tracker (esa entrañable alimaña tecnológica creada por Míster Sela) determinó que, una vez confirmadas las variantes, las duplas quedaran conformadas de la siguiente manera: Francisco Seguí-Gustavo Beltrame contra Federico Sela-Diego Avellaneda. Un duelo plagado de jugadores con una extensa trayectoria en las arenas del EMPT (de todos ellos el que menos encuentros ha disputado en la historia del circuito es Beltrame y suma 45...). De antemano esto invitaba a esperar un duelo interesante, sobre todo considerando la buena actualidad de Seguí y Sela, más la incipiente recuperación del campeón defensor.
Y una vez más el análisis previo resultó atinado. El primer set arrancó parejo, con Beltrame lastimando con su servicio bajo (siempre expuesto a la lupa de Federico Sela sobre la altura a la que impactaba la pelota) y un buen comienzo del Ogro y Bigote, que traían todas las pelotas que parecían imposibles. En ese contexto, el primer gran impacto del set llegó en el tercer game, cuando Sela y Avellaneda aprovecharon un game de servicio muy dubitativo de Seguí, complicaron con sus devoluciones y lograron forzar un quiebre que, a la postre, resultaría clave en el desarrollo del juego. ¿Por qué? Porque a partir de allí ambos crecieron en confianza y se mostraron muy sólidos en todos los sectores de la cancha. Además, un factor clave resultó ser la utilización de pelotas nuevas, que le permitieron a Avellaneda ser mucho más consistente con su servicio de lo que venía siendo en partidos anteriores (a tal punto que terminó siendo el único player que no cedió su saque en toda la tarde-noche). Con ese envión y estando mucho más precisos que sus rivales, ratificaron el quiebre y posteriormente tomaron el saque de Beltrame para ponerse 4-1 adelante. Sin embargo, cuando la primera manga parecía pan comido, empezaron los problemas de Sela con su saque. Le costó encontrar regularidad y pasó a quedar demasiado expuesto con su segundo servicio. Resultado: Quiebre y a volver a empezar. Afortunadamente, pudieron capear el temporal y mantener la exigua diferencia para cerrar el parcial con un 6-3 que los dejaba muy bien parados de cara al segundo capítulo.
Pero la tendencia del final del primer set se confirmó en el arranque del segundo. Francisco dejó de tirar pelotazos a la pared y empezó a acertar mucho más en las voleas. Esa notoria mejoría en su juego en general se trasladó al servicio, ya que comenzó a sacar con la potencia y precisión a la que nos tiene acostumbrados. Eso redundó en que sus juegos de saque fueran prácticamente un trámite. Del otro lado, en cambio, Sela iba perdiendo la paciencia y empezaba a jugar menos con la cabeza y más con el corazón (lo cual a veces no es tan bueno, sobre todo en un juego que tiene mucho de estrategia). Por su parte, el "Expreso de Villa Ballester" iba afinando cada vez más su repertorio de golpes con slice y las bolas llegaban cada vez más rasantes y difíciles de devolver para sus rivales (de hecho, hizo revolcar a Avellaneda por el suelo varias veces). Así fue como, lentamente, el Colo y el lungo marplatense se hicieron dueños y amos del trámite del match y tras conseguir un tempranero quiebre sobre el saque del Ogro Sela, amasaron una interesante ventaja que les posibilitó quedar 5-2 arriba. En ese momento, cuando también parecía asunto resuelto, sus rivales resurgieron de las cenizas y empezaron a batallar cada punto pero, además, a jugar con mayor inteligencia. Y esa táctica les dio muy buen resultado porque tras vulnerar el saque de Beltrame, consiguieron remontar el score e igualar la cuestión en 5 games por bando. Algunos minutos después sobrevendría el que, indudablemente, terminaría siendo momento bisagra del partido. Estando 6-5 pero con ventaja para igualar el marcador en 6 con el saque de Federico, Avellaneda se precipitó en querer volear una pelota que venía demasiado alta y la terminó rozando con el borde de la paleta, despilfarrando una chance inmejorable. Acto seguido, en un par de puntos bien jugados, Francisco y Gustavo doblegaron una vez más el servicio de Sela y pusieron el resultado en tablas cerrando el parcial por 7-5.
Lo que podía pasar en el tercer set era un poco incierto. Dada la capacidad de lucha que había mostrado para recuperarse en la segunda manga, uno podía suponer que Sela y Avellaneda no iban a bajar los brazos fácilmente. Por otro lado, Seguí y Beltrame traían el envión anímico de haber superado una situación complicada en el cierre del set y llegaban envalentonados para dar vuelta la historia. Finalmente terminó pesando mucho también el factor físico. Bigote sintió el esfuerzo de tener que correr mucho toda la cancha (Sela le tiró un par de "amagues" impresionantes), mientras que su compañero se desenfocó un poco y otra vez empezó a padecer con su servicio. Así fue que, tras dos games iniciales parejos, a la primera de cambio que sirvió Federico sufrió un nuevo quiebre y la mesa quedó servida para que Francisco y Gustavo se hicieran un picnic. La última luz de esperanza de sus oponentes se dio en el séptimo game, cuando tuvieron una chance de quiebre sobre el servicio de Beltrame, pero una vez más la dejaron pasar y lo que siguió fue una sucesión de puntos ganados con autoridad por una dupla que tuvo a dos jugadores de gran actualidad y, sobre todo, que venían de un 2013 muy bueno (recordar que más allá de que Beltrame fue campeón, Seguí fue uno de los cuatro que jugó la Gran Final). En cambio, Sela recién ahora está empezando a reencontrarse con su mejor nivel, aunque no deja de ser irregular, y Avellaneda todavía está tratando de volver a ser el que fue tras un final de 2013 plagado de lesiones. Conclusión: Tercer set 6-2 y partido para Francisco y Gustavo.
Con este score, Francisco Seguí parece encaminado a repetir su comienzo arrollador de 2013. Está invicto tras dos victorias (consecutivas) y un empate, lo que por ahora le permite ser el único líder del certamen. Claro que esta vez deberá buscar un mejor final y habrá que ver si puede evitar que los viajes laborales (ahora se va por dos semanas) no lo saquen del buen ritmo que viene trayendo. Gustavo Beltrame, en tanto, sumó su segundo triunfo al hilo y dejó en claro que el campeón está más vigente que nunca (más allá de las chispas que eventualmente le saltan de tanto en tanto). Como ya se dijo, Federico Sela alterna victorias y derrotas, no pudiendo encontrar la regularidad que le posibilite hilar un racha positiva que se extienda en el tiempo. Para Diego Avellaneda, en tanto, este es el cuarto partido sin halagos con 1 empate y 3 caídas (las dos últimas consecutivas), por lo que sigue sin poder ganar desde que volvió al circuito (es más, su última alegría data del 5 de Septiembre del año pasado).
A esta altura y con el antecedente de las últimas dos semanas, es difícil predecir que vendrá en la próxima jornada del EMPT 2014 ya que las vicisitudes de las existencias de los Titanes del Cemento pueden hacer que el calendario varíe incesantemente. No obstante, de no ocurrir nada extraño, el encuentro que se viene enfrentará a Jorge Messina y Andrés Moreno contra Pablo Fullana (será su primera presentación desde que abandonó EM) y Hernán Onzalo. Sin dudas un match con mucha expectativa ya que se dará el tan esperado acontecimiento histórico de la participación de un jugador ajeno a la corporación en el día a día.

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